sábado, 30 de mayo de 2015

¿ME CUESTAN DINERO LAS REDES SOCIALES?



Si con su tiempo puede producir dinero, el tiempo que gaste de más en navegar por las redes sólo para estar al tanto de todo lo que está pasando en la vida de sus contactos puede ser una pérdida de dinero. Nótese que hablo de tiempo de más, no del tiempo de ocio. ¿Y los jóvenes que pasan su tiempo socializando?
Veamos diferentes grupos de personas para saber si el tiempo malgastado puede haberle costado dinero.
Emprendedores que reciben ingresos proporcionales a sus resultados: Ganan su dinero de acuerdo a su productividad. Está claro que pasar tiempo de trabajo navegando afecta directamente sus ingresos… están pagando dinero por estar enterados.
Asalariados que producen de acuerdo a lo que logran: No me refiero a los incentivos, sino al sueldo pagado por producción, a aquellos que se les han colocado parámetros que atan sus salarios a sus resultados.
Empleados medidos de acuerdo a parámetros estipulados para sus puestos: Son medidos y, cuando no rinden lo que se espera de ellos, corre peligro su empleo.
Los asalariados de hoy necesitan mostrar resultados para mantener sus empleos, para ganarse algo extra o hasta para lograr sus ingresos. Perder el tiempo suele costarles dinero.
El dinero extra: Algunos quisieran ganar algo más de dinero para mejorar su calidad de vida, pero no tienen tiempo para hacerlo. O sea, perder tiempo en las redes sociales no les permite aprender otro oficio o dedicarle tiempo a cosas que puedan ser productivas. Cuando hablo de aprender no me refiero a una carrera profesional; aprendo cada día en libros, escritos, videos y audios que me hacen crecer… es mucha la información existente que le saco gran provecho. Me dirá que es porque vendo mis conocimientos, y yo le diré que hay información para todo lo que queramos hacer.
El vendedor: Personas que pueden usar las redes sociales para situar su marca personal, obteniendo beneficios de este medio gratuito de publicidad, en vez de estar pendientes de la vida de los demás, de todo lo que se publica y de hacer pública su vida privada. Hay mucha información interesante e importante, pero también demasiada basura. Prefiero la búsqueda dirigida y segmentada de los temas que resultan de mi interés. Un vendedor que mal utilice una hora diaria en las redes sociales, es una persona que está pagando caro su paseo diario. El vendedor no tiene derecho a pasar hambre, además, es una de las pocas ocupaciones que permite autoaumentarse los ingresos. Simplemente vendiendo más o mejor.
Los jóvenes: La comunicación de hoy es inmensa. El intercambio de mensajes entre las personas es un diluvio. Un texto le llega a cientos de personas, cuando no a miles. Antes, un papelito era leído por una persona, o una llamada telefónica era entre dos individuos. Hoy, cada mensaje emitido corre el riesgo de convertirse en una bola de nieve. Compartimos algo que nos llega y comentamos gran parte de lo que leemos. Los jóvenes pueden acostumbrarse a ser emisores y receptores de mensajes que les roben el tiempo sin darse cuenta. Temo que la tendencia sea a convertirse en un vicio, como otros que han afectado a la humanidad; lo malo con éste es que no sabremos cuánto estamos pagando por pasarnos horas sin producir y, peor, haciendo horas productivas ineficientes… es que estar pendientes de todo lo que llega por los dispositivos no nos permite ser lo efectivos que podríamos ser. Enséñelos a sacarles dinero mejor que a gastar su tiempo.

FRASE DE LA SEMANA
“Lo que dejo que me robe tiempo, me cuesta dinero”.
Diego A. Sosa
Escritor, Coach, Consultor y Conferencista



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