sábado, 5 de septiembre de 2015

SI NO HAY TRABAJO: ¿QUÉ HAGO? (I)



Cada día me encuentro más personas que han perdido sus fuentes de ingreso. Algunos tienen poco tiempo, otros están perdiendo las esperanzas. No tener ingresos no evita la erogación de dinero. Algunos pueden ser sustentados por la pareja o por familiares cercanos, otros se endeudan. Casi todos buscan trabajo incansablemente: ¿Están insistiendo en el camino correcto?
Veo que muchas personas cambian de trabajo; tengo amigos y clientes que buscan empleados para sus empresas, existen compañías que se dedican a la colocación de personal y que siempre están buscando personas… ¿qué pasa que hay tantos desempleados?
En muchos casos me doy cuenta que es una cuestión de actitud más que de aptitud, en otros es cuestión de expectativas, entre otras causas. Lo importante es que los que se quedan sin trabajo por mucho tiempo deben primero encontrar la razón por la que no están teniendo acceso a tantas vacantes que hay en el mercado. Le aseguro que la culpa no es siempre de los demás.
Cuando pregunto a mis clientes que buscan personas me dicen que hay mucha gente que no está preparada o que no tiene la disposición que ellos esperan. Como hay más personas buscando que puestos vacíos, la elección la hace la empresa.
Analicemos una situación específica: Una persona de edad promedio en un alto puesto que es dejado fuera de una empresa, sea cual sea la razón, tendrá grandes dificultades para conseguir algo igual o mejor que lo que tenía. Esos puestos son pocos y no es lo mismo cambiar de trabajo que buscar empleo siendo desempleado. No puedo poner todos los ejemplos posibles aquí, le pido que vea su situación o la de la persona que usted quiere ayudar a conseguir un empleo.
Quizá no sepamos la verdad de nuestra salida del trabajo anterior, tal vez tengamos una apreciable cantidad de empresas por la que hemos pasado… lo importante es hurgar bien en las razones por la que estamos desempleados. Esas razones son las que tengo que trabajar.
Si no me gustaban mis trabajos o jefes anteriores, entonces existe la posibilidad de que no me gusten los próximos… el problema puede estar en mi elección o en mi forma de llevarme con las personas. La buena noticia es que como el problema está en mí, yo puedo resolverlo.
En una de mis capacitaciones enseñamos a los evaluadores de personal de nuevo ingreso la lectura de su lenguaje noverbal y paraverbal. Les mostramos videos tomados de evaluaciones reales que hacemos y los capacitamos para descubrir, por ejemplo, cuando una persona está mintiendo o nos oculta la verdad, o sus señales de repudio a situaciones típicas o personas. Con preguntas que parecerían no tener relación con lo que es la evaluación, el profesional se da cuenta de nuestras capacidades interpersonales. Por eso una persona que no se lleva bien con sus semejantes, aquellos que llegan a ser hasta conflictivos, son filtrados sin enterarse por qué. La programación neurolingüística de la persona la delata.
En mi libro Migomismo II – Su Inteligencia Interpersonal trabajo a profundidad este tema. Le aseguro que la falta de estas habilidades es el primer escoyo que tienen las personas para obtener o mantenerse en un empleo.
Podría recomendarle que se convirtiera en un experto en ventas, pero siempre tendrá que tratar con personas… entonces, primero ponga en orden su filosofía de vida con relación a su trato con los demás.

FRASE DE LA SEMANA
“Cuando no logro lo que quiero; busco la razón para cambiar lo que no me deja conseguirlo”

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

lunes, 31 de agosto de 2015

EL LAMENTO COMO HERRAMIENTA DE AUTOTORTURA


Recientes estudios han encontrado que muchas personas se lamentan demasiado de lo que decidieron no hacer. Muchos me dicen que o siempre es cuestión de decisión propia; les digo que de esas también se lamentan en demasía.
Me concentraré en las que nosotros tomamos la decisión, para eso tengo que explicarle que pienso que cuando no es por una razón real de no poder sigo considerando que es una decisión propia. Por ejemplo: La falta de dinero para un viaje es una imposibilidad… la decisión de no ahorrar para lograrlo no. Quizá el viaje que desea nunca estará a su alcance, sólo ahí sería imposible, aunque sé que alguno está pensando que nunca es imposible… ¿ve qué enmarañado el tema!
Nuestro cerebro es complejo y si no lo entendemos se hace complicado lidiar con él. Vivimos evitando penas, pero nos la pasamos construyendo lamentos. Si tiene dos opciones, de seguro tomará una (algunos toman una tercera, no tomar ninguna… por lo regula es la peor). La que no tome no podrá comprobar nunca si era la mejor opción. Sin embargo, nuestro cerebro tiende a ocuparse con esa opción, mucho más si no quedamos contentos con el resultado del camino tomado. Algunas personas son profesionales en pensar que el trecho elegido era peor que el desechado.
La decisión es personal. Quizá nos de trabajo pensar que lo que pudo ser no importa en lo más mínimo porque nunca será, pero es lo único que en realidad debe interesar de esa especulación sin futuro. La autotortura constante de lamentarnos por cosas que decidimos no hacer, insisto que fue una decisión, nos lleva a un estado de infelicidad que no nos merecemos.
El lamento es dañino, le entrega el poder de nuestro presente al pasado, estado que no tiene la mínima posibilidad de cambiar nuestro futuro. Pero es nuestro cerebro que está condicionado para actuar de esa forma.
Uno de los comportamientos asertivos de las personas felices es abandonar la especulación de lo que pudo ser de haber hecho alguna cosa diferente en su pasado. Me refiero a los individuos realmente felices, no a los que usan sustancias para abandonar su realidad o a los que disimulan algo que no están sintiendo para aparentar ante su público en el teatro de la vida real.
Autotorturarse es una buena opción para que los demás le tengan pena, quizá consiga algo en alguna negociación por la lástima que irradia, pero la realidad es que se despedaza lentamente y día a día con mordidas propias.
Mi filosofía de vida es que una vez tomada la decisión llega el momento de responsabilizarme por la felicidad del presente. Quejarme no cambia nada, mejor disfruto lo que ya tengo, le aseguro que es la mejor elección, es la que ya elegí, la única que tengo.

FRASE DE LA SEMANA
“Ante una situación hay decenas de opciones, siempre la mejor es la que decido tomar: Mi decisión”
Diego A. Sosa
Coach, Escritor, Consultor y Conferencista



INTERRUPCIONES QUE MATAN (Audio)

SI NO HAY TRABAJO: ¿QUÉ HAGO? (I)

Cada día me encuentro más personas que han perdido sus fuentes de ingreso. Algunos tienen poco tiempo, otros están perdiendo las esperanzas. No tener ingresos no evita la erogación de dinero. Algunos pueden ser sustentados por la pareja o por familiares cercanos, otros se endeudan. Casi todos buscan trabajo incansablemente: ¿Están insistiendo en el camino correcto?
Veo que muchas personas cambian de trabajo; tengo amigos y clientes que buscan empleados para sus empresas, existen compañías que se dedican a la colocación de personal y que siempre están buscando personas… ¿qué pasa que hay tantos desempleados?
En muchos casos me doy cuenta que es una cuestión de actitud más que de aptitud, en otros es cuestión de expectativas, entre otras causas. Lo importante es que los que se quedan sin trabajo por mucho tiempo deben primero encontrar la razón por la que no están teniendo acceso a tantas vacantes que hay en el mercado. Le aseguro que la culpa no es siempre de los demás.
Cuando pregunto a mis clientes que buscan personas me dicen que hay mucha gente que no está preparada o que no tiene la disposición que ellos esperan. Como hay más personas buscando que puestos vacíos, la elección la hace la empresa.
Analicemos una situación específica: Una persona de edad promedio en un alto puesto que es dejado fuera de una empresa, sea cual sea la razón, tendrá grandes dificultades para conseguir algo igual o mejor que lo que tenía. Esos puestos son pocos y no es lo mismo cambiar de trabajo que buscar empleo siendo desempleado. No puedo poner todos los ejemplos posibles aquí, le pido que vea su situación o la de la persona que usted quiere ayudar a conseguir un empleo.
Quizá no sepamos la verdad de nuestra salida del trabajo anterior, tal vez tengamos una apreciable cantidad de empresas por la que hemos pasado… lo importante es hurgar bien en las razones por la que estamos desempleados. Esas razones son las que tengo que trabajar.
Si no me gustaban mis trabajos o jefes anteriores, entonces existe la posibilidad de que no me gusten los próximos… el problema puede estar en mi elección o en mi forma de llevarme con las personas. La buena noticia es que como el problema está en mí, yo puedo resolverlo.
En una de mis capacitaciones enseñamos a los evaluadores de personal de nuevo ingreso la lectura de su lenguaje noverbal y paraverbal. Les mostramos videos tomados de evaluaciones reales que hacemos y los capacitamos para descubrir, por ejemplo, cuando una persona está mintiendo o nos oculta la verdad, o sus señales de repudio a situaciones típicas o personas. Con preguntas que parecerían no tener relación con lo que es la evaluación, el profesional se da cuenta de nuestras capacidades interpersonales. Por eso una persona que no se lleva bien con sus semejantes, aquellos que llegan a ser hasta conflictivos, son filtrados sin enterarse por qué. La programación neurolingüística de la persona la delata.
En mi libro Migomismo II – Su Inteligencia Interpersonal trabajo a profundidad este tema. Le aseguro que la falta de estas habilidades es el primer escoyo que tienen las personas para obtener o mantenerse en un empleo.
Podría recomendarle que se convirtiera en un experto en ventas, pero siempre tendrá que tratar con personas… entonces, primero ponga en orden su filosofía de vida con relación a su trato con los demás.

FRASE DE LA SEMANA
“Cuando no logro lo que quiero; busco la razón para cambiar lo que no me deja conseguirlo”
Diego A. Sosa

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor

sábado, 15 de agosto de 2015

CARPE DIEM

Esta frase latina podría considerarse una filosofía de vida. Cuando Horacio la escribió el contexto completo fue: “Utiliza tu día, no sabes qué puede pasar mañana”. En español podría equivaler a: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, o cualquiera de las tantas formas de ver el presente. Lo que no me gusta es que muchos han tomado esta filosofía de vida y la han llevado a lo financiero de una manera que hace irresponsable el actuar de miras al futuro. “No dejar para mañana lo que puedes hacer hoy con el dinero que no te has ganado” no lo llamaría una filosofía financiera muy acertada. Vivir el futuro por adelantado cuesta… sólo piense en los intereses que debe pagar más adelante.
Pensar que nos podemos morir mañana y que, por lo tanto, hay que vivir el día de hoy no es malo, lo contraproducente es adelantar el futuro teniendo que pagar luego por haberlo adelantado. Lo peor es que entraremos en un juego muy peligroso. Al determinar vivir siempre el futuro adelantado, cuando llega el futuro tendremos que adelantar el futuro de ese futuro… la solución visible es volver a empeñar nuestro futuro.
¿Cuánto tiempo adelantamos el futuro? Eso depende del plazo del préstamo. Pero es casi seguro que comenzaremos a pagar intereses al mes siguiente… un período demasiado corto para pensar que estamos sacando alguna ventaja real.
Hagamos un ejercicio sencillo: Compramos algo que cuesta 100 (pensemos en %) con un préstamo a pagar en 1 año. Si los intereses son 20% terminamos pagando quizá 15 más (por el abono a capital) por el bien o servicio que no quisimos esperar para adquirir. Esos quince tienen que salir de algún lugar; sí, de mi poder adquisitivo del futuro. Por ende, he reducido mi poder de consumo y ahorro, cada día podré adquirir menos con los mismos ingresos.
No le pido que no haga la adquisición, sólo le sugiero que se programe. Casi ningún préstamo de consumo es tan urgente que no pueda esperar. Abra una cuenta de ahorros y deposite en ella un monto asignado cada vez que tenga ingresos. La solución es hacerlo de manera automática, ya sea con débito a cuenta o con algún producto financiero de los que le retiran automáticamente de su cuenta. El truco es hacerlo de manera automática del dinero que entra, nunca del que sobra. El método lo explico por extenso en mi libro Arco Iris Financiero y donde ofrezco muchas soluciones financieras.
Pensar en la improbabilidad de que el mañana no llegue es una irresponsabilidad doble: Primero, no lo construyo; Segundo, pienso en dejarles problemas a mis sucesores. Estoy casi seguro de que el próximo mes estaré vivo, y prefiero que así sea… y hasta ahora nunca me he equivocado. ¿Por cuál motivo debería empeñar parte de mi ingreso del mes siguiente? Prefiero vivirlo cuando llegue, así conseguiré disfrutarlo mejor, con más poder adquisitivo y hasta lograré ahorrar para un futuro que apuesto llegará… ¿y sabe qué?, si pierdo la apuesta no me importará.
Si en los tiempos del imperio romano Horacio le decía a la gente que utilizara su día no creo que le motivara a tomar prestado para vivir el siguiente por adelantado, mucho menos con las consecuencias reductivas que tiene esa práctica. Yo traduciría más literalmente la frase y diría que mi filosofía de vida es: Sacarle provecho a mi día mientras construyo mi mañana.


FRASE DE LA SEMANA
“Mi hoy era el futuro de mi ayer; de haberlo empeñado tuviera menos para disfrutarlo”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Conferencista y Escritor