lunes, 12 de diciembre de 2016

PROBLEMAS SIN SOLUCIONES (Audio)

Podemos pensar que un problema no tiene solución, la experiencia dice que dependerá siempre de cómo veamos el problema.
En ocasiones nos enfocamos en el culpable, por lo que no podremos solucionarlo.
No siempre tendremos nosotros la solución, pero podemos encontrar a quién lo pueda solucionar...

Por: Diego A. Sosa
Más en el libro: Mi Binomio.


martes, 29 de noviembre de 2016

SOSHIN: MENTE DE PRINCIPIANTE

En estos días vi un video de una niña corrigiendo en un acto oficial al Secretario de Educación Pública de su país. Le dijo que la palabra no se pronuncia “ler” sino “leer”. El Secretario le agradeció y lo pronunció como es… con un poco de esfuerzo y exagerando la letra que se había comido en tres ocasiones.
Soshin es una palabra japonesa que como muchas se ha convertido en una filosofía o concepto filosófico de una cultura de la que siempre podemos aprender. Es principalmente aplicada en las artes marciales, donde quienes las practican deben entrar al tatami (piso de prácticas o peleas) con mente de principiante… no solo cuando son principiantes, sino siempre.
Mientras más aprendemos en la vida, más sabemos, por lo que podríamos pasar a pensar que la fama, el orgullo y la presunción deben tomar vigencia en nuestro comportamiento. Quizá muchos lo hacemos inconscientemente, otros con toda la soberbia característica del sabiondo.
Lo veo en los profesores; creerse que saben el todo de lo que enseñan y no tienen más para aprender es lo peor que puede pasar en un ambiente de aprendizaje. Bueno, es que muchos profesores aún enseñan, viven en una ambiente de enseñanza, cuando ya sabemos que lo mejor es el ambiente de aprendizaje.
Como devorador de informaciones, ya sean en textos, audios, videos, seminarios, etc., me doy cuenta cómo muchas teorías importantes se contraponen. Tomo la sicología para poner un ejemplo. Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, ha sido bombardeado desde principio del siglo pasado por opositores de sus teorías (completa o parcialmente), como los creadores y seguidores del método cognitivo, del conductismo y el internalismo, entre otros. Cuando vemos las diversas corrientes psicológicas, muchas son opuestas, no creo que alguna tenga la verdad absoluta.
No importa qué tanto sepamos, existen más informaciones al respecto. Hasta las ciencias exactas progresan. Como aprendí a dividir no es la forma que les enseñaron a mis hijos… y quizá hoy existen maneras más fáciles de llegar a los resultados de dichas ecuaciones.
Soshin, tener mente de principiante, es una filosofía de vida que nos puede ayudar a aprender sin límites ni restricciones, una forma de crecer indefinidamente. ¿Se atreve a aprender algo hoy de alguien con menor edad o jerarquía como un colaborador o un hijo?


sábado, 26 de noviembre de 2016

OneCoin y SwissCoin: ¿Negocio o estafa?

Cada día nacen nuevas posibilidades de hacer dinero. La pregunta siempre es si todo el que decida entrar en la modalidad recibirá beneficios. Después del éxito de la moneda virtual BitCoin han nacido otras opciones... ¿serán todas interesantes para los inversionistas?
Las amigas nuevas que menciono en el título se están haciendo famosas. Para muchos resultará interesante esta nueva versión de negocios, para otros puede llegar a ser muy arriesgado.
Hagamos un poco de historia. El BitCoin es una moneda digital usada para pagos en el mundo virtual, establecida hace años y tiene su sistema de valoración. Corre libremente como cualquier otra moneda de curso legal.
El sistema de OneCoin y SwisCoin está iniciando y necesita por lo menos dos años antes de ser reconocido como moneda oficial. Hoy solo se acepta en una plataforma interna.
Por otro lado, antes de ser una moneda corriente tiene que completar la suma de más de dos millones de clientes y tener circulando un mínimo de 770 millones de coins.
Algunos reportes de instituciones de mucho renombre, como Warentest de Alemania, han clasificado la moneda como una herramienta financiera de alto riesgo. Según un reporte en su edición de septiembre, el que invierta en la moneda se arriesga a perder todo su capital.
Recuerdo a un amigo que hace años, al querer venderme la idea de entrar en un negocio de grandes ganancias y yo no aceptar, me tildó de poco emprendedor. Telexfree se llevó sus ahorros y pienso que mucho más.
Redes como esa hay decenas rodando por la sociedad, algunas tienden a quedar rápido en el olvido, otras se convierten en virales y como bola de nieve crecen al descender, llevándose lo que encuentren en el camino. Mucho se ha explicado de los sistemas piramidales basados en el esquema Ponsi, no entraré en más detalles al respecto, solo le diré que sepa en qué se deja arrastrar por arriesgar su dinero con el objetivo de quedarse de manera fácil con el de otros.
Las dos monedas digitales que motivaron la escritura de esta columna se diferencian de la ya establecida, exitosa y aceptada BitCoin en que funcionan con un sistema centralizado, motivan con un esquema multinivel a los participantes a introducir las monedas entre más personas. Recordemos que se busca poner en circulación la cantidad que mencioné encima y tener el volumen de participantes ya enumerado.
Para lograrlo se necesita comprar paquetes de aprendizaje y otros medios que hacen que los nuevos puedan “ganar” dinero. Se venden paquetes también a personas que no están enroladas en el sistema, logrando así más ganancias para los participantes. Ninguna de las dos monedas tiene mercados abiertos, por lo que no son aceptadas como medio de pago.
Muchas promesas hemos escuchado de cómo hacerse ricos con estos sistemas, algunos promotores han sido procesados, otros simplemente han desaparecido con el dinero de los ignorantes y el de los que pretendieron ser de los primeros. No es que se desvanecen los astutos fundadores, solo le cambian el nombre al niño y aparecen nuevamente en otro lugar con un bebé modificado.
Como trabajo en mi libro Arco Iris Financiero, hay formas de hacer crecer el capital, entre ellas: lentamente, dejándolo trabajar para uno; más rápido, negociando con conocimientos precisos y guardando una parte.

FRASE DE LA SEMANA
Hay ignorantes por falta de información; mientras otros optan por creerle a quien los prefiere ignorantes

Consultor, Coach, Escritor y Conferencista


martes, 22 de noviembre de 2016

RECIPROCIDAD O RECOMPENSA

Una amiga me contó hace unos días que su hijo la acompañó con mucho placer a hacer diligencias. Al principio estaba muy feliz, luego comenzó a sospechar de tanta amabilidad. “Ese huevo quiere sal”, dice el adagio.
Al terminar la jornada llegó la solicitud de permiso para una salida al cumpleaños de un amiguito. Mi pregunta es si su accionar fue con la intención de conseguir el permiso a cambio o en cambio de.
Buscar una recompensa es algo muy típico. Una de las tendencias de la crianza es basada en la opción del “gánatelo”. Si quieres algo, haz algo. En ese sentido, el joven a quien me refiero no estaba haciendo nada que la sociedad no le haya enseñado; aprendió un método y lo puso en práctica. Quieres dinero, trabaja; quieres buenas notas, estudia; quieres un permiso…
La segunda opción es también interesante, utilizada más por los mayores para conseguir algo de sus semejantes. “Si te doy algo, recibo algo en cambio”. Para mí no pasa de ser un sistema manipulativo. Algunos lo llaman: “Tengo una a mi favor”. Lo peor es que elegimos a nuestro favor: si me conviene hacerlo, voy ganando, porque luego me dan algo que quizá ni merezco o la otra persona no quiere hacer. Es un sistema también muy establecido en la sociedad.
Si sigue mis escritos, o ha leído mis libros, en especial en el que trato por extenso el tema: Migomismo II – Su Inteligencia Interpersonal, sabrá que no soy defensor de ninguno de estos sistemas. Prefiero tomar decisiones racionales y hacer por los demás por gusto propio y no por esperar algo a cambio.
A mis hijos siempre les otorgué permisos porque la situación lo ameritaba y no por un buen comportamiento anterior. Y ellos casi siempre han ayudado por razones internas y no por obligación o por buscar algo a cambio. Por ejemplo, por motu proprio no aceptan dinero de los abuelos por cortarles la grama y arreglarles el jardín. Aunque se lo reciban cuando ellos se los dan sin motivo ni razón.

Enseñar a los jóvenes a hacer cosas esperando algo a cambio los convierte en egoístas, luego no harán nada si no esperan recibir algo a cambio. De la misma forma, perpetran acciones solo por interés. ¿Se atreve a ayudar a alguien sin esperar que algo le llegue a o en cambio?

sábado, 19 de noviembre de 2016

TRES ETAPAS DE LA VIDA FINANCIERA

En la vida pasamos por diversas épocas. En lo financiero se marca mucho… lo que pase o hagamos pasar en cada etapa construirá (para bien o para mal) lo que acontecerá en las siguientes.

Claro está que no para todos es igual, hablaré de la gran mayoría y de los comportamientos típicos y sus consecuencias. Los que no se sientan identificados pueden analizar su propia realidad y ver cómo construyen lo que desean con las mejores prácticas.

PRIMERA ETAPA, MANTENIDOS: Nuestros padres son los encargados de suplirnos el sustento. Vivir es muy fácil, abrimos la boca y todo está a la mano… ya sea para alimentarnos, vestirnos o divertirnos. Una etapa que suele terminar a los doce años para los menos pudientes, entre los dieciocho y los veintitrés, por lo general, y mucho más lejos para algunos.
La guía de nuestros padres durante esta etapa forjará nuestra vida profesional. Es común que alguien que lo recibe todo fácil, sin obligaciones a cambio, suela concentrarse en el dinero y no en los logros. Piensa que todo se conseguirá con lo que gane y como no le da mucho valor a lo que consigue se encuentra que todo es poco. Son la mayor fuente de personas infelices laboralmente y de ninis (los que ni trabajan ni estudian).
Aquellos que trabajan durante esta etapa le toman valor al trabajo, no tanto así al dinero. Como no tienen que trabajar por la moneda sino por deseo, el efectivo no pasa a ser la motivación, sino una consecuencia. Luego son más felices en sus trabajos y logran unas finanzas más sanas. No recomiendo obligar a los jóvenes dependientes a trabajar, pienso que es mejor motivarlos a ganar dinero. Esto complementado con una buena educación financiera y un ejemplo asertivo de los padres en su manejo financiero puede lograr una excelente trova de personas libres y con una alta autoestima.

SEGUNDA ETAPA, DEPENDIENTE DE UNO MISMO: Al salir de la realidad de mantenido nos encontramos en el mundo financiero real. Tenemos obligaciones e ingresos. Equilibrar lo uno con lo otro es cuestión de conocimientos y dogmas más que de arte de magia. El dinero no le alcanza al que no sabe mesurar sus deseos de acuerdo a sus posibilidades.
Siempre es posible gastar más, casi todos tenemos deseos por encima de los ingresos que podemos lograr. Lo más interesante es que podemos duplicar nuestras pretensiones con el simple hecho de duplicar nuestras esperanzas de ingresos… para muchos una promesa de cierre de un gran negocio es suficiente para irse de compras con el dinero aún no obtenido.
Erigir la próxima etapa dependerá del dogma que en mi libro Arco Iris Financiero enseño como: “El Porciento”. Gastar el 100% o más lo llevará a la pobreza senil. Construir capital para que trabaje para nosotros nos hará libre de trabajo y dádivas.

TERCERA ETAPA, LIBRE O ESCLAVO: Llega el momento en que no podemos trabajar, no queremos o no nos quieren en el trabajo. Cualquiera de las opciones nos deja fuera de la creación de ingresos a base de nuestro accionar diario. Estamos obligados a vivir de lo producido: si fueron deudas estaremos pasando a una etapa horrible; si no construimos ningún capital estaremos obligados a recibir de alguien para poder seguir adelante; si nos dedicamos a guardar y con conocimientos financieros hacer crecer lo reservado tendremos ingresos pasivos sin necesidad de pedir o trabajar.


FRASE DE LA SEMANA
“Lo que construya es lo que obtendré; mi plan es claro, será grande y fuerte”

Conferencista, Escritor, Consultor y Coach

martes, 15 de noviembre de 2016

VIVIR ENTRE EL PERFECCIONISMO Y LA DEJADEZ


No es que estemos de un lado en unas ocasiones y en el otro en las demás, la idea es lograr estar en el medio y saber cuándo irnos para uno u otro extremo.
Los perfeccionistas ya comenzaron a estresarse solo de pensar en un punto que no sea la perfección.
Los dejados ya están nerviosos al ver la opción de pensar en salir de esa vida tan tranquila que viven. Ambos tienen razón, pero no dejan de sufrir o hacer sufrir a los demás… Analicemos:
El perfeccionista: Personaje en el que se pueden confiar trabajos de alta precisión…
Siempre que tenga cuidado con la fecha de entrega. Este tipo de personas pone mucha atención en el resultado y no así en el tiempo. Por lo regular, revisa y modifica varias veces antes de entregar.
A veces la vida no les favorece, las tareas no siempre necesitan precisión quirúrgica. Sufrir por errores o potenciales errores que no causan daño es muy estresante.
No cumplir con los tiempos por temor a cometer errores es improductivo. Como jefes son muy complicados, no aceptan errores y les da mucho trabajo delegar. Las tareas que otros realizan terminan siendo revisadas con rigurosidad y son blancos fáciles para sugerencias (obligatorias) de mejoras… en muchos casos muy buenas, en otros, solo hacen perder tiempo porque no son de fondo, sino de forma. Ser perfeccionista solo en casos que el resultado sea lo importante sería mi recomendación; salirse del extremo, pudiendo así lidiar más con las tareas urgentes sin que se conviertan en un estrés que le hará daño a su salud y al equipo que le rodea.
El dejado: Persona que tiene sus propios medios para determinar la importancia de una tarea. Errores de forma no le son representativos, como los ortográficos. ¿Lo malo? Quien recibirá el trabajo puede dar importancia a esos deslices y pasan a ser parte del fondo. Cuando jóvenes (típico del género masculino) solo ponen interés a lo que a ellos les interesa.
Mi recomendación es abandonar ese extremo y colocarse más en el medio, aprender a ser también perfeccionista para cuando se requiera y seguir con la dejadez extrema cuando no importe el resultado, como al practicar un hobby individual.
Prefiero ser ni uno, ni lo otro, pero moverme al extremo requerido cuando se demanda.
¿Podría ajustarse a este modelo en la próxima tarea que realice?

sábado, 12 de noviembre de 2016

¿TACAÑO O AHORRATIVO?

¿TACAÑO O AHORRATIVO? 
En una sociedad que predomina el consumismo, el que no gasta todo lo que ingresa por lo regular es observado con cuidado por sus semejantes. Como la mayoría me dice que el dinero no alcanza para ahorrar, entonces podemos casi deducir que el que no lo gasta todo es por tacaño.
Siempre pregunto en mis cursos de Inteligencia Financiera Personal: Si el que no lo gasta todo brinda a los demás, ¿sigue siendo tacaño? La respuesta categórica es “no”. Con esta sencilla prueba queda demostrado que guardar no define al tacaño, sino el que no brinde.
Hoy existen diferentes categorías de tacaños, iniciando con el envidiado por su comportamiento y llegando hasta el miserable o más allá. Algunos viven tranquilos con su forma de ser, otros se sienten incomprendidos, y los más agarrados pasan por indeseables.
El tacaño real es muy difícil de tratar. Son personas que: Pudiendo cubrir una necesidad no lo hacen; todo se lo encuentran caro, para ellos nada vale su precio; se aprovechan de los demás; no disfrutan un compartir si involucra pago; etc. Las relaciones humanas con alguien así son muy complejas. Tienden a terminar aislados de los grupos que comparten momentos y costos.
En la categoría más alta del tacaño encontramos al miserable. Individuo que teniendo dinero para disfrutar de algo que le gusta, prefiere esperar una víctima que se lo brinde. No come bien por no gastar, mucho menos acompaña a los demás, para que no le hagan erogar el más mínimo centavo. 
El ahorrativo no es obligatoriamente tacaño. Él tiene un plan y le asigna su dinero a necesidades propias. No es que guarde dinero por no utilizarlo, sino que tiene una asignación para diferentes necesidades. Diversión, educación, imprevistos, futuro, etc. Una parte no parece tener un fin específico, pero sabe que lo necesitará más adelante, como para no pagar intereses por necesitar el dinero de otros.
Muchos no lo entienden, piensan que el ahorrativo desperdicia su vida. “Tienes que disfrutar, no sabes si te mueres mañana”–le dicen buscando que gasten su dinero en gustos presentes, aunque no cubran necesidades que mejoren su calidad de vida.
“El dinero está hecho, solo hay que buscarlo”. Es otro de los pronunciamientos que sentencian el futuro de muchos. Con una filosofía acorde a ésta escuché a un ‘asesor en enriquecerse’ hace unos días y sentí pavor. Dice que meterse en un lío nos hace salir de la zona de confort. Para algunos estoy seguro que funciona… verse en la necesidad puede moverlos, se llenan de adrenalina y cortisol y salen a la batalla. Lo malo es lo que sufren en el camino. Lo peor es que la mayoría no encontrará la salida de tan arbitraria encrucijada.
Por mi parte prefiero ofrecer a las personas herramientas para que primero se muevan y luego gasten. Una de ella es el ahorro. Reunir dinero para iniciar un negocio lo considero más útil que una deuda para sentir que tengo la necesidad de crear un negocio.
Vivir la inmediatez o hasta la vida por adelantado (adquiriendo lujos con dinero que no nos hemos ganado) no es de vivebien, es de desorganizados sin visión ni previsión de futuro.
El dogma que recomiendo no es no adquirir el lujo, debemos disfrutar de muchas cosas que se adquieren con dinero. Algunas satisfacen necesidades muy importantes en la vida. Pero sin pagar más por no esperar.

FRASE DE LA SEMANA
“Construir el futuro en vez de empeñarlo lo considero de sabios”
Diego A. Sosa
Consultor, Conferencista, Coach y Escritor



jueves, 10 de noviembre de 2016

"A JUVENTUD OCIOSA VEJEZ TRABAJOSA"


Les dejo aquí mi columna de la Revista Forbes




A JUVENTUD OCIOSA, VEJEZ TRABAJOSA

La vida es larga y corta a la vez, todo depende hacia dónde miramos y de cómo la estemos pasando. Las personas que disfrutan de salud y buena fortuna pueden sentir que el tiempo pasa volando. Aquellos que no tienen ingresos suficientes para honrar los compromisos asumidos pueden ver los meses como años y los años como décadas.
Mirar hacia atrás, por lo regular, nos da la sensación de que el tiempo pasa volando. No importa cuántas vueltas dio el reloj o la cantidad de hojas que le quitamos al calendario, casi siempre fue rápido; el fin de semana, 15 días de las vacaciones, la juventud… sí, menciono eventos buenos. Un año de mal vivir parece una década, al igual que dos días en un trabajo de mal gusto aparentan una semana.
Si nuestra perspectiva es al futuro pensamos que tenemos mucho tiempo. Si a las siete de la mañana miramos todo lo que pensamos hacer nuestro día parecería tener cuarenta y siete horas; cuando está terminando es que nos damos cuenta que no rendía tanto como creíamos. Al inicio del mes pensamos que lograremos tantas cosas que hasta vamos dejando algunas para más adelante. Las metas de principio de año por igual. ¿Qué pasará con nuestro futuro financiero? Falta tanto que muchos empujan la decisión de crearlo para más adelante.
Siempre recuerdo un anuncio televisivo sobre la jubilación en España. Salían los jóvenes españoles de fiesta, mucha “marcha” era su dogma. Los comparaban con los alemanes, quienes según el anuncio estaban trabajando de sol a sol. Luego salían los ibéricos más maduros, con menos fuerzas y aún trabajando. Los alemanes retirados aparecían de “marcha” en las playas españolas. El mensaje era que mientras los españoles estaban de fiesta, los alemanes trabajaban, pero al momento de jubilarse se invertían los papeles.
Analizaré algunos puntos por los cuales pienso que el futuro le llega a la mayoría de las personas, y que mi generación no estará preparada financieramente para vivir esa etapa sin declinar gran parte de su calidad de vida.
Vivimos más tiempo: La tecnología y los avances médicos han llevado la expectativa de vida a niveles impensables. Mientras a principios del siglo pasado era poco más de treinta años ahora estamos rondando los noventa. Hace cuarenta años una persona de sesenta parecía un anciano y le quedaba poco de vida (salvo algunos que subieron el promedio del conjunto), no hacía falta demasiado dinero para vivir los años de retiro. Hoy hablamos de más de 25 en promedio. ¿De dónde saldrá dinero todo ese tiempo?
Las deudas: Veo la sociedad moderna recibiendo más ingresos que nunca antes; como reflejo tiene un poder adquisitivo mayor y por ende una posibilidad mucho mayor de endeudarse, o sea, de adelantar el futuro utilizando el dinero de otros. Aunque aparentamos tener mucho, como vehículos, vestimenta y viajes, en realidad si no lo hemos pagado no son nuestros. La vivienda es para mí una obligación, siempre que sea dimensionada a mis necesidades y mis posibilidades. Muchos sacan su balance después de muchos años trabajando y deben el vehículo que tienen, aún queda 20 años por pagar la vivienda y tienen deudas de consumo. Es poco lo que les resta.
Vivir cada día como si fuera el último de mi vida: El dogma de vivir hoy pensando que mañana puedo no estar vivo nos lleva a que cada día nos equivoquemos y no creemos nuestro futuro.
Sacar una parte de nuestro dinero para el futuro no es desaprovechar nuestro presente, es tener dinero para no pagar intereses y crear capital para recibir ingresos sin tener que trabajar. Puede: Aumentar su plan de retiro; invertir en bienes raíces; adquirir certificados financieros o papeles en la bolsa de valores; etc. Lo importante es construir el inminente futuro.

“Mi peor inversión a futuro sería no invertir en mi porvenir”
Consultor, Conferencista, Coach y Escritor



"ME DEJÓ EL AVIÓN"


“El otro día me dejó el avión”: Escuché a un participante en uno de mis seminarios decir, como si el ave metálica fuese la culpable de no llevarlo a su destino. Esta frase la puedo unir a otras tantas que expresamos con la intención de quedar fuera del problema: “Se acabó el agua”, ¿será que nadie se la tomó? “El profesor me puso una mala nota”, para pasar la materia me imagino que será paciente y esperará a que el profesor cambie de comportamiento.
Me fascina escuchar a las personas alejarse de la situación, ver todo desde fuera, encerrarse en una burbuja de inocencia que los aleja de toda responsabilidad. Echan la culpa a otros de situaciones que les afectan a ellos. No ver la menor intención de involucrarse en la solución es lo que más me asombra, porque creo que si me molesta una situación debería involucrarme en solucionarla.
¿Podemos hacer algo para que el avión no nos deje? Pienso que llegar antes. Quizá no podamos por causa del tránsito. Y si pienso que salir más temprano suele ayudar, me imagino que encontraremos otra razón lógica para explicarnos la imposibilidad de que el avión no nos deje… precisamente a nosotros y no a los demás que van en él.Ya sé, los otros tienen buena suerte.
Vivir como víctimas nos pone a la merced de los demás. Les entregamos el poder de nuestra vida cuando les echamos la culpa de nuestras circunstancias. Solo el culpable de la situación tiene el poder para cambiarla… quedamos en las manos de las circunstancias, del destino.
El pensamiento de protagonista, que trabajo por extenso en mi libro Migomismo – Su inteligencia Emocional Interna, me pone como parte del problema, solo así podré ser parte de la solución. Le he llamado el “Pensamiento Asertivo”, una manera de sentirnos responsables de lo que haremos suceder, sin ser culpables por lo acontecido.
Decir:“el avión me dejó” es dejarlo a la suerte. Pensar que no llegué a tiempo ya me hace parte de mi futuro. “El profesor me puso una mala nota”genera nada,“no supe cómo pasar el examen”, sí. “Nos tomamos el agua” me hace parte de reponerla. ¿Se atreve a cambiar una frase basada en la culpabilidad de otro en el pasado por una que lo involucre a solucionar una situación del futuro?

sábado, 5 de noviembre de 2016

¿QUÉ HAGO SI ME GANO LA LOTERÍA?

O si recibo una herencia... Encontrarnos con un dinero que aumenta nuestros ingresos puede llevarnos a una situación que no sabemos manejar. La mayoría de las personas terminan peor que antes de recibirlo.
Podemos aplicarlo también a remuneraciones extraordinarias, aquellas que no esperamos y llegan, o las que esperamos y terminan desvaneciéndose sin mejorar nuestra calidad de vida de manera sostenible.
Las emociones suelen guiar nuestro comportamiento y la razón queda acorralada, para solo sacar la cabeza cuando es demasiado tarde. Mi método recomendado sería el siguiente:
• Tomarse tiempo. Actuar con la cabeza caliente y el corazón latiendo fuerte y rápido puede ser improductivo. Queremos aprovechar todo lo que aparezca. Algunos “asesores” nos incitan a gastar, en ocasiones, en ellos. El dinero puede tener una mejor aplicación si lo analizamos con calma.
• Poner clara la situación financiera. Puede haber deudas, compromisos, ayudas obligatorias (a familiares cercanos), realidades (mejorar la educación de los hijos), etc. Cerrar los ojos a la realidad que se está viviendo y a la que se quiere vivir suele ser muy peligroso. Encontrarse con ella después de gastar el dinero es de muy mal gusto.
• Ponerle número a los sueños. Puede ser que al jugar la lotería ya tenía pensado qué haría con el dinero. Saber cuánto cuesta es primordial para saber si vale la pena gastarlo todo, o si es posible retrasar la realización de ese u otros sueños... no es que no lo haga, sino que no quede peor después darse el gusto.
• Un asesor profesional le puede ayudar. Se aparecerán muchos a su puerta, lo difícil es saber quién realmente le puede decir cómo trabajar su parte emocional en conjunto con sus finanzas. Los dogmas que adquiera serán los que le pueden dar la libertad financiera.
• Cuidado con el vende sueños. Su alrededor se llenará de personas que le prometerán multiplicar su dinero. Mientras más alto el retorno prometido más arriesgada es la inversión. Algunos números que nos pintan nos dicen de inmediato que nuestro dinero tiene muy pocas probabilidades de retornar.
• Las emociones eufóricas suelen ser malas consejeras. El centro de las recompensas de nuestro cerebro manda a regar endorfinas (la hormona de la felicidad) por nuestro cuerpo. Al estar dopados no medimos bien las consecuencias. Reaccionamos con buena fe y buscamos mantener el nivel del coctel hormonal que nos hace activos y felices... ¿cómo? Utilizando el dinero que acabamos de recibir. El “tú te lo mereces” entra en nuestro vocabulario y gastamos sin medir.
• Multiplicar es mejor que restar. Poner el dinero a producir suele traer un nivel menor de felicidad, pero hace que seamos felices con más frecuencia. Es importante aprender de inversiones y hacer que el dinero se reproduzca, o como lo digo en mi libro Arco Iris Financiero, hacer que las gallinas pongan huevos, saquen pollitos y lograr que las nuevas gallinas se conviertan en ponedoras.
• Disfrutar tiene que ser parte del objetivo. No debemos convertir todos los huevos en pollitos, ni todos ellos en gallinas. Parte de lo que recibimos debe ser disfrutado, y parte de lo producido también... al final el objetivo es aumentar la calidad de vida ¿o no?
FRASE DE LA SEMANA
“Regocijarse por un momento no es tan divertido como complacerse toda la vida”
Diego A. Sosa

miércoles, 2 de noviembre de 2016

KARŌSHI: MUERTE POR EXCESO DE TRABAJO

Los japoneses tienen un nombre particular a la causa de que las personas se queden sin vida por motivos laborales. Principalmente derrames cerebrales y problemas cardíacos son los encargados de aumentar la mortalidad.
En el 1969 se conoció formalmente el primer caso y en el 1987 el departamento de salud lo reconoció como tal. Un caso muy comentado fue el ingeniero de una automotriz que trabajó más de 80 horas extras en sus últimas dos semanas de vida… todo por llevar a fin un proyecto importante de la empresa. Su hija lo encontró en su apartamento el día antes de su siguiente viaje de negocios.
Siempre reconocemos la disciplina de los japoneses, su tenacidad para lograr resultados, su obediencia y mucho más. Todo lo que lograron para levantar esa gran nación de las cenizas después de la segunda guerra mundial. Pero, porque siempre debe haber un pero, ¿es esa la mejor forma o la que debe ser constante?
Me parece que muchas empresas están pasando por una peligrosa situación, la llamaré “adicción al éxito”. Es como una escalera sin fin: Ser mayores cada año; luego ser las mayores; y cuando ya lo son, proteger ese lugar y romper nuevos records.
Nada de eso es malo, por el contrario, es motivador y trae bienestar a sus trabajadores… ¡Oh, disculpe! Me confundí en el tiempo verbal utilizado; dije “trae” donde debí decir “debería traer”. Qué lindo y específico es el lenguaje.
Digo “debería traer” porque en la gran mayoría de los casos el sacrificio personal de los trabajadores es lo que lleva a ese logro total de la empresa, y estoy en completo desacuerdo. “Dar la milla extra”; “Saber trabajar bajo presión”; y otras consabidas frases que hoy usan las empresas son mortales para el equilibrio interno de sus colaboradores, quienes hacen que la empresa logre los resultados… sí, a los que despiden cuando deciden que alguien debe tener la culpa, que lo puede hacer mejor o por menos dinero.
Karōshi viene a definir un efecto que está pasando sigilosamente en muchas sociedades. La tendencia es a incrementarse y la apatía de las empresas por el humano es cada día más hipócrita… Sí, antes había un departamento de personal, ahora se llama gestión humana, pero no veo que haya una tendencia real a salir de lo que fue, departamento de recursos humanos. Estamos tratando a las personas como recurso, sacándoles cada vez más como si no tuvieran límites, comparándolos como si no fueran diferentes (o sea, humanos)… Podría resumirlo: Tratamos a las personas como si nosotros no fuéramos semejantes.
Al final de cuentas exigimos porque nos exigen, no sabemos romper la cadena de maltrato y no nos damos cuenta que somos parte de esa cadena, un día también romperá por nosotros y nos sustituirán para seguir el ritmo cada día más frenético.
Abogo por empresas conscientes, donde la gente guste de trabajar, no por el salario, sino por el balance personal: Tiempo, dinero, salud, emociones y relaciones. Lo que trabajo en mi libro Tú eres la estrella. Necesitamos esa armonía.
Lamentablemente las personas le damos más valor al dinero que al equilibrio y al final de cuentas el karōshi se va introduciendo con fuerza en la sociedad y más personas van perdiendo facultades o la vida por causa de accidentes cardiovasculares, depresiones o del ya tan de moda Burnout.


FRASE DE LA SEMANA
“Llevarnos de poseer nos hace valorizar un trabajo por el ingreso; prefiero valorar el balance de vida”

Consultor, Conferencista, Coach y Escritor

martes, 1 de noviembre de 2016

DESPEDIDA RETARDADA


Hace unos días compartí avión con un joven al que escuché expresar que tenía cuatro años sin visitar a su familia. Llegaba desde Europa; el receptor de su mensaje le manifestó su alegría.
–¡Qué feliz debes sentirte! Te deseo unas buenas vacaciones.
–No son vacaciones, tristemente fue un viaje inesperado, mi padre murió ayer.
No es la primera vez, ni será la última, que me encuentro con una situación similar. Las personas piensan que no pueden ir a ver a sus seres queridos, o descuidan la frecuencia de encuentros, y luego acontece un evento y hacen lo indecible por despedirse de un ser amado. Imagino que el padre de este joven hubiese preferido verlo y abrazarlo. Un día demasiado tarde llegaron sus extremidades superiores.
Quisiera no tener que despedirme de nadie; lamentablemente no creo que sea realista mi pensamiento. A uno que otro no podré ver con la frecuencia que quiero. Tampoco deseo que nadie se despida de mí en un momento que no pueda despedirme de él.
Para mí las despedidas no son cierres de puertas. Prefiero disfrutar en vida a quienes amo. Compartir y no hacerles más falta de lo necesario, demostrarles con hechos más que con palabras cuánto los quiero.
En muchas ocasiones nuestros seres queridos más entrados en experiencia solo quieren compartir, no desean sentirse abandonados. Tienen tiempo y necesitan del contacto a la manera antigua, esa que se hace estando presente, la que libera hormonas de las relaciones y de la felicidad. Hormonas que tienen hasta poder sanatorio cuando les permitimos transitar por nuestro sistema circulatorio.
Despedirnos en un muro de una red social tiene un efecto importante para nosotros mismos y quizá para los que lo leen (me quedan dudas aún si en el más allá se pueden leer los mensajes personalizados que les dejamos a los que ya partieron desde aquí).
Expresar cariño es para muchos bien cuesta arriba, principalmente a los del género masculino criados bajo la premisa de que se pierde la hombría si se demuestra una emoción. Quizá no se tiene que pasar por un mal momento para demostrar cariño a un ser querido, pienso que acompañar a quien queremos ya es un gran motivo de alegría y una enorme demostración de lo que sentimos. ¿Se atreve a desempolvar la lista de seres queridos y visitar alguno en los próximos días?

lunes, 24 de octubre de 2016

LA MODA Y EL DINERO

Comprar por moda no es innecesario. Podríamos decir que en la mayoría de los casos no cubre necesidades básicas, pero cada adquisición llena algún tipo de necesidades.
Lo importante al comprar lo que está de moda es saber cuál necesidad nos está cubriendo. Abraham Maslow nos entregó su estudio sobre las necesidades de los humanos. Su conclusión es que tendemos a cubrir unas necesidades antes que otras, según resume en su famosa Pirámide de Maslow.
Él dice que una persona con necesidad de alimentación da prioridad a conseguir comida ante necesidades como las de seguridad o de reconocimiento. Recordando, la pirámide está sostenida por las necesidades básicas (nutrición, ciclo de sueño, relaciones íntimas, entre otras), encima de ellas están las de seguridad, subiendo a las sociales, escalamos luego a las de reconocimiento y terminamos en la cima con las de autorrealización.
Las empresas diseñan sus productos y buscan satisfacer necesidades de las personas. La moda cubre varias, los mercadólogos están claros cuando trazan sus estrategias; la venta debe cubrir necesidades, los clientes tienen que sentir que el producto es útil… o sea, cubre una o más necesidades.
Hemos llegado al punto que existen empresas que no tienen clientes, los han hecho seguidores. Con esta estrategia no piensan cubrir necesidades que están a la vista. Sus seguidores adquieren emocionalmente. Las necesidades a cubrir están más en el metaconsciente que en la razón.
Destinar dinero a cubrir mis necesidades de la parte superior de la pirámide, como las de reconocimiento de los demás, no debe implicar una desmejoría de mi futuro mediato. Las empresas de la moda no están interesadas en clientes que la próxima temporada no puedan comprar sus productos o servicios, ellos quieren seguidores, personas que adquieran cualquier modificación de su producto o alguna nueva colección.
¿Qué necesidad estoy cubriendo cuando compro el teléfono más caro del mercado? Sí, ya sé, muchos no consideran este artículo moda, yo sí, las necesidades que cubre son las que cubre la moda. Algunos necesitan vestirse, la pregunta es si algo que haya pasado de moda no viste. El que compra la nueva colección lo hace por lo mismo que alguien paga mucho más por tener el teléfono de la última generación. Mi intención no es provocar a los que lo hacen, si no necesita usar el dinero de otros lo considero un gusto necesario.
El “qué dirán” guía muchas compras. Por un lado nos defendemos de las malas críticas, por otro buscamos aprobación. La primera razón es muy típica, la sociedad tiene algunos dogmas que de no ser cumplidos conllevan a desaprobación.
El “qué dirán” guía muchas compras. Por un lado, nos defendemos de las malas críticas, por otro buscamos aprobación. La primera razón es muy típica, la sociedad tiene algunos dogmas que de no ser cumplidos conllevan a desaprobación.
El segundo grupo siente la necesidad social en déficit. El que pertenece o pretende pertenecer a esa manada no quiere ser rechazado. Adaptarse a los dogmas de la tribu es indispensable.
No menos importante son las compras para sentir éxito. En lo más alto de la pirámide están las necesidades de autorrealización, la moda tiende a cubrirlas muy bien. Pensamos que el dinero las cubre, con él podemos medir nuestro avance. Pero lo que adquirimos nos da una comparación que tiende a satisfacernos internamente.
La moda viene a cubrir muchas necesidades, de no ser así no existiría. Podemos pensar que los productores nos las crean, pero no es así, solo nos ponen en evidencia la realidad. Queremos pertenecer a una sociedad o grupo que tiene sus pautas…

FRASE DE LA SEMANA
“Cuando algo me trae felicidad es porque una necesidad me cubre”
Consultor, Conferencista, Coach y Escritor
  

miércoles, 19 de octubre de 2016

EFECTOS PLACEBO Y NOCEBO

Un interesante experimento trajo a la luz lo que muchos sospechaban. A unos voluntarios le hicieron punciones y le explicaron las consecuencias que podían tener. A un grupo se les dijo que podrían sentir dolor de cabeza, al otro no. Del segundo contingente el malestar fue sentido por el 5%, del primer conglomerado el 45% reportó malestares en sus cabezas.
El efecto placebo se conoce como la secuela positiva que sucede por una influencia mental. Muchas personas se sanan con medicinas que no son tal, solo porque están convencidas que les hará bien. El experimento demuestra que podemos ser influenciados también negativamente, el llamado efecto nocebo.
Cuando escucho a una persona expresarse con negativismo, o sea, que pudiendo decir lo bueno que podría suceder resalta lo malo, pienso que mentalmente se prepara para el fracaso. Nuestra mente es poderosa y en definitiva nos influencia.
Un tirador de arco y flecha que apunte pensando que fallará, muy posiblemente después de soltar la cuerda tensada tenga la razón. Mientras que uno que piensa que dará en el centro de la diana quizá lo logre con más frecuencia.
Buscar consejos de personas negativas suele ser un desastre. Ellos siempre buscarán las mejores razones para que nuestra acciones no den ciertas. Y peor, después de decirlo estarán atentos de lo que suceda, serán casi fanáticos del desastre… así podrán expresarnos con regocijo: “Te lo dije”.
Hace un tiempo decidí no buscar recomendaciones de ese tipo de personas. Los descubro fácilmente; nunca emprenden nada, se quejan de su mala suerte y envidian lo que se empeñan en llamar la buena suerte de los que triunfan.
Hay un tipo de personas que no son siempre negativas, es fantástico escuchar su punto de vista. Puedo ver lo que podría ser peligroso y tomar las precauciones necesarias para evitar lo evitable.
Por otro lado, los que ven todo positivo pocas veces me ayudan a encontrar las debilidades de mi plan. Sirven por el efecto placebo, y eso es lo que me llevo de ellos.
En mi libro ¡Alcanza la Cumbre! planteo a profundidad los pasos a dar para ser realistas, aquellos que hacen un plan y se guían de él. Se apoyan en personas que empujan, ayudan a los rezagados y así convierten los sueños en realidades. ¿Quiere reconocer la próxima frase negativa que le digan o diga y cambiarla por una positiva?


sábado, 15 de octubre de 2016

¿SON LAS RECOMPENSAS EL MEJOR CAMINO PARA EDUCAR?

En la ciudad de Hanoi hubo una gran plaga de ratas. El gobierno intentó de varias formas exterminarlas y no conseguía su propósito. Alguien tuvo la idea de incentivar a toda la población para terminar con la plaga. Crearon una ley y se comenzó a pagar por cada rata muerta que se entregara.
La medida surtió una motivación extraordinaria y la población comenzó a llevar ratas a las autoridades. Decenas de miles de ratas eran pagadas cada día y parecía que los habitantes de Hanoi pronto serían liberados de la plaga. Lamentablemente, las ratas seguían siendo las dueñas de la ciudad.
La medida había motivado, pero la solución no había llegado. ¿Qué había pasado? Tristemente la creatividad voló más alto que el objetivo de la iniciativa. Los habitantes de Hanoi buscaron la forma de ganar más dinero con la entrega de ratas al gobierno... ¿Ya se imagina cuál fue la solución que habían encontrado? Sí, armaron criaderos de ratas. Ni siquiera se tenían que molestar en cazarlas, simplemente las sacaban de las jaulas y las vendían a la municipalidad.
Recordemos que si hay una recompensa como motivación, hemos declarado que los objetivos del que pone la recompensa son diferentes del que la recibe, él tendrá como objetivo la recompensa.
Por ejemplo: Un banco le pide a sus empleados que coloquen préstamos, por cada adquisición recibirá una motivación monetaria. El empleado tiene un objetivo y el banco tiene otro. La empresa quiere una gran cantidad de préstamos, ¿y el empleado? Exacto, mucho dinero en su cuenta de ingresos. ¿Se tendrá que preocupar el empleado por la sanidad de su cartera? Para eso tendría que tener otra variable en su carta de motivación.
Existen directores de empresas que ganan hasta 700 millones de dólares al año. ¿Si ganaran 500 estarían desmotivados? Créame que sí, quizá no logre los objetivos que le pongan si no le pagaran esa suma y, lo más seguro, cambiarían a un empleo donde le pagaran más. ¿Hasta dónde llega la ambición? Es difícil saberlo.
Hay que tener mucho cuidado al querer motivar con dinero. He visto empresas que definen el crecimiento como objetivo, motivan a todos sus empleados para lograr los números planteados... luego pagan con sangre un crecimiento sin una rentabilidad sana.
¿Y en la familia? Muchas veces ofrecemos recompensas para que nuestros hijos realicen actividades. Sacar la basura, arreglar su habitación, sacar buenas calificaciones, etc. ¿Qué queremos en realidad? Muchas veces sólo podemos ver la acción inmediata. Sin embargo, la realidad es que queremos criarlos. Queremos enseñarles costumbres y hábitos que van más allá de la simple actividad de dejar su cuarto ordenado. ¿Qué tienen que hacer ellos para recibir una recompensa? Claro, recoger su habitación.
Si nuestros hijos fueran habitantes de Hanoi dejaran cada día su habitación desordenada... me imagino que no le tengo que aclarar para qué. Sí, para que haya una recompensa. O sea, no estaríamos logrando inculcar un excelente y productivo hábito, y sí una mentalidad (aunque creativa) totalmente interesada.
Pensemos en cuántas recompensas ofrecemos y en lo que en realidad logramos. Si queremos motivar con recompensas, éstas deben ir alineadas con el objetivo final que tenemos. En mi libro ¡Alcanza la Cumbre! explico en detalles la forma de motivar sin necesidad de recompensas. El objetivo final es formar individuos automotivados.

Aviso: En octubre estaré en la República Dominicana. Para consultorías o capacitaciones pueden escribirnos a ventas@diegososa.info.

Frase de la semana:
“Hacer algo con una visión total es lo que ayuda a un logro integral”

martes, 11 de octubre de 2016

¿ELEGIMOS A LA PAREJA POR SU CAPACIDAD FINANCIERA?

Con frecuencia me encuentro en las redes con un tipo de carteles que en cierta forma me sorprenden. Uno de ellos es: “Un ‘te quiero’ es bueno, pero no hay nada como un ‘te deposité’ ”.
Conocer a nuestros antepasados nos ayuda a entender el porqué de nuestro comportamiento. Saber que el mundo cambia a mayor velocidad de la que nuestro cerebro puede evolucionar es una obligación si queremos modificar conductas que ya no son útiles.
Hasta hace unas cuantas decenas de años, la necesidad de encontrar una pareja con la capacidad de mantenerla era para la dama una necesidad básica. Sin asegurar su techo y comida podía convertirse en una presa fácil para el sufrimiento. El cerebro femenino sigue procurando defenderla de dicho peligro. Y el masculino intenta aprovecharse de tal comportamiento para lanzarse a la conquista. Demostrarle a esa dama que él es capaz de darle protección y alimento es su forma de conquistarla, quizá prehistórica, pero le da resultados. Hasta algunos tratan de impresionarlas gastando dinero que no se han ganado y que en el futuro les hará mucha falta, ya sea para las crías o para tener un techo seguro.
Una diferencia hoy es que muchas mujeres ya no necesitan al hombre para suplir la comida en su casa. No les hacen falta las habilidades y destrezas del cazador antiguo; hoy ella sale a trabajar y consigue el dinero para suplir las necesidades básicas, y cada vez en más casos muchas necesidades más.
El hombre que conquista una mujer mostrándole sus capacidades de mantenerla a la altura que ella está interesada puede estar entrando en un partido peligroso. Si mostrar dinero es la divisa, la categoría en que jugará el hombre sube de acuerdo a su capacidad de endeudamiento.
Un macho con una tarjeta de crédito de abundante cabida puede pasar a jugar en las grandes ligas del apareamiento instantáneo. Una mujer con pretensiones importantes y atributos cautivadores estará jugando en las ligas mayores. Un juego peligroso se percibe en el ambiente. Solo será posible mantenerlo mientras el macho pueda aparentar y la joven mantenga sus atributos. Bajar de liga es más que cuestionable para ambos; el resultado, por lo general, es desastroso.

En mi libro Migomismo II muestro cómo nos comportamos para lograr la empatía y crear relaciones de larga duración. ¿Tendremos que transparentar las finanzas antes de emparejarnos?

sábado, 8 de octubre de 2016

"EL HUMANO ES UN SER DE COSTUMBRES"

Hacer cosas porque así las hicimos siempre puede salir caro. No buscamos alternativas o trabajamos para que el cliente se quede en una zona de confort que termina no beneficiando a nadie.
Es totalmente natural que nuestro cerebro trate de evitar los peligros. Hace miles de años salirse de la zona de confort conllevaba un riesgo de vida. Una cueva segura aportaba tranquilidad. Una pareja fuerte y ágil traía la comida cada día a la casa y defendía a la familia de peligros constantes. Un lugar productivo y con abundancia de animales daba facilidad para producir y nutrir a la comarca.
Algunos se vieron obligados a cambiar sus lugares de origen: grandes inundaciones, guerras, desplazamientos, sequías y otras precariedades les llevaron a un nuevo espacio.
Acostumbramos a defender lo logrado. En la antigüedad, mantenernos dentro de unos muros solía ser esencial para seguir vivos. Todo lo que estaba más allá podría llevarnos a no regresar. Algunos osados decidieron dar más pasos, quizá previendo que no sería siempre igual, o tal vez por obligación.
Los restos humanos más antiguos se han encontrado en África, por lo que se dice que de ahí venimos. Este continente hoy vive pobrezas extremas, mientras que los descendientes que no se quedaron en la zona de confort han logrado poblar y desarrollar el mundo, dejándoles a los suyos uno mucho mejor que el construido por quienes se aferraron a sus costumbres y raíces.
Hoy nos acostumbramos con más rapidez. Compramos las mismas cosas, visitamos los mismos restaurantes, vamos a las mismas tiendas, etc. Comprar por costumbre es muy peligroso; el comerciante que logra una clientela seguidora nos sube los precios y no nos ofrece alternativas. Solemos creer que salir de esos lugares resultaría peligroso… la zona de confort nos ha tendido una trampa, como explico en mi libro sobre el manejo de los cambios Forastero yo.
En un mundo tan cambiante los empresarios piden al cliente lealtad; yo pienso que cuando debo comprar por lealtad es porque el producto o servicio no es el que merezco por el precio que estoy pagando, y quizá ni me está cubriendo mis necesidades.
Hay casos famosos de empresas que han creado una legión de seguidores; sacar un nuevo equipo al mercado suele ser un éxito, no importa si los avances son mínimos o si cubre nuevas necesidades, lo importante es darle la sensación al cliente que pertenece a ese enjambre que los demás no comprenden… pero al que muchas veces quisieran pertenecer.
La era de los monopolios está casi abolida, como comerciantes debemos contar con la competencia y saber que si no salimos de nuestra zona de confort empresarial podemos perder nuestros clientes.
Los comerciantes deben conseguir que su cliente sea fiel, no exigirle lealtad. La lealtad es una obligación y la solicitamos como un favor, o por lo menos, como un acto de reciprocidad, ya que sentimos que antes lo apoyamos en algo. Pienso que la fidelidad es una mejor opción, la conseguimos cuando nuestro cliente sabe que con nosotros cubrirá su necesidad y está haciendo un trato justo.
Como consumidor suelo ser fiel, pero no pretendo ser leal. Busco alternativas y siempre intento quedarme con la que me conviene, aunque le dé más oportunidades a mi lugar favorito. Le doy la prioridad a quien me trata como cliente y no como paciente. No tolero abusos y soy egoísta… al final de cuentas, si trato bien a mis clientes, pretendo ser bien tratado donde suelo ser cliente

FRASE DE LA SEMANA
“Si rehúso salir de mi zona de confort, me niego a vivir mejor”
Consultor, Coach, Conferencista y Escritor



martes, 4 de octubre de 2016

GESTOS QUE DEBEMOS POSEER

La comunicación es muy compleja. Un día llevé a una amiga extranjera que me visitaba a comprar un accesorio de larimar, preciosa piedra solo encontrada en Rep. Dominicana. La turista eligió la pieza y comenzó su lucha por pagar menos (la visión de muchos es que hay que regatear porque los precios en países no tan desarrollados son puestos contando con eso). La joven vendedora inició su descenso y la audaz compradora sabía que podía seguir su batalla. Un paso atrás y las manos debajo del mostrador delataban a la comerciante. Quizá mi amiga no sabía por qué, pero notaba que aún había margen.
Entender el lenguaje del cuerpo nos da una gran ventaja, tanto porque sabremos más de lo que los demás no quieren decir, como por lo que deseamos transmitir. La joven escondía sus manos, lo que comunicaba que algo escondía, la interpretación era el margen. En mi libro Ventas, Oratoria y Lenguaje del cuerpo detallo el lenguaje no verbal por completo. A continuación dejaré una lista de algunos gestos que debemos conocer y cargar en nuestro repertorio.
El puño: Si quiere darle fuerza a sus palabras, la mano cerrada le proporcionará el puntillazo necesario. Siempre antes de la frase, si lo hace al mismo tiempo se notará que es estudiado, y después de ella es una mentira. Estas recomendaciones son para todos los gestos.
La mano al corazón: Si lo piensa sabe a qué me refiero. Cuando apelamos a las emociones no hay mejor órgano para sostener que nuestro palpitador.
Mostrar las palmas: Enseña que no traemos armas, no escondemos nada y estamos dispuestos a negociar. En el ejemplo de arriba esto era primordial para la vendedora, no saberlo le costó un descuento mayor.
Unir la punta de los dedos: Se le llama la pirámide. Por naturaleza hacemos este gesto cuando nos empoderamos. Al hacer presentaciones es primordial ejecutarlo, mostramos seguridad y desvanecemos dudas de nerviosismo… aunque en la realidad las piernas apenas logren sostenernos.
Estrechar las manos: Indica acercamiento. Es un gesto que nos une al público o a alguien que no está al alcance para darle la mano. Los dedos se entrelazan frente al pecho.
Existen muchos más gestos, esto es un inicio. El truco para entender un gesto es hacerlo uno mismo, lo sentido es lo que significa. ¿Quiere practicar todos estos ahora para integrarlo a su repertorio?



lunes, 3 de octubre de 2016

LAS VENTAS COMPULSIVAS (Video)

Las ventas compulsivas traen perjuicio al comprador y al vendedor. ¿Qué hacer para defendernos de tan mala costumbre?


domingo, 2 de octubre de 2016

PACIENCIA LABORAL

La paciencia laboral es indispensable para avanzar en la carrera profesional. Debemos combinarla con las otras dos "P": Perseverancia y Positivismo. Más en el audio.



Diego A. Sosa
Del libro: Tú eres la estrella II

sábado, 1 de octubre de 2016

QUERER, CREER Y PODER

El dicho de “querer es poder” a juzgar por la gente que no logra lo que quiere me parece que no siempre funciona. Sé que una fuerte convicción mueve montañas, pero prefiero pensar que “creer es poder”.
Muchas personas no hacen ni siquiera el esfuerzo de querer. Bueno, dicen que quieren, pero no hacen absolutamente nada para alcanzar su deseo.
El asunto es bien profundo. Tenemos un sueño, pensamos que merecemos alcanzarlo. Lo convertimos en un deseo y así sabemos que estamos queriendo alcanzarlo. Como esta columna es de economía personal, me concentraré en los sueños que se alcanzan con dinero; sin embargo, puede darle el mismo tratamiento a cada deseo que tenga, así lo convertirá en  realidad.
Nuestro sueño tiene un precio y un valor, muchos aún no saben que no es lo mismo. Como el precio está puesto en moneda es fácil entenderlo. El valor lo asignamos cuando decidimos lo que vamos a “sacrificar” para alcanzarlo. Sí, sacrificar entre comillas; para mí hacer algo, o dejar de hacer otra cosa, para lograr lo que quiero no lo considero un sacrificio, sino una inversión.
Si tengo que trabajar más para tener el dinero, o aprender cómo ganar más trabajando el mismo tiempo la cosa cambia. No estaremos quedándonos en “querer”. Le hemos puesto valor a nuestro sueño. Decidir guardar dinero mensualmente para alcanzar lo que queremos es parte del querer bueno, no del simple deseo de que las cosas nos lleguen porque nos las merecemos.
Pienso que solo querer no define lo que debemos hacer. Prefiero pensar que debemos pasarlo a un escaño más poderoso, debemos “creer” que podemos alcanzar lo que nos interesa. Veamos algunos pasos a dar si queremos creer para poder.
Defina su sueño: No solo ver lo que quiere tener, debe definirlo bien. Un viaje debe tener, además del lugar de destino, el tiempo que quiere pasar, con quién irá, etc. Una casa debe estar en un vecindario, tener un tamaño aproximado, contar con seguridad, etc. Para poder realizar el sueño debe verlo por completo… escríbalo para que no se le desvanezca.
Calcule cuánto le costará: Ahora que visualizó su sueño por completo puede ponerle números. No olvide que existen imprevisibles, también a ellos ponga un número. Y para los imprevistos (o sea, lo que sucederá pero que no sabe cuánto costará) debe también asignar una cuantía.
Revise cuánto puede apartar mensualmente para lograrlo: Es casi seguro que no podrá sacar todo el dinero del ingreso de un mes. Divida el monto total entre esa cantidad que puede asignar mensualmente. El resultado será los meses que necesitará para llegar. Si le parece mucho tendrá que aumentar sus aportes.
Vea las opciones de ganar extra para dedicarlo al sueño: Si con el paso anterior no le alcanza es hora de invertir en su sueño. No recomiendo que si tiene que utilizar tiempo extra sea por siempre. Pero seguir capacitándose para ganar más dinero sí es una recomendación perpetua.
Haga su plan de cómo ahorrará: Deberá abrir una cuenta de ahorro separada, ella recibirá todos los aportes descontados de su cuenta de ingresos de manera automática. Será casi prohibido tocarla.
Ahora que ya tiene un plan, ha visto que es posible realizar el sueño y sabe que puede hacer la inversión necesaria para llegar a él, le puedo decir que ya cree en que puede convertir su sueño en realidad, entonces ahora: CREER ES PODER.

FRASE DE LA SEMANA
“Si quiero, es simplemente un sueño; si creo, sé que puede ser realidad”

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

martes, 27 de septiembre de 2016

¿CÓMO AUMENTO MI CALIDAD DE VIDA?

Recibir más dinero no aumenta automáticamente la calidad de vida. Saber lo que nos hace sentir que nuestra vida es vida es lo que realmente importa.
En estos días observé a una señora en el supermercado. Andaba con su esposo y dos hijos (lo deduje porque le decían mami). El padre se acercó con una buena botella de vino y los hijos con una caja de cereales. Ella miró al esposo con felicidad, supongo que algo bueno abordó su mente. El señor les dijo a los niños que cambiaran el cereal, que esa marca era cara. Una breve discusión y lloros fueron las secuelas.
Todos se enojaron; reproches, aplicación de autoridad y sollozos reprimidos convirtieron el paseo en una visita a la casa del terror… sin el final feliz por haber pasado los sustos. ¿Valía la pena el momento por el ahorro en el cereal? Me dirá que a los muchachos no se les puede complacer en todo etc. Ese es otro tema… la razón de la actuación la tiene que encontrar en el comportamiento pasado y el ejemplo otorgado, en otro momento podemos profundizar en el tema.
La calidad de vida sube cuando nuestras emociones se mantienen más tiempo, son del tipo que nos gustan y más frecuentes. Por ejemplo: más momentos felices y menos enojados; más amor y menos ira; más sorpresas positivas y menos miedos. Para eso debemos tomar el control de varias áreas:
Nuestras relaciones: Construir relaciones más asertivas nos ayuda a estar más felices con más frecuencia.
Nuestro tiempo: Desperdiciarlo lleva a que no tengamos ese preciado recurso para pasar momentos en lo que nos otorga vida.
Nuestro dinero: No es ganar más, es gastar mejor, para aplicarlo a lo que en realidad aumenta de forma constante nuestra felicidad.
Nuestro hotel: Así le llamo al cuerpo, es el lugar donde pasaremos el resto de nuestra vida. Hay que cuidarlo y mimarlo.
Nuestras emociones: No podremos controlarlas, como generalmente se pretende, pero debemos conocer lo que nos quieren decir, saber para qué evento nos preparan y entonces podremos accionar y no reaccionar. Y si llegamos a reaccionar, conseguiremos detenernos para no cargar por mucho tiempo una emoción improductiva.

Estas cinco áreas deben estar en equilibrio y crecer acompasadamente, como enseño en mi libro ¡Tú Eres la Estrella! ¿Te atreves a medir cómo estás y decidir cuáles desarrollar con prioridad?