sábado, 13 de septiembre de 2014

UNA CASA NO ES UN PASIVO (II)



Seguimos analizando algunos factores esenciales para determinar si debemos tener un techo propio o mejor ponemos a producir el dinero que invertiríamos en nuestra vivienda.
¿En qué invertir?: Para algunos será fácil utilizar el dinero con que adquiriría una casa para lograr ingresos pasivos con algún instrumento financiero de bajo riesgo y buenos rendimientos. No en todos los países existen esas posibilidades: Las bolsas de valores no ofrecen tantas oportunidades; las leyes que protegen a los inquilinos (si, por ejemplo, compramos inmuebles para alquilar) son demasiado permisivas y terminan convirtiendo ese tipo de inversión en un riego muy alto; las buenas inversiones en las instituciones financieras apenas superan la devaluación de la moneda y no llegan a superar la inflación real, etc.
Devaluación de la pensión: La suma recibida mensualmente no variará al pasar los años; la devaluación y la inflación sí. En países emergentes la estabilidad económica no es muy confiable en el largo plazo, y después de diez años posiblemente lo que recibimos nos sirve para comprar la mitad de lo que percibíamos al momento del retiro.
Beneficios fiscales: Algunos estados ofrecen incentivos a las personas que invierten su dinero y le reconocen el pago de alquiler como un gasto que pueden deducir en su declaración de impuestos. La combinación es perfecta para ser inversionista y no dueño. La idea es motivar a las personas a que inviertan y a otros a que gasten con el interés de mover la economía. No en todos los países existe la misma realidad. Muchas veces es contraria; se gravan los ahorros y los intereses de las inversiones y no se reconoce como gasto el pago de alquiler de una vivienda.
Otros gastos: Cuando maduramos, nuestro cuerpo también lo hace. Llega un momento que comienzan algunos instrumentos de nuestra orquesta interna a no estar tan afinados como de costumbre. Para lograr la mejor melodía debemos ayudarnos con los avances farmacéuticos y el trabajo de los galenos. Todo eso cuesta. Mientras más años gastemos, más caro es mantenernos en buen estado; esos y otros costos que llegan con la edad reducen el poder adquisitivo de nuestros ingresos pasivos.
Riesgo de quedar sin techo: En algunos países la asistencia social se hace cargo de la vivienda de las personas que no pueden pagarlas. En la mayoría de las naciones no es así. Llegamos al extremo que gobiernos construyen viviendas de lujo para ayudar a los que pueden vivir en ese tipo de inmuebles, o sea, los ya ricos, los que no necesitan. No cuente con que en el peor de los momentos el estado le entregará una vivienda digna.
Aunque negocie, llega el momento de comprar su vivienda para no terminar viviendo en la calle porque le pase lo que muchos llaman "mala suerte". Claro que el autor de Padre Rico, Padre Pobre no toma esta parte en cuenta porque lo que enseña es que uno invierta el dinero y se haga millonario en dólares, así no necesita el plan de pensiones (aunque hasta él mismo ha quebrado). Lo malo es que muchos toman sólo una parte de su teoría y no el todo.
He visto mucha gente que se lleva de la teoría de Kiyosaki y no compran una vivienda pero tienen vehículos que cuestan más que un techo propio y no le están sacando un centavo de rentabilidad... esos sí son verdaderos pasivos.


FRASE DE LA SEMANA
"Si invierte en inmuebles, siempre tendrá un techo propio."
Diego A. Sosa Sosa
Coach, Escritor, Consultor y Conferencista

martes, 9 de septiembre de 2014

10 TIPS PARA AHORRAR TIEMPO Y SER MÁS PRODUCTIVO



Administrar el tiempo es bastante improductivo porque utilizamos tiempo para administrar y no para conseguir más tiempo. Mi método es de administración de tareas, consiguiendo hacer las cosas sin desperdiciar tiempo.
1.           Reduzca la cantidad de errores: Hacer las cosas con rapidez produce más errores. Los errores causan devoluciones y correcciones... todo eso cuesta tiempo.
2.           No priorice: Haga las cosas cuando las vea por primera vez. Si abrió un correo electrónico o una carta, debe llevarla hasta el punto máximo que pueda. Le da respuesta, la archiva, la tira, la agenda... pero no la deje para leerla más tarde.
3.           Sepa decir no: "Hay ladrones que nunca son condenados, los ladrones del tiempo", decía Napoleón Bonaparte. Hay personas que quieren utilizar nuestro tiempo y debemos poner prioridades.
4.           Evite interrupciones: La mayoría las creamos nosotros al ser impuntuales con nuestras entregas o cometer errores. No prometa entregar una tarea en una fecha determinada si sabe que no cumplirá y si se retrasará avísele a la persona con anticipación, así no le llamará o visitará creando una interrupción.
5.           Reduzca el tiempo de las llamadas: No hay que ser descortés, sólo ir al grano y resolver el motivo de la llamada. Hágase de cuenta que tiene a alguien que lo espera.
6.           No posponga: Las tareas que encontramos difíciles o desagradables son las que tendemos a posponer. Atáquelas de inmediato.
7.           Lleve una agenda proactiva: No sólo con citas, agregue también tareas de seguimiento y tareas pequeñas: Como supervisar algo que delegó, devolver llamadas, comprar algo para poder proceder con una reparación, etc.
8.           Haga sus tareas de principio a fin: Si es muy grande divídala y avance con la porción agendada cada vez que le llegue su momento.
9.           Sáquele provecho a la tecnología: Tenga cuidado con los servicios de mensajería instantánea y con las redes sociales, si no sabemos asignarle tiempo pueden llevarnos mucho tiempo útil sin darnos cuenta. Use su agenda electrónica.
10.       Haga reuniones eficientes: Debe tener una guía; llevar anotado lo que va a buscar; no dejar que la conversación se vaya por las ramas; y una vez se tienen soluciones terminar la reunión cortésmente.


sábado, 6 de septiembre de 2014

UNA CASA NO ES UN PASIVO (I)



Un gran escritor y estratega financiero insiste en que "una casa es un pasivo". En su caso y la realidad que vive tiene toda la razón. ¿Es mi realidad y situación la misma? Antes de adherirnos a su filosofía quisiera que analizáramos más profundamente la aseveración para tomar nuestra propia decisión.
La afirmación de Kiyosaki está basada en que en vez de parar nuestro dinero en un bien inmueble para vivir deberíamos ponerlo a producir. Desde ese punto de vista tiene toda la razón. Yo quisiera ahora exponerle algunos puntos para que cada uno decida si en su caso es o no un pasivo:
¿Sabe negociar o es empleado?: Para definir si debe primero dedicar el dinero a un negocio debería saber de negocios o aprender. No por tener un capital se es negociante, mucho menos una brillante idea. Conozco personas que se han pasado la vida de empleados, le aseguro que la gran mayoría no es capaz de elaborar y hacer triunfar un negocio. Tampoco le debemos dar nuestro dinero a otro para que él negocie... mucho cuidado. Algunos se ven con un dinero de una liquidación y lo pierden tratando de hacer un negocio sin haberse preparado para ser negociante. La educación moderna está diseñada para hacernos empleados, a muy pocos los forman para ser negociantes independientes.
Rentabilidad del dinero Vs. Plusvalía: La plusvalía es el crecimiento del valor de la propiedad en el tiempo. O sea, si compra un inmueble en 100 y después de un tiempo lo vende en 120, su plusvalía fue veinte, en este caso 20%. Si pondrá a rentabilizar su dinero y no crecerá más de lo que se valore una propiedad, sería un negocio para pensarlo bien antes de tomar la decisión. Esta realidad es variable por país y sector.
Protección a la "Pobreza Senil": En muchos países cuando las personas llegan a una edad de retiro y no tienen cómo pagar la renta el estado les ayuda con algún programa social. No hay que preocuparse anticipadamente por ese riesgo ya que todo es automático y no depende de favores, contactos o preferencia política. No tenemos que entregar la vivienda porque nos regalarán dinero extra por ser un caso social.
Plan de pensiones: Aunque casi ningún plan es perfecto, el de la realidad de Kiyosaki es bastante ajustado al contexto que él vivirá. En su caso casi no tienen devaluación y el poder adquisitivo de su dinero no se va volviendo nada después de aportarlo. El monto de los aportes es suficiente para que al momento del retiro la persona reciba una cuantía parecida al que devengaba antes de pasar a su estado de tranquilidad laboral. No en todos los países funciona así; muchas veces se recibe menos del 50% del último salario y si el pago de alquiler representa, por ejemplo, el 25% de nuestro salario estaríamos hablando de que sólo nos queda el veinticinco por ciento de los ingresos para vivir.
Aprovecho para avisarle que ya está en las tiendas la colección de mis primeras cincuenta y un columnas publicadas aquí en la Revista Estilos. 51 recetas Financieras para una mejor calidad de vida es un libro para releer y usarlo como guía de educación financiera. Además de un regalo que la gente agradece.

FRASE DE LA SEMANA
"Si el alquiler es un gasto no tener una vivienda propia sí es un pasivo."
Diego A. Sosa Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

lunes, 1 de septiembre de 2014

TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN Y CONTRAMANIPULACIÓN

Uno de los factores que más influencian en nuestra infelicidad es las personas que manipulan nuestro día a día. Puede ser que la manipulación sea de corto tiempo o de largo alcance, pero en definitiva nos brindan tristeza al inducirnos a hacer cosas con las cuales no estamos de acuerdo.
Manipular es hacer que las otras personas hagan lo que queremos. Hasta aquí no suena tan mal, lo malo es que se hace con medios que muchas veces no son los más adecuados o limpios, y lo peor, son dirigidos a conseguir intereses particulares. En ocasiones, la otra persona piensa que será lo mejor para nosotros, pero, ¿qué del libre albedrío?
Cuando sentimos que los intereses comunes, o los particulares nuestros, no pueden ser alcanzados debido a la manipulación de otros, entonces nos sentimos hasta utilizados... Eso nos hace infelices.
Hay diferentes técnicas de manipulación;
1.     Bloqueo: La otra persona trata de bloquear cualquier aclaración o información que nos sirva para conseguir nuestros objetivos. Naturalmente que el manipulador no tiene ningún objetivo propio.
2.     Sabotaje durante la conversación: El manipulador trata de que la reunión se interrumpa, él busca todas excusas para que los temas no se puedan tratar… y ni siquiera no toma la responsabilidad.
3.     Imposición: En esta técnica, el manipulador tiene un objetivo y lo trata de implantar, no importando la opinión de los demás. Normalmente amenaza, menciona tiempos límite, habla de su última oferta, informa selectivamente, muchas veces entra en el terreno personal con agresiones verbales y, por lo regular, salen las emociones al ruedo.
4.     Sabotaje después de la reunión: Es uno de los casos más frustrantes, ya que el manipulador se muestra cooperador durante la reunión. Sin embargo, luego de la misma, pone todos los obstáculos posibles para que los acuerdos no sean llevados a la implementación.
 ¿Qué puedo hacer para defenderme?
Naturalmente que queremos algo y no podemos dejar que otro nos haga perder el trato, tenemos que hacer nuestro trabajo:
1.       Necesitamos reconocer que existe un manipulador y a seguidas, identificar que técnica utiliza.
2.       No podemos entrar en el mismo juego, debemos mantenernos fieles a las reglas de juego, recordando que la primera máxima de negociación es ganar-ganar.
3.       Ya que tenemos un objetivo definido, tenemos que perseguirlo. No podemos dejarnos entretener con discusiones banales, ni con artimañas de dilación. 
4.       Nunca perdamos la calma, siempre escuchamos y construimos puentes para volver al tema que nos atañe, de esa forma seguimos el diálogo en el terreno que conocemos.
5.       Las ofensas no son personales. Si lo son, tendremos que poner en una balanza la decisión de si en realidad queremos negociar con esa persona. Por lo regular, vale más la integridad que un negocio.
Lo que planteo aquí, parece sólo a nivel profesional; le solicito que lo traduzca también al nivel personal. En ese ámbito le dará más resultados aún, ya que éstos son los que más infelices nos hacen. En mi libro: Ventas, Oratoria y Lenguaje del cuerpo tiene todo lo necesario para llevar negociaciones al nivel más profundo consiguiendo lo que usted necesita sin perjuicio de otros.
Nuestros hijos, nuestra pareja, nuestros padres, demás familiares y amigos siempre quieren lo mejor para nosotros, pero de la forma que a ellos le apetece… Reconozca cada manipulación y aplique las técnicas mencionadas para tratar de ser menos infeliz por causa de la voluntad de los demás.

FRASE DE LA SEMANA
"El que tiene tristezas porque otro quiere que sea feliz, podrá ser feliz cuando tome la decisión de serlo."
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor
                   




© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor y Coach de Empresas y Profesionales. Mercurio Entrenamiento y Consultorías

sábado, 30 de agosto de 2014

LA REGLA DE LA QUIEBRA


En algunos países no podemos hablar de "ley de quiebra personal" ya que no existe como tal. Cuando no podemos pagar siempre ha habido sanciones a futuro. Las consecuencias pueden ser terribles; lamentablemente, pocos las toman en cuenta al momento de construir su reputación financiera.
Los países que tienen "ley de quiebra personal" buscan proteger a los individuos de una bancarrota irrecuperable. La idea es que cuando alguien no tenga posibilidades de pagar sus compromisos asumidos pueda acogerse a la ley en cuestión y un procedimiento largo y doloroso le ayuda a volver a iniciar.
Los acreedores tienen que conformarse con lo que le toque de los bienes que se puedan recuperar. O sea, se nombra a un liquidador que se encarga de convertir en dinero todo lo que la persona tenga. Luego, acuerda con los acreedores y reparte. Por lo general, no queda nada para repartir, la mayoría de las personas se aprovechan y no dejan nada a su nombre. Además, toman todos los créditos posibles y llenan sus tarjetas al máximo antes de comenzar el proceso. Es lamentable que se le saque provecho a una situación tan calamitosa.
Después de unos años, en algunos países siete, la persona puede recomenzar su vida financiera libre de deudas. Durante el período que dura la quiebra es organizado por el liquidador y supervisan sus entradas y egresos. Es un tiempo que para una persona con escrúpulos resulta denigrante, por lo que huye tanto a entrar en ese proceso.
Los países que no cuentan con dicha ley se rigen por reglas claras que fueron institucionalizadas desde los tiempos de la antigua Babilonia, es obvio que con instrumentos modernos de control.
Anteriormente, les preguntábamos a los negociantes del barrio, pueblo o ciudad por la reputación financiera de una persona. Hoy existen las oficinas de imagen crediticia. Una simple consulta al sistema nos dice mucho más de lo que una persona chismosa o un comerciante engañado nos podía contar hace poco más de una década.
No habernos declarado en quiebra no nos salva de que algunos consideren que estamos quebrados. Cualquiera lo puede interpretar al ver que tenemos atrasos en pagos de responsabilidades adquiridas, como son pago de servicios básicos (teléfono, energía, etc.), tarjetas de crédito, préstamos de consumo o hipotecario, entre otros. De la misma forma, se observa el monto que debemos; con esa información sabremos si la persona está sobreendeudada para huir de otorgarle más crédito.
Una aclaración, a nosotros no nos "entran" en las oficinas de crédito; con tener identificación oficial ya estamos empadronados y, por ende, también estamos en listados en las oficinas antes mencionadas. Somos los responsables de alimentar la data, simplemente teniendo actividad crediticia. Las empresas asociadas al sistema sólo pasan nuestra data.
Claro que también se cometen errores, por lo que es recomendable ver por lo menos una vez al año nuestro historial por si algo no anda como debería, ya sea porque no lo sabemos o por faltas cometidas al introducir los datos. En ocasiones también hemos servido de garantes de una manera u otra y puede que estemos pagando con nuestra imagen de crédito los descuidos de otros.
Llegar a una situación de quiebra en imagen es más doloroso que acogerse a la ley de quiebras... debemos cuidarnos.


FRASE DE LA SEMANA
"Más vale crédito bueno en mano que promesas de mejoría de comportamiento financiero."
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Conferencista y Escritor



lunes, 25 de agosto de 2014

FRASES ANCESTRALES: ¿AYUDAN O ATRASAN?

Muchas frases de nuestros antepasados están cargadas de sabiduría. Otras han ido pasando de generación en generación y no sabemos siquiera su origen. Piense en algunas y luego continúe la lectura.
Hoy se pueden demostrar que muchas de las cosas que nos decían, y que muchos aún repiten, no tienen veracidad. La ciencia ha venido desmontando muchas supersticiones y creencias, y por otro lado, ha confirmado otras tantas sabidurías populares.
¿Cómo ha influenciado en su vida el regirse por una u otra de esas frases?
"Los hombres no lloran". Para algunos fue una forma de no demostrar las emociones... en la antigüedad una herramienta indispensable para la sobrevivencia. Hoy puede traernos muchos problemas a los hombres. Lograr un buen matrimonio hoy está muy ligado al intercambio de emociones... Es que la mujer ya es capaz de traer la comida a la casa, no le hace falta un macho, ella a su lado necesita un hombre. O sea, para ella sobrevivir no dependerá de lo cara dura que seamos como masculinos.
Muchos de esos hombres criados para ser machos y que nunca aprendieron a mostrar sus sentimientos terminan ahogados en sus propias lágrimas cuando la mujer le cierra la entrada a la casa... y ya sabemos que algunos no se controlan y terminan utilizando la violencia.
Fue sólo un ejemplo de cómo han influido en nosotros esas famosas frases. Recupere algunas de las que le han forjado su comportamiento y mire si debe pasarlas a los suyos o si de una vez por todas debe ayudar a la evolución a ponerse a la par con el ritmo de la civilización.
Cada país tiene frases, cada ciudad hace uso de las suyas, cada familia se rige por creencias propias... como dije al inicio, algunas son buenas, otras no nos dejan adaptarnos a las realidades y a crecer sanamente. Vivir en una burbuja de cristal no es protección, es una simple ilusión.

FRASE DE LA SEMANA
"Volver al pasado no sirve de mucho si no me ayuda a construir mi futuro."
Diego A. Sosa

Coach, Conferencista, Escritor y Consultor