lunes, 29 de septiembre de 2014

LA GENERACIÓN QUE TEMIÓ A SUS PADRES Y AHORA TEME A SUS HIJOS




Es interesante ver cómo estamos viviendo en medio de dos aguas. Hijos que mandan a sus padres y abuelos que creen que enseñaron a sus hijos. Las redes sociales están repletas de dichos de personas que criaron a punta de correa y los que están orgullosos de los golpes recibidos.
Las consecuencias de la obediencia están demostradas en muchos ámbitos. A partir de personas obedientes se han cometido las peores barbaries de la humanidad. En mi libro Migomismo II – Su Inteligencia Interpersonal expongo cómo el experimento de Milgram nos muestra que la obediencia lleva a las personas a hacer cosas que no deberían y contra sus valores.
Milgram hizo que voluntarios le dieran descargas eléctricas de hasta 300 voltios a alumnos que respondían mal a preguntas. Claro que la energía no era verdadera y el alumno era un actor. El voluntario no lo sabía. El experimento se ha repetido de diferentes formas y en diferentes culturas como detallo en mi libro, y los resultados siguen siendo los mismos.
Milgran quería encontrar qué había llevado a los militares del ejército alemán a actuar en la matanza de Josephus. Se ha demostrado que todos somos capaces de actuar de la misma manera si somos seguidores y nos doblegamos al mandato de un superior. Dos tercios de los voluntarios le dieron el castigo máximo a los supuestos alumnos, a pesar de sus gritos por liberarse.
Muchos piensan que los golpes los hicieron una persona de bien. La mayoría de ellos se convirtieron en personas obedientes, consiguieron un trabajo con un jefe bien mandón y tuvieron hijos a quienes también obedecen. Sí, ahora les tienen miedo a sus hijos. Claro, no son todos, pero los estudios que hemos hecho nos dan una gran mayoría. Observe a su alrededor cuántos padres viven haciendo sólo lo que sus hijos les permiten hacer. ¿Quizá los hijos también tienen correas que utilizan!
Con golpes sólo obtendremos personas con miedo y con una autoestima frágil. La base para cualquier comportamiento sano es una autoestima alta. Y no quiero confusiones, veo en las redes muchas fotos y caricaturas mostrando lo que supuestamente es una alta autoestima... Por ejemplo, una dama con sobrepeso que se ve al espejo como una esbelta mujer de catálogo de prendas íntimas... eso no es alta autoestima, eso es una alta estima alta, que nos lleva a una baja autoestima. O sea, nos creemos algo que realmente no somos. En mi libro lo explico con lujos de detalles.
Para resumir mi concepto: Cuando nos doblegan con golpes, ya sean físicos o psíquicos, terminamos creyéndonos menos. "Tú si eres bruto", "¿a quién habrá salido?", "nadie se va a enamorar de ti" y demás vejaciones terminan corroyendo nuestra autoestima.
Personas con autoestima baja no pueden ser emprendedores, terminan siendo conejillos de india y obedientes corderitos, a veces con una gran bocota. ¿Cómo atreverse a iniciar un negocio si desde pequeño le dijeron que no sería capaz de nada? O por el contrario, lo inicia y desde que tiene entradas utiliza el dinero para mostrar que sí podía tener éxito. El dinero que necesitaba para seguir el negocio... o el dinero que le prestaron por su buena imagen crediticia.
Golpear, física o mentalmente, a los demás para obtener lo que queremos de ellos es la mejor forma de atrofiarles parte de su futuro. Prefiero motivarlos a lograr cosas y ayudarlos a no cometer errores.

FRASE DE LA SEMANA
"Quien decide maltratar es porque no sabe guiar."
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

sábado, 20 de septiembre de 2014

¿VIENEN TIEMPOS MEJORES?



Yo estoy plenamente convencido de que sí. Pero tengo que ser sincero, para mí siempre han ido mejorando los tiempos... nunca le he creído a los que en diciembre presagian un siguiente año duro, difícil, roca... He tenido épocas mejores que otras, pero no por la añada o por las predicciones de Nostradamus.
Hay personas pesimistas por naturaleza, otras se contagian y otras le sacan provecho a sus presagios: Los medios de comunicación no son vistos si las noticias sólo son buenas; los políticos de oposición no pueden alabar al gobierno; y al que gobierna no se le cree porque claro que un buen pronóstico es lo único que puede vociferar.
Yo trato de no dejarme influenciar. Algunas señales de tormenta me ayudan a saber que pueden venir vientos fuertes. La pregunta que me hago es: ¿cómo le sacaré provecho a esos vientos? No: ¿dónde me refugiaré? Si me llevara de esconderme ya hubiese muerto de inanición en el mejor de los resguardos.
Prepararnos para un mal tiempo es lo único que nos hará conseguir un tiempo mejor. No pretendamos que sea bueno para todos; el bienestar es una cuestión individual, es responsabilidad de cada uno y de nadie más. Claro que podemos perder el trabajo, pero no podemos quedarnos llorando hasta gastar las reservas... debemos hacer un plan y salir a crear nuestro próximo presente, que es el futuro de hoy. En mi libro "¡Alcanza la Cumbre!" enseño cómo hacer un plan para alcanzar el éxito. Lo que recomiendo es no quedarnos esperando que llegue a nosotros. Es un relato de cómo logré alcanzar la cumbre del Pico más alto de la República Dominicana, el Duarte. La lectura es un paseo precioso por la Cordillera Central y un aprendizaje para hacer que siempre los tiempos sean mejores.
Muchos no saben por dónde iniciar su plan, otros lo hacen demasiado ambicioso... lo ideal es tener un plan maestro que se realizará paso a paso, como dice la preciosa y atinada canción de Pavel Núñez. No hacer nada es esperar que la suerte llegue; por lo regular, terminamos quejándonos de la mala suerte.
El último trimestre del año tocó la puerta y muchos piensan que no pueden hacer nada para arreglar este año, es la época del año con más ingresos... no la convierta en la de más egresos, mejor aprenda cómo tener el control.
Muchos se quedan esperando una fecha más próxima para planificar el próximo año, la experiencia me demuestra que los no planificadores no planificarán eficientemente el próximo año. Le recomiendo que comience hoy a planificar el trimestre que queda de este año y por lo menos medio año 2015.
Haga una lista de lo que tenía planificado para este año, revise lo que ha logrado y reviva lo que no consiguió aún. Es hora de darnos cuenta si aún es posible o si es hora de reasignarle una fecha de inicio... no de término, sino la del día que comenzaremos a caminar hacia esa meta.
Vienen mejores tiempos, están llegando, tan cercanos que no podemos esperarlos. Vamos a crear esos tiempos buenos, dejemos a los azarosos sentados en su diván y no permitamos que nos dañen nuestro ánimo, nuestras esperanzas, nuestro camino.
NOTA:
Estaré de gira en la República Dominicana en octubre. Si quiere contratarnos para su empresa o para alguna asesoría o Coaching personal se puede comunicar a ventas@diegososa.info.


FRASE DE LA SEMANA
"Como me dicen que los tiempos mejores no vienen, salgo a buscarlos."
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

lunes, 15 de septiembre de 2014

RELACIONES HUMANAS 3.0

Ver cómo se viene deteriorando la relación entre los humanos me lleva a pensar mucho en cómo podemos lograr revertir la tendencia. Quizá soy anticuado y pienso que las relaciones humanas son importantes y lo deben ser en el futuro.
Como no soy usuario de teléfonos inteligentes, con todo lo que significa esto para una sociedad moderna, quizá no puedo entender que en el futuro no necesitaremos de una relación con otras personas y que es mucho mejor ser moderno. Pero trataré de exponer mi punto para no lamentarme en un futuro de no haber intentado algo...
Soy un estudioso del comportamiento humano y del cerebro. Las conexiones que traemos de fábrica y las que hemos ido creando nos llevan a tener una programación que nos sirve para vivir y sobrevivir.
Muchos patrocinan la teoría de que la célula básica de la sociedad es la familia. Yo me adhiero a la idea de que es la manada a la que pertenecemos. Es que no sólo defiendo a los que están en mi propio techo o salieron de él, también tengo una familia de ascendentes (quizá algunos lectores tienen descendientes). Los hermanos y familia de los hermanos. Luego están los tíos y los primos. Los amigos más íntimos y compañeros cercanos. Y uno que otro allegado. Esa manada debe estar entre las treinta y sesenta personas. Normalmente el número más bajo es el más común.
Para entender el concepto anterior, cuando vemos un video en que a alguien le pasa algo gracioso (doloroso), si fuera alguien de nuestra manada cerraríamos instantáneamente los ojos y encogeríamos los hombros. O sea, sentiríamos también lo que siente esa persona. La cercanía genera la empatía y por ende, terminamos protegiéndonos. Un político ladrón es malo cuando no es de nuestra simpatía... quizá deje de sernos simpáticos por corrupto. Si es familiar, por lo regular, nos resistiremos a creer los hechos.
El método de relacionarnos con las personas está cambiando. Anteriormente utilizábamos un detector de emociones infalible... nuestra visión. Algunos piensan que es un sexto sentido, pero no es así, las microexpresiones y el lenguaje corporal nos dicen cuándo una persona está triste, feliz, desprecia algo o a alguien, tiene asco, repudia, se sorprende, etc. En mi libro Ventas, Oratoria y Lenguaje del Cuerpo se detalla todo al respecto.

La forma de comunicarnos se va convirtiendo en intercambio de letras y figuras. Hoy podemos decir al mundo que estamos felices poniendo una carita con sonrisa, (muchos entenderían simplemente con dos símbolos gráficos :) que generan la sonrisa mencionada). El problema es que no tengo que estar realmente feliz para que todos crean que lo estoy. Lo mismo pasa con las demás emociones que podemos descubrir sólo si estamos viendo a la persona.
Podríamos pensar que estamos acercando más personas a nuestra manada con la facilidad que nos ofrece la tecnología de tener a todo el mundo al alcance de unas pocas teclas. Yo lo veo de otra forma: Nuestro cerebro está siendo confundido por emociones expresadas al gusto del momento... y nunca hemos sido completamente sinceros al momento de expresar premeditadamente emociones.
Nos será cada vez más difícil hacer empatía con la gente y tendremos cada vez más decepciones de las personas que integremos a nuestra manada. El resultado puede ser escepticismo cuando conozcamos una nueva persona. Quizá mantengamos buenas relaciones virtuales y huyamos de las personales.
Si esto pasa nuestras manadas serán cada día más pequeñas y nuestro encierro será mayor.
Para mí nada sustituye la cercanía de una buena conversación cara a cara con personas que congenio.

FRASE DE LA SEMANA
"Cada día me doy cuenta que prefiero menos relaciones; opto mejor por pulir las buenas."
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Escritor y Conferencista


sábado, 13 de septiembre de 2014

UNA CASA NO ES UN PASIVO (II)



Seguimos analizando algunos factores esenciales para determinar si debemos tener un techo propio o mejor ponemos a producir el dinero que invertiríamos en nuestra vivienda.
¿En qué invertir?: Para algunos será fácil utilizar el dinero con que adquiriría una casa para lograr ingresos pasivos con algún instrumento financiero de bajo riesgo y buenos rendimientos. No en todos los países existen esas posibilidades: Las bolsas de valores no ofrecen tantas oportunidades; las leyes que protegen a los inquilinos (si, por ejemplo, compramos inmuebles para alquilar) son demasiado permisivas y terminan convirtiendo ese tipo de inversión en un riego muy alto; las buenas inversiones en las instituciones financieras apenas superan la devaluación de la moneda y no llegan a superar la inflación real, etc.
Devaluación de la pensión: La suma recibida mensualmente no variará al pasar los años; la devaluación y la inflación sí. En países emergentes la estabilidad económica no es muy confiable en el largo plazo, y después de diez años posiblemente lo que recibimos nos sirve para comprar la mitad de lo que percibíamos al momento del retiro.
Beneficios fiscales: Algunos estados ofrecen incentivos a las personas que invierten su dinero y le reconocen el pago de alquiler como un gasto que pueden deducir en su declaración de impuestos. La combinación es perfecta para ser inversionista y no dueño. La idea es motivar a las personas a que inviertan y a otros a que gasten con el interés de mover la economía. No en todos los países existe la misma realidad. Muchas veces es contraria; se gravan los ahorros y los intereses de las inversiones y no se reconoce como gasto el pago de alquiler de una vivienda.
Otros gastos: Cuando maduramos, nuestro cuerpo también lo hace. Llega un momento que comienzan algunos instrumentos de nuestra orquesta interna a no estar tan afinados como de costumbre. Para lograr la mejor melodía debemos ayudarnos con los avances farmacéuticos y el trabajo de los galenos. Todo eso cuesta. Mientras más años gastemos, más caro es mantenernos en buen estado; esos y otros costos que llegan con la edad reducen el poder adquisitivo de nuestros ingresos pasivos.
Riesgo de quedar sin techo: En algunos países la asistencia social se hace cargo de la vivienda de las personas que no pueden pagarlas. En la mayoría de las naciones no es así. Llegamos al extremo que gobiernos construyen viviendas de lujo para ayudar a los que pueden vivir en ese tipo de inmuebles, o sea, los ya ricos, los que no necesitan. No cuente con que en el peor de los momentos el estado le entregará una vivienda digna.
Aunque negocie, llega el momento de comprar su vivienda para no terminar viviendo en la calle porque le pase lo que muchos llaman "mala suerte". Claro que el autor de Padre Rico, Padre Pobre no toma esta parte en cuenta porque lo que enseña es que uno invierta el dinero y se haga millonario en dólares, así no necesita el plan de pensiones (aunque hasta él mismo ha quebrado). Lo malo es que muchos toman sólo una parte de su teoría y no el todo.
He visto mucha gente que se lleva de la teoría de Kiyosaki y no compran una vivienda pero tienen vehículos que cuestan más que un techo propio y no le están sacando un centavo de rentabilidad... esos sí son verdaderos pasivos.


FRASE DE LA SEMANA
"Si invierte en inmuebles, siempre tendrá un techo propio."
Diego A. Sosa Sosa
Coach, Escritor, Consultor y Conferencista

martes, 9 de septiembre de 2014

10 TIPS PARA AHORRAR TIEMPO Y SER MÁS PRODUCTIVO



Administrar el tiempo es bastante improductivo porque utilizamos tiempo para administrar y no para conseguir más tiempo. Mi método es de administración de tareas, consiguiendo hacer las cosas sin desperdiciar tiempo.
1.           Reduzca la cantidad de errores: Hacer las cosas con rapidez produce más errores. Los errores causan devoluciones y correcciones... todo eso cuesta tiempo.
2.           No priorice: Haga las cosas cuando las vea por primera vez. Si abrió un correo electrónico o una carta, debe llevarla hasta el punto máximo que pueda. Le da respuesta, la archiva, la tira, la agenda... pero no la deje para leerla más tarde.
3.           Sepa decir no: "Hay ladrones que nunca son condenados, los ladrones del tiempo", decía Napoleón Bonaparte. Hay personas que quieren utilizar nuestro tiempo y debemos poner prioridades.
4.           Evite interrupciones: La mayoría las creamos nosotros al ser impuntuales con nuestras entregas o cometer errores. No prometa entregar una tarea en una fecha determinada si sabe que no cumplirá y si se retrasará avísele a la persona con anticipación, así no le llamará o visitará creando una interrupción.
5.           Reduzca el tiempo de las llamadas: No hay que ser descortés, sólo ir al grano y resolver el motivo de la llamada. Hágase de cuenta que tiene a alguien que lo espera.
6.           No posponga: Las tareas que encontramos difíciles o desagradables son las que tendemos a posponer. Atáquelas de inmediato.
7.           Lleve una agenda proactiva: No sólo con citas, agregue también tareas de seguimiento y tareas pequeñas: Como supervisar algo que delegó, devolver llamadas, comprar algo para poder proceder con una reparación, etc.
8.           Haga sus tareas de principio a fin: Si es muy grande divídala y avance con la porción agendada cada vez que le llegue su momento.
9.           Sáquele provecho a la tecnología: Tenga cuidado con los servicios de mensajería instantánea y con las redes sociales, si no sabemos asignarle tiempo pueden llevarnos mucho tiempo útil sin darnos cuenta. Use su agenda electrónica.
10.       Haga reuniones eficientes: Debe tener una guía; llevar anotado lo que va a buscar; no dejar que la conversación se vaya por las ramas; y una vez se tienen soluciones terminar la reunión cortésmente.