martes, 27 de septiembre de 2016

¿CÓMO AUMENTO MI CALIDAD DE VIDA?

Recibir más dinero no aumenta automáticamente la calidad de vida. Saber lo que nos hace sentir que nuestra vida es vida es lo que realmente importa.
En estos días observé a una señora en el supermercado. Andaba con su esposo y dos hijos (lo deduje porque le decían mami). El padre se acercó con una buena botella de vino y los hijos con una caja de cereales. Ella miró al esposo con felicidad, supongo que algo bueno abordó su mente. El señor les dijo a los niños que cambiaran el cereal, que esa marca era cara. Una breve discusión y lloros fueron las secuelas.
Todos se enojaron; reproches, aplicación de autoridad y sollozos reprimidos convirtieron el paseo en una visita a la casa del terror… sin el final feliz por haber pasado los sustos. ¿Valía la pena el momento por el ahorro en el cereal? Me dirá que a los muchachos no se les puede complacer en todo etc. Ese es otro tema… la razón de la actuación la tiene que encontrar en el comportamiento pasado y el ejemplo otorgado, en otro momento podemos profundizar en el tema.
La calidad de vida sube cuando nuestras emociones se mantienen más tiempo, son del tipo que nos gustan y más frecuentes. Por ejemplo: más momentos felices y menos enojados; más amor y menos ira; más sorpresas positivas y menos miedos. Para eso debemos tomar el control de varias áreas:
Nuestras relaciones: Construir relaciones más asertivas nos ayuda a estar más felices con más frecuencia.
Nuestro tiempo: Desperdiciarlo lleva a que no tengamos ese preciado recurso para pasar momentos en lo que nos otorga vida.
Nuestro dinero: No es ganar más, es gastar mejor, para aplicarlo a lo que en realidad aumenta de forma constante nuestra felicidad.
Nuestro hotel: Así le llamo al cuerpo, es el lugar donde pasaremos el resto de nuestra vida. Hay que cuidarlo y mimarlo.
Nuestras emociones: No podremos controlarlas, como generalmente se pretende, pero debemos conocer lo que nos quieren decir, saber para qué evento nos preparan y entonces podremos accionar y no reaccionar. Y si llegamos a reaccionar, conseguiremos detenernos para no cargar por mucho tiempo una emoción improductiva.

Estas cinco áreas deben estar en equilibrio y crecer acompasadamente, como enseño en mi libro ¡Tú Eres la Estrella! ¿Te atreves a medir cómo estás y decidir cuáles desarrollar con prioridad?

lunes, 26 de septiembre de 2016

IMPONERNOS A LOS DEMÁS (Video)

Imponernos a los demás trae consecuencias.
Por cultura pensamos que aplicar la jerarquía, ya sea en la casa o el trabajo, es importante. Yo digo que hay momentos para ello, pero son mínimos. ¿Cómo lograr relaciones asertivas? En mi video de esta semana están mis sugerencias.



Más en mi libro: Migomismo II - Su Inteligencia Interpersonal


Consultor, Coach Conferencista y Escritor

sábado, 24 de septiembre de 2016

¡ TÚ TE LO MERECES !

Una frase por todos conocida y de repercusiones inimaginables. Cuando queremos comprar un bien y nos falta el empujón final llega a nuestra mente o el hábil vendedor nos la recuerda.
Al comprar existe una lucha entre la razón y la emoción. Si los dos se ponen de acuerdo no hay inconvenientes en tomar la decisión, ya sea la adquisición o no. En otros momentos, la disyuntiva casi siempre la provoca la razón. Con un cerebro más evolucionado (aunque más lento) esta área tiende a frenar a la intuitiva. Saca cálculos, ve al futuro, se mete en el pasado y su conclusión tiende a no agradar a nuestro sistema límbico, el cerebro emocional.
Un vendedor eficaz conoce muy bien este momento, ya sea una dama subida en unos zapatos o un hombre frente a un gran televisor. Les falta algo para decidir, él sabe que la lucha interna que se está librando puede terminar en lo racional, se le caería la venta, sus comisiones sufrirían y por ende sus ingresos quedarían reducidos… ahora es algo personal.
Llegó el momento de estimular al cerebro emocional del comprador. Nublar los sentidos y evitar que las conclusiones racionales se pongan en ejecución es primordial. El instante de alegrar al consumidor no se deja pasar por alto: ¿Cómo lograrlo?
En nuestro cerebro emocional existe un lugar llamado el centro de las recompensas, en él puede decidirse si la compra se realiza o no. Su función es enviar señales para que la hormona de la felicidad, endorfina, sea segregada por las glándulas pituitarias y comience a circular por todo el cuerpo, sintiendo nosotros esa sensación que buscamos y conocemos.
Llegó la hora de dar el último paso, después de mucho ver el televisor, o los zapatos, arribamos al instante de la decisión. El juego está empate entre los dos cerebros (racional y emocional) y cualquier argumento decidirá quién triunfará.
“Tú te lo mereces” dice con firmeza el vendedor. Miramos hacia abajo o cerramos los ojos: “Es verdad, ¿para qué yo trabajo si no me puedo dar un gusto?” Replicamos y de inmediato comenzamos a sentir las endorfinas en el flujo sanguíneo. Con los ojos cerrados vemos realizado nuestro sueño. Sentado en el sillón reclinable viendo mi deporte favorito en mi nuevo televisor. Nos olvidamos del día de pago de la tarjeta de crédito, solo sentimos el placer de deslizarla por la maquinita.
¿Lo malo? El “tú te lo mereces” tiene una primera consecuencia. Una vez las endorfinas se recogen comienza nuestro cerebro racional a dominar la situación. Y créame, no es tanto el tiempo que se necesita para que las hormonas de la felicidad sean eliminadas del flujo sanguíneo. Puede suceder de repente con un pensamiento de enfrentamiento con la pareja, recurso que utiliza el cerebro racional para volver a la batalla, o por algún disgusto con el bien adquirido.
Pasada la emoción inicial llega el momento de que la razón saque la delantera en la carrera, nos pone a pensar en el día de pago de la tarjeta. Un pesar pasa por nuestro cerebro y el dolor arriba… sí, es que nuestro comandante en jefe está programado para evitar el dolor, pero precaviendo. En este caso era evitándonos la compra. Mientras la famosa frase solo nos aplazó el momento doloroso.
Como enseño en mi libro Migomismo, la decisión debe ser tomada haciéndole caso a nuestro cerebro racional, él tiene argumentos válidos y de larga duración.

FRASE DE LA SEMANA

“Sé que merezco muchas cosas, así como sé que yo decido cuándo las adquiero”
Diego A. Sosa
Consultor, Conferencista, Coach y Escritor


martes, 20 de septiembre de 2016

¿QUIÉN GENERA LA MENTIRA?

Hace unos días escuché a un niño decirle una mentira a su padre. Los observé y vi cómo ambos no se creían el episodio. Un interrogatorio más profundo sacó la verdad y al final el enojo no se hizo esperar.
Mi amigo se giró y me preguntó: ¿Cómo hago para que no me mienta? Ladee la cabeza sin saber cómo debía responderle. ¿Le decía que los humanos mentimos? ¿Qué él también miente? ¿Qué el niño es un potencial sicópata?
Decidí explicarle más profundamente lo que pienso de las mentiras y ocultadas de verdad.
Cada persona tiene su historia, somos influenciados a tomar decisiones y los niños no escapan a ello. Muchas veces creemos que aprendieron a mentir porque vieron a otros, lo que puede pasar, pero creo firmemente que en la mayoría de los casos es por su instinto de conservación.
Pensemos en alguna mentira, u ocultada de verdad, que hicimos en los últimos días… Quizá algo que no le contamos a la pareja, una mentira sutil a los hijos o a algún familiar. Podemos ir desde no decirles lo mal que le quedaba una ropa hasta contarles algo diferente a lo sucedido en realidad. Quizá tenga que hacer una pausa en la lectura para recordar toda la historia.
¿Por qué lo hizo? Posiblemente no quería críticas o dañar a alguien. Quizá no estamos dispuestos a que intenten cambiar nuestras decisiones, sean productivas o no, ya decidimos. ¿Cuántas veces escuchamos reproches por algo que hicimos? Desde pequeños tenemos que estar defendiéndonos para no recibirlos, ellos generan emociones muy dañinas, hasta golpean nuestra autoestima.
Los pequeños tienen muchos frentes para defender: La escuela, los hermanos, los padres, los tíos, los abuelos… Cualquiera que pueda reprocharles por algo que hicieron se puede encontrar con una respuesta que no será del todo sincera. En algunos casos le pedimos sinceridad y luego los castigamos. En otras ocasiones ofrecemos indulto si son sinceros. ¡Qué paradoja!

¿Por qué las personas les cuentan la verdad a otros no involucrados? Muchas mentiras las generamos nosotros con nuestra reacción. Si soy el tío de confianza no me mienten, yo no castigo ni reprocho, quizá puedo guiar. No puedo ser tío de mis hijos, pero sí puedo intentar guiarlos y hacerlos aprender de sus y mis errores. El camino es largo, pero: ¿Se atreve a convertir el próximo reproche en una frase que guíe y enseñe?

Todo con respecto a las comunicaciones está en mi libro:


domingo, 18 de septiembre de 2016

VIVIR HOY: Cultura Vs. Asertividad (Video)

Si vivimos cada día como si fuera el último de nuestras vidas: ¿Estaremos apostando cada día a que no habrá mañana?
Ese dogma trae consecuencias para los que sí tiene un futuro. Construirlo no depende de la suerte...




Diego A. Sosa

sábado, 17 de septiembre de 2016

EL QUE NO APRENDE A MULTIPLICAR SU DINERO…

…termina dividiéndolo. Conocer las formas de hacer que el dinero no pierda valor en el tiempo es imprescindible, así conseguimos adquirir más y no menos al momento de utilizarlo.
No ahorrar o dejar los ahorros sin tomar valor son errores comunes que cometen los que se quejan de su mala suerte financiera. Una vez escuché que no hay que saberlo todo, sino tener el teléfono que quién tiene el conocimiento necesario en el tema que tenemos necesidad. Es casi imposible ser un todólogo y además bueno en todo. La tendencia del mundo es a tener especialistas. No le pido que sea un especialista en hacer crecer su dinero, me interesa que sepa la importancia y las opciones que hay en cada momento… y que tenga el teléfono de los especialistas en cada área, claro está.
Algo que se llama inflación hace que nuestro dinero pueda adquirir menos en el transcurso del tiempo. O sea, si la inflación es 10% usted podrá adquirir al final del año el 90% de lo que adquiría al principio. Le harán falta 110 dólares para adquirir lo que compraba con 100.
El concepto es muy conocido, increíblemente muchas personas fallan en las preguntas del examen de Finanzas Personales que han desarrollado para medir el nivel de las personas en todo el mundo. Lo que quiero que sepamos es que, por ejemplo, si la inflación en un período de 5 años es de 100%, y en ese mismo lapso nuestros ingresos se han duplicado, tenemos exactamente la misma capacidad de compra. Necesitamos el doble para adquirir lo mismo.
Uno de los grandes problemas que nos encontramos cuando guardamos dinero es que no lo hacemos crecer más allá de la inflación, es la razón por la que muchos tienen en la mente que si ahorran pierden poder adquisitivo. Lo importante entonces es conocer los instrumentos financieros y sus riesgos para convertir el ahorro en inversión, como enseño por extenso en mi libro Arco Iris Financiero, así no quedará en una cuenta perdiendo poder de compra.
Inmuebles: Anteriormente comprar una propiedad era una opción segura, no se devaluaba sino que tomaba valor. Hoy las reglas de juego han cambiado, impuestos y costos diversos hacen que el mantenimiento sea un gasto. Muchas propiedades han sido sobrevaloradas por razones del momento y en el futuro pierden valor. Comprar para alquilar también puede ser un riesgo monetario. No toda propiedad es una buena opción, asesórese bien.
Instituciones Financieras: Instrumentos sencillos de renta fija son la primera solución. Crecen por lo regular más que la inflación. Cualquier variación brusca del mercado puede ser corregida ya que los plazos no son muy largos, una renegociación al vencimiento es factible y de mucha utilidad.
Mercado de Valores: Cada vez más complejo e interesante. Debemos tener un asesor que sepa de los productos y que nos mantenga informados y al tanto de las ofertas. Las ganancias son mayores, lo que cubre inflación y devaluación. Podemos invertir en monedas fuertes. El riesgo es mayor… todo tiene su precio.
Planes de Pensiones: El que piense guardar dinero para su mejor momento puede hacer aportes especiales a su administradora de fondos. Ellos están consiguiendo los rendimientos más altos del mercado, están todo el tiempo manejando profesionalmente su portafolio y tienen las posibilidades de negociar con las instituciones a nivel de gran inversionista.


FRASE DE LA SEMANA
“En vez de preocuparme de que mi dinero no crece, prefiero ocuparme de hacerlo crecer”

Consultor, Escritor, Coach y Conferencista

EL QUE NO APRENDE A MULTIPLICAR SU DINERO TERMINA DIVIDIÉNDOLO

El que no aprende a multiplicar su dinero termina dividiéndolo. Conocer las formas de hacer que el dinero no pierda valor en el tiempo es imprescindible, así conseguimos adquirir más y no menos al momento de utilizarlo.
No ahorrar o dejar los ahorros sin tomar valor son errores comunes que cometen los que se quejan de su mala suerte financiera. Una vez escuché que no hay que saberlo todo, sino tener el teléfono que quién tiene el conocimiento necesario en el tema que tenemos necesidad. Es casi imposible ser un todólogo y además bueno en todo. La tendencia del mundo es a tener especialistas. No le pido que sea un especialista en hacer crecer su dinero, me interesa que sepa la importancia y las opciones que hay en cada momento… y que tenga el teléfono de los especialistas en cada área, claro está.
Algo que se llama inflación hace que nuestro dinero pueda adquirir menos en el transcurso del tiempo. O sea, si la inflación es 10% usted podrá adquirir al final del año el 90% de lo que adquiría al principio. Le harán falta 110 dólares para adquirir lo que compraba con 100.
El concepto es muy conocido, increíblemente muchas personas fallan en las preguntas del examen de Finanzas Personales que han desarrollado para medir el nivel de las personas en todo el mundo. Lo que quiero que sepamos es que, por ejemplo, si la inflación en un período de 5 años es de 100%, y en ese mismo lapso nuestros ingresos se han duplicado, tenemos exactamente la misma capacidad de compra. Necesitamos el doble para adquirir lo mismo.
Uno de los grandes problemas que nos encontramos cuando guardamos dinero es que no lo hacemos crecer más allá de la inflación, es la razón por la que muchos tienen en la mente que si ahorran pierden poder adquisitivo. Lo importante entonces es conocer los instrumentos financieros y sus riesgos para convertir el ahorro en inversión, como enseño por extenso en mi libro Arco Iris Financiero, así no quedará en una cuenta perdiendo poder de compra.
Inmuebles: Anteriormente comprar una propiedad era una opción segura, no se devaluaba sino que tomaba valor. Hoy las reglas de juego han cambiado, impuestos y costos diversos hacen que el mantenimiento sea un gasto. Muchas propiedades han sido sobrevaloradas por razones del momento y en el futuro pierden valor. Comprar para alquilar también puede ser un riesgo monetario. No toda propiedad es una buena opción, asesórese bien.
Instituciones Financieras: Instrumentos sencillos de renta fija son la primera solución. Crecen por lo regular más que la inflación. Cualquier variación brusca del mercado puede ser corregida ya que los plazos no son muy largos, una renegociación al vencimiento es factible y de mucha utilidad.
Mercado de Valores: Cada vez más complejo e interesante. Debemos tener un asesor que sepa de los productos y que nos mantenga informados y al tanto de las ofertas. Las ganancias son mayores, lo que cubre inflación y devaluación. Podemos invertir en monedas fuertes. El riesgo es mayor… todo tiene su precio.
Planes de Pensiones: El que piense guardar dinero para su mejor momento puede hacer aportes especiales a su administradora de fondos. Ellos están consiguiendo los rendimientos más altos del mercado, están todo el tiempo manejando profesionalmente su portafolio y tienen las posibilidades de negociar con las instituciones a nivel de gran inversionista.


FRASE DE LA SEMANA
“En vez de preocuparme de que mi dinero no crece, prefiero ocuparme de hacerlo crecer”
Consultor, Escritor, Coach y Conferencista