sábado, 5 de diciembre de 2015

SI NO AHORRÓ, NO SOBRÓ

Uno de los comportamientos más arraigados en el tema de las finanzas personales es la idea de ahorrar de lo que sobra. Lamentablemente, el dinero que no se guarda es moneda que se desvanece sin uno saber en qué. Yo digo que considere el ahorro un gasto obligatorio y no le será difícil ponerlo aparte.
¿Ya salió con dinero en el bolsillo y dijo: Solo voy a gastar lo que llevo? La realidad es que si llevaba más, también lo gastaba; ¿y si hubiese llevado menos? Le aseguro que si sale con la misma determinación tampoco hubiese gastado más de lo que llevó.
El problema es que así también manejamos nuestro presupuesto familiar. Recibimos el salario o nos hacen un pago... comenzamos a gastar de acuerdo a lo que va quedando en la cuenta. ¿Se ha dado cuenta que los primeros días después de cobrar gastamos más?
Siempre digo que usamos el salario como la pasta dental: En los primeros días, el tubo parece vaciarse con tanta rapidez que pronto aparenta no quedar nada. Comenzamos a apretar desde abajo con tanta decisión de conseguir la última gota que nos sorprendemos cuánto rinde el poquito que quedaba. No es que llega Jesucristo y la multiplica, es que comenzamos a utilizar la cantidad realmente necesaria, sin desperdicios.
A través de publicidad nos han hipnotizado, nos muestran cómo hay que usar mucha pasta dental, la que va a caer casi siempre al lavamanos apenas comenzamos el cepillado. Cepillos repletos del producto se ven preciosos en la pantalla y sin darnos cuenta así lo hacemos en nuestro cuarto de aseo. La verdad la conocemos cuando el tubo está casi vacío, un poquito sobre el cepillo nos sirve para una gran limpieza bucal.
Lo mismo nos pasa con lo que tenemos en la cuenta. Hemos tomado el dogma de que una gran vida es gastar el dinero... fíjese, no es en qué lo gastamos, es gastarlo. Salir a comer, comprar chucherías, brindar, etc. Lo más importante es mostrar que hay abundancia, que no estamos en escasez. La verdad llega el día que se daña el vehículo, se enferma un hijo, o cualquier otro gasto que llega inadvertidamente. Como nos gastamos el dinero al recibirlo, no tenemos para lo que llamamos un imprevisto, que en realidad era totalmente previsible. El dinero que debió estar disponible le hubiese evitado tener que tomar prestado. O sea, la persona se comió, bebió, jugó, brindó, etc., la medicina del hijo.
Al siguiente mes tendremos que sacar parte de lo recibido para pagar los intereses del “imprevisto”. ¿Tiene capacidad de sacar parte de su dinero para pagar esos intereses? Claro que sí. ¿Ve que su capacidad de ahorro estaba? Lo único que prefirió gastar sin pensar, antes que prever conscientemente.
¿De dónde sale el dinero de pagar la cuota del préstamo? De los desperdicios; de esos que tenemos si somos indisciplinados, de los que pensamos que aumentan nuestra calidad de vida, de los que no nos damos cuenta... de los que en realidad nos quitan la posibilidad de aumentar nuestra calidad de vida cuando nos evitan pagar intereses por utilizar el dinero de otros, ya sea para resolver un problema o para hacer un buen negocio.
Como explico en mi libro Arco Iris Financiero, hoy hay mucha facilidad para quitar el dinero se su vista desde que entra. Haga una transferencia automática programada a una cuenta que usted no tenga tan a la vista.

FRASE DE LA SEMANA
“El dinero sobra cuándo lo ponemos fuera de nuestro alcance”
Diego A. Sosa
Conferencista, Consultor, Coach y Escritor


viernes, 4 de diciembre de 2015

miércoles, 2 de diciembre de 2015

HÁBITOS FINANCIEROS DE SOLTEROS EXITOSOS (Video)



  • ¿Por qué un soltero gasta en unas cosas y en otras no?
  • ¿Cómo conseguir que parte del ingrese se convierta en capital?
  • ¿Para qué necesita un soltero un capital?
  • ¿Con qué iniciaría alguien un negocio?
Muchas respuestas en esta entrevista...


lunes, 30 de noviembre de 2015

"DE AQUELLOS POLVOS VIENEN ESTOS LODOS"


Este viejo refrán me lleva a analizar cómo vivimos quejándonos de lo que pudimos ver con tiempo en qué se convertiría. Y más importante aún, cómo vamos a actuar con los polvos que podemos ver hoy y sabiendo que si les llueve serán lodazales difíciles de pasar.
Vivimos en una prisa constante, en un inmediatismo extremo en vivir el hoy y quejarnos de él; quisiera que bajemos un poco la marcha y nos demos cuenta de cuántas cosas están en nuestras manos ahora para lograr un futuro mejor.
Las empresas están obligando a sus colaboradores a que se olviden de construir el futuro de la misma porque lo importante son los números del cierre del mes que están viviendo. En esta prisa ponen prioridad en el número del mes en curso y le quitan la esencia al negocio: cubrir necesidades al cliente. Muchos se concentran en 'crear necesidades' al cliente sin pensar que luego éste no querrá entrar en su tienda u oficina, ni querrá verle cerca de la suya. Le venden cosas que no cubren sus necesidades reales en el orden de prioridad que deben. El mejor ejemplo de esto es el recién pasado viernes negro, donde la mayoría de lo que se compra es por emoción y no con una decisión racional. Las personas compran cosas porque están en rebajas de poco tiempo y hasta toman dinero prestado, sin ver que otras necesidades prioritarias no están cubiertas Cuando no puedan pagar o no consigan cubrir otras necesidades primordiales podrán decir de cuál polvo viene el lodo que los atolla.
En el área personal lo vemos a diario, desde la crianza, pasando por nuestra salud y llegando hasta nuestras finanzas. Cuando aceptamos comportamientos de nuestros hijos o no le ponemos la atención necesaria, sabremos de dónde sale el lodo. Cada paso dado tiene consecuencias, pero cada paso que no damos tendrá mayores repercusiones. La relación de pareja es típica para tomar en cuenta con respecto a nuestro refrán de hoy; vemos cosas que están pasando y no tomamos acción, o ni siquiera nos fijamos en lo que está pasando por vivir el día a día sin disponernos a forjar el futuro.
La idea es que reconozcamos qué pasará si dejamos que el polvo se acumule en un lugar donde seguro lloverá, sabiendo que el agua lo convertirá en lodo. Muchas cosas se pueden evitar o corregir a tiempo. Comportamientos de los hijos por falta de vínculos emocionales, por llamar la atención ya que se sienten desatendidos, etc. Enfermedades que nos dan señales a tiempo, o que con simples chequeos preventivos pueden ser descubiertas prematuramente. Alejamiento de la pareja por motivos que pueden generarse en nosotros o en ellos, pero que con las acciones necesarias pueden evitar en el futuro una separación definitiva
Son muchos los lodazales que podemos evitar por ocuparnos de ellos cuando aún son polvos y los vemos. En mi libro Mi Binomio trato a profundidad los temas de la prevención, el manejo de los cambios y la toma de decisiones, entre otros;  herramientas ideales para crear el futuro de corto, mediano y largo plazo en el que quiere vivir.

FRASE DE LA SEMANA
Las señales vistas a tiempo son buenas; las acciones tomadas son mejores
Diego A. Sosa
Coach, Conferencista, Consultor y Escritor