martes, 30 de diciembre de 2014

PIDE UN DESEO...

Pero como quiero que se te haga realidad te motivaré a que hagas lo necesario para que lo puedas vivir. El deseo debe ser alcanzable… esos sueños que sabemos no lograremos y por eso no perseguimos están fuera de la realidad.
1. Escríbelo y colócalo en un lugar donde lo veas con frecuencia.
2.  Haz tu plan para llegar a él. Pon los pasos a dar en tu agenda. Sobre todo no olvides poner la fecha en que lo alcanzarás.
3.  Da el primer paso… no es tan difícil como aparenta. Paso a paso es la clave.
4.    Sé persistente en el camino correcto.
Estos cuatro pasos son para hoy, pero para llegar a tu deseo tendrás que andar el camino.

FRASE DE LA SEMANA
“Pedir y pedir sólo llena de esperanzas; hacer lo necesario completa mi vida con lo que deseo.”
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

MODERNIZACIÓN Y DEPRESIÓN

sábado, 27 de diciembre de 2014

LA INFLACIÓN POR CLASES SOCIALES

El índice de inflación es un excelente dato para todos los que manejamos dinero en el mundo. Para inversiones a largo plazo se hace indispensable tenerla muy en cuenta, principalmente cuando pensamos que un día nos retiraremos y viviremos del capital creado. ¿Afecta igual la inflación a un pobre que a un rico? ¿Afecta igual a todos el precio del pollo?
Dicho de manera sencilla (sabiendo que no es tan sencillo así) la inflación es la variación del costo de vida. Se toman algunas variables, ya que no se puede medir todo, y se calcula cuánto dinero se necesita para obtener esos productos y servicios a lo largo del período medido. Por ejemplo, con relación al mismo mes del año anterior o cómo se comportó la inflación en un año específico.
Cuando hablamos de los efectos está demostrado que al pobre le afecta éste índice más que al rico. Para mí no está en dudas que la clase media es la que menos se toma en cuenta y es la que realmente siente las diferencias de precios.
Los gobiernos tienen sus variables para calcular la inflación; de vez en cuando las cambian para no desdibujar sus lindos números y que la gente no tenga por qué protestar... al final de cuentas son números que sirven para ver lo que pasó y ya eso está en el pasado. Lo importante es que el número esté bajo y sobre todo que no alcance lo planificado para el cierre del año.
Cuando el arroz sube afecta mucho el presupuesto de los de menos ingresos, la participación de éste en el monto global de su almuerzo es mayor que en la de un hogar de altos ingresos. Por otro lado, si sube el precio de la carne de res de categoría máxima que consume el hogar de clase media alta, en adelante el índice de inflación no se entera, no está entre los productos que se toman en cuenta para medirla. O sea, cuando el presupuesto del rico tiene variación la inflación no sube.
Planificar a largo plazo pensando en la inflación como base es una apuesta peligrosa no importando a qué clase social usted pertenezca. Las cosas subirán en diferentes proporciones y su realidad terminará siendo otra. Al final de su vida productiva yo espero que usted haya subido de clase social varias veces, al igual que usted lo tiene como plan.
En la República Dominicana se puede hablar de una inflación de menos de diez por ciento anual durante un largo período. Si calcula lo que usted gana hoy y cada año le pone 10% hasta llegar a su edad de retiro eso sería lo que necesitaría para vivir igual que ahora. La ecuación es mucho más complicada que esa, en mi libro Arco Iris Financiero le entrego la “Ecuación Sosa para el Retiro” que incluye otras variables y puede encontrar también una tabla que le dirá cuánto necesitará para retirarse tomando en cuenta más factores.
Al momento del retiro usted necesitará un ingreso mucho mayor que el calculado con la inflación; ya dijimos que subirá de clase social, con esa escalada, la inflación que le afectará será diferente a la oficial; luego llegan las medicinas y médicos que se agregan por la evolución natural de la edad, etc.
Si cada vez que va al supermercado se da cuenta que el porcentaje que aumenta su cuenta es mayor del que muestran los índices económicos es hora de ocuparse personalmente de su futuro.

FRASE DE LA SEMANA
“La inflación es una preocupación de los gobiernos; mi futuro es una ocupación mía.”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Escritor y Conferencista


lunes, 22 de diciembre de 2014

16 LADRONES DE ENERGÍA

La vida es demasiado larga si ha de sufrirla y demasiado corta para no disfrutarla. Nuestras energías deben estar destinadas a lograr una calidad de vida muy alta, lo que nos llevará a poder disfrutar de lo que podemos llamar felicidad.
Lamentablemente, veo que cada día la sociedad se encarga de ponernos a disposición más ladrones de energías. Como nos hipnotizan para que creamos que son lo importante y lo que nos da felicidad, luchamos para llenarnos de ellos, o no sabemos luchar para quitarlos de encima.
A continuación, listo algunos; le sugiero que complete su lista, seguro que tiene algunas sugerencias.
-Adicciones: Tanto las que hacen daño a nuestra salud, como a nuestro bolsillo, a nuestras relaciones y a nuestro ser en general. Todo lo que sienta que tiene obligación y busque justificación para tenerlo puede ser que comande parte de su vida.
-Deudas de consumo: Hay forma de salir de ellas, es demasiada la energía que consumen y nada lo que nos traen.
-Odio y envidia: Nos hacen daño a nosotros mismos y a los demás.
-Estrés: Localice lo que lo genera y actúe sobre ello. Por otro lado, haga ejercicios y encuentre la forma de desconstruirlo.
-Pendientes: La mejor forma de salir de ellos es haciéndolos sin posponerlos. Hágase de cuenta que son urgentes. Piense que se va de vacaciones y actúe sin priorizar ni clasificarlos, todos deben irse.
-Conversaciones sin terminar: Si le preocupan es porque debe terminarlas.
-Búsqueda de estatus: Puede ser infinita. Disfrute lo que tiene y no se preocupe por lo que quiere lograr… lo logrará ocupándose de ello.
-Apariencia: Intentar aparentar lo que aún no se tiene es una forma de vivir una vida irreal que da infelicidad y se traga todas las energías.
-Agenda personal, demasiado llena o no tener: Cuando siempre tenemos mucho que hacer vivimos preocupados por lo que no podemos lograr. No tener agenda es la mejor manera de desperdiciar el tiempo… terminamos quejándonos de lo que no logramos.
-Comer más de lo debido: El cerebro está programado para cuando vivíamos en las cuevas. Comer cuando hay comida es el mandato. Hoy en día siempre hay comida, debemos tener disciplina y saber lo que es necesario para la vida relativamente sedentaria que un adulto lleva.
-Desorganización: Hacer sólo lo urgente nos lleva a desperdiciar nuestras energías dando disculpas que no llegan a ser excusas.
-No delegar: Hacer todo nosotros es desaprovechar la posibilidad de multiplicarnos. Si no tiene confianza en los que puede delegar es hora de crearla. Si tiene empleados y considera que nunca aprenderán, es hora de cambiarlos.
-No tener tiempo para uno: La persona más importante en su vida es usted, si no está bien no podrá ayudar a nadie. Todo comienza en mí, sólo así puedo lograr lo que quiero para los que quiero.
-Perfeccionismo: Lo perfecto es enemigo de lo efectivo. Muchas cosas no tienen que ser perfectas, termine lo más bien que esté en sus manos y verá cómo consigue mucho más.
-Cosas viejas sin utilidad: Cuadernos, agendas, juguetes, vestimenta, etc. Todo lo que no vaya a volver a utilizar, llega el momento de que no represente una carga en nuestras vidas.
-Personas negativas que no estoy obligado a tener a mi lado.
Como le decía al inicio, hay muchos ladrones más que seguro puede mencionar, continúe la lista y hágase cargo de mandarlos a la cárcel para que no le sigan robando sus energías. Para los renglones que tienen que ver con el tiempo y el estrés producido por la falta de éste, le recomiendo mi libro ¿No tienes tiempo? Es un método completo para conseguir el tiempo que hoy anda buscando y que le aseguro que tiene.


FRASE DE LA SEMANA
“Si no me suma, mejor me encargo para que no me reste.”
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

sábado, 20 de diciembre de 2014

ESTRÉS POR CAUSA DEL DINERO


Podríamos considerar que no tener suficiente dinero causa estrés. La pregunta puede ser: ¿Cuánto es suficiente? Quizá lo que gana el que recibe más que nosotros. ¿O quizá un 20 o 30% más de lo que gano? ¿Ha pensado que muchos millonarios viven estresados por causas financieras? No diría que el dinero en sí es causante del estrés, sino nuestra actitud.
Tomaré varios escenarios para analizar este factor que causa tantas enfermedades en nuestra sociedad moderna; pienso que si no lo llegamos a entender, terminará siendo uno de los principales causante de desaparición temprana de nuestros habitantes. ¿No me cree? Piense en los ataques al corazón, los suicidios por depresión, muchos accidentes de tránsito, las adicciones por abundancia de dinero, etc. Las consecuencias son realmente mortales, tanto para el involucrado directamente como para varios miembros cercanos de su familia.
Conseguir lo básico: Cuando nuestras necesidades básicas y de seguridad no están cubiertas o peligran si los ingresos no llegan, estamos viviendo en "supervivencia mode".
No tener suficiente dinero: La palabra suficiente la busqué con mucho cuidado. Decir "poco dinero" podría resultar ambiguo. Las personas no se conforman con lo que ganan y buscan más… eso es muy bueno, de lo contrario tendríamos una sociedad de conformistas que terminan siendo fracasados. Lo importante en la búsqueda de más es entender que lo que logramos es suficiente para ser feliz. Si no, tampoco lo seremos con lo que lograremos. Es que la felicidad que andamos buscando es tener más, no disfrutar de lo que con tanto trabajo hemos logrado. El dinero nunca será suficiente porque las necesidades del humano nunca estarán cubiertas al 100%, las necesidades de autorrealización son de déficit, siempre estarán y mientras más las satisfacemos más crecen.
Competir con la sociedad: ¿Cubrimos nuestras necesidades básicas y de seguridad? Nuestro cerebro se tranquiliza y sale del modo de supervivencia. Ahora las necesidades sociales toman un rol prioritario. Dependiendo de si tenemos descendientes o no será nuestro comportamiento. Pensar en el futuro de nuestros vástagos es una función prioritaria; antes era mantenerlos vivos los primeros siete años, ahora es llevarlos a una carrera universitaria y posicionarlos en un excelente carril para el inicio de su carrera, o sea, colocarlos en la más alta escala social posible para hacerles la vida más fácil.
Tenemos suficiente dinero, pero eso no es suficiente: En lo más alto de la pirámide de las necesidades de Maslow están las de autorrealización. Nuestro cerebro siempre tiene hambre de cubrir estas necesidades. Tener el reconocimiento de los demás es una cosa, estar conformes con lo que tenemos es otra. La adicción al éxito y el triunfo nos lleva a un punto de ambición sin límites. Hay gente que sin trabajar nunca dejarían de vivir superbién, pero no paran de buscar dinero.
Como vemos, no importa cuánto dinero se gane o se tenga el estrés por la búsqueda del mismo siempre puede estar presente en nuestro día a día. Adecuar nuestros gastos a menos de lo que recibimos, hacer una previsión para emergencias y crear un patrimonio para tener ingresos pasivos en nuestro retiro es lo que llamo una filosofía anti estrés financiero que nos permite disfrutar lo logrado.
La mayoría de las personas no logrará una tranquilidad absoluta, pero le aseguro que por más dinero que tenga tampoco la logrará.

FRASE DE LA SEMANA
"La búsqueda de más dinero no lleva a la felicidad; disfrutar lo logrado, sí."
Diego A. Sosa

Conferencista, Coach, Consultor y Escritor

lunes, 15 de diciembre de 2014

DESPUÉS DE SALUDAR SIGA SONRIENDO

TAREA DE LA SEMANA



Saludar es una de las buenas costumbres que los padres tratan de inculcarnos desde muy pequeños. Es parte de la sociedad y sumamente importante para lograr empatía, herramienta esencial de la inteligencia emocional, como detallo en mi libro Migomismo II es la inteligencia más importante para el éxito real.
Es una pena saludar sólo por ser buena costumbre. Es que un saludo con una sonrisa nos da más a nosotros que a los demás. Brindar una sonrisa acartonada no causa buena impresión ni logra empatía, pero peor, no nos hace bien a nosotros, estamos siendo hipócritas... nuestro interior se retuerce.
Si quiere que la sonrisa que entrega sea real, logre empatía y le haga bien a su alma, simplemente siga sonriendo después que la persona no le está viendo. Verá cómo su rostro se ilumina y su ser se regocija. Feliz semana.

FRASE DE LA SEMANA
“Cuando quiero hacer algo por los demás indago cómo me hago bien a mí.”
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Escritor y Conferencista

sábado, 13 de diciembre de 2014

ENTRE REGALOS Y REVANCHAS


Los regalos deben alegrarnos, tanto al que los recibe como al que los suministra. Algunos son costumbre según la fecha (por no llamarlos obligación), mientras otros son verdaderas sorpresas. Unos se realizan esperando alegrar y halagar a un ser que apreciamos sin esperar nada a cambio, mientras que otros esperamos la revancha.
Hay personas que nos regalan algo sin nosotros solicitarlo y sin esperarlo. A la entrada de algunos monumentos históricos podemos encontrar personas entregando una rosa a los que se dignan en aceptarla. No solicitan nada a cambio y como por arte de magia desaparecen de nuestra vista. Un lindo gesto, una alegría, un detalle… en un mundo tan ajetreado como el que vivimos debemos agradecer a estas personas que hacen esto sin solicitar nada a cambio. Y precisamente ahí está el detalle. Al salir de la visita al antiguo edificio nos encontramos nuevamente con la persona que nos dio la alegría con su mano extendida… no pide nada, sólo solicita la revancha.
Regalar la rosa no es la verdadera intención, la idea es que sintamos la necesidad de devolver el favor cuando le volvamos a encontrar unos minutos más tarde. Nos da pena devolver la flor y terminamos pagando por ella.
¿Estamos usando nuestros regalos de la misma forma? Mi pregunta no es para sentirnos mal, sólo quiero que analice si espera que alguien le regale de acuerdo a lo que usted regaló, léase frecuencia e intensidad. Un día en un seminario una participante me explicó que cuando viajaba al interior del país compraba galletitas de un lugar muy exclusivo para regalar. “Ay de aquel que viaje y no me traiga”. Ya se puede imaginar en que gaveta puede entrar este tipo de regalos: ¿Por agradar o por conseguir reciprocidad? Para mí fue claro que se busca una revancha.
Las costumbres también van cambiando; lo que antes era un agrado ahora puede sentirse como una obligación, lo que muchas veces pudo ser un presente hecho por nosotros mismos y que no costara mucho, se puede convertir en un gasto sin sentido pero obligatorio.
Agradar a personas con una flor recolectada en el camino a la visita hoy se convierte en un arreglo floral. Un presente a los niños que visitábamos es hoy un regalo que puede pasar a ser de envergadura, como un juego para la consola. En conclusión, la evolución financiera de la sociedad ha puesto la costumbre más cara.
Otro problema son los regalos de poca utilidad. La obligación a regalar y la posibilidad de comprarnos lo que necesitamos son factores que han llevado a recibir cosas que no nos sirven para nada: Ropa o adornos que no son de nuestro gusto, utensilios sin utilidad para nosotros, cosas que ya tenemos, etc. Las críticas a esos bien intencionados regalos comienzan a generarse en nuestras mentes desde que vemos lo que es… en muchos casos las personas ya comienzan a criticar desde que saben que le regalarán algo. Algunas personas le encuentran utilidad; sí, regalándolo más adelante.
Mi filosofía es encontrar regalos que sean de utilidad. En el peor de los casos regalo un cupón o vale de alguna tienda en que la persona escoja algo que le cubra alguna necesidad. Un regalo hecho por mí, como un pequeño video o un álbum de fotos lo considero mejor que algo que no será conservado, usado ni verdaderamente agradecido. Así mismo no espero nunca regalos, los minutos que me dan mis seres queridos son mucho más valiosos.


FRASE DE LA SEMANA
“Un regalo cumple su objetivo cuando agrada y cubre necesidades reales.”
Diego A. Sosa

Escritor, Consultor, Coach y Conferencista

lunes, 8 de diciembre de 2014

TENER TIEMPO ES ORO


El adagio que reza el tiempo es oro…” es muy cierto, pero la filosofía que sigo es: Tener tiempo para lo que quiero es oro. Es que saber que algo vale es una cosa, poseerlo es diferente y sacarle provecho es otra.
La realidad es que todos tenemos tiempo, 24 horas diarias, ni más ni menos. Pero no todos lo utilizamos en lo que determinamos como prioritario para nuestra felicidad. Insisto, la felicidad no es una meta, es el camino que recorremos cada día.
Como todos tenemos la misma cantidad de tiempo: ¿Cómo algunos logran más que otros? ¿Por qué unos andan apresurados por la vida mientras otros relajadamente hacen todo lo que se proponen? ¿Debido a qué no encontramos tiempo para lo que pensamos debemos hacer? Las respuestas son diversas, las causas muy reducidas y la realidad una.
Si nos aparece una emergencia y dejamos de hacer todo para ponerle atención es porque lo otro no es realmente tan vital como pensábamos. Cuando las tareas pendientes no son de vida o muerte tendemos a patearlas hasta que se conviertan en tal. Y así nuestro día pasa entregándole el tiempo a cosas que son menos prioritarias y cuando no podemos aplazar más lo que tenemos pendiente lo hacemos. Pero en el camino les hemos entregado a otros un tiempo precioso que retiramos de nuestra cuenta propia. Si no es egoísta no llegará a ser eficiente con su tiempo.
No le propongo hacer menos, sino como detallo en mi libro ¿No tienes tiempo? el truco es hacer más. Cuando estamos bajo presión hacemos más. Cuando no tenemos tiempo no lo perdemos. Cuando el tiempo apremia somos más efectivos. Entonces, la realidad es una no podemos hacer menos si necesitamos hacer más debemos hacer más para vivir menos estresados.
-¿Cómo hacer más, Diego?
Muy sencillo,
·         Cada tarea es prioritaria y tiene que salir de nuestros pendientes.
·         No se deje quitar tiempo por nadie; no deje que la gente le hable de más, termine y salga o haga que se retiren aunque parezca grosero, recuerde, es su tiempo, es su felicidad.
·         No deje las cosas por mitad; aunque alguien le llegue, tome un par de minutos para terminar o dejarlo donde sea fácil continuar.
·         No espere que le llamen para terminar un proceso.
·         Póngale plazos a los demás y persígalos; la única forma que su tarea se convierte en urgente para el otro es cuándo él siente la presión, de lo contrario, es un pendiente más Lamentable, pero cierto. Al cumplidor nadie tiene que atacarlo.
·         No le regale su tiempo personal a los clientes dejándolos que le hablen de más; es que si no termina las tareas en el tiempo de trabajo acabará tomando su tiempo personal para poder cumplir no tengo que aclararle que eso destruye su calidad de vida.
·         No se comprometa con más de lo que pueda; a la corta o a la larga no podrá cumplir y eso hace que no cumpla ni siquiera con lo que realmente puede.
Ya sé, es muy fácil decirlo para mí que soy independiente, el que es empleado tiene que hacer más de lo que se puede Y le aclaro, no es posible poder más de lo que se puede. La ineficiencia inicia con tratar de hacer más de lo que es posible, uno termina no pudiendo ni siquiera hacer lo que es posible.
Tenga una lista y ejecute, no espere acordarse de las cosas por favor, tome el control, sepa lo que es posible y lo que no, o no podrá vivir en paz y estar feliz por lograr lo que es posible que sea como sea es lo máximo que podrá lograr.

FRASE DE LA SEMANA
Tener tiempo es oro; vivirlo es platino.
Diego A. Sosa

Conferencista, Consultor, Coach y Escritor

sábado, 6 de diciembre de 2014

5 TIPS PARA ENSEÑAR FINANZAS A LOS NIÑOS



Para mí un adulto exitoso no es el que más dinero gana o aparenta tener como muchos me pretenden hacer creer. Pienso que el que vive la felicidad con frecuencia es más exitoso que el que se pasa la vida buscándola. Con relación a las finanzas, considero que el éxito no se alcanza ganando más sino manejando bien lo que conseguimos para vivir tranquilos y felices.
La educación tradicional está basada en enseñarnos herramientas para que ingrese más dinero a nuestra cuenta. Me parece que es un excelente inicio, pero no debemos quedarnos en ese paso si queremos lograr que el dinero nos deje cerca de la felicidad. Podemos enseñar a los jóvenes lo que complementa su preparación, la educación financiera. Aquí algunas sugerencias para que ellos sean exitosos y no sólo que lo aparenten.
Escasez: No es obligatorio que la sientan, pero sí deben saber que existe. La escasez no se da cuando no tenemos para comer, sino que la vivimos en todos los ámbitos. Pocas familias tienen suficiente para poder comprar todo lo que deseen, y lo malo de ellas es que sus hijos pocas veces le dan valor a lo que tienen porque no les cuesta nada conseguirlo. Aunque les pueda comprar algo a sus hijos es una buena enseñanza que aprendan a ganárselo.
Las deudas inteligentes y las tontas: Cuando alguien paga por lo que usted debe, es una deuda que podemos llamar 'inteligente'. No es que tome una deuda con la intención de que su fiador la pague, me refiero a que si pone a producir el dinero los compradores son los que estarán pagando la deuda. Deudas de consumo son las que se toman por no haber previsto el gasto o por no esperar haberse ganado el dinero antes de disfrutar de la compra. Los jóvenes deben aprender la diferencia, saber calcular la productividad que le sacará a la deuda inteligente para que sea de utilidad, y conocer que las deudas tontas se pueden evitar con disciplina y paciencia.
Espíritu emprendedor: Pero con mucho cuidado. Los emprendedores son soñadores, es importante que puedan aprender a calcular y convertir los sueños en un proyecto posible y rentable. Vivir trabajando para otros es ser dependiente de muchos factores, pero emprender con el dinero de los padres es un riesgo mayúsculo. No todos aprendemos a ser empleados ni todos emprendedores, es importante saber lo que nos gusta, lo que podemos y lo que queremos ser.
No esperar nada material a cambio: El que trabaja por el monto que recibirá nunca trabajará por el placer que le causa el trabajo, al final siempre estará deseando otro trabajo en el que gane más, no importando cuánto gane. Realizar una labor sin esperar nada a cambio enseña a disfrutar de lo que se hace y mucho más de lo que se recibe.
Asumir consecuencias: Cuando cubrimos a nuestros hijos les enseñamos a no ser responsables. Muchas veces no nos damos cuenta que aprenden a no pensar en las consecuencias porque saben que de alguna forma los sacarán del problema. Muchos padres terminan asumiendo pérdidas económicas por no haberlos enseñado a pensar en las consecuencias.
Estamos en Navidad, tiempo de agradar y demostrar cariño; un regalo útil es lo recomendable. Hemos puesto mis 14 libros y 3 audiolibros en especial en nuestro sistema de entrega a domicilio. Solicita las informaciones enviando un correo-e a ventas@diegososa.info. Informaciones también en www.diegososa.info/LibrosRD.

FRASE DE LA SEMANA
“El éxito que es apariencia sólo causa envidia en los demás y estrés en uno.”
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Escritor y Conferencista

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿COMUNICARME O RELACIONARME?

Como no soy usuario de teléfonos inteligentes, con todo lo que conlleva esto para una sociedad moderna, quizá no puedo entender que en el futuro no necesitaremos de una relación personal con los demás y que hoy es mucho mejor ser moderno. Trataré de exponer mi punto para en un futuro no lamentarme de no haber seguido intentado algo que salve la relación humana...
Verme la cara con otras personas y conversar con ellas siempre ha sido para mí de grandes satisfacciones. Inicié las videoconferencias aún en el siglo pasado con el Netmeeting y ahora las continúo con el Skype y otros medios. Veo que muchas empresas trabajan arduamente en el desarrollo de medios para que podamos vernos con las personas que hablamos, o sea, ponerle expresiones a la voz. Recuerdo cartones animados intergalácticos que tenían teléfonos con vídeo, algo soñado en aquella época, hoy una realidad. Es que la comunicación va en tres vías, la no verbal, la paraverbal y la verbal. Las dos últimas no llegan al 50% del total y es lo único que recibimos en el oído. La no verbal sólo podemos percibirla con la vista y es más del 50% del total.
Cuando leemos sólo estamos recibiendo el 7% de la comunicación, o sea, la verbal. Y un poquito de la paraverbal... lo que es muy difícil de descifrar porque hay que ser casi un especialista lingüístico para encontrar entonaciones entre las letras, lo que llaman leer entre líneas. O sea, que la comunicación con letras es tan fría como parece, no importando la cantidad de caritas que pongamos, éstas no son emocionales, son racionales; primero pensamos lo que queremos expresar y luego la colocamos.
Los medios actuales están haciendo a las personas utilizar mucho la comunicación escrita en detrimento de la completa, que es la que incluye lo visual. Estamos con amigos y perdemos gran parte de lo que dicen ya que es más importante lo que está pasando en las redes “sociales” o lo que alguien está preguntando en algún salón de conversaciones. Estar al tanto de lo que está pasando y de lo que le está pasando a cada uno de nuestros contactos es prioritario ante la persona que tenemos enfrente.
Nos estamos comunicando más, no me queda dudas, pero nos estamos relacionando menos. Las expresiones plasmadas en las conversaciones tienden a ser tan superficiales como las mismas letras. Sin las emociones emitidas con nuestro lenguaje noverbal y paraverbal estamos perdidos. El desarrollo emocional ha sido parte del éxito de nuestra existencia en el mundo, como lo explico por extenso en mi libro sobre la Inteligencia Interpersonal Migomismo II. Si echamos de lado las emociones para concentrarnos en las emisiones verbales estaremos cancelando parte de lo más importante de la humanidad, las relaciones.
Si decidimos reunirnos con alguien debemos darle valor a ese momento. Lo que se me pase en las redes “sociales” no influirá en mi vida. Es demasiada la basura que tenemos que ingresar a nuestro cerebro para conseguir algo que sirva. Mientras que con alguien enfrente nuestra inteligencia interpersonal está desarrollándose y nuestras emociones están vivas.
Si dejamos de aprender a interpretar lo que las palabras no dicen, dejaremos de sentir emociones por las relaciones, comenzaremos a ser engañados con facilidad, tanto en lo personal como en lo profesional... parte de nuestro sexto sentido se atrofiará y las consecuencias sociales serán terribles.
Si es de los que le da un artefacto moderno a sus hijos pequeños para que no le exijan atención, no espere otro resultado que un robot embelesado con lo que los otros dicen y muy alejado de sus seres supuestamente queridos.

FRASE DE LA SEMANA
“Las buenas relaciones son directamente proporcional a la calidad de la comunicación.”
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Escritor y Conferencista


© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor y Coach de Empresas y Profesionales. Mercurio Entrenamiento y Consultorías

domingo, 30 de noviembre de 2014

LA MAGIA DEL LIDERAZGO

¿PARA QUÉ UTILIZAR LA TARJETA DE CRÉDITO?




Claro está que no la recomendaré para tomar crédito que tenga que pagar intereses. Se llama de crédito para utilizar el crédito por los días que corren hasta el día del pago de la misma. No debemos confundirlo con hacernos de un crédito con ella... esto suele salir muy caro.
A la tarjeta de crédito (TC) se le puede dar un buen uso y podemos aprovechar grandes ventajas que nos ofrece.
Pago Diferido: Compramos hoy y pagamos después. Sin intereses, podemos beneficiarnos en ocasiones hasta por más de cuarenta días. Es una posibilidad muy buena para personas que negocian, les da tiempo de vender lo que compraron con la tarjeta y hasta cobrarlo antes de pagarlo. Requiere de mucha disciplina y buena planificación. Si en un momento dado no llega a cobrar a tiempo y no puede pagar el total, termina saliendo demasiado caro este método de conseguir capital de trabajo.
Puntos: Cada administradora le tiene un nombre a su programa de beneficios. Tienen retornos dependiendo los montos que gastemos a través de la tarjeta. Lo importante es calcular cuánto nos devuelven por cada cien centavos gastados. Por lo general, van de 1 a 3 centavos. O sea, de uno a tres por ciento. Algunos tienen diferencias en diferentes establecimientos. Calcule cuánto gasta aproximadamente y cuánto le da cada tarjeta. Descuente los costos de renovación y otros costos que se puedan agregar y luego decida si quiere la tarjeta por este beneficio y cuál le conviene más.
Para emergencias: Hay casos que necesitamos comprar algo y no tenemos el dinero a mano. Aclaro, lo que compraremos realmente cubre una necesidad prioritaria e importante, es una emergencia real. Aunque no sepamos con exactitud cómo pagaremos, tenemos la certeza de que podemos conseguir un préstamo adecuado antes de llegar el día de pago. Insisto, revise bien si es una real emergencia y no se puede aplazar el pago o la compra.
Pago corriente: Hacer las compras normales con dinero plástico es una comodidad y hasta seguridad. Es recomendable tener el control del monto a gastar. Su límite en tarjetas nunca debe pasar el 75% de sus ingresos netos.
Imagen crediticia: Cuando pagamos lo que debemos dentro de los plazos acordados nuestra imagen crediticia se ve beneficiada. En momentos que necesitemos dinero para invertir o por alguna necesidad importante y urgente siempre tendremos quien nos preste a buenas condiciones. Toda la información está en mi libro Arco Iris Financiero.
Descuentos: Existen casas comerciales que ofrecen descuentos especiales y hasta constantes si se paga en sus establecimientos con TC que ellos ofrecen. Si somos usuarios de dichos establecimientos y sabemos que nos ahorraremos una cantidad representativa, podemos optar por la tarjeta de esa entidad. Tratando de no anexarla a nuestro crédito, sino de usarla como nuestra tarjeta.
 ¡Ojo! Debemos tener muy en cuenta:
Certeza que tendremos efectivo para pagar. Muchos no piensan en el dolor (pago) que causa la compra porque ese dolor es diferido... es un truco utilizado para que compremos cosas que no necesitamos realmente.
Evite el "tarjetazo". Cuando esa palabra llega a nuestra mente es porque la compra no es verdaderamente necesaria. Mucho más cuando uno dice: "Cierro los ojos y doy un tarjetazo."
Debemos tener control emocional. De lo contrario, no puede ser usuario de TC, mejor cambie a Tarjeta de Débito y gaste lo que ya se ganó y no lo que algún día ganará.

FRASE DE LA SEMANA
"Pagar intereses por comprar por adelantado es pagar más por lo mismo."
Diego A. Sosa

Consultor, Conferencista, Escritor y Coach

jueves, 20 de noviembre de 2014

MIRA ALREDEDOR

Muchas veces no disfrutamos de tantas cosas que conspiran para hacernos felices. No disfrutamos de las personas que queremos, de la gente que nos quiere, de los paisajes, de las sonrisas cómplices, de las personas sonrientes, de los niños ingenuos, de los mayores complacientes, etc.
Concentrarse en los que no nos aportan y nos roban las energías es de tontos.

FRASE DE LA SEMANA
"Unas cuantas cosas buenas a mi alrededor siempre me hacen entender que la vida es para ser feliz."
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor


lunes, 17 de noviembre de 2014

ME ROBARON A TRAVÉS DE MI MÓVIL


ME ROBARON A TRAVÉS DE MI MÓVIL

Insípidas adivinanzas me invadían una vez al día mi teléfono portátil. Sin permiso ni aviso se infiltraban. Me molestaba, pero por el poco tiempo que tengo en mis viajes a mi Isla Maravillosa no me dispuse a ir a la operadora francesa a pedir que impidieran la llegada de dichos molestosos mensajes.
Las cosas mejoraron cuando recibí un mensaje que decía: “Bienvenido a la suscripción Consejos Financieros. Diariamente recibirás tu contenido. Costo RD$10 por día…” Se me encendieron varias lamparitas: Alerta por los anteriores mensajes que venía recibiendo (¿Me estarían cobrando también?);  y la que me ponía rojo de rabia por la injusticia de que tenía que pagar por algo que no había solicitado.
Desde que pude me dirigí a la empresa que ya no es francesa y me dijeron que podía pedir la baja del servicio, pero que no podían hacer nada para devolverme lo del hurto. Que pasara por la central para ver si se podía hacer algo. Además, del servicio de las aburridas adivinanzas no me podían decir absolutamente nada, ni siquiera si me cobraban, y si lo hacían, cómo evitar que siguieran haciéndolo.
Puse mi EQ (Coeficiente de Inteligencia Emocional) al máximo para dirigirme a una oficina oficial de la enorme empresa que hasta ese momento me hacía sentir usurpado. Traté de no llenarme de prejuicios y darles la oportunidad de aclararme los casos y devolverme el dinero sustraído sin ningún permiso.
La avenida Churchill me quedó de frente y la empresa me brindó su estacionamiento. Una incómoda espera culminó con un llamado robótico a uno de los puestos. La joven me atendió amablemente y me explicó que yo había respondido a los mensajes de suscripción, que ellos no hacen eso de ponerle servicios al cliente sin su permiso. En otras palabras me dijo MENTIROSO. Controlé mi reacción al insulto con el método que desarrollo en mi libro Migomismo y seguí adelante.
Le solicité amablemente que me demostrara que lo había hecho. Me explicó que no puede. Tampoco puede quitarme el servicio. No tenía opciones, sólo seguir pagando… Eso pensó la empresa… A mí me roban hasta que me dé cuenta. Mi línea fue cancelada de inmediato y solicité mi portabilidad numérica a otra empresa de mi elección… “El poder lo tiene el cliente”.
¿Por qué en mi país todo cuesta tanto? En dinero, en tiempo y en esfuerzos. Quizá alguna institución hace que me devuelvan el dinero, pero eso no es importante para mí, quiero que todos a una no dejemos que estas cosas llenen las arcas de empresas sin nuestro permiso. De diez en diez, esas empresas logran extraordinarias ganancias. Si les compramos, es su derecho, pero si no les autorizamos eso tiene su nombre y muchos sinónimos en el diccionario de la Real Academia Española.
La gente me reitera que no hay suficiente dinero para ahorrar, para crear capital, para lograr cosas que nos mejoren nuestra calidad de vida. Si nos pueden quitar pequeñas partes por aquí y por allá de nuestros ingresos, es hora de usar esas partidas en mejores cosas que regalarlo, sin nuestro permiso, a gigantes que no lo necesitan.
Podemos echarlo en una alcancía, luego llevarlo al banco, convertirlo más tarde en un Certificado Financiero o quizá incrementar nuestra inversión en el fondo de pensiones para tener una vida digna al final de nuestra etapa productiva.


FRASE DE LA SEMANA
“El dinero que me quieren quitar prefiero ahorrarlo y convertirlo en bienestar para cuando sea anciano.”
Diego A. Sosa
Consultor, Conferencista, Coach y Escritor


martes, 11 de noviembre de 2014

PSICÓPATAS EMPRESARIALES



Las películas y documentales nos pintan psicópatas no muy comunes... la mayor parte de las personas con este trastorno no comete delitos. ¿Cómo son? Tienen facilidad en mentir, manipular y engañar para conseguir sus objetivos, pudiendo sentir poco o ningún remordimiento. ¿Hay psicópatas dirigiendo empresas?
Vamos por partes, como decía Jack, el Destripador. Si una persona es capaz de no sentir remordimiento por el dolor (físico o psicológico) de sus semejantes, ¿entra en el perfil de malvado? Y si además ese dolor es causado por él, ¿podríamos considerarlo psicópata?
Cuando somos emprendedores sacrificamos muchas cosas en aras de lograr nuestros objetivos: Las relaciones con amigos, con la pareja, con la familia y hasta con los hijos. Todo con la meta de un día lograr una excelente calidad de vida propia y para los nuestros. Es un gran sacrificio personal que busca igual recompensa.
Lo malo es cuando nos convertimos en perseguidores empedernidos de ese bienestar... No identificamos lo que realmente perseguimos y tendemos a desmejorar nuestra vida y la de los nuestros.
Pasan los años y la empresa crece: ¿Le exigimos lo mismo a nuestros colaboradores? Buscando una empresa mayor y con más ganancias apretamos al máximo a los que han hecho que nuestro sueño sea una realidad, a los empleados. ¿Dónde está el equilibrio? Yo lo veo en una buena calidad de vida para todos, no sólo para los que reciben los beneficios finales.
Paso a las grandes empresas, las que su dueño es una figura casi imaginaria o un grupo de empresarios o empresas. Los dirigentes proponen resultados extraordinarios y todos contentos: ¿Quién será el responsable de lograrlos? Los empleados, claro está.
Los dirigentes recibirán grandes bonificaciones si cumplen con sus metas, pero (porque siempre hay un pero) los colaboradores tendrán que pasar más tiempo en la empresa, menos tiempo con los suyos, la remuneración no crece porque eso aumentaría los costos, metas extraordinarias impedirán a los que tienen ingresos variables que puedan cobrar adecuadamente, etc. Todo termina destruyendo la calidad de vida de las abejas que construyen esos grandes beneficios que la empresa muestra a sus accionistas al cierre del año. Algunos recibirán grandes bonos y la mayoría conseguirá más presiones y metas más altas para el año que sigue.
Cuando los dirigentes buscan mayores beneficios para ellos pueden terminar imprimiendo un enorme dolor en las personas que hacen posible que esos beneficios sean alcanzados: No poder disfrutar de una vida familiar reconfortante, vivir con un estrés extraordinario, temer ser despedido en cualquier momento, tener un ciclo de sueño por debajo de lo recomendado y muy superficial, abandonar sus objetivos personales por no tener tiempo para perseguirlos o vivirlos, etc.
El dolor infringido en los dirigidos no es sentido por los dirigentes,  ni tomado en cuenta, ni mucho menos reconocido como tal... casi siento que disfrutan sin saber lo que están causando porque no quiero pensar que lo hacen sabiendo lo que provocan en tantas personas. Es como si hacer sentir en otros la presión que ellos tienen los liberara un poco de la misma. Sólo podría compararlo con el experimento realizado en la universidad de Stanford (lo trataré en una próxima columna).
El dinero es importante, pero la superabundancia en algunos está empeorando la vida para muchos. Echar los colaboradores a la calle cuando no se consiguen resultados superextraordinarios no es lo que llamaría una conciencia de humanos sanos.

FRASE DE LA SEMANA
“Mientras más son los beneficiados por los objetivos es mucho mejor.”
Diego A. Sosa

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

¿GANAR O TRIUNFAR?


Ver cómo se viene deteriorando la relación entre los humanos me lleva a pensar mucho en cómo podemos lograr revertir la tendencia. Quizá soy anticuado y pienso que las relaciones humanas son importantes y lo deben ser en el futuro.
El hombre ha vivido y sobrevivido en manadas. Los individuos aislados no logran mantener la especie. Está demostrado que la manada siempre ha tenido cerca de treinta individuos. Antes, ese grupo era el mismo para todos. Con la ampliación de los núcleos sociales, las ciudades pasaron a tener más habitantes y las manadas pasaron a ser diferentes para cada individuo. O sea, alguien que está en mi manada no tiene a todos mis participantes en la suya.
El grupo está compuesto por mis familiares cercanos y medianos y por algunos individuos que se relacionan conmigo. El resto fuera de esa unidad pasa a ser menos importante mientras más lejos esté, o sea, mientras menos relacionado esté conmigo. Un tren descarrilado en NY puede tener personas cercanas y me ocuparé más de la noticia que la de un avión que cae en el medio oriente.
Las manadas deben mantenerse unidas para conseguir ser cada día mejores, deben protegerse y buscar lo mejor para todos sus integrantes. ¿Qué está pasando con la evolución social? Las manadas parecen crecer, pero la competencia dentro de ella la reduce a la más mínima expresión.
Anteriormente, la competencia era por conseguir posiciones para salvar la manada o conseguir la mejor pareja... Hoy estamos acostumbrando a los miembros más pequeños a competir por todo y esto trae consecuencias que cambian el rumbo de la sociedad.
Desde que un hijo nace queremos que sea el más lindo, el mejor vestido, el que tenga los mejores juguetes, etc. Pero no es por él, es por nosotros. Cada uno debe demostrar su éxito y lo puede lograr con cada evento en que el marketing personal está presente.
Un niño bien vestido es una demostración de que los padres tienen posibilidades financieras, en otras palabras, han alcanzado éxito. La mejor cuna y el cochecito más caro. La clínica de renombre y el médico más conocido también son parte de la apariencia que hay que mostrar... el objetivo es mercadológico y lo tenemos muy en cuenta.
El niño llega al tiempo del colegio, o sea, ya tiene alrededor de un año... Una cuidadora con buena apariencia, un kindergarten de categoría, la mejor ropa y el bulto de marca mejor surtido. Comida en abundancia para que el niño esté gordo y muestre bonanza.
Las notas, ser el mejor en el equipo deportivo, las mejores vacaciones, la celebración de cumpleaños más pomposa, ser el más aventajado en la clase de música, etc. Los ponemos a competir con los compañeros del colegio, los amiguitos del vecindario, los primos, los hermanos, los que salen en los periódicos, con nosotros cuando éramos pequeños... con todo el que respire o respiró.
Debe estar en el mejor colegio, si es de otra lengua mucho mejor, el vehículo debe ser adecuado para el nivel porque de lo contrario el niño quiere que lo dejen en la esquina... ¡ohhh!, comenzaron a aparecer las consecuencias.
Al final de cuentas criamos a un egoísta que piensa en sí sobre todas las cosas y sólo estará feliz cuando gane o los otros pierdan. La manada se va destruyendo y sólo apreciamos a los demás cuando ya no están.


FRASE DE LA SEMANA
"El que gana es mejor que otros, el que triunfa es mejor que antes."
Diego A. Sosa
Coach, Escritor, Consultor y Conferencista