lunes, 18 de septiembre de 2017

SI CAMBIO LOGRO

Si cambio lo que puedo logro lo que quiero. Es una filosofía que tengo y me da mis resultados. Manejar los cambios es cada día más importante y diría que en el momento que vivimos es imprescindible.
Veo personas que logran lo que quieren porque planifican y se enfocan en ello. Hasta no conseguirlo no descansan. Mientras otros solo lo consiguen cuando los empujan, o sea, cuando no les queda de otra. También existe un grupo que un día mirará atrás y dirá que en su próxima vida lo hará diferente. Pienso que ya será tarde.
Hay cosas que no podemos cambiar, otras es preferible no modificarlas. La diferencia puede ser grande, pero no se percibe a simple vista. Lo importante es concentrarnos en las que sí podemos cambiar, las que están en nuestras manos. Aquellas que al transformarlas, ya sean por completo o parcialmente, nos llevarán a lo que queremos.
Esperar no es de sabios. La evolución de nuestro alrededor sin nuestra participación nos suele llevar a un lugar donde no sabemos si queremos estar. Lo que estoy seguro es que no es el lugar elegido.
La clave puede estar en hacernos protagonistas de nuestra situación o ser víctimas por abandono. Siempre hay razones de peso para echarle la culpa a lo externo. Lamentablemente hay pocos argumentos para movernos a cambiar lo que no nos gusta o lo que sabemos podemos mejorar.
Vivir en una zona de confort es maravilloso, siempre que ese lugar no tenga potencial para ser mejor. No quisiera dar un paso fuera de mi zona de confort si pusiera en peligro todo mi bienestar. Prefiero mirar fuera de mi comarca y encontrar potencial de mejora. Luego trazo un plan para extender mi territorio.
Claro que hay microclimas dentro de mi zona que no son de mi simpatía. Pero muchas veces no tenerlos puede significar estar peor… antes de cambiarlos tengo que encontrar una posible mejora.
Querer algo y perseguirlo es primordial para el humano. En el camino encontraremos obstáculos, algunos hasta insalvables. Trazaremos otro camino y modificaremos los objetivos, para bien y para mal.
Debo tomar en mis manos el guía para obtener los logros que parecen metas. Se ven distantes y quizá sean solo sueños… nunca dejemos de soñar, ni tampoco de despertar y convertir esas fantasías en realidades. ¿Se atreve a cambiar algo para lograr lo que sueña?




martes, 5 de septiembre de 2017

¿QUÉ ES UN PROBLEMA?

“Tengo demasiados problemas” me expresó un lector hace unos días. Desde verse empujado a salir de su país, no tener papeles para poder trabajar en donde hoy vive, relaciones tensas con su pareja, condiciones de nacimiento y más; algunas las ha ido mejorando y otras no tiene forma.
En ocasiones escucho a personas decir que tienen problemas por no poder comprar lujos que quisieran. Muy típico es no poder salir de vacaciones donde desean. ¿Son problemas todos los que consideramos y llamamos problemas?
La palabra problema tiene una amplia acepción y mucho más variada utilización. Tener problemas es de humanos, la pregunta es si queremos y podemos resolverlos, o si nos quedaremos esperando que se resuelvan por sí solos o que exploten. Veamos algunas diferencias:
Lo que no puedo resolver: Sea porque no está en mis manos o porque no tengo la posibilidad. No creo que sea para preocuparme si no me puedo ocupar. Vigilarlo es lo único que puedo hacer para sentir que estoy un poco en sobreaviso. Utilizar mis energías para lamentarme no me ayudará. Quizá por eso veo personas con enfermedades terminales que son más felices que otros que no las tienen y quizá nunca las tendrán… inclusive sufren menos su condición que quienes los rodeamos.
Lo que creo que no puedo resolver: Una cosa es no poder y otra es creer que no se puede. Un dicho reza: “Si una persona te dice que te pareces a un camello no hay por qué preocuparte; si dos te lo expresan, corre al espejo a verte la joroba”. Si creo que no puedo y varios me insisten en que hay solución, no es momento para lamentarme, sino para accionar.
Lo que puedo resolver: No es tan problema, es un inconveniente que debo superar con acciones. Es cuestión de actitud.
Posibilidades de mejora: Utilizamos la palabra problema para situaciones que podemos mejorar. Es un buen inicio ponerle ese nombre, nos ayuda a focalizarnos en acciones. Querer unas vacaciones y sentir que existe un problema nos puede ayudar a encaminarnos a su realización.
Como enseño en mi libro Migomismo, es cuestión de hacernos protagonistas de las situaciones y no quedarnos como víctimas de ellas, cambiando lo que puedo para lograr lo que quiero.
¿Se atreve a ver en profundidad el próximo evento que llame problema y tomar acciones propias para mejorar lo que puede cambiar?


jueves, 31 de agosto de 2017

"NÓMADA DEL CONOCIMIENTO" II

La pasada semana escribí una primera parte de este tema. Como decía, es un término (del inglés knowmad) creado por John Moravek. Se trata de cómo algunas personas van cambiando su conocimiento.
Hace unas semanas abrimos en mi casa la temporada de mini tenis de mesa. Es verano y pudimos sacar la reducida mesa al patio. La cuadrúpeda tuvo un inconveniente y mientras está parada está bien, pero para moverla se separa en pedazos. Comenzó una lluvia y con mi hijo menor queríamos transportarla sin desarmarla… ya saben vagancia masculina.
Se me ocurrió una forma, que sigue siendo útil, con un palo de escoba. Mi hijo me dice: “Te salió nuevamente el ingeniero. Siempre buscando soluciones a los inconvenientes”. Viniendo de un estudiante universitario de física fue para mí más que un cumplido.
Quizá nunca lo había pensado así. Mi formación ingenieril me lleva a pensar en soluciones cuando encuentro escollos. Me puse a analizar cómo he aprendido tantas cosas por querer avanzar en áreas que hasta podría delegar… pero que muchas veces me resulta más útil o asertivo saber.
Hace unos días participé en un curso largo e intenso de cómo hacer presentaciones (utilización avanzada de un programa de computadora que hace décadas uso). Después de tanto tiempo utilizando el programa que uso me di cuenta que las nuevas versiones, que también implemento, me habían superado. No había evolucionado, no fui nómada en un conocimiento que me resulta de tanta utilidad. Estaba en una zona de confort.
Una vez aprendí a hacer páginas web para tener el dominio de la mía. Así como otros tantos programas, como las ediciones de video y muchos más. Quizá no era necesario obtener tantos conocimientos, muchos de los cuales hoy ya están desactualizados, aunque en su momento me fueron muy útiles.
La ventaja que veo es la de estar abierto a modificar, evolucionar y adquirir nuevos conocimientos.
No es que quiero saber de todo, ni ser el mejor. Quiero resolver mis problemas… Y cuando hablo de problemas me refiero tanto a inconvenientes como a posibilidades de mejora.
Estar abierto al aprendizaje es esencial, como detallo en mi libro sobre el manejo de los cambios ¿Forastero yo?
Hay demasiadas situaciones en la vida que requieren de nuevos conocimientos para llevarlas a una mejor realidad: ¿Se atreve a descubrir una y adquirir los conocimientos para lograrlo?