lunes, 15 de mayo de 2017

¿SEXO OPUESTO? (Audio)

Estar opuestos lo considero como estás de espaldas. Es un término que no creo ayude a una verdadera colaboración y compenetración.
En el audio de esta semana están mis consideraciones de una buena relación entre personas diferentes.
Por: Diego Sosa




martes, 9 de mayo de 2017

SIGUIENDO A LOS GUÍAS

Desde que mis hijos estaban muy pequeños me interesé bastante por observar el comportamiento de los niños en los parques de juegos. El proceder innato me ayuda a entender qué perseguimos cuando no educamos nuestro consciente para que venza al subconsciente.
En los lugares donde se juntan los niños a jugar se forman manadas de diferentes tamaños. Sabemos que existe una variedad de tipos de individuos: Están los alfa, los de mayor rango en la manada, a los que los demás siguen; los beta, segundo rango, en su mayoría quieren ser un día alfa; y por último, los omega, subordinados a todos y sin muchas aspiraciones, los que más humillaciones reciben.
Los jefes de la manada, sean masculinas, femeninas o mixtas, pueden darse por diferentes causas. Entre otras, existen los autoritarios, que a la fuerza se hacen seguir (principalmente se rodean de omegas) y los líderes, que por su comportamiento reciben la autoridad para ser los guías.
En las manadas de niños muy pequeños la fuerza no ayuda en mucho, los padres están cerca y no dejan que el más fuerte domine a su pequeño. Cualquier gesto que pueda poner en peligro la integridad de un hijo será detenido a tiempo. Entonces, lo único que puede resultar para ser guía de la manada es ser como los demás desean ser.
Las conclusiones de muchos experimentos es que seguimos a los más comunes, con los que nos identificamos, no a quien sobresale. Aquí está la paradoja del liderazgo. La mayoría de los líderes desean sobresalir con actuaciones que los demás no pueden ejecutar. Mientras la gente desea seguir a alguien con quién se sienta identificado. Quizá nunca logre lo que ella o él alcance, pero lo desea y cree que lo puede conseguir.
Lo más importante es que en lo demás sea una persona común, no un superhéroe.
Cuando somos jóvenes, por lo general, los hombres queremos lograr hazañas deportivas. Está en nuestra programación que el que tiene mayores habilidades físicas comandará la manada. Viene de muy atrás, cuando se necesitaban esas habilidades para conseguir la comida, al cazar, o para defender a la familia, en las guerras y peleas. Hoy ya no es así.
Sabiendo cómo somos es más fácil ser líder. ¿Se atreve a detectar qué tipo es usted y son los de su alrededor: Alfa, beta u omega?

Más sobre el tema en mi libro: Migomismo II - Su Inteligencia Interpersonal


domingo, 7 de mayo de 2017

¿Es Malo Sentar Precedentes? (Audio)

Sentar precedentes puede resultar ser el primer paso para un cambio sin retroceso. ¿Es malo o bueno? Lo importante no es el precedente, sino el resultado que tendremos... Más en el audio de esta semana.




Por: Diego A. Sosa

miércoles, 3 de mayo de 2017

CUANDO TODO SALE MAL

Hace unos días me encontré con un amigo y al preguntarle cómo estaba me respondió: “No es un buen día para hacerme esa pregunta”. Quizá otro me hubiese respondido “¡BIEN!” por aquello de “al mal tiempo buena cara”. Conversando un poco, sin extenderme por aquí, me dijo que estaba en uno de esos días que todo sale mal. ¿Ha tenido alguno así?
En sicología hay muchos estudios al respecto, otros lo justifican por el lado de las energías y los astros, etc. La pregunta que le hago es: ¿Podemos cambiar el rumbo de esos malos días?
Si cree en el destino o le entrega su futuro a los astros me imagino que tendrá su respuesta bien clara. Le indico que este es el momento de dejar de leer el artículo, porque como siempre le explicaré algo para que pueda cambiar… en este caso le daré recetas para que convierta su mal día en uno bueno, o por lo menos, en uno no malo.
¡Oh, siguió leyendo!, usted es de los que quiere saber cómo cambiarlo o de los que buscará todos los argumentos para desmontar mi método… no importa, le agradezco que haya seguido.
1.     Olvídese de lo que ya pasó: Si salieron varias cosas mal no hay forma de cambiarlas. Quizá podemos lograr que en otra ocasión no pase; por ejemplo, saber que levantarse tarde llevará a una cadena de hechos desastrosos, aumentará el estrés, lo cual nos debe llevar a no perder tiempo cuando el despertador suena.
2.     Elija tareas que le guste hacer: En momentos negativos vemos todo con lentes oscuros en medio de la oscuridad. Lo que nos sale bien nos da confianza. Por lo general, le echamos mano a lo que no nos gusta hacer… “total, hoy estoy de malas”.
3.     Déjese contagiar: Cuando vea a alguien positivo acérquesele y tome de su energía. Su inconsciente tratará de contagiar al otro, pero si recuerda esta sugerencia se le acercará y le dirá: “Ven, dame de tu energía positiva”. Reconocer y manejarse con las emociones lo detallo en mi libro Migomismo.
4.     Tenga identificado a un payaso: Ese amigo o compañero que usted le puede decir: “Sácame de este bache”. Una persona especial que le hará reír y olvidarse del mal momento, girando hacia lo bueno.

Ahora le toca a usted: ¿Se atreve a contagiarse o contagiar de buenas energías para que el día de muchos sea mejor?




domingo, 23 de abril de 2017

LA HORMONA DE LAS RELACIONES

“Es que a mí no me dieron leche materna” escuché a un comediante decir hace unos días. Con esta expresión intentaba justificar la mala relación con su madre… era un chiste, pero ¿qué tan atinada es su aseveración?
La oxitocina es la llamada hormona de las relaciones. Ilustraré su importancia sin entrar en demasiados detalles científicos de tan interesante elemento.
Cuando la oxitocina corre por nuestro sistema sanguíneo nos sentimos más unidos a la persona que está provocando dicho flujo. Los casos de mayor explosión se dan al lactar (por la estimulación al pezón) y al tener distención del cuello uterino, como al momento del parto. Puede concluir que además del bebé otra persona puede provocar que dicha hormona desborde el flujo sanguíneo.
El cerebro guarda en su programación las conexiones necesarias para recordar inconscientemente los eventos y las personas que hicieron desencadenar el flujo de oxitocina.
Una madre que amamanta a su hijo desarrolla un vínculo especial, hasta su voz lo calma. No es que la que no lo amamanta no lo logra, solo que es diferente el recuerdo y el flujo de hormonas.
De la misma forma, una pareja puede lograr mejores vínculos cuando se libera oxitocina. Aclaro, no estoy incitando a quebrar normas morales, solo me refiero a la parte científica…
Algunas consecuencias deben ser tomadas en cuenta. Cuando la hormona de las relaciones anda desbocada solemos ser más generosos, según recientes estudios en humanos. Es importante saber que estamos en ese estadio para no tomar decisiones de las que luego podremos arrepentirnos.
Un sí a una solicitud matrimonial o la oferta en sí pueden ser peligrosas decisiones. Siempre sugiero que estas acciones deben ser tomadas sin la influencia de químicos extras en nuestra sangre. Si es una buena opción, lo será también en estado de equilibrio, no solo por la influencia externa.
La hormona en cuestión también nos sube el nivel de autoconfianza. Lo que influye en reducir el miedo social. Nos es más fácil relacionarnos bajo la influencia de nuestra amiga.
No le solicito que busque ayuda externa (medicamentos), ni que salga a la calle a comportarse diferente cuando de manera natural su nivel de oxitocina ha subido. Mi sugerencia es que si le gusta como se comporta cuando está en ese estado busque la forma de hacerlo cuando lo desee… el mundo afuera es igual con o sin ella: ¿Se atreve?


domingo, 16 de abril de 2017

HASTA QUE EL SMARTPHONE NOS SEPARE

Hace unos días cenando en un restaurante observé a la pareja de la mesa contigua. Lo que parecía una velada romántica me llevó a ver cómo han cambiado las cosas desde mis tiempos mozos.
En contadas ocasiones los vi hablar con miradas sostenidas… bueno, sostenidas entre ellos, porque el aparato inteligente sí las obtenía. Sé que es una nueva forma de relacionarse y que estoy viejito (porque quiero estarlo o porque no deseo cambiar), pero deseo llamar la atención de todos con relación a otras intromisiones del nuevo amigo íntimo.
Al casarnos podría ser tomado en cuenta el teléfono móvil. La declaración de amor debería conllevar un aparte de tolerancia para el uso, de lo contrario, llegará el día que será el causante de la separación. Cuando el amor irracional empieza su decadencia comenzamos a notar cómo es de útil esa tolerancia.
Falta de atención: Dedicarle más tiempo a los que no están presentes puede producir roces o competencias. Sé que hoy ambos hacen lo mismo, pero créame que nuestro cerebro aún no está preparado para compartir a la persona que amamos irracionalmente. Quitando el tiempo que no estamos juntos y el que pasamos durmiendo, queda poco para compartir. Ya sé, existe una gran frase: “Yo le dedico tiempo de calidad”. Siga durmiendo de ese lado y se lamentará.
Trabajo permanente: Es insólito que nos exijan siempre estar a la orden. Me refiero también a los clientes. Como ya todos tienen nuestros números personales creen que a cualquier hora debemos responderles. Los jefes obtienen cada día más la patología de adicción al trabajo. Por ende, envían mensajes de texto a cualquier hora por el medio inadecuado… sí, por el WhatsApp.
Lo nuestro es primero para nosotros: Las parejas tienen códigos secretos de comportamiento que ni ellos conocen. Saber antes que los demás lo que al otro le sucede es algo más que especial. La cámara del teléfono y su acceso a las redes destruye toda posibilidad de mantener esa vieja costumbre. Compartirlo todo a gran velocidad no es lo más romántico.
Hay muchos puntos más. La comunicación es la base de una relación sana y duradera, la que trabajo por extenso en mi libro Migomismo II.

¿Se atreve a revisar si el inteligente aparatito le está distanciando de su pareja y tomar determinaciones para que le una a ella?