miércoles, 18 de marzo de 2015

LÍDER SE HACE (Entrevista en Video)

El líder se hace es una de las teorías, otros piensan que hay que nacer líder. En esta entrevista expongo mis puntos de vista de cómo ser un líder, al final decidirás si se puede hacer o hay que nacer líder.



Diego A. Sosa

Libro Recomendado: MIGOMISMO II

lunes, 16 de marzo de 2015

EQUIPOS CON PECADOS (Audio)

LAS CONSECUENCIAS DE NO COMPARTIR CON LOS HIJOS


Cada día me encuentro más con la realidad y pienso que nos alejamos más de lo que considero es ideal para las relaciones humanas. Estar en un restaurante y ver a los niños tan tranquilos sin la necesidad de que los padres le pongan atención se ha convertido en algo aparentemente maravilloso.
No bien se han sentado el niño recibe un artefacto moderno con el objetivo de que esté entretenido. Los nacidos en la era digital tienen ya un entretenimiento que los hará tecnológicos y les enseñará la forma de “triunfar” en la vida... la tecnología.
Los más grandecitos sacan sus teléfonos inteligentes o tabletas y comienzan una comunicación virtual con alguien (o con muchos) a distancia. El ambiente es perfecto, no hay que ponerles atención, mucho menos buscar temas para entretenerlos, tampoco hay que mandarlos a callar ni a decirles que no se metan en las conversaciones de adultos... la situación es propicia para los adultos acercarse; ups, se me olvidaba, estamos en un mundo moderno, los adultos tampoco quieren acercarse, sólo quieren poder utilizar sus modernos medios para conectarse a las redes sociales y entrar en conversación con los que están en otro lugar, mostrarles lo que hacen y demostrar lo bien que la pasan con sus seres queridos.
Veo cada vez más hijos de padres divorciados que salen con uno de sus progenitores y no disfrutan de ese momento porque lo importante es lo que está pasando afuera, no en la mesa donde todos se sientan, supuestamente a compartir.
Wao, qué realidad me toca vivir, soy de los que no nació digital ni tampoco quiere hacer el cruce a la era de las relaciones meramente virtuales.
¿Qué pasará en un futuro muy cercano? Pienso que: Seguiremos siendo por mucho tiempo personas; las relaciones humanas seguirán basadas en relaciones entre humanos; la inteligencia emocional seguirá rigiendo para todas las relaciones que se den entre humanos; necesitaremos conocer a los humanos en realidad para poder triunfar como humanos.
Claro, se podrá hacer mucho dinero detrás de una computadora encerrado en una habitación, con algunos medios modernos teniendo relaciones virtuales con personas en todo el mundo... pero a la hora de la realidad nuestro cerebro no evolucionará a la velocidad que queremos hacerlo evolucionar y las frustraciones llegarán a la velocidad de la luz. Seres cada vez menos humanos estarán inconformando su cerebro meramente humano.
Seres humanos que no conocen la sonrisa real, sólo una carita feliz; personas que no saben cómo hacer empatía, sólo aparentar que se congenia con otros; hombres y mujeres que sus emociones serán fingidas con letras y emoticonos. Eso es lo que nos espera, robots humanos programados para vivir de lejos, sin emociones reales y con pocos deseos de compartir. Individuos fríos con frustraciones inmensas y que no podrán reconocer el dolor ni la alegría en sus semejantes... quizá crearemos sociópatas en masas.
Si es de los que le da un artefacto moderno a sus hijos pequeños para que no le exijan atención, no espere otro resultado que un robot embelesado con lo que los otros dicen y muy alejado de sus seres supuestamente queridos.
Las relaciones humanas exigen atención y tiempo, el que lo ve como un desperdicio sólo tiene que cambiar de compañía, busque al que está lejos y comparta con él en verdad. Si los hijos ya no quieren salir con los padres, no tiene sentido obligarlos, han sido esos padres que no le pusieron atención ni le brindaron su cariño y comprensión en todo el camino a su pubertad. No hay que llevarles amiguitos para que se sientan bien en un restaurante, hay que hablar con ellos de lo que a ellos les interesa... hay que darles valor antes de perderlos. En mi libro Migomismo II dedico un capítulo a las relaciones con los hijos.


FRASE DE LA SEMANA
“El que siembra espacio, cosecha distancia.”
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Escritor y Conferencista

sábado, 14 de marzo de 2015

QUIERO UNA CASA (Video)



En muchos países tener un techo propio es una prioridad, a la corta o a la larga. Mis recomendaciones al respecto.



¿HAY QUE DESAPRENDER LO APRENDIDO?


Frases rimbombantes suelen conseguir la atención de los humanos y, si no las analizamos a profundidad y las adaptamos como filosofía de vida, pueden causar daños en nuestro futuro. Una de las que me he encontrado es: “Aprender a desaprender lo aprendido”. La cacofonía hace que nos resuene y nos interesemos por su contenido.
Algunos expertos teóricos en el manejo del cambio quieren que echemos por la borda lo que sabemos con el objetivo de reprogramarnos para enfrentar el nuevo mundo que afrontaremos mañana. Nos dicen que las herramientas que usamos en el pasado hoy ya no son útiles y que todo hay que repensarlo para poder sobrevivir.
No considero que se deba ser tan tajante; es más, estoy secretamente muy en contra de desaprender y muy a favor de aprender… es que lo cortés no quita lo valiente. La palabra desaprender activa un mecanismo de defensas en el cerebro humano y nos oponemos por naturaleza al resto de lo que nos quieran animar a hacer.
Perder lo que conocemos nos lleva a encerrarnos en una zona de confort, quizá hace tiempo que estamos en ella, pero ahora la defenderemos con vehemencia. Sentimos que cuestionan nuestro camino y hasta nuestros logros, creemos que echan por el piso lo que somos.
Soy de opinión de que cada quien tiene logros y ha recorrido un camino, es alguien del que debe autoenorgullecerse y no tiene por qué cuestionar su pasado, lo importante es disfrutar su presente y construir su futuro. Construir sobre lo aprendido es mi filosofía, no desperdiciar los conocimientos, ni mucho menos las experiencias. Llegamos a donde estamos con esa formación y mal que bien hemos tenido resultados.
Otra filosofía de vida en el aprendizaje que defiendo es aprender a aprender, la que trato por extenso en mi libro ¿Forastero yo? Montarnos sobre lo que nos llevó a ser lo que somos nos ayudará a crecer más rápido; podemos analizar, aprender y rechazar.
Algunos defienden la teoría de que los que inician de cero serán más exitosos que los que ya tienen herramientas y conocimientos. Me es difícil adherirme, creo que con la base se puede lograr más de manera más rápida… lo importante es la apertura a aprender lo que otros saben y crear lo que nadie tiene idea de que existirá.
Ser seguidor de conocimientos ajenos da una buena ventaja, optimizarlos es aún mejor y crearlos por su propia iniciativa es invaluable. Aprender a aprender es lo que nos llevará a sacarle provecho a cada situación. Buscamos innovar y crear, no atarnos al pasado ni mucho menos quedarnos en un presente de bienestar aparente. No avanzar es retroceder.
Darle el pescado al hambriento hace tiempo sabemos que no es una buena opción, enseñarlo a pescar una vez sí la fue… hoy decimos que le enseñemos a aprender a pescar. Cuando la persona se canse de comer pescado o los peces se terminen no tendrá inconvenientes, ella sabe cómo aprender y se dedicará a aprender a cazar, a sembrar… a cualquier cosa que cubra sus necesidades de nutrirse.
La oposición al aprendizaje debe ser menos fuerte que el deseo de cambio. El truco está en ver las ventajas de cambiar y las desventajas de no cambiar. Lo que una vez funcionó posiblemente fue afrontar nuevas situaciones, las que hoy son normales, pero que quizá pronto no existan. El éxito lo logró aprendiendo… no desista del camino del triunfo.


FRASE DE LA SEMANA
“Con lo que sabemos construimos el presente; junto a lo que aprenderemos, nos hará construir el futuro.”
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

sábado, 24 de enero de 2015

DIME CON QUIÉN ANDAS Y TE DIRÉ QUIÉN QUIERES APARENTAR SER



En tiempos en los que es fácil mostrarse en lugares y con personas, el viejo adagio ha ido cambiando la filosofía que le dio vida. La idea era que podíamos saber cómo era una persona dependiendo de la manada a que se pertenecía. Como es importante ser reconocidos, hoy nos unimos a un rebaño virtual para que crean que somos así.
Desde siempre hubo personas que se unieron a manadas para que creyeran que eran como ellos. Los varones lo conocemos muy bien, pertenecer al grupo de los más respetados (temidos en realidad) era un triunfo. El éxito entre las féminas se ponía más a la mano (eso pensábamos) y nadie se atrevía a retarnos… se las vería con toda nuestra trulla.
Las damas jóvenes también tenían sus grupos: Las estudiosas, las bonitas, las apetecidas, las temibles, etc.
No siempre ingresábamos a una manada por ser como el resto, la mayoría entraba por lograr lo que conseguían los que estaban dentro. Algunos sólo fuimos parte del grupo, otros dirigentes. Los líderes del rebaño sí eran verdaderamente identificados con los dogmas del mismo. Lo importante para la mayoría era conseguir reconocimiento dentro de una parte de la sociedad, la que consideramos que nos hace grandes… que hace que nos admiren.
La realidad es que no queríamos pertenecer a la manada por sus dogmas. No éramos con quién andábamos, queríamos que nos vieran así. O sea, queríamos aparentar ser con quién andábamos para conseguir lo que ellos tenían.
El dinero comienza a jugar un rol primordial cuando crecemos. Pertenecer a una manada exitosa es cuestión de tener la posibilidad de aparentar ser como sus integrantes. Si los exitosos van a un restaurante, ahí es que tengo que ir; si ellos viajan a un lugar, también esquío en ese sitio; si hay un hotel que los famosos frecuentan, no puedo dejar de ir; y los vehículos, vecindarios y lujos tienen que ser iguales.
Las redes virtuales han formado manadas virtuales. Ahora es fácil mostrar que estamos en los mismos lugares que otros, aunque no sea al mismo tiempo. Lo importante ahora no es estar con una manada físicamente, sino comportarse como ella… son las manadas virtuales. Para pertenecer a ellas sólo hay que colgar el mismo tipo de fotos: Lugares (hoteles, restaurantes, selfis en el baño, conciertos, etc.); comidas (siempre que sean caras dan estatus); posiciones (no aclararé, todos las conocen); y mucho más.
El dinero para alcanzar el estatus es lo más importante. Aparentar lo que los otros son nos lleva virtualmente a donde los otros están. Lo que muchos no han aprendido es que todos estamos conscientes de que eso es virtual, y no en el sentido cibernético, sino que todos sabemos que hoy el dinero que se muestra no es el que revierte de estatus. Cuando vemos muchas fotos demostrativas en las redes “sociales” sabemos que alguna deficiencia real existe. O el dinero está corto o la autoestima está baja.
Los que en realidad tienen dinero de cuna y muestran su dinero es en competencia dentro de su clase social. Posiblemente sus padres no lo muestran y ellos sienten que los discriminarán (baja autoestima). Los que hicieron sus grandes fortunas con su arduo trabajo no desperdician su bien ganado dinero aparentándole a los demás… sin embargo, son reconocidos por todos como arduos trabajadores y exitosos profesionales.


FRASE DE LA SEMANA
“No me grites todo el tiempo quién eres que lo que pretendes ocultar es lo único que puedo ver.”
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Conferencista y Escritor