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sábado, 15 de octubre de 2016

¿SON LAS RECOMPENSAS EL MEJOR CAMINO PARA EDUCAR?

En la ciudad de Hanoi hubo una gran plaga de ratas. El gobierno intentó de varias formas exterminarlas y no conseguía su propósito. Alguien tuvo la idea de incentivar a toda la población para terminar con la plaga. Crearon una ley y se comenzó a pagar por cada rata muerta que se entregara.
La medida surtió una motivación extraordinaria y la población comenzó a llevar ratas a las autoridades. Decenas de miles de ratas eran pagadas cada día y parecía que los habitantes de Hanoi pronto serían liberados de la plaga. Lamentablemente, las ratas seguían siendo las dueñas de la ciudad.
La medida había motivado, pero la solución no había llegado. ¿Qué había pasado? Tristemente la creatividad voló más alto que el objetivo de la iniciativa. Los habitantes de Hanoi buscaron la forma de ganar más dinero con la entrega de ratas al gobierno... ¿Ya se imagina cuál fue la solución que habían encontrado? Sí, armaron criaderos de ratas. Ni siquiera se tenían que molestar en cazarlas, simplemente las sacaban de las jaulas y las vendían a la municipalidad.
Recordemos que si hay una recompensa como motivación, hemos declarado que los objetivos del que pone la recompensa son diferentes del que la recibe, él tendrá como objetivo la recompensa.
Por ejemplo: Un banco le pide a sus empleados que coloquen préstamos, por cada adquisición recibirá una motivación monetaria. El empleado tiene un objetivo y el banco tiene otro. La empresa quiere una gran cantidad de préstamos, ¿y el empleado? Exacto, mucho dinero en su cuenta de ingresos. ¿Se tendrá que preocupar el empleado por la sanidad de su cartera? Para eso tendría que tener otra variable en su carta de motivación.
Existen directores de empresas que ganan hasta 700 millones de dólares al año. ¿Si ganaran 500 estarían desmotivados? Créame que sí, quizá no logre los objetivos que le pongan si no le pagaran esa suma y, lo más seguro, cambiarían a un empleo donde le pagaran más. ¿Hasta dónde llega la ambición? Es difícil saberlo.
Hay que tener mucho cuidado al querer motivar con dinero. He visto empresas que definen el crecimiento como objetivo, motivan a todos sus empleados para lograr los números planteados... luego pagan con sangre un crecimiento sin una rentabilidad sana.
¿Y en la familia? Muchas veces ofrecemos recompensas para que nuestros hijos realicen actividades. Sacar la basura, arreglar su habitación, sacar buenas calificaciones, etc. ¿Qué queremos en realidad? Muchas veces sólo podemos ver la acción inmediata. Sin embargo, la realidad es que queremos criarlos. Queremos enseñarles costumbres y hábitos que van más allá de la simple actividad de dejar su cuarto ordenado. ¿Qué tienen que hacer ellos para recibir una recompensa? Claro, recoger su habitación.
Si nuestros hijos fueran habitantes de Hanoi dejaran cada día su habitación desordenada... me imagino que no le tengo que aclarar para qué. Sí, para que haya una recompensa. O sea, no estaríamos logrando inculcar un excelente y productivo hábito, y sí una mentalidad (aunque creativa) totalmente interesada.
Pensemos en cuántas recompensas ofrecemos y en lo que en realidad logramos. Si queremos motivar con recompensas, éstas deben ir alineadas con el objetivo final que tenemos. En mi libro ¡Alcanza la Cumbre! explico en detalles la forma de motivar sin necesidad de recompensas. El objetivo final es formar individuos automotivados.

Aviso: En octubre estaré en la República Dominicana. Para consultorías o capacitaciones pueden escribirnos a ventas@diegososa.info.

Frase de la semana:
“Hacer algo con una visión total es lo que ayuda a un logro integral”

sábado, 3 de septiembre de 2016

SI VIVES EL FUTURO AHORA, ¿CÓMO VIVIRÁS EN EL FUTURO?

Vivir el futuro por anticipado es cada día más fácil. ¿Conoce el precio?  Adelantar los gastos es una opción que muchos usan, pero en pocas ocasiones miden el costo que esto tiene. Tampoco soy propulsor de que lo guarde todo para más adelante, ni siquiera quiero prolongar mis últimos días de vida con el dinero acumulado, menos con deudas.
Los opositores de mis métodos de “alcanzar el futuro a su debido tiempo” me dicen que no hay forma de conseguir bienes y servicios si no es “metiéndose en un lío”. Traducido: Tomando préstamos. Considero que los financiamientos pueden hacernos adelantar al futuro o adelantar el futuro… depende de para qué utilicemos el dinero ajeno.
La primera forma es cuando tomamos dinero y lo ponemos a producir. Con ese dogma de vida conseguimos más dinero que sin financiamiento. Hay que tomar en cuenta el riesgo que se corre, algunos hacen malos negocios y retornan a su pasado financiero.
La opción de adelantar el futuro es cuando traemos ese tiempo al presente. Usamos el dinero que aún no hemos generado para alcanzar. Si esperamos a tener el dinero en las manos disfrutaríamos de esos bienes y servicios en un tiempo posterior… Lo traduzco como que “traigo el futuro”. Lo malo es que lo halo por los cabellos:
Sale caro: El dinero ajeno cuesta. Al comprar un lujo, ya sea bien o servicio, a través de un préstamo se termina pagando más de lo que cuesta originalmente. Lo pagamos en cuotas en el futuro inmediato al disfrute. Cuando hacemos esto es por no tener la previsión necesaria, la disciplina del ahorro o la capacidad de no dejarnos convencer por amigos o vendedores. La solución es tener paciencia, prevenir y vestirse con el dogma del ahorro programado. En menos tiempo de lo que cuesta pagar el préstamo tendrá el dinero para adquirir el gusto… y puede hasta negociar mejores precios.
No nos deja construir el futuro en la dimensión posible: Las primeras compras con créditos nos ponen el futuro en las manos, disfrutamos sin tener que esperar ganar el dinero y eso nos da felicidad instantánea y dolor postergado… nos sentimos más listos que los que no saben que existe una posibilidad tan maravillosa de adelantar el calendario, o quizá no se atreven a hacerlo. Algunos sabemos el costo y preferimos no inventar. Cuando comenzamos a pagar intereses reducimos el poder adquisitivo del futuro, casi nunca lo descontamos de los gustos sino del potencial de crear capital. En vez de tener inversiones terminamos construyendo deudas.
Aquellos que solo viven el presente y los que adelantan el futuro se dan cuenta de su realidad cuando llegan a ella. Arribar a la edad de retiro voluntario, o peor, al desempleo, sin haber hecho una buena zapata, levantado fuertes paredes, techado de forma sólida y dando la terminación a gusto, es más que peligroso… es casi irresponsable. La creación de ese nuevo presente sin posibilidades de vivirlo decentemente fue una acumulación de dogmas financieros errados, los que trabajo por extenso en mi libro Arco Iris Financiero.
Vivir con la convicción de que cada día puede ser el último de nuestras vidas es apostar a que el futuro no llegará. Me parece que al arribar a él, donde la mayoría llega, se encontrará con una fea sorpresa, que no será tan sorpresiva porque se la estoy describiendo aquí.

FRASE DE LA SEMANA
“Me gusta mi presente porque lo construí con los actos de mi pasado cuando aún era futuro”.
Consultor, Conferencista, Coach y Escritor

  

sábado, 12 de diciembre de 2015

¿CÓMO AHORRO GANANDO RD$10 000?

Escuché por los audífonos una señora reclamarme en el programa radial Mujeres al Borde. La pregunta es muy válida y la preocupación es demasiado importante para no tenerla. La siguiente llamada tenía la misma tesitura: Tengo la misma situación de la señora que llamó anteriormente; Dígame cómo hago para ahorrar ganando RD$ 12 000.
Mi respuesta a ambas era la misma que le doy al que gana cien mil o sólo veintitrés mil pesos. El método es idéntico. Le hice una pregunta a la segunda participante: “Si la anterior oyente ganara lo mismo que usted, ¿cree que ahorraría parte de los dos mil pesos más que usted gana?”
La realidad es que no lo ahorraría, al igual que lo haría la segunda si consiguiera cinco mil más. Conozco personas que ganan veinte veces más que ellas y no ahorran… todo lo contrario, deben todo lo que se ganarán en el resto de sus vidas. Ahorrar no es una cuestión de volumen de ingresos, sino de filosofía de vida.
Cuando a un niño se le entrega su primera mesada o recibe un regalo en efectivo, sus necesidades no son tales que tiene que gastar todo el dinero que tiene a su disposición… pero la mayoría lo gasta. Cuando ese niño reciba su primer salario también lo gastará. Al poco tiempo no le alcanzará y con un aumento salarial hará lo propio, endeudarse será el siguiente paso.
Los pobres en mi país son las personas que más dinero usan sin consumirlo. Los juegos de azar, las apuestas, las fiestas, maratones de alcohol, los préstamos informales, etc. No todos lo pueden hacer, pero es mucho el dinero que se destina a dichos malos hábitos.
El modernismo vino a demostrar la capacidad de ahorro que tenemos no importando lo que ganemos. Los teléfonos son una muestra fehaciente. El dinero que las personas gastan en tener comunicación me impresiona. Desde las llamadas cobradas por minuto, hasta los planes mensuales… sin olvidar el precio de los aparatos. Una cosa es la necesidad y otra lo que ya sabemos que significa tener la moda al alcance de la vista de los demás y el desperdicio de minutos.
Siempre podemos restringir un poco la vida, pero le aseguro que ése no es el camino para ahorrar. A veces creemos que dejando de gastar en algo estamos ahorrando… si no lo convertimos en capital no hemos ahorrado, sólo lo asignaremos a otro renglón. Me dirá que también era urgente, y le diré que sí… pero lo cortés no quita lo valiente.
Ahorrar sin un motivo es la filosofía de vida que nos saca de la pobreza, como explico en mi libro Arco Iris Financiero. Muchos sólo le asignan el nombre de ahorro al reunir una cantidad de dinero para luego hacer una compra. El ahorro verdadero es al que llamo metahorro, aquel que construye el futuro. Cuando quiera comprar una vivienda o comenzar un negocito utilizará ese dinero para hacerlo crecer. Es dinero que producirá dinero.
Por todos es sabido que el truco de ahorrar es sacarlo de lo que entra, lo que llamamos pagarse a uno primero. No importa que tenga deudas, páguese. Si después de un tiempo reunió algo y aún tiene deudas, entonces se lo abona… lo primordial es que construya el hábito sabio de guardar una parte de lo que entra. Le aseguro que se sorprenderá cuando llegue el final del mes y vea que no redujo su calidad de vida.


FRASE DE LA SEMANA
“Cada fortuna inicia con la primera moneda ahorrada que luego es invertida”
Diego A. Sosa

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

sábado, 5 de diciembre de 2015

SI NO AHORRÓ, NO SOBRÓ

Uno de los comportamientos más arraigados en el tema de las finanzas personales es la idea de ahorrar de lo que sobra. Lamentablemente, el dinero que no se guarda es moneda que se desvanece sin uno saber en qué. Yo digo que considere el ahorro un gasto obligatorio y no le será difícil ponerlo aparte.
¿Ya salió con dinero en el bolsillo y dijo: Solo voy a gastar lo que llevo? La realidad es que si llevaba más, también lo gastaba; ¿y si hubiese llevado menos? Le aseguro que si sale con la misma determinación tampoco hubiese gastado más de lo que llevó.
El problema es que así también manejamos nuestro presupuesto familiar. Recibimos el salario o nos hacen un pago... comenzamos a gastar de acuerdo a lo que va quedando en la cuenta. ¿Se ha dado cuenta que los primeros días después de cobrar gastamos más?
Siempre digo que usamos el salario como la pasta dental: En los primeros días, el tubo parece vaciarse con tanta rapidez que pronto aparenta no quedar nada. Comenzamos a apretar desde abajo con tanta decisión de conseguir la última gota que nos sorprendemos cuánto rinde el poquito que quedaba. No es que llega Jesucristo y la multiplica, es que comenzamos a utilizar la cantidad realmente necesaria, sin desperdicios.
A través de publicidad nos han hipnotizado, nos muestran cómo hay que usar mucha pasta dental, la que va a caer casi siempre al lavamanos apenas comenzamos el cepillado. Cepillos repletos del producto se ven preciosos en la pantalla y sin darnos cuenta así lo hacemos en nuestro cuarto de aseo. La verdad la conocemos cuando el tubo está casi vacío, un poquito sobre el cepillo nos sirve para una gran limpieza bucal.
Lo mismo nos pasa con lo que tenemos en la cuenta. Hemos tomado el dogma de que una gran vida es gastar el dinero... fíjese, no es en qué lo gastamos, es gastarlo. Salir a comer, comprar chucherías, brindar, etc. Lo más importante es mostrar que hay abundancia, que no estamos en escasez. La verdad llega el día que se daña el vehículo, se enferma un hijo, o cualquier otro gasto que llega inadvertidamente. Como nos gastamos el dinero al recibirlo, no tenemos para lo que llamamos un imprevisto, que en realidad era totalmente previsible. El dinero que debió estar disponible le hubiese evitado tener que tomar prestado. O sea, la persona se comió, bebió, jugó, brindó, etc., la medicina del hijo.
Al siguiente mes tendremos que sacar parte de lo recibido para pagar los intereses del “imprevisto”. ¿Tiene capacidad de sacar parte de su dinero para pagar esos intereses? Claro que sí. ¿Ve que su capacidad de ahorro estaba? Lo único que prefirió gastar sin pensar, antes que prever conscientemente.
¿De dónde sale el dinero de pagar la cuota del préstamo? De los desperdicios; de esos que tenemos si somos indisciplinados, de los que pensamos que aumentan nuestra calidad de vida, de los que no nos damos cuenta... de los que en realidad nos quitan la posibilidad de aumentar nuestra calidad de vida cuando nos evitan pagar intereses por utilizar el dinero de otros, ya sea para resolver un problema o para hacer un buen negocio.
Como explico en mi libro Arco Iris Financiero, hoy hay mucha facilidad para quitar el dinero se su vista desde que entra. Haga una transferencia automática programada a una cuenta que usted no tenga tan a la vista.

FRASE DE LA SEMANA
“El dinero sobra cuándo lo ponemos fuera de nuestro alcance”
Diego A. Sosa
Conferencista, Consultor, Coach y Escritor


miércoles, 2 de diciembre de 2015

HÁBITOS FINANCIEROS DE SOLTEROS EXITOSOS (Video)



  • ¿Por qué un soltero gasta en unas cosas y en otras no?
  • ¿Cómo conseguir que parte del ingrese se convierta en capital?
  • ¿Para qué necesita un soltero un capital?
  • ¿Con qué iniciaría alguien un negocio?
Muchas respuestas en esta entrevista...


lunes, 8 de diciembre de 2014

TENER TIEMPO ES ORO


El adagio que reza el tiempo es oro…” es muy cierto, pero la filosofía que sigo es: Tener tiempo para lo que quiero es oro. Es que saber que algo vale es una cosa, poseerlo es diferente y sacarle provecho es otra.
La realidad es que todos tenemos tiempo, 24 horas diarias, ni más ni menos. Pero no todos lo utilizamos en lo que determinamos como prioritario para nuestra felicidad. Insisto, la felicidad no es una meta, es el camino que recorremos cada día.
Como todos tenemos la misma cantidad de tiempo: ¿Cómo algunos logran más que otros? ¿Por qué unos andan apresurados por la vida mientras otros relajadamente hacen todo lo que se proponen? ¿Debido a qué no encontramos tiempo para lo que pensamos debemos hacer? Las respuestas son diversas, las causas muy reducidas y la realidad una.
Si nos aparece una emergencia y dejamos de hacer todo para ponerle atención es porque lo otro no es realmente tan vital como pensábamos. Cuando las tareas pendientes no son de vida o muerte tendemos a patearlas hasta que se conviertan en tal. Y así nuestro día pasa entregándole el tiempo a cosas que son menos prioritarias y cuando no podemos aplazar más lo que tenemos pendiente lo hacemos. Pero en el camino les hemos entregado a otros un tiempo precioso que retiramos de nuestra cuenta propia. Si no es egoísta no llegará a ser eficiente con su tiempo.
No le propongo hacer menos, sino como detallo en mi libro ¿No tienes tiempo? el truco es hacer más. Cuando estamos bajo presión hacemos más. Cuando no tenemos tiempo no lo perdemos. Cuando el tiempo apremia somos más efectivos. Entonces, la realidad es una no podemos hacer menos si necesitamos hacer más debemos hacer más para vivir menos estresados.
-¿Cómo hacer más, Diego?
Muy sencillo,
·         Cada tarea es prioritaria y tiene que salir de nuestros pendientes.
·         No se deje quitar tiempo por nadie; no deje que la gente le hable de más, termine y salga o haga que se retiren aunque parezca grosero, recuerde, es su tiempo, es su felicidad.
·         No deje las cosas por mitad; aunque alguien le llegue, tome un par de minutos para terminar o dejarlo donde sea fácil continuar.
·         No espere que le llamen para terminar un proceso.
·         Póngale plazos a los demás y persígalos; la única forma que su tarea se convierte en urgente para el otro es cuándo él siente la presión, de lo contrario, es un pendiente más Lamentable, pero cierto. Al cumplidor nadie tiene que atacarlo.
·         No le regale su tiempo personal a los clientes dejándolos que le hablen de más; es que si no termina las tareas en el tiempo de trabajo acabará tomando su tiempo personal para poder cumplir no tengo que aclararle que eso destruye su calidad de vida.
·         No se comprometa con más de lo que pueda; a la corta o a la larga no podrá cumplir y eso hace que no cumpla ni siquiera con lo que realmente puede.
Ya sé, es muy fácil decirlo para mí que soy independiente, el que es empleado tiene que hacer más de lo que se puede Y le aclaro, no es posible poder más de lo que se puede. La ineficiencia inicia con tratar de hacer más de lo que es posible, uno termina no pudiendo ni siquiera hacer lo que es posible.
Tenga una lista y ejecute, no espere acordarse de las cosas por favor, tome el control, sepa lo que es posible y lo que no, o no podrá vivir en paz y estar feliz por lograr lo que es posible que sea como sea es lo máximo que podrá lograr.

FRASE DE LA SEMANA
Tener tiempo es oro; vivirlo es platino.
Diego A. Sosa

Conferencista, Consultor, Coach y Escritor

sábado, 20 de septiembre de 2014

¿VIENEN TIEMPOS MEJORES?



Yo estoy plenamente convencido de que sí. Pero tengo que ser sincero, para mí siempre han ido mejorando los tiempos... nunca le he creído a los que en diciembre presagian un siguiente año duro, difícil, roca... He tenido épocas mejores que otras, pero no por la añada o por las predicciones de Nostradamus.
Hay personas pesimistas por naturaleza, otras se contagian y otras le sacan provecho a sus presagios: Los medios de comunicación no son vistos si las noticias sólo son buenas; los políticos de oposición no pueden alabar al gobierno; y al que gobierna no se le cree porque claro que un buen pronóstico es lo único que puede vociferar.
Yo trato de no dejarme influenciar. Algunas señales de tormenta me ayudan a saber que pueden venir vientos fuertes. La pregunta que me hago es: ¿cómo le sacaré provecho a esos vientos? No: ¿dónde me refugiaré? Si me llevara de esconderme ya hubiese muerto de inanición en el mejor de los resguardos.
Prepararnos para un mal tiempo es lo único que nos hará conseguir un tiempo mejor. No pretendamos que sea bueno para todos; el bienestar es una cuestión individual, es responsabilidad de cada uno y de nadie más. Claro que podemos perder el trabajo, pero no podemos quedarnos llorando hasta gastar las reservas... debemos hacer un plan y salir a crear nuestro próximo presente, que es el futuro de hoy. En mi libro "¡Alcanza la Cumbre!" enseño cómo hacer un plan para alcanzar el éxito. Lo que recomiendo es no quedarnos esperando que llegue a nosotros. Es un relato de cómo logré alcanzar la cumbre del Pico más alto de la República Dominicana, el Duarte. La lectura es un paseo precioso por la Cordillera Central y un aprendizaje para hacer que siempre los tiempos sean mejores.
Muchos no saben por dónde iniciar su plan, otros lo hacen demasiado ambicioso... lo ideal es tener un plan maestro que se realizará paso a paso, como dice la preciosa y atinada canción de Pavel Núñez. No hacer nada es esperar que la suerte llegue; por lo regular, terminamos quejándonos de la mala suerte.
El último trimestre del año tocó la puerta y muchos piensan que no pueden hacer nada para arreglar este año, es la época del año con más ingresos... no la convierta en la de más egresos, mejor aprenda cómo tener el control.
Muchos se quedan esperando una fecha más próxima para planificar el próximo año, la experiencia me demuestra que los no planificadores no planificarán eficientemente el próximo año. Le recomiendo que comience hoy a planificar el trimestre que queda de este año y por lo menos medio año 2015.
Haga una lista de lo que tenía planificado para este año, revise lo que ha logrado y reviva lo que no consiguió aún. Es hora de darnos cuenta si aún es posible o si es hora de reasignarle una fecha de inicio... no de término, sino la del día que comenzaremos a caminar hacia esa meta.
Vienen mejores tiempos, están llegando, tan cercanos que no podemos esperarlos. Vamos a crear esos tiempos buenos, dejemos a los azarosos sentados en su diván y no permitamos que nos dañen nuestro ánimo, nuestras esperanzas, nuestro camino.
NOTA:
Estaré de gira en la República Dominicana en octubre. Si quiere contratarnos para su empresa o para alguna asesoría o Coaching personal se puede comunicar a ventas@diegososa.info.


FRASE DE LA SEMANA
"Como me dicen que los tiempos mejores no vienen, salgo a buscarlos."
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

sábado, 14 de diciembre de 2013

5 ERRORES A EVITAR EN TUS FINANZAS PERSONALES

El dinero es el medio de intercambio de bienes y servicios. Necesitamos dinero para vivir y para suplir nuevas necesidades posiblemente necesitaremos cada vez más dinero. En ocasiones cometemos errores con relación a su manejo que se ven en el corto y mediano plazo; otros cuando llegan los días para los que ya es demasiado tarde remediar nuestro comportamiento.
A continuación le dejo un primer grupo de errores comunes que repercuten en la sanidad de las finanzas personales en el mediano plazo. Encontrará también recomendaciones para no cometer dichos errores.
1. No ahorrar: El ahorro es la base de la creación de capital. Es imprescindible para iniciar cualquier emprendimiento o para no tener que pagar intereses por comprar con dinero aún no ganado. Las claves del ahorro son: Apartar el dinero desde que lo recibimos, no del que sobra porque casi nunca sobra; tener varias cuentas de ahorro, cada una con un destino específico; utilizar lo acumulado para el fin determinado; tener paciencia y persistencia para lograr los objetivos de cada ahorro.
2. No planificar: Hoy en día es muy fácil comprar bienes y servicios sin necesidad de habernos ganado el dinero primero. Cuando la necesidad llega buscamos una fuente de financiamiento. El inconveniente es que devengaremos intereses por no haber planificado el gasto. Terminamos pagando más, o sea, utilizando ingresos que no se convierten en calidad de vida ni suplen necesidades. Piense con tiempo lo que necesitará o querrá y dedíquele lo que pagará de cuota a una cuenta de ahorros con ese objetivo.
3. Endeudarte por cosas no necesarias ni urgentes: Comprar lo que queremos no es lo mismo que adquirir lo que cubre alguna necesidad real. Si no hemos planificado para adquirir algo y no tenemos el dinero debemos preguntarnos ante la compra: "¿Qué pasará si no lo compro ahora?" Cuando la respuesta es "nada", la decisión debe ser planificar su compra para más adelante... cuando se tenga el dinero.
4. No tener un fondo de emergencia: Es una de las cuentas de ahorro que debemos tener y alimentar mensualmente. Siempre habrá cosas que no podemos planificar, pero que sin duda sucederán y lo peor es que no sabemos cuándo. Tener un fondo de emergencia trae tranquilidad financiera al hogar. Recuerde que es para cosas necesarias, urgentes y no planificadas. Para deseos extras debe tener su cuenta especial. La cuenta debe llegar a tener aproximadamente el equivalente a tres veces el ingreso mensual.
5. No pensar en el futuro: Vivir el presente es lo que muchos tienen como prioridad. Algunas publicidades nos llevan a pensar que el futuro no existe. Para el que tiene ingresos y una imagen crediticia buena le es fácil conseguir dinero prestado... así comenzamos a vivir el futuro por adelantado. No esperamos para comprar con el dinero nuestro, sino que adquirimos con el dinero de otros. Algunos usan lo que hacen los gobiernos como ejemplo para su vida financiera. Los estados toman prestado para cubrir sus presupuestos deficitarios y mientras no lo hagan desmedidamente terminan bien. Hay una gran diferencia: la vida útil de los estados no tiene final, siempre generarán entradas. Una persona dejará de tener ingresos por su trabajo y tendrá que comenzar a vivir de lo que sembró, lo que llamamos ingresos pasivos, en mi libro Arco Iris Financiero lo llamo mis gallinas, las que ponen dinero en mi bolsillo sin tener que trabajar.

FRASE DE LA SEMANA
"Si vivo el futuro por adelantado, mi próximo presente será la pobreza senil."
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Escritor y Conferencista

lunes, 18 de noviembre de 2013

LAS GALLINAS PONEN (VIDEO)


Depende lo que compremos será nuestro futuro financiero. Si compramos un caballo de paso fino para disfrutar, nuestro dinero futuro será gastado en el lujo. Si compramos gallinas y las ponemos a reproducirse, ¿qué harán las gallinas por nuestro futuro?

sábado, 9 de noviembre de 2013

EL QUE AHORRA PAGA MENOS


Existen ahorros para diferentes motivos. El más importante es para crear el capital que nos generará ingresos pasivos para ser libres financieramente. Recomiendo también cuentas de ahorro temporarias: Para comprar algo, para un fondo de emergencia, para gastos no programables pero seguros, etc.
Si queremos comprar un bien, como un automóvil, por lo general decimos que no tenemos posibilidades de apartar dinero para reunir un buen inicial o el total. Luego de posponer por mucho tiempo nuestra compra buscamos un gran crédito y adquirimos el bien. Un mes más tarde llega la primera cuota del préstamo y nos damos cuenta que sí podíamos sacar parte de nuestros ingresos para hacer un ahorro preventivo.
Tenemos bienes que se deteriorarán y necesitarán ser reparados o sustituidos. Un refrigerador, pintura para la casa, etc. Como en el caso anterior, pensamos que no podemos hacer una previsión, pero al tomar un préstamo nos damos cuenta que sacar un monto mensual sí es posible.
La diversión tiene un lugar primordial en la calidad de vida. Las vacaciones o un fin de semana largo pueden ser ocasiones importantes para descansar del trabajo diario. El pago no se puede realizar con el ingreso de un mes. Tomar una oferta para pagar en cuotas puede ser una buena solución. Puede ser con un préstamo o con una pésima manera, pagar con tarjeta de crédito sin saber cómo la saldaremos.
Las emergencias llegarán, tarde o temprano, pero llegarán. Una enfermedad puede sacarnos de presupuesto no importa lo poco gastadores que seamos. Muchas emergencias se pueden prever con una buena cobertura de seguro, otras con un ahorro planificado, o sea, con un fondo de emergencias.
Los gastos a futuro son también depredadores de las finanzas de los que no se planifican a tiempo. La universidad de los hijos, la boda de la hija, etc. Sabemos que existirán, si no los planificamos tendremos que tomar un préstamo o desistir de nuestro sueño.
La libertad financiera se logra comprando gallinas a tiempo, como explico en mi libro Arco Iris Financiero. Las gallinas pondrán huevos en su cuenta de huevos de oro y un día sus ingresos pasivos serán suficientes para vivir de ellos sin tener que trabajar por necesidad.
Cuando tenemos dinero para comprar de contado podemos conseguir descuentos. Cuando compramos en cuotas los descuentos no aplican y terminamos pagando más por no haber planificado. Si compramos con un préstamo, los pagos mensuales incluirán intereses y tampoco conseguiremos descuentos. Si pagamos con tarjeta de crédito sin saber cómo la pagaremos los intereses generados se harán cargo de gran parte de nuestros ingresos.
Habitualmente las deudas inician con este sistema y terminan de muy mala manera, llevándose gran parte de los ingresos del endeudado. Los bienes y servicios adquiridos con dinero que no nos habíamos ganado pasan a costar una inmensidad. He visto cómo personas han pagado varias veces el precio de los mismos. ¿La solución? Abra varias cuentas de ahorro. Si puede ponerlas de forma automática será mucho mejor… muchas instituciones financieras y cooperativas ofrecen ese servicio.
A la cuenta de libertad financiera recomiendo ponerle entre 10 y 15% del ingreso neto. Para las demás, divida el monto que necesitará entre los meses que tiene para lograrlo y aliméntela con ese monto, como explico en el libro antes mencionado.

FRASE DE LA SEMANA
“Si puedo pagar una cuota también puedo ahorrar ese monto.”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿TARJETA DE PAGO O DE CRÉDITO?

SE ACERCA EL MES DEL AHORRO

La gente que conoce el campo sabe que para comerse una buena mazorca de maíz debe tomar los mejores granos, de las mejores mazorcas de la cosecha anterior. Sabe que debe arar la tierra, sembrar, cuidar la planta y esperar con paciencia hasta poder recolectar. Son muchos los factores que entran en juego.


Hay personas que simplemente van al supermercado, toman la mazorca y la pagan. Ellos no saben todo el proceso o no lo toma en cuenta. Y muchos vivimos la vida de esa misma manera, como si todo fuera ir al supermercado. Queremos pagar por todo y obtenerlo de inmediato.

¿Queremos hijos bien educados y con futuro exitoso? Pagamos un buen colegio, una universidad de prestigio y una maestría en el exterior. "Trabajo terminado".

¿Queremos comprar un vehículo? Vamos donde el vendedor, elegimos la carroza, solicitamos un préstamo y salimos a mostrarle a nuestra reina el nuevo carruaje real.

Las cosas no son tan sencillas como parecen. La prisa que pretendemos vivir tiene sus costos. Lamentablemente se pagan en un futuro y muchas veces no nos damos cuenta de lo que hemos construido. Total, al final encontramos quién tiene la culpa de lo que no salió como quería.

¿En verdad qué quería? Analizaré esa pregunta después que sepamos quién tiene la culpa.

La culpa de que los hijos no aprendan las cosas importantes para triunfar en la vida no es de la educación académica, sino del comportamiento. Los conocimientos son importantes y casi indispensables, pero la actitud es primordial para llegar al éxito real y duradero. Es muy extraño que en las instituciones educativas puedan darle seguimiento a la inteligencia emocional de nuestros hijos durante los aproximadamente 20 años que se pasarán en ellas.

¿Quién puede acompañar todo el tiempo de educación de nuestros hijos? ¿Quién tiene la oportunidad de estar siempre a su lado? ¿Quién puede sacar el tiempo para estar con ellos en los momentos importantes? ¿Quién le puede dar el mejor ejemplo de comportamiento? O debo decir, ¿quién le da los ejemplos?

No quiero que piense en echarse la culpa de algunas cosas, lo que pretendo es que si no está despierto porque prefiere soñar pueda tener las herramientas para decidir qué hacer: seguir soñando o tomar las riendas de lo que quiere construir.

Vuelvo a la pregunta: ¿Qué quiero en realidad? No deberíamos llegar al punto de vivir nuestros sueños y darnos cuenta que el camino que recorrimos no era el que nos llevaría a nuestro sueño. Podemos creer que un sueño es tener un vehículo de lujo o un apartamento en la playa. Si eso lo tiene con lo que ya se ganó y está haciendo sus previsiones para vivir cuando ya no vaya a producir más, entonces está viviendo algunos de sus sueños y conoce cuáles son sus sueños futuros y camina hacia ellos.

Tomar la mazorca en el supermercado, pasar la tarjeta de crédito y al corte pagar el mínimo para que no nos carguen mora, sólo los altos intereses de financiarnos con uno de los créditos más caros que existen, es lo que llamo no querer cosechar. Es más productivo sembrar, y le aseguro que la recolecta de los frutos es mucho más satisfactoria que simplemente ir al supermercado.



FRASE DE LA SEMANA

"El futuro está demasiado cerca para no construirlo todo el tiempo."

Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Escritor y Conferencista





sábado, 8 de junio de 2013

¿EL DINERO ES PARA GASTAR O PARA AHORRAR?


Hay muchas expresiones que suelen llevarnos a una confusión. “El dinero se hizo para gastarlo”. “Real ahorrado, real ganado”. “Trabaja, ahorra y luego gasta”. “Ahorrar y más ahorrar, que contigo vive quien lo ha de gastar”. ¿Cómo saber cuál de estas expresiones es cierta?

Me parece que todas las expresiones son ciertas: algunas para unos, otras para otros. La pregunta que hago es: ¿Qué quiere usted en toda su vida? Haciendo énfasis en “toda”. Creo que la vida es muy larga para pasarla mal y demasiado corta para no disfrutarla.

Yo preparo mi vida financiera para una duración aproximada de cien años. ¿Le parece que soy optimista? La expectativa de vida para las personas de mi generación es casi noventa años. Con los avances de la tecnología posiblemente suba. ¿Y si calculo para menos y se da el mejor de los casos? Estaría convirtiendo mi esperanza en el peor de los casos. Si dejo de existir antes, mis nietos se podrán alegrar. Si llego a mi predicción, no debería sufrir por falta de recursos.

Vivir el momento es extraordinario, pero no hay que vivir todos los momentos con toda la intensidad monetaria posible. Para algunos, un momento que cuesta US$ 100 sería un gran momento. Para otros, sería un desastre tener tan poco dinero para disfrutar. Algunos lo encontrarían completamente de acuerdo con sus posibilidades. Lo mismo pasa con nuestra mejoría de vida: hace veinte años el presupuesto para pasarla bien era uno, hoy es otro.

Ganar, gastar, ahorrar e invertir... esa es la solución para una vida financiera a prueba de problemas económicos. Como detallo en mi libro Arco Iris Financiero, podemos tomar todo el dinero que conseguimos y comprarnos caballos de paso fino para mostrar un estatus y disfrutar de su elegante caminar. Pero llegará un día que los ingresos por nuestro trabajo se reduzcan o se terminen (créame, a la gran mayoría nos llega) y los caballos seguirán comiendo y gastando. ¿De dónde saldrán los recursos para alimentarlos?

Si en cambio nos compramos gallinas que se pasarán poniendo huevos, con la venta de los huevos y los pollos podremos comprar los caballos de paso fino que queramos. Las gallinas siempre producirán para mantenernos y mantener nuestros lujos. En el libro detallo muchas inversiones posibles, o sea, diferentes gallinas que podemos comprar para tener una vida financieramente feliz.

Nuestra sociedad está subida en una montaña rusa que anda a una velocidad que la mayoría de las personas no quiere perderse. La adrenalina corre por nuestras venas cuando nos subimos y deseamos esas emociones. Mientras más rápido circule mejor, mientras más tiempo pasemos encima más diversión obtendremos.

No subirnos tan frecuentemente ni desde que tengamos la posibilidad económica es la solución. Una de las peores decisiones es utilizar el dinero de otros para comprar estos caballos.

No le pido que no se divierta, sino que lo hagamos comedidamente. Nos convierten en adictos a muchas cosas y eso cuesta. Adictos a las salidas, a los restaurantes, a mostrar estatus, a la última tecnología, a la moda, etc. Creo se puede todo, pero todo a su tiempo y en su medida.


FRASE DE LA SEMANA

“Asignarle un presupuesto a cada renglón importante de nuestra vida es lo único que nos hará libres financieramente.”
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Escritor y Conferencista





jueves, 18 de abril de 2013

UNA CASA NO ES UN PASIVO




Te invito a ver mi video de esta semana en Diario Libre

Una explicación de por qué hay que tener cuidado con la teoría de que la casa es un pasivo.  Algo que te ahorre un gasto no puede ser pasivo.  Lo que no debemos es comprar algo por encima de nuestras posibilidades.

Más en mi libro:
Arco Iris Financiero 

sábado, 26 de enero de 2013

¿LA MESADA NO ALCANZA?



Los jóvenes se ven enfrentados a muchas presiones para deshacerse del dinero que reciben. La publicidad, la moda, la sociedad, los amigos... ¿Podemos hacer algo para que en un futuro les alcance el sueldo? Si no lo hacemos los prepararemos muy mal para la vida real.

No hace mucho tiempo leí un artículo muy famoso titulado “Estamos criando vagos”. Por un lado, decía que a nuestros hijos la mesada no les alcanzaba, que por eso debemos enseñarlos a ganarse el dinero. La idea es buena, pero no creo que sea la solución, sino todo lo contrario, sería el inicio de un gran problema futuro... uno real.

Para lograr que la mesada alcance prefiero irme a las razones del problema:

¿Están nuestros hijos haciendo algo diferente a lo que hacemos como sus padres? Si llegamos a la casa, pasado unos días del cobro, y decimos que el dinero no alcanza, estamos comportándonos exactamente igual que ellos... o mejor dicho, ellos han copiado el ejemplo que le damos. Sí, me dirán que ellos no tienen responsabilidades: pago de colegio, comida, etc. Yo le diré que ellos consideran sus necesidades tan prioritarias como las nuestras. Y le puedo asegurar, si me manejo con cautela y sin llevarme de los demás, siempre tendré suficiente dinero para afrontar mis gastos... sin necesidad de préstamos de consumo. Debemos mostrar a nuestros hijos cómo se llega a fin de mes sin pasar penurias y enseñarles a planificar para que el dinero llegue de principio a fin de mes. Enseñarlos a planificarse y dejar los gustos para cuando la falta de dinero no se convierta en un problema.

¿Hemos trabajado la autoestima de nuestros hijos para que sea fuerte y esté bien alta? Si comparamos a nuestros hijos con los demás, claro que ellos también se compararán. Sin un conocimiento profundo pensarán que lo importante es lo que los otros tienen y logran, y no lo que los otros son. Pensar que debemos tener y lograr (o aparentar tener y lograr) para que nos acepten es algo inculcado por los vendedores y las empresas que quieren nuestro dinero, pero tan perjudicial como un cáncer con cura. Basar la autoestima de las personas en lo que tenemos en nuestro interior y dejar que los demás critiquen (de todas formas criticarán), es la base para unas finanzas personales sanas.

¿Alguna vez enseñamos a nuestros hijos a ahorrar? Con el ejemplo y con acciones. Si ahorramos parte de lo recibido debemos cacarearlo como un gran éxito. Al usar ese dinero en algo podemos mostrar la importancia de estar planificados. Debemos enseñar a nuestros hijos a ahorrar, llevarlos a abrir su cuenta, enseñarles la cultura de colocar parte al lado y llevarlo a una institución financiera para guardarlo y convertirlo en capital.

En conclusión, ganar más no hará que el dinero alcance, sólo nos lleva a crear necesidades mayores y tomar préstamos más abultados por tener mejor capacidad de pago. Unas finanzas personales sanas dependen de reconocer que no necesito nada externo para ser y que la felicidad no la da nada que necesite un sacrificio financiero.



FRASE DE LA SEMANA
“Ganar más no lo hace a uno libre; desperdiciar menos sí.”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Escritor y Conferencista