sábado, 8 de junio de 2013

¿EL DINERO ES PARA GASTAR O PARA AHORRAR?


Hay muchas expresiones que suelen llevarnos a una confusión. “El dinero se hizo para gastarlo”. “Real ahorrado, real ganado”. “Trabaja, ahorra y luego gasta”. “Ahorrar y más ahorrar, que contigo vive quien lo ha de gastar”. ¿Cómo saber cuál de estas expresiones es cierta?

Me parece que todas las expresiones son ciertas: algunas para unos, otras para otros. La pregunta que hago es: ¿Qué quiere usted en toda su vida? Haciendo énfasis en “toda”. Creo que la vida es muy larga para pasarla mal y demasiado corta para no disfrutarla.

Yo preparo mi vida financiera para una duración aproximada de cien años. ¿Le parece que soy optimista? La expectativa de vida para las personas de mi generación es casi noventa años. Con los avances de la tecnología posiblemente suba. ¿Y si calculo para menos y se da el mejor de los casos? Estaría convirtiendo mi esperanza en el peor de los casos. Si dejo de existir antes, mis nietos se podrán alegrar. Si llego a mi predicción, no debería sufrir por falta de recursos.

Vivir el momento es extraordinario, pero no hay que vivir todos los momentos con toda la intensidad monetaria posible. Para algunos, un momento que cuesta US$ 100 sería un gran momento. Para otros, sería un desastre tener tan poco dinero para disfrutar. Algunos lo encontrarían completamente de acuerdo con sus posibilidades. Lo mismo pasa con nuestra mejoría de vida: hace veinte años el presupuesto para pasarla bien era uno, hoy es otro.

Ganar, gastar, ahorrar e invertir... esa es la solución para una vida financiera a prueba de problemas económicos. Como detallo en mi libro Arco Iris Financiero, podemos tomar todo el dinero que conseguimos y comprarnos caballos de paso fino para mostrar un estatus y disfrutar de su elegante caminar. Pero llegará un día que los ingresos por nuestro trabajo se reduzcan o se terminen (créame, a la gran mayoría nos llega) y los caballos seguirán comiendo y gastando. ¿De dónde saldrán los recursos para alimentarlos?

Si en cambio nos compramos gallinas que se pasarán poniendo huevos, con la venta de los huevos y los pollos podremos comprar los caballos de paso fino que queramos. Las gallinas siempre producirán para mantenernos y mantener nuestros lujos. En el libro detallo muchas inversiones posibles, o sea, diferentes gallinas que podemos comprar para tener una vida financieramente feliz.

Nuestra sociedad está subida en una montaña rusa que anda a una velocidad que la mayoría de las personas no quiere perderse. La adrenalina corre por nuestras venas cuando nos subimos y deseamos esas emociones. Mientras más rápido circule mejor, mientras más tiempo pasemos encima más diversión obtendremos.

No subirnos tan frecuentemente ni desde que tengamos la posibilidad económica es la solución. Una de las peores decisiones es utilizar el dinero de otros para comprar estos caballos.

No le pido que no se divierta, sino que lo hagamos comedidamente. Nos convierten en adictos a muchas cosas y eso cuesta. Adictos a las salidas, a los restaurantes, a mostrar estatus, a la última tecnología, a la moda, etc. Creo se puede todo, pero todo a su tiempo y en su medida.


FRASE DE LA SEMANA

“Asignarle un presupuesto a cada renglón importante de nuestra vida es lo único que nos hará libres financieramente.”
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Escritor y Conferencista





No hay comentarios.: