martes, 17 de enero de 2017

¿AYUDAR O ENSEÑAR?

Decidir entre ayudar y enseñar puede hacer la diferencia en la vida completa de una persona.
En estos días me encontré con un video que muestra cómo una madre osa enseña a su cría en una situación de peligro. El pequeñín cayó al agua y al intentar salir no lograba su objetivo. La madre se da cuenta que su vástago está en peligro y se lanza al agua. Nadó hasta él y se colocó detrás… sin tocarlo ni ayudarlo. El jovencito dejó de chapotear con rapidez y comenzó a buscar donde apoyar sus garras.
Si quiere ver el video lo encuentra en mi muro de Facebook.
Para muchos la madre hizo lo correcto. Pero no todos vieron la forma en que ella actuó. Una mamá humana posiblemente lo sacaba del agua. Con el poder del habla muchas le intimidarían a altos decibeles para que no volviera a exponerse al peligro.
Lo que pude ver de la osa fue su forma de enseñar. Simplemente actuó rápido para quitarle el temor a su hijo, pero sin quitarle su proceso de aprendizaje. Se colocó por detrás dándole tranquilidad y lo dejó hacer su camino… si le volvía a pasar y ella no se daba cuenta, él tendría que encontrar la forma de salir, la ya aprendida. No era cuestión de no volver a entrar al agua, lo importante era aprender a salir.
Muchos padres tendemos a quitarle temor a nuestros hijos, pero por la vía de eliminarles el proceso de aprendizaje o quitándoles el peligro de su camino. ¿Aprenderán algo? Sí, la mayoría aprende a que no debe dar pasos diferentes. Otros a que sus padres siempre les sacarán de los problemas.
Cuando aprendemos a no dar pasos diferentes no logramos aprender. Solo sabemos lo que nos enseñan. Vivimos temerosos. Hasta nuestra autovaloración sufre. Buscamos una zona de confort, en una nacimos y nos criamos.
Los que aprenden a que sus padres los sacan de los problemas tienden a ser irresponsables e inmaduros. Por naturaleza son arriesgados, pero no aprenden a medir el peligro, al final saben que sus padres entrarán al agua a sacarlos. ¿Que les hablarán fuerte? No les importa, terminan acostumbrándose.
Hay mucho que aprender de esa osa y de tantos animales. Debemos observar y ver la mejor forma de preparar a nuestros hijos o colaboradores, como muestro en mi libro MigomismoII. Podemos ser sus guías, sus mejores maestros. ¿Te atreves ahora a observar a alguien aprender sin sacarlo del agua de inmediato?



martes, 3 de enero de 2017

ME RESISTO...

En estos días he tratado de reducir un peso que se me ha colgado de la cintura. No es mucho ni es la primera vez, pero sé que es más fácil controlarme ahora que cuando sea más.
El ensayo siempre requiere de fuerza de voluntad. Han venido a mi mente varios experimentos hechos por los sicólogos en el transcurso de los años. He sentido en carne viva los resultados a que ellos han llegado.
Uno de los experimentos es aquel de darles a voluntarios algo específico de comer antes de resolver una tarea matemática que no tiene solución (los participantes no sabían esta parte). A algunos le dieron chocolates y a otros rábanos. ¿Cuáles abandonaron primero? Si dijo que los de los rábanos le diré que acertó.
Una de las conclusiones de este y otros experimentos es que cuando nos sacrificamos una vez es más difícil resistirnos a la segunda. O sea, comer rábanos en vez de chocolates no me lleva a quedarme haciendo una tarea de matemáticas por mucho tiempo.  
Traducido a mi proceso: Me paso el día evitando las dulzuras y reduciendo el volumen de la ingesta. Mi fuerza de voluntad hasta la noche es insuperable. El momento delicado llega cuando está terminando el día y se me presenta la oportunidad de doblar las rodillas. Si se me presenta la ocasión se me hace más difícil resistirme.
Mi solución ha sido no dejar que se presente la oportunidad de arrodillarme. No abrir la nevera ni pasearme por la despensa es una excelente forma de evitar la tentación. Aunque no es la mejor forma de prepararme para futuras ocasiones.
Lo bueno es que la fuerza de voluntad se entrena; es como un músculo, mientras más lo ejercitamos, más fuerza tendrá. Como explico en mi libro Migomismo– Su Inteligencia Emocional Interna, no conseguiremos dominar una emoción, pero sí la reacción que ella provoca. Es un proceso de evitar y exponernos al riesgo… en este caso, el de seguir aumentando de peso.

Debo resistirme todo el día a los excesos y luego en la noche pasar por la nevera con la pura convicción de que la abriré pero no entraré la mano por más que me llame la atención algún manjar. Debo también resistirme a dar la vuelta de reconocimiento. ¿Te atreves a fortalecer tu fuerza de voluntad resistiéndote a algo que no debes pero quieres?

lunes, 2 de enero de 2017

“Espejito mágico en la pared…”

“Espejito mágico en la pared: ¿quién es de todas las damas en este reino la más hermosa?” Es una frase muy famosa del cuento de Blancanieves.
Hoy todos preguntamos a todos a través de las redes. Quizá no si somos los más hermosos, pero por lo menos queremos estar entre los más… ya sea: hermosos, que más viajan, que mejor comen, que más salen, etc.
Si solicitamos a diez personas a nuestro alrededor que evalúen su forma de conducir, probablemente todos quedarán por encima del promedio. En algún caso puede pasar porque no estamos tomando una muestra científica. En la vida real la mitad debería estar por debajo.
La realidad es que si tomamos todo en serio y hacemos una encuesta, más del 90 % de las personas dirá que está por encima del promedio. Ya sea en su forma de conducir, éxito, hijos más bellos o inteligentes, etc.
¿Es viable que más de la mitad de las personas estén por encima del promedio? Estadísticamente es imposible. La percepción de ser mejores en lo que hacemos o logramos es muy típica, pero también puede ser nociva.
Cuando creemos que a nosotros no nos pasará como a los demás, podemos estar viviendo en una burbuja. “A mí no me dará cáncer por fumar”. “Yo no tendré un accidente por andar rápido, yo manejo mejor que casi todos”. “Cuando bebo es que mejor manejo, no soy como los demás, ahí es que más me cuido”. Y otras aseveraciones que pueden llevar a ver las leyes de la probabilidad como un acto extraño que solo le aplica a los que están fuera de la burbuja.
Existe también un efecto gemelo y de sentido contrario. Es cuando creemos que somos peores que el promedio. Hasta llegamos a pensar que estamos entre el 10 % más desafortunado.
Al pensar de esa manera no hacemos el intento por lograr algo que no está tan distante como pensamos. Muchas veces no necesitaremos de talento para estar cerca del promedio; con algunas técnicas y un poco de práctica lograremos estar más allá de lo que necesitamos.
No te sugiero que trates de convertir una debilidad en fortaleza. Tampoco que pienses que no eres tan bueno como eres. Es cuestión de ser realista y sacarle provecho. ¿Te atreves a intentar algo que piensas nunca podrías, como manejar tecnología, bailar o hacer algún deporte?

Por: Diego Sosa

lunes, 12 de diciembre de 2016

PROBLEMAS SIN SOLUCIONES (Audio)

Podemos pensar que un problema no tiene solución, la experiencia dice que dependerá siempre de cómo veamos el problema.
En ocasiones nos enfocamos en el culpable, por lo que no podremos solucionarlo.
No siempre tendremos nosotros la solución, pero podemos encontrar a quién lo pueda solucionar...

Por: Diego A. Sosa
Más en el libro: Mi Binomio.


martes, 29 de noviembre de 2016

SOSHIN: MENTE DE PRINCIPIANTE

En estos días vi un video de una niña corrigiendo en un acto oficial al Secretario de Educación Pública de su país. Le dijo que la palabra no se pronuncia “ler” sino “leer”. El Secretario le agradeció y lo pronunció como es… con un poco de esfuerzo y exagerando la letra que se había comido en tres ocasiones.
Soshin es una palabra japonesa que como muchas se ha convertido en una filosofía o concepto filosófico de una cultura de la que siempre podemos aprender. Es principalmente aplicada en las artes marciales, donde quienes las practican deben entrar al tatami (piso de prácticas o peleas) con mente de principiante… no solo cuando son principiantes, sino siempre.
Mientras más aprendemos en la vida, más sabemos, por lo que podríamos pasar a pensar que la fama, el orgullo y la presunción deben tomar vigencia en nuestro comportamiento. Quizá muchos lo hacemos inconscientemente, otros con toda la soberbia característica del sabiondo.
Lo veo en los profesores; creerse que saben el todo de lo que enseñan y no tienen más para aprender es lo peor que puede pasar en un ambiente de aprendizaje. Bueno, es que muchos profesores aún enseñan, viven en una ambiente de enseñanza, cuando ya sabemos que lo mejor es el ambiente de aprendizaje.
Como devorador de informaciones, ya sean en textos, audios, videos, seminarios, etc., me doy cuenta cómo muchas teorías importantes se contraponen. Tomo la sicología para poner un ejemplo. Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, ha sido bombardeado desde principio del siglo pasado por opositores de sus teorías (completa o parcialmente), como los creadores y seguidores del método cognitivo, del conductismo y el internalismo, entre otros. Cuando vemos las diversas corrientes psicológicas, muchas son opuestas, no creo que alguna tenga la verdad absoluta.
No importa qué tanto sepamos, existen más informaciones al respecto. Hasta las ciencias exactas progresan. Como aprendí a dividir no es la forma que les enseñaron a mis hijos… y quizá hoy existen maneras más fáciles de llegar a los resultados de dichas ecuaciones.
Soshin, tener mente de principiante, es una filosofía de vida que nos puede ayudar a aprender sin límites ni restricciones, una forma de crecer indefinidamente. ¿Se atreve a aprender algo hoy de alguien con menor edad o jerarquía como un colaborador o un hijo?


sábado, 26 de noviembre de 2016

OneCoin y SwissCoin: ¿Negocio o estafa?

Cada día nacen nuevas posibilidades de hacer dinero. La pregunta siempre es si todo el que decida entrar en la modalidad recibirá beneficios. Después del éxito de la moneda virtual BitCoin han nacido otras opciones... ¿serán todas interesantes para los inversionistas?
Las amigas nuevas que menciono en el título se están haciendo famosas. Para muchos resultará interesante esta nueva versión de negocios, para otros puede llegar a ser muy arriesgado.
Hagamos un poco de historia. El BitCoin es una moneda digital usada para pagos en el mundo virtual, establecida hace años y tiene su sistema de valoración. Corre libremente como cualquier otra moneda de curso legal.
El sistema de OneCoin y SwisCoin está iniciando y necesita por lo menos dos años antes de ser reconocido como moneda oficial. Hoy solo se acepta en una plataforma interna.
Por otro lado, antes de ser una moneda corriente tiene que completar la suma de más de dos millones de clientes y tener circulando un mínimo de 770 millones de coins.
Algunos reportes de instituciones de mucho renombre, como Warentest de Alemania, han clasificado la moneda como una herramienta financiera de alto riesgo. Según un reporte en su edición de septiembre, el que invierta en la moneda se arriesga a perder todo su capital.
Recuerdo a un amigo que hace años, al querer venderme la idea de entrar en un negocio de grandes ganancias y yo no aceptar, me tildó de poco emprendedor. Telexfree se llevó sus ahorros y pienso que mucho más.
Redes como esa hay decenas rodando por la sociedad, algunas tienden a quedar rápido en el olvido, otras se convierten en virales y como bola de nieve crecen al descender, llevándose lo que encuentren en el camino. Mucho se ha explicado de los sistemas piramidales basados en el esquema Ponsi, no entraré en más detalles al respecto, solo le diré que sepa en qué se deja arrastrar por arriesgar su dinero con el objetivo de quedarse de manera fácil con el de otros.
Las dos monedas digitales que motivaron la escritura de esta columna se diferencian de la ya establecida, exitosa y aceptada BitCoin en que funcionan con un sistema centralizado, motivan con un esquema multinivel a los participantes a introducir las monedas entre más personas. Recordemos que se busca poner en circulación la cantidad que mencioné encima y tener el volumen de participantes ya enumerado.
Para lograrlo se necesita comprar paquetes de aprendizaje y otros medios que hacen que los nuevos puedan “ganar” dinero. Se venden paquetes también a personas que no están enroladas en el sistema, logrando así más ganancias para los participantes. Ninguna de las dos monedas tiene mercados abiertos, por lo que no son aceptadas como medio de pago.
Muchas promesas hemos escuchado de cómo hacerse ricos con estos sistemas, algunos promotores han sido procesados, otros simplemente han desaparecido con el dinero de los ignorantes y el de los que pretendieron ser de los primeros. No es que se desvanecen los astutos fundadores, solo le cambian el nombre al niño y aparecen nuevamente en otro lugar con un bebé modificado.
Como trabajo en mi libro Arco Iris Financiero, hay formas de hacer crecer el capital, entre ellas: lentamente, dejándolo trabajar para uno; más rápido, negociando con conocimientos precisos y guardando una parte.

FRASE DE LA SEMANA
Hay ignorantes por falta de información; mientras otros optan por creerle a quien los prefiere ignorantes

Consultor, Coach, Escritor y Conferencista