lunes, 5 de diciembre de 2011

¿HACER LO QUE AMO O AMAR LO QUE HAGO?

Muchas veces nos preguntamos si existe el trabajo perfecto. Vemos alrededor y nos damos cuenta que casi todos quisieran tener otra actividad en la vida con la que pudieran ganar más dinero y le resultara más divertida. Al parecer casi nadie tiene el trabajo que amaría tener.

Podemos identificar contadas personas que disfrutan lo que hacen, que irradian energía al realizar su trabajo, que contagian cuando hablan de su oficio. Esas personas aman lo que hacen, definitivamente que encontraron el trabajo que aman.

¿Es el trabajo o es la persona? Puedo observar que el mismo trabajo que hacen esos pocos que aman lo que hacen no es de tanto agrado para otras personas. ¿Tiene que darse una química especial entre el trabajo y la persona? ¿O quizá no todo trabajo es para toda persona?

Cuando las personas me preguntan que si existe el trabajo perfecto, les pregunto que cuál sería su trabajo perfecto. O no me pueden responder o simplemente se imaginan algo que no han analizado bien. Cuando detallamos ese sueño de trabajo que quisieran tener, nos damos cuenta que no es tan perfecto como pareciera.

Entonces viene la siguiente pregunta: ¿Has tenido alguna vez un trabajo que hayas disfrutado mientras lo hacías? Casi nunca ha sido el caso. Cada trabajo pasado ha sido valorado cuando el próximo aparenta ser peor. Hay casos de personas que amaban lo que hacían y les cambian las reglas de juego, eso los hace infelices. Pero esos son pocos, la gran mayoría pelea por las reglas de juego que ahora tiene y cuando tenía otras también las peleaba.

Cuando le pregunto a las personas que aman lo que hacen si han tenido algún mal trabajo, la respuesta casi siempre es: “Nunca”. Ellos han tenido la “suerte” de siempre tener trabajos que han amado.

No quiero que confundamos amar el trabajo con amar la paga. No siempre se recibe lo que uno quisiera gastar, por no decir que casi nunca. Pero eso no debe hacer que ame o no lo que haga, porque siempre se puede querer más. Si nos damos cuenta, los que ganan menos que nosotros adorarían recibir lo que nosotros ingresamos, pero los que ganan más desean lo que reciben otros.

Conseguir un trabajo que yo ame es en la mayoría de los casos una cuestión de actitud. No todo será perfecto en un oficio: o la paga, o los clientes, o el jefe, o lo que ofrecemos, o el tiempo que dedicamos, o las energías que nos cueste, etc. Nunca será perfecto, pero podemos dedicarnos a odiar lo que decidimos hacer (porque nadie nos obliga) o dedicarnos a ver cada día como una oportunidad de ser felices, como un presente que nos damos, como una parte del camino a recorrer... camino que podemos llamar, felicidad.

Más sobre este tema en mis libros:
-Mi Binomio
-¡Alcanza la Cumbre!


FRASE DE LA SEMANA

“Hacer lo que amo no depende de lo que hago; sino de lo que decido amar”.
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, escritor y Conferencista

lunes, 28 de noviembre de 2011

AGRADECER LOS REGALOS

“No te hubieras puesto a eso”. No termino de entender la mentalidad de los humanos. Queremos agradar a alguien y la respuesta es una negativa. La persona nos dice con su expresión que se siente mal porque tratamos de hacerlo sentir bien. ¿O es hipocresía o falsa modestia?

“No era necesario”: Claro que no lo era, pero de todas formas lo quise hacer... agradécemelo. Simplemente quiero verte la cara de felicidad cuando lo recibes... no de congoja.

¿Será que pensamos que regalarle a alguien significa un sacrificio? Así cuando recibimos el regalo pensamos que la persona se está sacrificando y no estamos de acuerdo en ser la causa de un dolor. Pienso que esa puede ser otra de las razones.

Claro, los hombres y las mujeres no somos idénticos. Para las damas regalar está en su programación general. Para los hombres está en nuestro software de marketing y en el de obligaciones. Algunos aprenden a agradar a cada paso sin tener que pensar mucho. Para otros nos es más difícil recordar aquellas fechas importantes, como aniversarios, cumpleaños, primer beso...

Aclarado ese punto de diferencia de géneros, prosigo con la problemática de la aceptación de regalos.

Un regalo puede ser un favor. Queremos algún servicio, pero ese amigo no nos quiere cobrar... eso también es un regalo. Nos sentimos mal porque no nos cobran, nos sentimos mal cobrando. ¿Dónde está el equilibrio? Si somos los que prestamos el servicio, no aceptamos paga, pero nos ofendemos si es al contrario.

Por mi parte, trato de tener medidas para los servicios que cobro y los que no cobro. A las personas que cobro y a las que no les cobro. Para mí es complicado, soy asesor y mis consejos son parte de mi servicio. Para un médico en una reunión de amigos la salida sería, pasa por el consultorio, allá tengo los instrumentos para poderte dar un diagnóstico preciso.

Me pasa constantemente que personas a las que le he dado consejos no me quieren cobrar por algún servicio que me presten... ¿Debo pelearles y hacerlos sentir mal? Tomo la opción de hacerlos sentir bien al aceptar y agradecer su regalo. Otros me prestan servicios y por una vieja amistad o familiaridad no me quieren cobrar. ¿Tengo algo que le pueda dar a cambio? ¿O simplemente debo esperar feliz el momento de la revancha?

Hay regalos que no solicitan nada a cambio, sólo quieren ver una sonrisa en nuestras caras. Hay detalles que nos quieren llevar a una emoción positiva, que no terminen siendo un desagrado. La respuesta debería ser una gran sonrisa en nuestro corazón. Es que el regalo vino de corazón y si no fue así, se convertirá en eso al ver nuestra alegría. Por eso pienso que los regalos no deben ser por fechas comerciales ni por obligaciones de calendario. Cubrir una necesidad es más importante que un día del almanaque. La necesidad puede ser material, o simplemente la creación de una emoción positiva en la persona que apreciamos. Un regalo no es solamente algo tangible, un regalo puede darse a cada amanecer, en cada respirar, en cada contacto o pensamiento. Un simple “te quiero” suele ser un gran regalo.


Más sobre este tema en mis libros:

– Mi Binomio
–Tú Eres la estrella
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FRASE DE LA SEMANA
“Una sonrisa provocada por un presente vale más para el que la estimula que para el que la emite.”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Escritor y Conferencista dominicano



domingo, 20 de noviembre de 2011

CORRIJA LOS ESCAPES DE ENERGÍA

La energía personal es esencial para nuestras vidas. Existe la energía para movernos, que la recibimos de lo que ingerimos. Pero hay otra más importante para la felicidad, la energía mental. Podemos comer suficiente, pero eso no nos garantiza que podamos lograr muchas cosas en nuestra vida, ni siquiera en el día a día.

Existen muchos escapes que se llevan nuestra energía mental. Lo malo es que no nos damos cuenta. Que alguien nos lo diga no sirve de mucho. Es como cuando estamos en una habitación por mucho tiempo, sólo nos damos cuenta del ruido del aire acondicionado cuando se apaga. Por eso las observaciones de otros nos parecen fuera de lugar.

Usted tiene que hacer una lista, ver lo que le está llevándo energías, lo que lo pone negativo, lo que le quita el ánimo, lo que le hace perder la felicidad del día a día. Cuando haga la lista se dará cuenta que muchas cosas no las podrá cambiar, pero otras sí.

Los hijos, los padres, la pareja, el trabajo, los amigos, las responsabilidades... Estas son partes de su vida que pueden causarle estrés. Quizá no pueda o quiera cambiarlas. Cambiarlas podría también significar quedar peor. La buena noticia es que usted puede modificar su actitud ante ellas. En breve vuelvo a este punto.

Por otro lado está su rutina diaria. En ella encontrará muchos escapes de energía. Por ejemplo, los cinco minutos más para dormir... sí, ese “gustito” que nos permitimos cuando suena el despertador. Si luego de ese momentito usted se levanta con calma, desayuna y hace todo lo que tiene que hacer sin estrés, entonces es un “gustito” bueno. Pero si por el contrario (que es lo que pasa en general) tiene que salir estresado, corriendo y dejando cosas importantes por hacer, entonces esos cinco minutos son un escape de energía. Ellos le arruinarán, por lo menos, su mañana.

Dentro de su rutina diaria quizá esta escuchar las noticias... ¿Le sirven de algo los comentarios negativos que algunos comentaristas hacen? Se puede buscar una fuente que informe, pero que no cause estrés. Y si ya escuchó las noticias, entonces una musiquita o un programa entretenido, son una mejor opción... llenan de energía, en vez de robarla.

El inicio y el final del día son esenciales... Quite de su mente todo lo que le ponga negativo. Si antes de dormir ve programas de panel con discusiones o con problemas, su sueño no será lo tranquilo que debe ser. Películas de terror o de acción, pueden ser causantes de pesadillas y sueños ligeros. Tome el control. Teléfonos encendidos que encienden la luz con la llegada de cualquier mensaje, también causan disfunción en el sueño.

El mal uso de los teléfonos inteligentes, salas de conversaciones, correo electrónico y redes sociales, suelen también robar energías. Todos esos instrumentos los puede utilizar para llenarse de buena energía, aprovéchelos.

Vuelvo a las cosas que no podemos quitar de nuestra esfera de acción. Personas con las que trabajamos o vivimos pueden ser negativas, criticonas, desmotivadoras, etc. Quizá no podemos sacarlas de nuestro alrededor, pero podemos evitar que sus comentarios negativos nos hagan daño. Evitemos el contacto con ellos... sólo el que sea absolutamente necesario. Tengamos una actitud proactiva, si sabemos que criticará algo, adelantémonos. Sabemos que peleará por algo que no se ha hecho o que se hizo de otra manera, hagámoslo. ¿Qué de todas formas va a criticar o pelear? Entonces el problema está en esa persona, preparemos nuestra mente para que su comentario no nos haga daño. O mejor, hágale saber que no le interesa su comentario negativo. No siempre es posible, pero le aseguro que podrá arreglar muchos escapes de energía que esas personas le provocan.

El mayor logro en la reparación de escapes lo tenemos cuando logramos una actitud mental diferente y tomamos el control de nuestra vida. La inteligencia emocional tiene que estar alta para no dejarnos influenciar, pero sobre todo, debemos evitar el contacto con esas fuentes de energía negativa que se convierten en un agujero negro para nuestra buena disposición a vivir felices.


FRASE DE LA SEMANA

“Llenarme de energía positiva depende de mí; que otros no me la roben... también”.

Diego A. Sosa

Consultor, Escritor, Conferencista y Coach dominicano

lunes, 14 de noviembre de 2011

SE ACABARON LAS CRÍTICAS

Las críticas están muy arraigadas en la sociedad. Hasta tenemos las famosas críticas constructivas, los críticos de arte, de cine, literarios... Hay muchos tipos de críticas, pero la realidad es que nadie se siente bien con las críticas. En mi opinión ya la palabra “crítica” pone negativo.

Vamos a iniciar con aquella que supuestamente es positiva, la “constructiva”. Intentamos hacer cambiar a alguien, o sea, queremos que se adapte a lo que nosotros pensamos que es “correcto”. O sea, nosotros tenemos la razón y ellos no. O sea, nosotros estamos bien y ellos mal. ¿Puede sentirse bien una persona que le digan, “tu estás mal en tu pensamiento o actuación”? Pienso que no.

Lo peor de la “crítica constructiva” es que en la gran mayoría de las ocasiones que es usada es una simple pantalla. La realidad es que pensamos en una crítica y la dibujamos para exponerla a la persona. Cuando decimos lo mismo a espaldas de ella, no la adornamos. O sea, una crítica intenta modificar a alguien al gusto del que la practica.

El libre albedrío es esencial en la vida humana y la sociedad no debe tratar de robárnoslo. Para los creyentes es muy importante desde la creación. ¿Por qué tanta gente trata de quitarle a los demás su libre albedrío?

No quiero decir que andemos sin reglas. Una sociedad debe tener reglas para que pueda funcionar como tal. Pero cada uno debe decidir sobre sus actos para hacerse responsable de las consecuencias. Seguir sólo los cánones de los demás da la oportunidad de hacerse víctima de las decisiones.

Yo prefiero la “observación” ante la “crítica constructiva”. Cuando pienso que alguien puede hacer algo diferente, lo que a mí me parece sería una mejoría, simplemente lo expreso desde mi punto de vista. Muchas personas me preguntan qué deberían hacer en una situación. No me gusta decirles: Haz esto o lo otro. Simplemente le digo lo que yo haría. Cada uno debe decidir si eso le conviene o no. Cada cual debe tomar su propia decisión para crear su camino individual.

En conclusión, la “crítica constructiva” no es más que una forma política de decirle a los demás que hagan algo de la forma que nosotros pensamos que está bien. Cada uno tiene una opinión de lo que es bien y mal y eso lleva a una gran confusión al que no aprende a tomar decisiones. Equivocarse es más que de humanos, equivocarse es de humanos que intentan algo.

Pasemos a la segunda, la crítica pura y llana. ¿Hay que decir algo sobre ella? Me parece que todos sabemos que es destructiva. Destruye reputaciones, autoestima, familias, parejas, jóvenes, profesionales... y peor, la mayoría está basada en juicios de valores. Muchas no pasan de ser chismes y tienen una intención marcada de destruir. ¿Cree que a los demás les gusta estar cerca de una persona destructiva?

La conclusión es simple. El que critica dice mucho más de él que de los demás. Maltrata su reputación y crea un aura de terror. Todos lo tratan con pinzas y tienen miedo a caer en sus fauces. La confianza real con esa persona no existe. Se rodea de personas parecidas y los amigos reales son muy pocos, si es que realmente los tiene. Criticar destruye más a uno que al que criticamos.

Más sobre este tema en mi libro:

-Mi Binomio
-¡Alcanza la Cumbre!


FRASE DE LA SEMANA

“Si actúo según mis decisiones siento más responsabilidad por las consecuencias y más alegría por mis éxitos”.
Diego A. Sosa
Consultor, Escritor, Conferencista y Coach dominicano

lunes, 7 de noviembre de 2011

¿CUÁL ES MI VIDA IDEAL?


Muchas personas quieren llevar otra vida, se quejan de la que tienen o no están conformes con lo que han logrado. Se esfuerzan más y sacrifican muchas cosas para llegar a un lugar ideal, dejando en el camino otras cosas que quizá también eran importantes. La cuestión es: ¿Cuál es la vida ideal?

Para cada uno sería diferente, y para cada momento de la vida también lo será. No debemos ser conformistas y quedarnos en la mitad de un gran camino... pero tampoco debemos sufrir un trayecto para conseguir un objetivo. Para mí, la vida ideal es cuando también disfruto el camino al objetivo.

Muchos quieren compararse y ven su vida ideal como la que otros tienen. A otros los inducen a forjar una vida que los demás consideran ideal. Pero la realidad debe ser que cada individuo y cada familia debe tener sus objetivos propios y bien definidos de lo que es “su vida ideal”.

-¿Dónde quiero vivir?
-¿Cómo quiero vivir?
-¿Quién o qué quiero ser?
-¿Cómo debe ser mi vivienda?
-¿Cómo me quiero ganar el dinero?
-¿Cuánto dinero quiero ganar?
-¿Qué quiero hacer en mi tiempo propio?
-¿Cuánto tiempo propio quiero tener?
-¿Cómo quiero que transcurra mi día?
-¿Cómo quiero que sea mi retiro?
-¿Quiero hijos y qué quiero para ellos?
-¿Qué emociones quiero vivir? ¿Pareja, familia, amigos...?
-¿Cuáles relaciones son para mí importantes? ¿Pareja, familia, amigos...?
-¿Qué estado de salud quiero para mi cuerpo?
-Etcétera


La vida es mucho más que pasar cada día fabricando dinero para lograr algo que no tenemos ni siquiera en nuestra mente. La vida ideal es una combinación de factores que quizá nunca se den todos, pero que se pueden parecer a la felicidad soñada. La vida ideal se debe vivir cada día, porque caminar al objetivo debe ser parte de él mismo.

Si defino lo que es mi vida ideal me daré cuenta que tengo a la mano muchas de las cosas que quisiera lograr, pero no las estoy disfrutando por quitarles el valor al tratar de lograr otras que ni siquiera tengo definidas, ni sé si las lograré.

Responda las preguntas y hágase algunas más que le puedan llevar a ver su vida ideal: Verá que ha logrado gran parte de sus objetivos, disfrútelos a plenitud; descubra sus demás objetivos y trace un camino para lograrlos... disfrute el camino.


FRASE DE LA SEMANA

“La vida ideal es individual y subjetiva; lo más importante es disfrutar al máximo el tiempo de construcción y cada objetivo logrado”.
Diego A. Sosa
Consultor, Escritor, Conferencista y Coach dominicano

lunes, 31 de octubre de 2011

REGÁLESE UNA ALEGRÍA AL DÍA

Por lo menos una... aunque varias es mucho mejor. Quiero aclarar desde el inicio, un regalo no es comprar algo... para que no deje de leer por pensar que soy un agitador del consumismo.


Pasamos mucho tiempo pensando en lo malo y sufriéndolo. Pensamos demasiado en el “tengo que...” y muy poco en el “quiero...”. Y no el quiero de deseo, sino el de disfrute. Por ejemplo, podemos decir: “Quiero ir a ver a mi hija al ballet”, y no “tengo que...” Podemos pensar que es un regalo para nosotros, ver la cara de la niña danzando o del hijo al dar un Home Run, o tocar una pieza en la guitarra o lo que sea que lo haga feliz. Pienso más en nuestra felicidad que en la de ellos.

Visitar a mi abuela la hace feliz, ¿cómo no considerarlo dentro de mi paquete de actuaciones de felicidad? Qué ella se ponga feliz con mi visita es secundario, no lo hago sólo por ella, lo hago por mí. No le hago daño a ella, sino todo lo contrario, entonces el reflejo de yo sentir una gran felicidad hace feliz a otra persona... es una ecuación que se asemeja a lo perfecto.

“Quiero hacer ejercicio”. Así es un regalo. “Tengo que ir al gimnasio”, así es una multa.

Reúnase con amigos; visite a alguien; ofrezca una sonrisa; tome la vida por el lado alegre; cómprese un helado; dele un abrazo a un ser querido; levántese a disfrutar el amanecer o corra a ver el atardecer; dígale a un ser querido que lo quiere; respire aire yodado; mírese en el espejo y sonríase, se contagiará de su propia alegría... es más, ya está casi sonriendo con sólo leer que sonreirá, ¿qué cómo lo sé? Es magia.

Hay muchos regalos que se puede hacer cada día, no se quede con sólo uno, acostúmbrese y verá que la vida le ofrece más para sonreír que para estar triste, depende de nosotros elegir cuál cacareamos más, cuál tomamos para influenciar en nuestro humor, cuál decidimos será nuestra guía.


Más sobre este tema en mis libros:

–Mi Binomio
–Tú Eres la estrella
–¡Alcanza la Cumbre!



FRASE DE LA SEMANA

“Muchos anuncian el fin del mundo, ellos me quieren triste; hay demasiadas cosas buenas en mi vida para llevarme de ellos.”
Diego A. Sosa
Escritor, Coach, Consultor y Conferencista dominicano



lunes, 24 de octubre de 2011

NECESITO DÍAS DE 28 HORAS


ARTÍCULO DE LA SEMANA
Por: Diego A. Sosa www.DiegoSosa.Info


 
“El tiempo nunca es suficiente”. Es lo que la mayoría de las personas opina sobre ese fantástico recurso no renovable que tanto desperdiciamos. ¿No tiene tiempo para leer este artículo? Entonces tendrá que sacarlo para leer libros, porque algo anda mal y al parecer usted no está consciente de ello.

Querer lograr resultados diferentes haciendo lo mismo es lo que Einstein definía como “locura”. Las personas le piden al Creador que le ponga más tiempo al día, pero no lo hacen en serio, porque saben que no funcionará. Pero, ¿por qué no hacen algo para lograr resultados diferentes? Le diré, porque no tienen tiempo para buscar soluciones.

Es más fácil, pero nada productivo, echarle la culpa a otro... sí, el Creador termina siendo el culpable de que el día no alcance, sólo le puso 24 horitas; el jefe por ponernos tanto trabajo; el cliente por molestarnos con sus solicitudes; la pareja por exigirnos tiempo; los hijos por querer que cumplamos con nuestro deber de padres... Uff, con tantos culpables y chupatiempos ¿cómo podremos sobrevivir?

La respuesta es simple, cambie.

1. Cambie su actitud a la vida, primero que todo. Si algo me molesta, seré yo quien busque las soluciones en mí. Echarle la culpa a los demás entrega el poder a los demás para cambiar lo que a mí me molesta. Si no tengo tiempo, soy yo el único que puede hacer algo real que cambie esa situación. Recuerde, a mí es que me molesta y me hace daño.

2. Reconozca que hay solución. Otras personas lo han logrado, viven de forma diferente y su expectativa de vida es mucho más larga que la suya. Sí, el estrés mata, o por lo menos, enferma. Hoy existen millones de personas sufriendo de Burn out, todo por no tener tiempo o querer más dinero... en primera instancia. También encontrará otras personas que después de pasar por un trágico ciclo, hoy viven diferente... para muchos de ellos, ya es tarde.

3. Fíjese de alguien que logra mucho en poco tiempo y tiene tiempo para todo lo que identifica como importante en su vida. No se lleve del que vive sin tiempo, ése no es el ejemplo a seguir, ése es sólo un consuelo. Ya sé, las personas de éxito parecen estar muy ocupadas... pero si analiza, el éxito no está en tener más dinero.

4. Por eso, defina en su vida lo que es éxito para usted. Dónde quiere estar, qué quiere lograr. ¿Una buena vida? Entonces, defina que es “buena vida”. Es lo material, es una buena educación integral para los hijos, es una vida de familia, es tiempo para lo que le gusta hacer... ¿O simplemente es que los demás piensen que logramos lo que ellos llaman éxito?

5. Busque un método que lo lleve al éxito de su tiempo. No a administrarlo dejando de hacer cosas, la idea es lograr lo que usted definió como prioritario sin dejar de hacer lo que es importante y necesario.

Como ve, no necesita más horas, lo que necesita es un cambio en su vida. Un cambio de mentalidad y de forma de hacer las cosas. Hay muchos métodos de administración del tiempo, desaconsejo los que ordenan dejar de hacer cosas para lograr otras. Soy de la opinión que se puede hacer todo... sólo que de una manera diferente, de lo contrario, según la definición de Einstein, seríamos “locos”.


Más sobre este tema en mis libros:
–¿No tienes tiempo?
–Tú Eres la estrella
–30 Tips Para Conseguir Tiempo

FRASE DE LA SEMANA

“Quejarme de la falta de tiempo me hace ser víctima; decidir conseguirlo y trabajar para ello me hace protagonista.”
Diego A. Sosa
Escritor, Coach, Consultor y Conferencista dominicano





AVISO PARA LA REPÚBLICA DOMINICANA:
Entrega a domicilio

Esta quincena en especial (hasta el 31.10.2011)
Libro Alcanza la Cumbre RD$ 400. Se lo entregamos en sus manos sin costo adicional. (En todo el mundo esta semana con un 15% de descuento www.lulu.com/mercurio)

Puede solicitar los libros y CDs de Audio-Artículos de Diego Sosa vía correo electrónico ( ventas@diegososa.info ) y se lo entregamos en su domicilio, sin costo adicional.

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–Mi Binomio RD$ 600 Versión especial que contiene dos libros: ¿Forastero yo? Un libro novelado que enseña el método de no enfrentar los cambios, sino de hacerse cargo de ellos. El autor ha vivido en 4 países, ha tenido que hacer que los cambios trabajen para él, aquí nos muestra su método. Y Click, un coach profesional que lo llevará por el camino del aprender a aprender, las negociaciones, la comunicación asertiva y todo lo necesario para usted tener el control de su vida profesional.

¿No tienes tiempo? RD$ 350 El manual de manejo de tareas que sustituye a los ineficientes manuales de manejo del tiempo.

-Arco Iris Financiero RD$ 450 Historia novelada sobre las Finanzas Personales. Desde salir de las deudas hasta las inversiones para el futuro.

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lunes, 17 de octubre de 2011

AUMENTE EN 20% SUS INGRESOS

“El dinero nunca es suficiente”. Eso es lo que la mayoría de las personas opina sobre el instrumento de intercambio que utilizamos. Digo la mayoría porque algunos no consiguen llegar al final del mes, otros llegan con precariedad, unos cuantos ven mermados sus ahorros con el más mínimo percance, unos pocos no se conforman con lo que tienen (por más que parezca) y sólo una minoría está feliz con sus ingresos.

Hoy no me concentraré en los que están felices, hablaré de los que quieren más porque no les alcanza lo que ingresan. Recuerde que mi filosofía es que gaste menos antes de pensar en ganar más... o sea, este es un segundo paso.

Muchas veces una condición mental no nos permite aumentar nuestros ingresos. Pensamos que no se puede, o que no podemos. Muchos me preguntan qué pueden hacer, pero tienen el “no se puede” en la cabeza.

Si es empleado, tiene varias alternativas. Una es prepararse para conseguir avanzar un paso en su empresa. No es pedir aumento, es ganarse un puesto más alto. Los aumentos siempre son difíciles de obtener, mucho más hoy, las empresas tienen tablas de beneficios y les es casi imposible salirse de ellas. Si no ve las perspectivas de avance en el departamento que está, mire las alternativas en otros departamentos. Si cree que todo es imposible, entonces las puertas le llaman.

Ya sé: Es difícil conseguir otro trabajo; la situación económica no es fácil; no quiero perder mis prestaciones; quizá el otro trabajo no me guste... Si piensa así, entonces merece lo que tiene. Conozco cientos de casos de personas que han cambiado de trabajo para mejor. Le aseguro que son una minoría los que conozco que han empeorado. Y también conozco miles que sólo se quejan de su trabajo y de sus bajos ingresos.

¿Le tiene miedo a la calle? Entonces le doy otras alternativas.

Aumente sus ingresos invirtiendo tiempo: ¿Qué ya lo está haciendo? Entonces vuelva al primer paso, gastar menos, porque por más que aumente sus ingresos, siempre está acomodando sus gastos a sus ingresos.

No debe invertir su tiempo como un sacrificio ni como una inversión para el momento. Piense en un día ser libre de ese trabajo que no le remunera como usted considera debería ser justo. Piense en grande, en llegar al máximo. Piense en un gran futuro y póngale amor y entrega.

¿Qué usted hace? ¿Qué negocio conoce? Utilice sus conocimientos para desarrollarse por fuera de su empleo. Hay miles de posibilidades de ofrecer servicios extras, miles de personas lo utilizan, ¿por qué a usted no le resultará? Si tiene mucha experiencia tratando con personal puede desarrollarse, por ejemplo, como coach. Piense en su negocio propio cuando quiera salirse de la tabla de remuneración de su empresa y dar el salto a fijar usted su propio sueldo.

Las alternativas están. Existen también varios sistemas de ventas directas o de multinivel que le permiten construir su estructura sin interrumpir su trabajo, el que un día no lo necesitará a usted y lo dejará en la calle, en la que usted ahora no quiere estar. Lo importante al elegir una de esas alternativas es ver si se adecua a su estilo y posibilidades. Algunas son para vendedores de poca monta y hay que venderle a mucha gente, no todos tenemos ese deseo. Otros conllevan una inversión de tiempo o dinero, quizá no lo tenemos o lo deseamos invertir. Analice cuál método le puede llevar a su objetivo y antes de entrar véalo por dentro y hable con personas que han triunfado dentro del sistema, no sólo con el entusiasta que le intenta convencer. Si sabe de alguien que no lo logró, pregúntele el porqué y analice si a usted le pasaría lo mismo. Hay suficientes modelos, elija el que lo llevará a la cima, pero recuerde que el trabajo es suyo, el sistema es sólo una oportunidad.

Decida aumentar sus ingresos, pero decídalo en serio.


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FRASE DE LA SEMANA

“Quejarse de la falta de dinero es ser víctima; decidir aumentarlos y trabajar para ello me hace protagonista.”
Diego A. Sosa
Escritor, Coach, Consultor y Conferencista dominicano



lunes, 3 de octubre de 2011

PAPI, ¿CUÁNTO FALTA PARA LLEGAR?

El tiempo puede ser algo relativo. Los griegos le tienen dos nombres, uno es el cronos, que es el tiempo real y otro es el kairos, que es el tiempo atemporal.


Cuando los niños suben a un vehículo imaginan el momento que comenzarán a disfrutar el final del trayecto, o sea, el inicio de su objetivo. Puede ser unas vacaciones o simplemente una visita a la abuela. El tiempo en su cabeza es corto, pronto comenzarán a preguntar por el momento de la llegada. En la parte trasera, sin percepción del tiempo–kairos, el camino se hace muy largo.

Desde que mis hijos eran pequeños traté que su tiempo en los viajes se hiciera corto. Por un lado, tenía la pregunta que enerva: “Papi, ¿Cuánto falta para llegar? Por otro lado, aprovecharía ese tiempo maravilloso para pasarles algo de utilidad a su vida y compartir con ellos. En el día a día el tiempo no da para pasar horas con nuestros hijos; en los viajes sí las tenía... decidí aprovecharlas.

Inventé juegos educativos. Motivé a la creatividad y los puse a prueba. Preguntas de matemáticas, geografía, historia, curiosidades... todo lo que pudiera ayudarlos a desarrollar su mente y despertar el gusanito del aprendizaje sin obligación.

Compraba audio libros y los escuchábamos, no me importaba que fueran infantiles, algo podía yo aprender, aunque fuese simplemente saber lo que le interesaba a los niños o lo que les causaba risa o asombro. Analizábamos lo que pasaba y les hacía preguntas para mejorar su escucha y comprensión.

Ahora escuchamos libros ya de adultos, novelas o libros de temas de interés común. Las conversaciones que se generan son un reflejo de lo que trabajamos durante años. Las carreteras se hacen agradables y no existe desesperación por llegar, simplemente, el objetivo no es la llegada, sino todo el viaje. Esperamos con ansias el trecho de regreso para terminar el libro o iniciar el siguiente.

Mi padre tiene un nuevo juego... Ha elaborado un catálogo de preguntas, y lo alimenta día a día. Nos sentamos los familiares y amigos y él hace las preguntas a un grupo y a otro, los equipos luchan por ganar, pero el espíritu es el aprendizaje. Los más chicos demuestran sus habilidades, los mayores recordamos o aprendemos de la astucia de los pequeños y de las preguntas que no sabíamos; mientras mi padre cada día anexa conocimiento a su ser.

Los humanos modernos nos pasamos semanalmente horas en el vehículo, que al mes se pueden convertir en días. Muchas veces en ese tiempo no hemos hecho nada que nos ayude a crecer, simplemente maldecimos el tránsito y nos dedicamos a perder el tiempo.

Mi amigo Radhamés me dijo hace unos meses que el truco del aprendizaje continuo reside en leer cuando uno está sentado, pero cuando está moviéndose hay que escuchar. Las ofertas para desarrollar el intelecto están en nuestro día a día. Es cuestión de buscarlas y aprovecharlas. No es cierto que la radio sea inculta y no tenemos oportunidades. Es necesario hacer esos caminos cortos aprovechándolos para ser mejores cada día.

Hoy existen millones de audio libros, podcast de los mejores autores y capacitadores, programas de radio y televisión que educan y desarrollan el intelecto. Los teléfonos inteligentes dan la oportunidad de bajar esos audios y escucharlos en el momento que estaríamos perdiendo el tiempo. Podemos aprovechar el tiempo, en vez de pensar que lo estamos perdiendo, o de convertirnos en suicidas al “matar el tiempo”.

Más sobre este tema en mis libros:

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FRASE DE LA SEMANA

“Siempre existe tiempo para aprender; la decisión es querer encontrarlo.”
Diego A. Sosa
Escritor, Coach, Consultor y Conferencista dominicano



lunes, 26 de septiembre de 2011

DIFERENCIAS ENTRE PAPÁ Y PAPI

En la semana que pasó me llegaron dos escritos interesantes sobre el pensamiento de unas generaciones con respecto a las demás. El primero se refería a cómo cambió la sociedad cuando dejó de decirle al padre papá y comenzó a decirle papi. En resumen, quería demostrar que el “papá” imprimía respeto mientras que el “papi” es un blandengue. El papá se sentaba primero a la mesa y todo el mundo en la casa esperaba su actuación para tener permiso. El papi no tiene ni voz ni voto, decía el escrito, y sólo puede aceptar lo que sus hijos dicen.

El segundo escrito explicaba como un joven le preguntó a un señor mayor (supongo que tendría unos 15 años más que él) cómo hacían para vivir en su tiempo sin todas las modernidades que ellos sí tienen desde que nacen. El señor le respondió que es cierto que no las tenían, por eso se dedicaron a crearlas... ¿Qué están haciendo ustedes por la generación que viene?

La propagación de estas teorías me lleva a filosofar sobre cómo se están sintiendo aplastadas las generaciones de los setenta hacia atrás. Nos sentimos identificados con este tipo de escritos porque vemos los cambios y quizá no los queremos compartir. Los jóvenes actúan diferente que nosotros en nuestra época y no nos tratan como tratamos nosotros a nuestros padres.

La noticia que les tengo es que el mundo de hace 30 años era otro. Si no nos subimos en el tren, no será posible llegar a la próxima estación. La vida es otra y cada uno decide si será parte de esa sociedad o no.

Los papás que hablaban fuerte y todo el mundo oía (inclusive la mujer, que no tenía ni voz ni voto) ya no caben. Esos padres que a golpes hacían entrar a los hijos, y a la mujer, en su carril, ya no funcionan. Esos papás nunca fueron respetados... eran temidos. No infundían respeto, implantaban el terror. Todos sabemos que los hijos de esos papás sufrían su juventud y muchos quedaron frustrados, tan frustrados que se convirtieron en papis del otro extremo... de los que ahora son dominados por los hijos.

La crianza en la era de la comunicación se hace con comunicación, precisamente. El papi tiene sentimientos y los expresa, los disfruta. Va con su hija a ver su presentación de ballet y con su hijo al juego de fútbol. Su hija le comenta de su nuevo novio y su hijo le pide consejos para conquistar una chica. El papi es el moderno, el que se gana el respeto sin implantar terror. El papi moderno es admirado por sus hijos y por los amigos de sus hijos. Ese es el papi que debemos perseguir ser. Ese es el papi que funcionará en los próximos años, el que podrá orientar a sus hijos en un mundo diferente, no difícil como los que le tienen miedo le llaman.

Los jóvenes no ven el valor de los viejos porque nos oponemos a sus actuaciones y pensamientos. Tenemos debilidades o cosas que no sabemos, sólo reconociéndolo podremos conseguir el respeto que esperamos... pero para eso tendremos que respetarlos a ellos. Los jóvenes saben muchísimas cosas que nosotros no sabemos, como nosotros sabíamos cosas que nuestros padres no sabían. Sólo cuando ellos lo reconocieron, sentimos que nos respetaban y la comunicación se convirtió en doble vía.

Tenemos mucho para enseñarles, y mucho que aprender de ellos. Sólo entendiendo esta carretera conseguiremos una mejor relación con nuestros jóvenes. Si nos quejamos de ellos, tenemos que buscar en nosotros... porque ¿sabe quién los orientó? Nosotros. Sí, les dimos la vida, fuimos sus padres y maestros... si algo anda mal, tenemos parte de la responsabilidad. Y lo mejor de tener parte de la responsabilidad es que tenemos el poder de mejorarlo. Si cedemos la responsabilidad, cedemos el poder.

“La sociedad daña”, siempre escucho. “Nosotros somos la sociedad”... siempre respondo.


Más sobre este tema en mis libros:

–Mi Binomio
–Tú Eres la estrella

De venta en todo el mundo en www.lulu.com/mercurio y en la Rep. Dominicana con entrega a domicilio enviando un correo-e a ventas@diegososa.info


FRASE DE LA SEMANA


“El adulto que no evoluciona se convierte en un viejo; hago todo por llegar mejor a ser un anciano.”
Diego A. Sosa
Escritor, Coach, Consultor y Conferencista dominicano





lunes, 19 de septiembre de 2011

MI HOTEL

Apenas regreso de correr por primera vez en este año. Es septiembre y no lo había podido hacer por lesiones y luego unas piedras en los riñones me hicieron someterme a dos operaciones. Los médicos me liberaron y decidí irme a la calle a poner mis pasos.



No fue fácil... Miedo por mi pantorrilla, mi riñón derecho y mi condición física me hacían pensar mucho. Miré afuera y el día estaba lluvioso, la temperatura en 15 grados Celsius. Mi peso aumentó por la falta de movimiento y poca disciplina para comer, así que tengo siete kilos más en la mochila (unas quince libras). Ya hasta me estaba engañando, no me parecía que la balanza fuera tan certera en su juzgamiento. Pero sabía que los pantalones y las camisas no me iban a mentir. Muchas cosas me decían que mejor me quedara y lo dejara para otro momento.

Pero algo estaba a mi favor... mi determinación. Mis zapatillas volverían a dejar sus huellas sobre el asfalto alemán. Mi cuerpo tenía la oportunidad de mejorar su condición. Lo que parecía una fría temperatura para un caribeño es un clima perfecto para no derretirme al salir a la calle. Mi ropa no me ahogará más... Cuántas razones para salir a la calle.

Sonreí al señor del espejo, tomé la ropa adecuada y puse mi primer tiempo y mis primeros cinco kilómetros. Nada mal para tanto tiempo fuera de las pistas... pero horrible para lo acostumbrado. Lo mejor, podré mejorar n veces ese tiempo y la cantidad de kilómetros, porque pretendo mejorar mi condición paulatinamente y le sacaré por lo menos un kilo por semana a la mochila. ¿Por qué no más? No tengo apuro... ¿Quizá no me ame tanto como digo! Quién sabe, puedo hacer una dieta CLM y perder esos siete kilos en un par de semanas. Ya sé, quiere saber lo que es CLM... Comer La Mitad. Sí, es simple, me sirvo menos, no paso hambre, como de todo o lo que quiera, pero menos. No creo que logre ni necesite comer la mitad, pero ¾ creo que sí lo lograré. Sin el mayor de los esfuerzos.

¿Y usted, se ama tanto como dice? Mi hotel ha estado sometido a un mantenimiento obligatorio. Ahora le daré el preventivo. Me parece que se lo merece porque quiero vivir en él toda mi vida... es más, estoy convencido que será así. Pero quiero vivir lo mejor que pueda, y para eso tengo que estar todo el tiempo dándole un buen mantenimiento.

Lo mejor de mi carrera de hoy fue que pude sentir nuevamente ese aire que me inspira a correr, no el que se aspira por la nariz, el que sale del corazón. Me gusta correr porque aprendí a disfrutarlo, no porque desde siempre fue así. Realmente lo consideraba aburrido y tedioso. Hoy siento que estoy libre nuevamente, puedo correr y eso es una felicidad. No es la meta, no es estar en forma, no es verme mejor... es sentirme bien, y eso lo hago con cada paso... el camino es la meta.

EL TEMA DE LA ATENCIÓN AL CUERPO ESTÁ AMPLIADO EN MIS LIBROS:

– ¡Alcanza la Cumbre!
– Mi Binomio
– Tú Eres la Estrella



FRASE DE LA SEMANA

“Si no disfruto al cuidar de mi cuerpo, no podré disfrutar de él por mucho tiempo.”
Diego A. Sosa
Coach, Conferencista, Escritor y Consultor dominicano


Dirección del video por si no lo puede ver:
http://www.youtube.com/watch?v=7yRmZmbqR5I&feature=player_embedded

lunes, 12 de septiembre de 2011

MI MAMÁ ME AMA...

ARTICULO DE LA SEMANA
Por: Diego A. Sosa http://www.diegososa.info/

“MI MAMÁ ME AMA...”

Hace unos días encontré en un diario Alemán una noticia que me sorprendió extremadamente: en Alemania hay 7.5 millones de personas, de poco más de 80 millones de habitantes, que no saben leer ni escribir. Esto es una catástrofe en un país que tiene educación primaria obligatoria y gratuita, e invierte muchísimos recursos en la educación, incluyendo la universitaria, que es casi sin costo.

¿Qué pasa en nuestra sociedad? ¿No queremos realmente educarnos? ¿Qué participación tienen los padres en esta gran cuota de analfabetos? ¿Los gobiernos pueden hacer más?

Claro, podemos siempre preguntar y al final alguien tendrá la culpa... pero nunca los verdaderos responsables. El pueblo y los políticos alemanes han hecho que el sistema educativo llegue a todos, pero no todos quieren educación.

En otros países se lucha para que la educación mínima llegue a la gran mayoría. Yo, por ejemplo, siempre recuerdo las primeras frases que tuve que leer, la lección de la letra “M” decía: “ma me mi mo mu. Mi mamá me ama...”

Y sí, creo que sin el amor de madre y de padre nunca me hubiese alfabetizado ni llegado a graduarme de ingeniero. No sólo el amor de sentimiento, me refiero al amor de actuación. Creo que somos muchos los involucrados en la alfabetización y profesionalización de la sociedad. Creo que no sólo es no saber leer y escribir, hoy tenemos industrias de hacer profesionales, que terminan siendo “analfabetos funcionales”.

No todo acaba con la alfabetización. No creo que dejemos de ser analfabetos por poder leer El Quijote o Hamlet. El camino a recorrer, después de saber firmar con su propio puño y letra, es muy vasto. Cada día hay más información y la sociedad que no le lleva el paso no tiene cómo entrar en el futuro.

Hoy muchos creen que utilizar los avances tecnológicos los hace inteligentes. Andar con el último móvil o la computadora o tabla electrónica más moderna no obligatoriamente nos saca de la ignorancia. Estamos siendo consumistas de los que realmente aprovechan la era de la comunicación. Ellos van adelante y sólo podemos llenarlos de dinero... eso no es avance.

Es hora de crear y eso se hace con conocimientos. Los conocimientos no llegan al nacer ni los adquirimos al pasar el tiempo. Hay que tener un plan de aprendizaje y un deseo ferviente de evolucionar.

El tiempo de los profesores sobrepasó al de los maestros y llegó nuevamente el que buscábamos a los maestros... pero hoy es el de los guías. Tenemos que formar los guías que llevarán a los jóvenes por el camino del aprendizaje moderno.

Me encanta ver a mi hijo de 16 años sentado el domingo leyendo el periódico, buscando informaciones financieras y analizando los artículos escritos por verdaderos periodistas o expertos. Dialogar con él sobre finanzas, opiniones políticas o de filosofía se ha convertido en una constante.

Mi hijo de 14 años me enseña historia, su fuente es una que yo no tuve: televisión, Internet y revistas especializadas. Sí, estos medios son excelentes cuando se utilizan para lo bueno, aunque lo malo también está en esos lugares. Él anda unos caminos matemáticos que me asombran y tiene datos curiosos que me enseñan el proceder de muchas cosas que para mí eran tabúes o desconocidas.

Quiero decir, ellos aprenden más rápido que yo. No tengo el tiempo disponible para leer todo el material que hoy ellos leen y asimilan en los medios de comunicación. Quizá no me hagan falta todos esos conocimientos, pero a ellos quizá sí. No puedo pretender aprenderlos para enseñarlos, tengo otras tantas cosas que sí quiero aprender y que sí les puedo enseñar. Mi función ya no es la de un maestro que enseña, sino la de un guía que los ayuda a aprender.

Una vez despierto el gusanito del aprendizaje, es difícil que se apague. No atraquemos en un muelle y nos sintamos seguros; ahora tenemos que llegar al puerto, conseguir lo mejor y volver a soltar las amarras. El mundo del aprendizaje ha cambiado... y seguirá cambiando cada vez más rápido. Aprendamos y enseñemos, “Saber es tu libertad”.


ESTOS TEMAS ESTÁN AMOLIADOS EN MIS LIBROS:
-Click
-Mi Binomio
Informaciones en www.diegososa.info/libros


FRASE DE LA SEMANA


“Antes se necesitaba un maestro que enseñara; hoy prefiero un orientador que guíe el aprendizaje”.
Diego A. Sosa
Coach, Conferencista, Escritor y Consultor dominicano

viernes, 9 de septiembre de 2011

MIS LIBROS Y AUDIOS DE VENTA EN LA REP. DOMINICANA

Mis libros y CDs están a la venta en la Rep. Dominicana con ENTREGA  A DOMICILIO... Aprovéchelos.


  • -¿No tienes tiempo?  RD$ 350  Mi manual de manejo de tareas que sustituye a los ineficientes manuales de manejo del tiempo. 
  • -Arco Iris Financiero  RD$ 450  Historia novelada sobre las Finanzas personales. Desde salir de las deudas hasta las inversiones para el futuro. 
  • -Alcanza la Cumbre  RD$ 450  Mi experiencia de haber subido los 3,175 metros del Pico Duarte, altura máxima del Caribe. 
  • -CDs Audio-Artículos  RD$ 225 c/u.  Discos que contienen artículos vocalizados, especiales para escuchar en el automóvil. 
  • -Tú eres la Estrella precio de introducción (RD$500 c/u)  Contiene 101 artículos con sus respectivas frases. 
  • -Mi Binomio precio de introducción (RD$500 c/u)  El dos en uno.  Este libro contiene los libros ¿Forastero yo?  Un manual de manejo de cambios, es una historia novelada situada en el sur de Alemania.  Y Click, la segunda novela de Diego Sosa.  Este libro es un Coach personal, trata los temas, de Comunicación Asertiva, Negociación, Manejo del tiempo, Aprender a aprender, las Finanzas personales y mucho más.

  
Más informaciones en:  http://www.diegososa.info/Libros/LibrosRD.htm

ENVÍENOS UN CORREO A Ventas@DiegoSosa.info  Y le daremos todas las informaciones que requiera.



5to. lugar en ventas después de 3 semanas de su lanzamiento.

lunes, 5 de septiembre de 2011

LA NEGATIVIDAD NIEGA

Estar mal es muchas veces una condición mental. Por ejemplo, escucho personas creyentes que sin importar su condición económica o de salud responden al saludo con un entusiasta: “Bien, por la Gracia de Dios”. Otros individuos que ganan bastante dinero y no tienen problemas de salud siempre dejan dudas de su situación: “Aquí”, o un simple “bien”; dejan mucho que desear.


Claro, “al dedo malo todo se le pega”. Como no se sienten bien, todo les pasa a ellos. La buena suerte nunca llega y si algo saldrá mal, seguro que será lo de ellos y en el peor de los momentos.

No soy de los que cree que una actitud mental positiva aleja la mala suerte, ni que atrae a la buena suerte... porque no creo en la suerte. Lo que sí estoy seguro es que las cosas pasarán no importando qué actitud usted tenga. La diferencia es lo que usted hace con los sucesos que tiene su vida.

Alguien que anda conduciendo por las calles pensando que lo van a chocar, transita estresado y no podrá reaccionar con una cabeza disipada. La mala suerte no le llegó, simplemente su actitud los estresó y lo llevó a conducir sin prestar la debida atención, ni le permitió maniobrar ágilmente. La mayoría de los accidentes se pueden evitar, por eso algunas personas chocan más que otras. Y créame, no es mala suerte.

Salir a la calle con una actitud positiva tampoco le traerá buena suerte, simplemente verá las cosas desde un punto de vista diferente. Las personas le hablarán bien porque irradia buenaventura. Serán amables con usted y por eso podrá resolver las cosas con facilidad. No es que tenga suerte, es que una buena actitud contagia... ¿o no prefiere usted tratar con personas que estén de buen humor?

Una persona con actitud negativa no ve lo bueno que le pasa. Piensa que si alguien le sonríe quiere algo de él. Sospecha de todos creyendo que lo engañarán. ¿Sabe qué? El que lo quiere engañar lo engañará. Y más, si un malhechor ve una persona así, se aprovecha... total, él dirá que fue por mala suerte.

Estar de buen humor hace que uno vea las cosas malas desde otra óptica. Uno busca el lado bueno y lo que pueda arreglar lo arregla. Las personas que despiertan y deciden salir de buenas a la calle, no se quejan ni entierran la cabeza para protegerse del mal mundo. Miran alrededor y convierten las quejas en oportunidades de mejora. No se contagian, ellos contagian a los demás. Rocían su sonrisa cargada de buena vibra y creen en un mundo mejor. Aunque ya el de ellos sea casi perfecto.



FRASE DE LA SEMANA

“Cuando me pongo negativo, es difícil que la supuesta “buena suerte” me acompañe.”
Diego A. Sosa
Escritor, Coach, Consultor y Conferencista dominicano

lunes, 15 de agosto de 2011

CRECER OR NOT TO BE

Un dilema universal. Quedarnos retardados en la vida profesional no es negociable, abandonar la vida de hogar tampoco. El tiempo es limitado. El dinero suele depender de la cantidad e intensidad del trabajo. Nuestro cuerpo no puede ser atendido si le damos el tiempo a la familia y al trabajo. Las relaciones son cada día más y, por ende, traen complicaciones. ¿Cómo dominar las emociones que todo esto acarrea?

Un ser humano tiene que atoar con todas estas variantes. La mayoría decide por unas pocas y las otras las deja de lado… quizá pensando en atenderlas en otra época de su vida. No pienso que sea por no poner prioridades, sino por una falta de claridad en estos conceptos y de planificación. Crecer en todos los sentidos es lo ideal y equilibrarlos es lo esencial para una vida plena.

Podríamos solicitar más tiempo al presidente o al Ser Divino, pero si el día comienza a tener 27 horas es momento de preocuparse. El dinero no compra tiempo ni relaciones que nos hagan felices. Por más que trabajemos, las otras partes de nuestra vida deben estar sujetas a cuidados especiales. Cuando nos pasamos doce horas trabajando, nuestras emociones positivas deciden esconderse y las negativas se colocan en primera fila.

El dinero no hará que nos enojemos menos ni que las sonrisas salgan con más frecuencia. El poco dinero tampoco lo conseguirá. ¿Cuánto es lo justo? Alcanzar el equilibrio es muy subjetivo. Al inicio de nuestra carrera necesitaremos trabajar más tiempo y más duro, haciendo sacrificios de tiempo y de emociones positivas, así sembramos para recoger la cosecha en pocos años. Una buena carrera para los hijos, un buen colchón para el retiro… Todo eso es esencial para una vida futura. Pero… ¿y el presente? ¿Vale la pena construir un gran futuro cuando nos perdemos el presente, el crecimiento de nuestros hijos y el mejor tiempo de nuestra relación?

Las emociones positivas hay que vivirlas día a día. No importa de cuánto tiempo dispongamos o cuánto dinero ingresemos. Las primeras palabras de nuestros hijos, el primer día en la escuela, el primer torneo de fútbol, el último día en el colegio, un día cualquiera en la clase de ballet… ¿Cuántos momentos más queremos perdernos por construir dinero? Un amanecer, un atardecer, una luna llena, un paseo por la arena, un fin de semana en pareja, la lectura de un buen libro, una obra de teatro… ¿Cuántas emociones positivas más queremos desperdiciar?

Podemos construir mejores relaciones dedicando tiempo a ellas, tomándolo del que usamos para ganar dinero. El tiempo es un recurso no renovable; es indispensable asignarlo a lo que decidamos será prioritario para lo que definimos más importante en nuestra vida. ¿Qué es lo más importante? ¿Felicidad, futuro, presente, familia? Quizá todos… por eso es tan necesario hacer crecer todas las áreas mencionadas de manera equilibrada.


Este tema está por extenso en mi libro:

–Tú eres la Estrella





FRASE DE LA SEMANA

“Vivir el presente sin pensar en el futuro es una irresponsabilidad; pero vivir el presente sólo pensando en el futuro es un desperdicio.”

Diego A. Sosa

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

lunes, 8 de agosto de 2011

¡QUÉ SACRIFICIO!

Escucho personas utilizar la palabra sacrificio de una forma peculiar en lo que se refiere al dinero. “Me voy a sacrificar y no me compraré tal o cual cosa”. Para ellos, no gastar todo el dinero en algún placer, es un sacrificio. Otros reciben una tarjeta de crédito y deciden no sacrificarse, la usan hasta que no le quepa nada más. Hay personas que van al banco y toman un préstamo que apenas pueden pagar, se van de viaje o compran un bien que no necesitan. Gente que puede tomar una cantidad prestada para comprar una vivienda se ve arrastrada por algún banquero con deseos de cubrir su meta, y no hace un “sacrificio”, termina tomando mucho más de lo que debería, “su capacidad de crédito es mayor…” Preguntémosle a los países que se han endeudado por qué le prestaban.

Me pregunto: ¿No endeudarse ni vivir el futuro por adelantado es un sacrificio? Visitar un restaurante menos costoso o salir a unas vacaciones más económicas… ¿es un sacrificio? ¿Crear un capital para luego invertirlo es un sacrificio?

La mentalidad del sacrificio está muy arraigada y las culturas consumistas las potencian. El país con la mayor economía del mundo está basado en que las personas no hagan sacrificios. EE.UU. mide su economía con la el ánimo de consumo que tenga su pueblo. El índice de consumo les sirve a todos para orientar sus inversiones. El país está bien cuando la gente está gastando dinero, y mal si la gente decide no gastar.

Muchos países no le hacen mucho caso a esta variable, pero sus habitantes toman la actitud de este importante referente. La televisión, las empresas, los que nos rodean… todo influye en hacernos sentir como víctimas si guardamos parte del dinero que nos ganamos.

Ahora pensaré a largo plazo y veré quién se sacrificó. Después de unos años, el que decidió “no sacrificarse” tiene su Facebook lleno de fotos de lugares que los demás no conocen. Su Twitter ha reportado cada mosaico pisado en Europa y el mundo. Su familia ha comido en los mejores restaurantes y visitado los hoteles más costosos, etc. Tiene dos vehículos que son un lujo y se los deben al banco. Quizá vive en un apartamento alquilado o tiene un préstamo que terminará de pagar en el año 2030. Supongo que sigue produciendo dinero, o sea, hace malabares para llegar a fin de mes, las tarjetas de crédito no le sirven de instrumento de pago porque las usa como instrumento de crédito, no duerme porque no sabe cómo mantendrá los gustos de los hijos ni su imagen ante la sociedad, juega la lotería como única esperanza de salir de los problemas… en fin, hay que mantener el ritmo de ingresos para poder sobrevivir. El no sacrificarse comienza a doler. Sin mencionar que no hizo un fondo de emergencias, y cada vez que algo ocurrió, tuvo que tomar dinero prestado que no podía pagar sin reducir su calidad de vida.

Veamos un poco más lejos, la edad de retiro: No se sacrificó y compró los grandes lujos y viajes. Llegó el momento de dejar de producir, 65 años de edad y por lo menos veinticinco más para vivir. El salario se intercambia con una pensión que no es de la misma cuantía ni crecerá como crecía su sueldo. Como no se iba a sacrificar, no hizo aportes mayores como prevención. Las tarjetas de crédito siguen llenas, la casa no está paga y los vehículos comienzan a destartalarse y necesitan arreglos costosos. Con la edad, llegan las medicinas perennes. En fin, el nivel de vida baja poco a poco y los problemas llegan solos. Problemas que se enfrentan con dinero. Hay que vender la casa, con eso se termina de pagar el préstamo y queda algo para comprar una vivienda más económica y mantener la apariencia por unos años.

Me pondré del otro lado de la palabra sacrificio: Vivir por debajo del nivel que podría, me permite guardar dinero, o sea, crear capital. Puedo ponerlo a trabajar para mí cuando lo invierto, y al momento de mi retiro, tendré un batallón de gallinas poniendo huevos que mantendrán mi nivel de vida, que seguro es mucho más alto que el de los que “no se sacrificaron”.

Le dejo la opción de pensar en si el sacrificio es el lujo adelantado al presente o decidir crear un futuro lujoso.


Este tema está por extenso en mis libros:

–Arco Iris Financiero
–Tú eres la Estrella




FRASE DE LA SEMANA

“Cuando me compro un lujo antes de tiempo, no dejo de sacrificarme, sino que sacrifico mi futuro.”

Diego A. Sosa

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

lunes, 1 de agosto de 2011

¿POR QUË A MÍ?

Nos damos cuenta que la mala suerte nos llegó: Estamos en el lugar inadecuado en el peor de los momentos; lo que queríamos no salió como pensábamos y comenzamos a perder toda esperanza… Somos víctimas y no hay salvación.

Si esto fuera real, la vida sería muy corta. Podemos ver un accidente que pasa delante de nosotros y nos salvamos por segundos. En otras ocasiones, pasa detrás de nosotros. Quizá tomamos otra ruta y el accidente no nos toca. ¿Tengo entonces buena suerte?

Si creemos en la “suerte”, entonces debemos ser muy felices; nos salvamos de más cosas malas que de las que nos vemos envueltos. Cada segundo pasa algo y nosotros seguimos intactos.

En el día a día vamos tomando decisiones y, al hacerlo, construimos lo que muchos llaman destino. Cuando analizamos alguna situación desafortunada, podemos entender que muchas de las variables son exógenas y no podemos controlarlas. Otras, son nuestras decisiones propias. Todos estos elementos en conjunto nos pueden llevar a un mal día.

La tristeza nos abarca cuando un día no sale a nuestra medida. ¿Qué podemos hacer? Yo diría que un análisis nos puede servir para saber si ese mal día se repetirá o si podemos influenciar para que no pase nuevamente.

La mayoría de las veces nos daremos cuenta que haciendo algo diferente el escenario hubiese sido otro. Sin embargo, después de saber el resultado, es muy fácil tomar decisiones pasadas. La realidad es que volveremos a tener días desafortunados, y participaremos en accidentes y situaciones que no son las que queremos. Podemos precaver muchas cosas, pero no todo.

Hay más días que salen como los planificamos o mejor de lo que esperábamos. Esos días deberían ser de emociones igual de intensas que los malos, pero de sentido contrario.

Cuando sabemos qué pasó, podemos estar conscientes de lo que podríamos cambiar en otra situación parecida. Podemos decidir actuar de otra manera… pero siempre en el futuro. Lamentarnos todo el tiempo por lo que ya no podemos cambiar, es sufrir.

Muchas veces no decidimos ver lo que nos está molestando y por eso quedamos molestos. La situación se repite y actuamos de la misma manera. La vida sigue y el destino se hace cargo de nuestra existencia.

Si algo no le gusta, decida cambiar, pero analice qué cambiará. No es modificar lo que hace sin identificar cuál es el problema y qué lo está provocando. Toda acción provocará una reacción.

Si todos los días inician con mal humor, ya sabe que puede cambiarlo, pero dependerá de lo que usted modifique en su vida. Si una relación no anda como quisiera, siéntese con la otra persona y encuentre lo que no está siendo del agrado, quizá la otra persona ni se ha enterado…

Cambiar conlleva una decisión, tomarla es su responsabilidad.





FRASE DE LA SEMANA

“Si me quejara de un momento de `mala suerte´, debería vivir feliz por tantos momentos que no son de `mala suerte´.”

Diego A. Sosa

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

martes, 26 de julio de 2011

UNA PALABRA DE MÁS DESENMASCARA

La comunicación es tan rica y bella que utilizada sin conocimiento puede ser pobre y desastrosa. Una frase con entonación neutra puede no decir nada. La entonación en el lugar correcto puede persuadir al interlocutor, pero entonarla donde no debe ser, puede cerrar cualquier intención de negociación.

De la misma forma, podemos colocar una palabra que varía toda la intención que tenemos.

¿Ya le han dicho?:

• “Qué bonita estás, HOY”.

• AMOR, ¿puedes dejar de tocar en la mesa?

• Pásame la sal, POR FAVOR.


Y otras tantas frases que parecen fuertes y les colgamos una palabra amable que intenta disfrazar la intención y termina delatando nuestro pensar.

En vez de decirle a alguien que está bonita un día en específico, deberíamos decirle que está más bonita. O mejor: “¡Qué elegante estás hoy!” Porque bonita seguro que es, pero no todos los días uno se viste elegantemente.

El inconveniente proviene de lo que pensamos. Cuando escondemos lo que está en nuestra mente, la frase sale diplomática y el mensaje llega codificado. El que sabe escuchar, lo descifra y lo comprende en su totalidad. El que no, intenta escuchar lo que está detrás de la frase, lo decodifica con el subconsciente… El desentendimiento llega. Un día, la paciencia puede estar al límite y terminan discutiendo sin saber la razón.

“Pásame la sal” es un mandato, el “por favor” no mejora la intención. La cordialidad no la hace la coletilla, sino una verdadera intención. “¿Me puedes pasar la sal, por favor?” Aunque se olvide el “por favor”, la oración es muy cordial porque le da al otro la oportunidad de elegir.

“Amor, ¿puedes dejar de tocar en la mesa?” Este inicio pretende suavizar el aterrizaje. La verdad es que si lo quitamos suena muy fuerte. Pero al ponerlo sólo demuestra que nuestra paciencia está al borde. Recomiendo preguntarse a uno mismo: “¿Por qué quiero que deje de tocar en la mesa?” La respuesta posiblemente es que ese ruido me molesta y quizá me cause dolor de cabeza. O que, por reglas de etiqueta, no se debe sacar música de la pobre mesa que además tiene que soportarnos durante el almuerzo. Recomiendo que presente como razón lo que respondió a su pregunta “¿por qué?”. Por ejemplo: “Amor, mi día ha sido difícil y siento que me puede iniciar un dolor de cabeza; ¿Puedes parar con el sonido que estás haciendo? No quiero sentirme peor.” Pero dígalo a tiempo, no cuando no soporta más el tambor que su pareja ha improvisado. ¿Qué es muy larga la frase? Pero le llevará a un mejor resultado, y eso es lo que usted procura.



FRASE DE LA SEMANA

“Decirlo sutilmente logra belleza; expresar la necesidad logra resultados.”

Diego A. Sosa

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

lunes, 11 de julio de 2011

EL HOMBRE Y LOS SENTIMIENTOS

La muerte de Facundo Cabral me lleva a pensar en lo difícil que es para la mayoría de los hombres expresar los sentimientos. Él lo hacía… y de qué manera. Los hombres somos moldeados para esconder lo que sentimos, desde el dolor hasta el amor. Tenemos expresiones mecánicas para sentirnos entendidos por los demás hombres y acudimos al marketing para que el sexo complementario se sienta bien con nosotros y acepten nuestras propuestas.

Por millones de años el hombre que dejaba a su cuerpo o a sus ojos mostrar el miedo que recorría su interior era una presa fácil para los animales o sus enemigos. Una mirada hostil y puños apretados intimidaban a cualquiera. En la conquista no se podía ser sutil, las mujeres necesitaban un macho que trajera el sustento, que defendiera el nido de ataques y que le diera a los mejores herederos, o sea, los que fueran fuertes para darle continuidad a la raza. Bajo esas condiciones un hombre que mostrara sentimientos era un seguro fracasado y de corta vida.

Hasta hace menos de cincuenta años la situación apenas había variado. Sólo a los artistas se les permitían expresiones fuera de las estipuladas para los hombres. Pero llegó la revolución de la mujer… ella salió del nido y la era industrial cambió la forma de mantener una familia. Ya no es con trabajo duro y presas que se cazan en la selva. Ahora se gana dinero y la mujer es capaz de ganarlo. El mantenimiento de la casa es asunto de dos… la evolución es rápida, es momento de adaptarnos.

Ahora la mujer ya no depende de un macho, ella quiere un hombre. Pero las confusiones llegan por doquier y en la adaptación a la evolución podemos quedar atrapados en una nueva sociedad que nadie realmente quiere. El macho quiere la mujer que atienda el nido y le prepare la comida como fue hasta la generación que nació antes de mediados del siglo XX. Pero también quiere que lo comprenda en su rol de proveedor. La mujer antigua ya casi no existe, por eso la vida en pareja de esos machos se extingue cuando la mujer comienza a ganarse el sustento. Ella se da cuenta que el proveedor no es tan necesario como parece y las madres solteras se multiplican en las sociedades.

La mujer moderna procura un hombre evolucionado, él tiene que dar parte del sustento y a la vez pensar casi como mujer. Buen conversador, con sentimientos a flor de piel, delicado e inteligente. La mujer pone requerimientos de un hombre evolucionado, pero sentimentalmente muy parecido a una mujer.

¿Dónde está el equilibrio? El hombre quiere que lo comprendan y la mujer también. El hombre quiere a la mujer de antes y la mujer al hombre que no es el de antes. ¿Llegaremos al punto de equilibrio? En lo que recorremos el camino, yo diría que debemos dedicarnos a entendernos mejor y darnos a entender.

¿Qué tiene de malo sentir dolor? Siempre nos han dicho que: “Los hombres no lloran”. Sencillamente para no escuchar los molestos gritos. Los niños lloran para llamar la atención y que les busquen soluciones, no por el dolor recibido. Los hombres lloramos más de rabia que de dolor.

¿Qué tiene de malo sentir amor? Pero nos dicen: “Esa mujer te va a dominar”. Mostrar el amor sentido es tomado como una muestra de vulnerabilidad.

Mi propuesta es que seamos más sinceros en la expresión de nuestras necesidades y en el reconocimiento de la forma de ser de los demás. Si elige una pareja sólo con el corazón, a la corta o a la larga terminará la época del marketing y la verdadera persona saldrá a flote, usted querrá que las cosas cambien y todo será tan difícil. No esperen que los hombres pensemos y actuemos como mujeres, eso sería una catástrofe. Por nuestro lado, los hombres no podemos esperar que la mujer piense toda la vida como cuando tiene veinte años, ella cambiará y modificará sus necesidades. Mantener una familia en esta era es más que llevar el sustento: Hoy tenemos que hablar; resolver problemas en conjunto; mostrar el amor que corre por nuestras venas… más que con regalos, con actos y comprensión; estar en el hogar; estar integralmente en el desarrollo de nuestro gran proyecto… nuestros hijos; y mucho más.





Hasta la próxima entrega–.







FRASE DE LA SEMANA

“Ser cada día menos macho no me hace ser menos hombre.”

Diego A. Sosa

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

lunes, 4 de julio de 2011

¿ QUIÉN DOMINA MIS EMOCIONES ?

Desde pequeños los demás se hacen cargo de nuestras emociones… los padres nos dicen que no lloremos, los compañeros nos hacen enojar y llorar. Cuando crecemos son las parejas las que se encargan de demostrarnos que no somos nada cuando juegan a hacernos deprimir.

Llega un momento en la vida que tenemos que decidir quién debe estar a cargo de nuestras emociones. Yo propongo que, así como debemos hacernos cargo de nuestro destino, así mismo nuestras emociones deben estar bajo nuestras decisiones. No es que dominaremos nuestras emociones, pero sí podemos dominar lo que haremos con ellas, o sea, nuestras reacciones.

Parece fácil, pero no lo es… los niños y nosotros tendemos a culturizarnos, con la mente en que otros nos dominen. Para empezar, le diré que podemos ayudar a los niños a que ellos decidan por sus emociones. Es hora de hacerles entender que lo que los demás le digan no debe incidir en sus emociones. Ellos deben decidir cuando lloran y cuando se enojan. Cuando alguien quiere hacerlos enojar, es hora de no hacerle caso, eso los hará ganar el juego. La idea es que sepan que si se enojan están dejando que los otros ganen, y en esa competencia entenderán que ellos son lo que pueden ganar cuando no le hacen caso a comentarios tontos que los demás hacen para hacerlos enojar.

Para los adultos suele ser más difícil, tenemos una cultura de muchos años y nos parece imposible cambiarla. No podemos darnos por vencido antes de comenzar. Como decía, lo que dominaremos no serán nuestras emociones, sino las reacciones que tendremos cuando ellas sean llamadas.

Así como podemos controlar la rabia y no golpear a alguien, podemos controlar que esa rabia sea menor, eso cuando nos mentalizamos en que nosotros somos los únicos dueños de nuestras reacciones.

Cuando hacemos algún deporte nos damos cuenta que nos molestan para que nos enojemos y cometamos errores, entonces tenemos que aprender a controlar el enojo, de lo contrario siempre nos tendrán los demás a su merced.

¿Qué haría si la bocina de su auto no funcionara? ¿Cree que se angustiaría más en el tránsito? Le diré que depende de cómo usted lo tome. Si se siente impotente y abandonado, entonces podrá recibir un ataque al corazón. Sin embargo, si se da cuenta que no podrá cambiar nada fuera de su auto ya que nadie le está oyendo, entonces transitar por las calles se convertirá en una felicidad. Y le aseguro que, con o sin claxon, llegará al mismo tiempo... Usted elige si llegar estresado o sin estrés.

Un día, apresurado en las calles, toqué tan fuerte la bocina de mi auto que se quedó directa, no paraba de sonar… eso me llevó a tener que pararme y desconectarle los cables. Además de llegar más tarde a mi cita, la señora que manejaba de forma errática al frente mío, no se apresuró en lo más mínimo. Y no sólo eso, mis manos estaban sucias.

Luego de eso dejé la bocina desconectada cerca de dos años, esto me terminó enseñando que se vive más feliz cuando uno domina sus emociones.



Más sobre este tema en mi libro:

- ¡Alcanza la Cumbre!



FRASE DE LA SEMANA

“Me puedo enojar, la diferencia de mi tranquilidad la hace cuánto tiempo me quedo enojado.”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Conferencista y Escritor dominicano



lunes, 27 de junio de 2011

¡ AUXILIO, TENGO UN JEFE !

Normalmente hablo de qué hacer con los subordinados, o sea, los componentes más importantes del equipo… Esta vez, quiero referirme al jefe, a aquel que no es líder, pero que lo tenemos por encima en la jerarquía. Es difícil cambiar a los demás, a veces, el sólo pensarlo, es perder el tiempo, pero muchos tenemos que vivir con un jefe.

No se debe ser negativo, aunque así se escucha mi frase anterior. Quiero ser realista, no le daré esperanzas, le daré herramientas para llevar su vida con el jefe un poco más aliviada. Pero no se haga la ilusión de que podrá cambiarlo.

Los que son jefes siempre creen tener la razón, llevarles la contraria sólo traerá problemas. Le recomiendo que conozca a su jefe para saber cómo hacer las cosas, entonces no tendrá problemas en ese sentido. Por ejemplo:

• ¿Las comunicaciones tienen que ser escritas, o sólo con una llamada telefónica bastaría, o le gustan a su jefe las reuniones?
• ¿Las cosas pueden esperar o prefiere que le informen inmediatamente?
• ¿Quiere que le informen de los problemas o prefiere que le hagan saber las soluciones?
• Hay que saber el humor que se encuentra el jefe antes de informarle algo o de solicitar alguna información.
• ¿Cuál estilo de trabajo prefiere?
• ¿Conoce y acepta nuestro estilo de trabajo?

Será importante que conozca las presiones por las que pasa su jefe, esto no justificará nunca el comportamiento que él tiene, pero hará más fácil su vida saber que no puede colocar más presión; podría ser, en su presencia y por su actitud, que explote la caldera.

No podremos cambiar al jefe, pero sí podemos cambiar de jefe o de trabajo. Lo que le recomiendo es, antes de tomar un trabajo, examinar y conocer a su jefe realmente; pregunte a los que trabajan con él. Así como la empresa tiene derecho a buscar referencias suyas, usted está en la obligación de encontrar informaciones de la forma gerencial de su futuro manejador.

Cuando comience en un lugar o un nuevo jefe llegue al equipo, usted tiene la mejor, y muchas veces la única, oportunidad de conseguir una buena relación profesional. Para eso es necesario poner las cosas claras, pero no en el sentido de imposición, sino de cooperación. Es el momento de tomar unos minutos y preguntar cómo quiere que se hagan las cosas. Además, es oportuno pedir que les enseñe, si es necesario, lo que le haga falta para poder conseguir los objetivos del equipo.

Tenga una reunión y apunte lo que se habla, con esas notas haga un memorando para que el nuevo jefe tenga la opción de corregirlo, aclararlo, o anexarle información. Además, así le quedará por escrito, eso compromete a las partes a mantener una conducta adecuada a lo que se habló.

Su jefe puede ser un mal necesario, lo bueno sería que él se diera cuenta de lo bueno que es para todos ser líder, convertir al grupo en un equipo y conseguir los mejores resultados de la forma más eficiente y efectiva posible.



Más sobre este tema en mi libro:

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FRASE DE LA SEMANA

“Un líder es como una nebulosa; de su seno nacen las estrellas.”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Conferencista y Escritor dominicano

lunes, 20 de junio de 2011

MI TELÉFONO TRABAJA PARA MÍ

El tiempo es un recurso no renovable; cada día es más difícil tener tiempo suficiente para dedicarlo a todas las actividades que quisiéramos realizar. Tenemos obligaciones, y ellas se llevan gran parte de nuestro tiempo. Cada día tiene 24 horas y así será por mucho tiempo más.
Tenemos fuentes que se alimentan de nuestro tiempo… debemos controlarlas al máximo, de lo contrario, estaremos estresados y no podremos disfrutar de lo que realmente nos hace felices, ni podremos realizar nuestras funciones de una manera eficiente y eficaz (bien hechas y con pocos recursos).

Hoy me quiero referir a uno de los mayores ladrones: El teléfono… fuente inagotable de desperdicio de tiempo. Comencemos con las llamadas telefónicas:

Si quiere o tiene que llamar a alguien, sea consciente de lo que vale su tiempo y el de los demás.

• Antes de llamar, identifique el motivo de la llamada. Piense todo lo que necesita y haga una lista. Cuando realice la llamada siga, su lista hasta terminarla.

• Piense si sería más rápido o efectivo el envío de un correo electrónico. Sí, muchas cosas que se dicen deben quedar por escrito… entonces, hágalo la primera vez. Si me dice que no tiene tiempo para hacerlo, le diré que no tiene tiempo porque trata sus tareas de esa manera, o sea, hacer algo provisionalmente es duplicar el trabajo.

• Piense si es el momento adecuado para llamar, o si le llevaría menos tiempo una comunicación por correo–e. Hay cosas que requieren una respuesta inmediata, otras no. También hay personas que devuelven eficientemente sus correos, téngalos en cuenta; para el resto, la llamada es esencial.

• Después de su cordial saludo, haga su introducción, o sea, diga el motivo de su llamada; de inmediato, comience a perseguir los objetivos que se planteó.

• Si se le ocurre algo nuevo mientras conversa, anótelo, pero no desvíe la atención del tema que está tratando.

• Nunca cambie el tema antes de cerrarlo, de lo contrario, quedará inconcluso y le llevará mucho tiempo volverlo a tratar.

• Cuando tenga sus objetivos cubiertos no retrase más el final de la llamada, despídase cordialmente y prosiga con sus próximas tareas… el día sólo tiene 24 horas.



Si alguien lo llama:

• Después del saludo cordial, pregunte el motivo de la llamada: “¿Para qué podría serle útil?” Las personas que quieren algo de nosotros tienden a dar muchas vueltas para preguntar. Haga que ellos estructuren su llamada haciéndoles preguntas puntuales.

• No tema en preguntar lo que en realidad quieren: “¿Qué necesita de nosotros?”.

• No deje que se abran varios temas a la vez, regrese siempre al tema de inicio hasta que se concluya.

• Sepa terminar. Despídase cordialmente y cierre la llamada: “¿Tiene alguna pregunta o necesidad más? Tengo una persona esperando (o una llamada, reunión o salida)”. “Cualquier otra necesidad que podamos cubrirle no dude en comunicarse, muchas gracias por llamarnos. Hasta la próxima”. El cierre es lo más temido, pero si tiene su discurso preparado, no le temerá a escucharse mal educado. Si no sabe terminar la llamada, desperdiciará minutos en cada llamada, lo que puede significar horas al final del día.



Los teléfonos inteligentes:

• Dedicarle horas al Facebook, al Twitter y al MSN es algo que puede divertir, pero si se queja de la brevedad del tiempo, entonces ya sabe dónde conseguirá ese preciado recurso.

• Las redes sociales se visitan a su debido tiempo y con tiempo límite.

• Desactive las alarmas que le avisan cada vez que alguien le habla, le envía un mensaje o le llega un correo. Si interrumpe lo que está haciendo, le aseguro que necesitará tiempo para volver a concentrarse. No importa que no lea lo que le enviaron, la preocupación de que algo le está esperando, le quitará concentración y su trabajo no saldrá ni en el menor tiempo, ni con la mejor calidad. Eso puede convertirse en errores que le harán repetir el trabajo, o se creará lo que algunos llaman interrupciones.

• Lea los mensajes sólo cuando pueda asignar tiempo para responderlos. Si los lee y no los contesta, le aseguro que para responderlos tendrá que leerlos nuevamente, lo que duplica el tiempo utilizado en el mensaje.

• Tenga bien separado lo que es trabajo y placer. Además, no envíe todo a todos; tenemos un diluvio de informaciones, eso hace que leamos mucha inservible y perdamos mucha importante.



El teléfono es como el martillo, puede servir para construir o para destruir. No permita que él lo convierta en su esclavo.



Este tema está ampliado en mi libro:

–¿No Tienes Tiempo?



Hasta la próxima entrega.





FRASE DE LA SEMANA



“Nunca seré víctima de mi teléfono; yo fui quien decidió darle trabajo a él.”

Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Escritor y Conferencista dominicano