lunes, 12 de enero de 2015

EL EFECTO COBRA EN LA CRIANZA Y EL LIDERAZGO

Así como una vez en la ciudad de Hanoi dispusieron pagar por cada rata que los ciudadanos mataran, la administración inglesa en la India determinó pagar por cada cobra que fuera entregada.
El efecto causado fue completamente contrario al deseado. Los habitantes decidieron hacer criaderos del animal requerido para así multiplicar sus ganancias. El resultado fue que se cuadruplicó la cantidad de animales, teniendo que descontinuar el método de recompensas y terminando las cobras sueltas por todo el país.
De ahí se le ha dado el nombre de efecto cobra al hecho de realizar una acción que al final trae el resultado contrario al deseado.
Es muy típico, lo vemos con mucha frecuencia. El jefe castiga de alguna forma a los que cometen errores con el objetivo de que no se vuelvan a cometer. Los empleados actúan bajo estrés y terminan cometiendo más errores. Como conocen la reacción del jefe ocultan los errores y al final estos engordan o engendran. ¿Resultado? La cuota de errores crece por la medida que se tomó para que no hubiese errores.
Con los hijos nos pasa algo parecido. Reprendemos los errores y nos los esconden. ¿No fuimos
niños? Sabemos que es así, postergar el dolor es una especialidad que se aprende de pequeño. ¿Al final qué es peor? También lo sabíamos, pero la esperanza de que el problema desapareciera por arte de magia era más poderosa que aceptar la realidad. Y debemos ser sinceros, muchos de los errores desaparecieron o perdieron fuerzas en el camino… hoy nos reímos de ellos con los viejos amigos.
¿Hay alguien capaz de actuar perfectamente y siempre? Creo que ni perfectamente, mucho menos siempre. Entonces, ¿por qué reaccionamos ante los errores de los demás? Muchas veces por no ponernos en su lugar, otras por no analizar, en algunos casos porque venimos con la paciencia agotada por otras situaciones, o por otras tantas razones.
¿Qué busco con mi actuación ante los errores de otros? Debería ser repararlos y que no vuelvan a suceder. Entonces nuestra reacción, o acción, debería tener esos objetivos.
Si a nuestros hijos les decimos que no nos oculten la verdad y sucede algo y nos la ocultan por miedo a nuestra reacción; si cuando nos damos cuenta del problema les reprochamos el error y además el ocultarlo, ¿cómo cree que reaccionarán la próxima vez? Sí, cómo reaccionábamos nosotros. O de la manera más natural, con el instinto de conservación… Ocultar y esperar que nunca se den cuenta.
Crear la confianza con los demás lleva tiempo. El sistema militar está muy metido en la educación; hasta las escuelas en su mayoría siguen el sistema prusiano de hace más de tres siglos. Los errores son multados, en la casa con malos genios y hasta con castigos, en las escuelas con malas notas (y no me refiero a los errores en los exámenes, que dicho sea de paso lo que más demuestran es lo que se enseñó).
Las familias y los equipos deben crear un sistema de comunicación asertiva que permita hablar de errores sin miedo a reprimendas, como planteo por extenso en mi libro Migomismo II – Su inteligencia Interpersonal. El objetivo debe ser encontrarlos rápido y corregirlos. Si el líder reacciona de mala manera, los demás deberían tener la opción de decirle que de esa forma sólo logrará un efecto cobra. Un buen líder tiene que saber que reaccionar es un error, y que lo llevará a conseguir lo contrario de lo que pretende.

FRASE DE LA SEMANA
“Cuando la acción de otro me provoca una reacción es porque no he sido sabio para engendrar otra acción.”
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

martes, 6 de enero de 2015

¿QUÉ HARIA SI NO FUERA UN NUEVO AÑO?


Quizá lo mismo que venía haciendo, o quizá ni cuenta me diera qué quiero cambiar… Pero, como el año cambia de nombre, nos amarramos a la tradición y comenzamos a buscar cosas que debemos cambiar en nuestra vida.
Una de las filosofías que más contradigo es la idea de cambiar sólo por el hecho de cambiar. Me parece que hay muchas cosas que podemos mejorar, pero cambiarlas por aquello de que “si no está roto, rómpalo” no estoy de acuerdo.
Los cambios de año nos motivan a ver una nueva vida, cerrar puertas y hacer planes para realizar cosas que no hemos logrado. Aprovechemos el impulso, pero no nos quedemos ahí. No quiera cambiar porque el año cambió de nomenclatura.
Muchos no llegan a hacer el plan y todo se queda en sueño; tendrán que esperar el nuevo cambio de año para motivarse a diseñar el camino que los llevará al objetivo aún no planteado.
Otros andan muy emocionados, han hecho su plan y comienzan a perseguirlo… al pasar unas semanas o pocos meses se dan cuenta que han dejado de dar pasos hacia la meta y decidirán posponer su caminata para el próximo cambio de año.
Así, la gran mayoría de los energizados por el cambio de número, se quedan viendo sus sueños sin realizar.
Mi objetivo con este escrito es que se energice ahora y en cualquier momento se vuelva energizar. Si no hizo el plan ahora con el cambio de año, hágalo cuando lo recuerde y no espere una fecha específica. Si dejó en algún momento de cumplir con su plan, retómelo sin esperar el nuevo cambio de fecha famosa.
Es un gran momento para analizar lo que quiere cambiar en su vida y lo que quiere agregar a ella, aproveche el movimiento inicial y cree el camino a un destino que usted mismo construirá.

FRASE DE LA SEMANA
“No tengo que esperar un cambio de año para iniciar algo porque sé que me conviene hacerlo.”
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

martes, 30 de diciembre de 2014

PIDE UN DESEO...

Pero como quiero que se te haga realidad te motivaré a que hagas lo necesario para que lo puedas vivir. El deseo debe ser alcanzable… esos sueños que sabemos no lograremos y por eso no perseguimos están fuera de la realidad.
1. Escríbelo y colócalo en un lugar donde lo veas con frecuencia.
2.  Haz tu plan para llegar a él. Pon los pasos a dar en tu agenda. Sobre todo no olvides poner la fecha en que lo alcanzarás.
3.  Da el primer paso… no es tan difícil como aparenta. Paso a paso es la clave.
4.    Sé persistente en el camino correcto.
Estos cuatro pasos son para hoy, pero para llegar a tu deseo tendrás que andar el camino.

FRASE DE LA SEMANA
“Pedir y pedir sólo llena de esperanzas; hacer lo necesario completa mi vida con lo que deseo.”
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Conferencista y Escritor