jueves, 19 de mayo de 2016

Mentira y Silencio (AUDIO)

Callar para ocultar una verdad puede ser considerado como una mentira. Hay formas asertivas de llegar a mejores lugares con una comunicación abierta. Algunas sugerencias de utilidad es mi audio de esta semana.

 

lunes, 16 de mayo de 2016

CRIANZA PERFECCIONISTAS OBTIENEN HIJOS…

No diré tan rápido la conclusión de la frase, ni seré absolutista. Mis estudios de sicología me dan base para hablar de teorías comprobadas, pero sé que las cosas no siempre salen igual.
En estos días noté nervioso al organizador de un evento donde daría una conferencia. Él había llegado bien temprano, todo lucía estar bien y sentí que él tenía el control. Pocos se preparan tan bien para este tipo de eventos, la mayoría deja muchas cosas a la suerte.
Todo planificado y a pocos minutos de iniciar siguió creciendo su tensión… por suerte la usaba para crear y no para paralizarse. Se sentía ansioso y no temeroso. –Te siento tenso– le expresé. Me respondió que no podía evitarlo, –Lo he trabajado mucho, pero no logro controlarme–.
Todos queremos que las cosas salgan bien, algunos no se conforman y se esmeran en que salgan sin errores, perfectas. Buscar la perfección estresa, nos lleva a utilizar demasiadas energías y recursos en evitar errores, cuando podíamos utilizarlos para crear otros resultados.
–¿Sabes de dónde viene que seas así?- le pregunté. –Sí– me respondió velozmente –Mi padre me exigía mucho, no siempre lo expresaba, pero yo sabía que esperaba lo mejor de mí, que no cometiera errores y que fuera el mejor de todos en todo. Esperaba que me destacara y eso me llevaba a buscar la perfección. Era muy crítico con los errores, no los permitía. Era muy competitivo y en casa siempre buscábamos ganar, no importa en lo que fuera, cada uno buscaba la manera de ser el mejor, y si lográbamos ganar a mi padre, entonces el logro era aún mayor–. Mi amigo estaba claro del origen de su estrés.
Descubrir la emoción y hacernos cargo de la reacción es lo importante, como explico en mi libro Migomismo, su inteligencia emocional interna
Me encuentro mucha gente que no pone atención a realizar un trabajo digno, con una cuota probable de errores aceptable, y por otro lado, los que viven tensos por miedo a equivocarse. Creo que ni lo uno ni lo otro. Los que se equivocan en demasía deberían buscar la forma urgente y dedicada de mejorar. Los que se estresan deberían seguir haciéndolo bien y no preocuparse de los errores que pudieran pasar. Ustedes saben que son muy pocos. ¿Puede revisar cómo es, tomar decisiones y, sobre todo, no sobrecargar a los hijos sin dejarlos ser descuidados?

…temerosos a errar o rebeldes en demasía.

martes, 10 de mayo de 2016

MODERNIZACIÓN Y DEPRESIÓN

La modernización ha llevado a muchas personas a vivir envueltos en una presión que los puede llevara la tristeza y hacerlos caer en depresión... Algunas sugerencias útiles en mi audio de esta semana.

VISITAR A LOS MAYORES

Nuestros seres amados de mayor edad son personas que requieren de calor humano. Nacieron antes de la época de las bellas relaciones virtuales y quizá por eso aún aprecian más una visita y un abrazo que cientos de publicaciones de amor y fotos en las redes sociales expresando el amor que le tenemos.
Lo más probable es que a ellos les quede en el terruño menos tiempo que a nosotros, es hora de disfrutarlos. Dejarlo para después nos puede llevar al arrepentimiento.
Tengo la gran dicha de tener a mi abuela viva, 92 años ha gastado en su pueblo natal, San José de los Llanos, donde la visito cada vez que voy al país. Algunos piensan que es un esfuerzo o hasta sacrificio, para mí es un lujo desplazarme a disfrutarla en la casa de mis tíos Tati y Arturo. En el patio tenemos amenas conversaciones con un jugo de chinola casero o café recién hecho. Disfruto esa estadía más que cualquier cena en un lujoso restaurante con algún cliente adinerado, es que ellos además me dan algo que no tiene precio, amor del bueno.
Veo como muchos hacen lo imposible para llegar al entierro de un ser querido, mucho más de lo que tenían que hacer para disfrutarlo cuando aún estaba vivo. Yo creo que el principal problema nace cuando decimos frases que inician como estas: “Tengo que…” o “Voy a hacer el sacrificio de…”. Es mejor si me sale algo así como: “Quiero ir a disfrutar un rato con…” El problema es la actitud mental.
Las relaciones humanas están programadas en nuestro cerebro como algo indispensable. Un abrazo, una sonrisa o una conversación cara a cara para los mayores no podrá ser sustituida por miles de fotos o cualquier forma moderna de comunicación que nos evite el contacto humano.
Como explico en mi libro Migomismo II, disfrutar de los seres queridos a plenitud mientras los tenemos activa muchas hormonas en nuestro cuerpo, por más digital que haya nacido o si es un migrante, como nos dicen hoy a la generación que creamos la era digital. ¿Cuándo quiere visitar a esas personas que ama?

“Si tengo que hacer algo es porque la prioridad es de otro, si quiero hacerlo definitivamente es mía”
Diego A. Sosa
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TW: DiegoSosa

miércoles, 4 de mayo de 2016

Cómo Afrontar el Miedo Escénico (Audio)



El miedo escénico puede paralizarnos o prepararnos para la batalla, la decisión es nuestra, pero hacen faltas algunas herramientas para hacerlo de la mejor manera... aquí te las dejo.

martes, 3 de mayo de 2016

DESPERDICIAR TIEMPO NO ES DE SABIOS

Cuando pedimos que los días tengan más tiempo es porque no estamos teniendo suficiente de tan preciado recurso no renovable.
La mala noticia: Nadie logrará colocar más tiempo a cada día. Muchos lo han solicitado al cielo, nunca han conseguido resultados.
La buena noticia: Por lo general, desperdiciamos tiempo en cosas que no cubren ninguna necesidad. El desperdicio es evitable, simplemente teniendo un método que lleve a resultados.
No le recomiendo quedarse esperando a que algo cambie en el mundo, mejor cambie algo en el suyo. Si busca excusas es porque no cree tener la posibilidad de mejorar su calidad de vida.
Recomiendo manejar las tareas de una forma asertiva. Por ejemplo: Responda los mensajes cuando los lea; si no los podrá contestar, ábralos cuando saque el espacio para hacerlo. A veces pensamos que hay que abrirlos para saber si son urgentes.  Considero que pudiese pasar con alguno que otro, pero la mayoría no requiere de inspección. En mi libro ¿No tienes tiempo? demuestro dónde perdemos la mayor parte del tiempo. Le aseguro que es fácil lograr un método con poco desperdicio.
Tener posibilidad de leer los correos-e en el teléfono es un arma de doble filo. Si no tiene nada que hacer le saca provecho. Si tiene que responder y lo hace estará ahorrando tiempo. Sin embargo, si lo lee y no responde, por lo general volverá a hacerle caso cuando reciba un recordatorio, o sea, ya perdió tiempo e hizo que el remitente lo perdiera. Por otro lado, si trata de estar siempre conectado puede ser que termine dedicándole su tiempo de ocio a cosas que pueden y deben esperar.
Los medios electrónicos, mejor diré que algunos usuarios de esos medios, nos hacen utilizar mucho tiempo que se convierte en desperdicio. El envío de informaciones de baja o ninguna relevancia por vías de acceso inmediato ha llevado a cambiar el sentido de la palabra urgente. Las salas de comunicación en el teléfono hacen que todo lo enviado se convierta en urgente. Algunos se han aprendido a manejar con los diferentes tonos y hasta quitándole el timbre a algunas personas o grupos.
¿Lo malo del torrente informativo? Lo verdaderamente importante puede terminar envuelto por lo que aparenta urgente. Leemos más cosas de las que necesitamos y nos invaden las respuestas de los demás.
Revise cada área donde utiliza tiempo; mire si hay posibilidades de hacer las cosas de otra forma… y algunas ni hacerlas. En lo personal muchas veces encontrará que hacer lo que es realmente importante para usted y los suyos le da mejor calidad de vida que realizar o ver lo que es importante para otros. ¿Se atreve a revisar desperdicios en el uso de las redes sociales y los salones de conversación?

martes, 29 de marzo de 2016

SACÁNDOLE PROVECHO A LO QUE ME ANTECEDIÓ


Lo que soy depende mucho de lo que han sido los humanos, lo que vivieron mis padres y lo que me ha tocado vivir. Si a todo esto le ponemos una pizca de decisión propia, lo mezclamos un rato y lo dejamos madurar, tendremos el resultado de lo que hoy soy.
Nuestros antepasados: A cada persona nos ha quedado un rastro visible de los millones de años que tenemos los humanos sobre la tierra. Hasta hace pocos miles de años el humano vivió en muy precarias situaciones, luchando para conseguir la comida y peleando para no ser comido o anulado. El instinto de conservación sigue muy presente en nuestro comportamiento, a pesar de que hoy la comida no se obtiene a la fuerza y de que cubrir las necesidades básicas y de seguridad (las prioritarias) no depende del arma que poseamos o las habilidades de luchar físicamente de cada individuo, sino primordialmente de las capacidades intelectuales y la inteligencia emocional.
Nuestros padres: Dependiendo de la realidad vivida, de cómo fueron criados y sus decisiones personales influenciaron en nosotros para criarnos de una forma o de otra. Muchos pasaron por guerras y hambrunas, algunos decidieron a partir de ahí no pelear ni desperdiciar, otros encontraron la manera de vivir en pie de lucha y mostrando abundancia, mientras unos cuantos combinaron las variables de otra forma. Padres autoritarios, por ejemplo, crían, por lo general, personas con carácter fuerte o de muy baja autoestima… cuando no con una combinación explosiva de ambas.
El medio ambiente: Todo a nuestro alrededor influye: Profesores, amigos, primos, compañeros del colegio, etc. Tomamos y dejamos, pero si somos seguidores empedernidos podemos tener una influencia que puede llevarnos a una situación incómoda… cuando dejamos de ser auténticos para ser como los otros esperan que seamos.
La decisión propia: Hace un tiempo escuché el relato de un abogado que defendía a un criminal y al preguntar a su cliente la razón que lo llevó a ser así, el señor le dijo: “Mi padre también lo era, ¿cómo podría yo ser diferente?”. Luego se enteró que el reo tenía un hermano gemelo, que por el contrario era un profesional de bien y excelente padre de familia. Fue a conocerlo con la curiosidad y le hizo la misma pregunta: “Mi padre era de lo peor, ¿cómo podría yo querer ser igual?” La decisión fue propia… podemos tomar un ejemplo bueno para bien, pero uno malo debemos decidir por cuál lado tomarlo, si seguimos siendo así o si decidimos hacer las cosas de una manera que consideremos buena para nosotros y la sociedad.

Considerarnos víctimas para lo malo y protagonistas para lo bueno es muy típico. Nuestra vida está influenciada por muchos eventos e innúmeras personas, debemos considerar lo que queremos ser, quitar de nosotros lo que no queremos tener y vivir de la manera que decidimos nos llevará a donde queremos estar. Todo influye en nuestra vida: Nuestras relaciones, emociones, dinero, tiempo hasta nuestro cuerpo. Esperar las enfermedades, por ejemplo, es algo típico, prevenirlas por saber que en la familia se sufre del corazón, es algo asertivo. En mi serie de libros Tú Eres la Estrella te entrego mis escritos de estos 5 ámbitos para que puedas llevar una vida equilibrada cuando te decides a crecer en cada una de las áreas.

FRASE DE LA SEMANA
“Cuando descubro lo que no me gusta, en vez de buscar culpables de lo que soy, me hago responsable de lo que seré”
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor