sábado, 6 de septiembre de 2014

UNA CASA NO ES UN PASIVO (I)



Un gran escritor y estratega financiero insiste en que "una casa es un pasivo". En su caso y la realidad que vive tiene toda la razón. ¿Es mi realidad y situación la misma? Antes de adherirnos a su filosofía quisiera que analizáramos más profundamente la aseveración para tomar nuestra propia decisión.
La afirmación de Kiyosaki está basada en que en vez de parar nuestro dinero en un bien inmueble para vivir deberíamos ponerlo a producir. Desde ese punto de vista tiene toda la razón. Yo quisiera ahora exponerle algunos puntos para que cada uno decida si en su caso es o no un pasivo:
¿Sabe negociar o es empleado?: Para definir si debe primero dedicar el dinero a un negocio debería saber de negocios o aprender. No por tener un capital se es negociante, mucho menos una brillante idea. Conozco personas que se han pasado la vida de empleados, le aseguro que la gran mayoría no es capaz de elaborar y hacer triunfar un negocio. Tampoco le debemos dar nuestro dinero a otro para que él negocie... mucho cuidado. Algunos se ven con un dinero de una liquidación y lo pierden tratando de hacer un negocio sin haberse preparado para ser negociante. La educación moderna está diseñada para hacernos empleados, a muy pocos los forman para ser negociantes independientes.
Rentabilidad del dinero Vs. Plusvalía: La plusvalía es el crecimiento del valor de la propiedad en el tiempo. O sea, si compra un inmueble en 100 y después de un tiempo lo vende en 120, su plusvalía fue veinte, en este caso 20%. Si pondrá a rentabilizar su dinero y no crecerá más de lo que se valore una propiedad, sería un negocio para pensarlo bien antes de tomar la decisión. Esta realidad es variable por país y sector.
Protección a la "Pobreza Senil": En muchos países cuando las personas llegan a una edad de retiro y no tienen cómo pagar la renta el estado les ayuda con algún programa social. No hay que preocuparse anticipadamente por ese riesgo ya que todo es automático y no depende de favores, contactos o preferencia política. No tenemos que entregar la vivienda porque nos regalarán dinero extra por ser un caso social.
Plan de pensiones: Aunque casi ningún plan es perfecto, el de la realidad de Kiyosaki es bastante ajustado al contexto que él vivirá. En su caso casi no tienen devaluación y el poder adquisitivo de su dinero no se va volviendo nada después de aportarlo. El monto de los aportes es suficiente para que al momento del retiro la persona reciba una cuantía parecida al que devengaba antes de pasar a su estado de tranquilidad laboral. No en todos los países funciona así; muchas veces se recibe menos del 50% del último salario y si el pago de alquiler representa, por ejemplo, el 25% de nuestro salario estaríamos hablando de que sólo nos queda el veinticinco por ciento de los ingresos para vivir.
Aprovecho para avisarle que ya está en las tiendas la colección de mis primeras cincuenta y un columnas publicadas aquí en la Revista Estilos. 51 recetas Financieras para una mejor calidad de vida es un libro para releer y usarlo como guía de educación financiera. Además de un regalo que la gente agradece.

FRASE DE LA SEMANA
"Si el alquiler es un gasto no tener una vivienda propia sí es un pasivo."
Diego A. Sosa Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

lunes, 1 de septiembre de 2014

TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN Y CONTRAMANIPULACIÓN

Uno de los factores que más influencian en nuestra infelicidad es las personas que manipulan nuestro día a día. Puede ser que la manipulación sea de corto tiempo o de largo alcance, pero en definitiva nos brindan tristeza al inducirnos a hacer cosas con las cuales no estamos de acuerdo.
Manipular es hacer que las otras personas hagan lo que queremos. Hasta aquí no suena tan mal, lo malo es que se hace con medios que muchas veces no son los más adecuados o limpios, y lo peor, son dirigidos a conseguir intereses particulares. En ocasiones, la otra persona piensa que será lo mejor para nosotros, pero, ¿qué del libre albedrío?
Cuando sentimos que los intereses comunes, o los particulares nuestros, no pueden ser alcanzados debido a la manipulación de otros, entonces nos sentimos hasta utilizados... Eso nos hace infelices.
Hay diferentes técnicas de manipulación;
1.     Bloqueo: La otra persona trata de bloquear cualquier aclaración o información que nos sirva para conseguir nuestros objetivos. Naturalmente que el manipulador no tiene ningún objetivo propio.
2.     Sabotaje durante la conversación: El manipulador trata de que la reunión se interrumpa, él busca todas excusas para que los temas no se puedan tratar… y ni siquiera no toma la responsabilidad.
3.     Imposición: En esta técnica, el manipulador tiene un objetivo y lo trata de implantar, no importando la opinión de los demás. Normalmente amenaza, menciona tiempos límite, habla de su última oferta, informa selectivamente, muchas veces entra en el terreno personal con agresiones verbales y, por lo regular, salen las emociones al ruedo.
4.     Sabotaje después de la reunión: Es uno de los casos más frustrantes, ya que el manipulador se muestra cooperador durante la reunión. Sin embargo, luego de la misma, pone todos los obstáculos posibles para que los acuerdos no sean llevados a la implementación.
 ¿Qué puedo hacer para defenderme?
Naturalmente que queremos algo y no podemos dejar que otro nos haga perder el trato, tenemos que hacer nuestro trabajo:
1.       Necesitamos reconocer que existe un manipulador y a seguidas, identificar que técnica utiliza.
2.       No podemos entrar en el mismo juego, debemos mantenernos fieles a las reglas de juego, recordando que la primera máxima de negociación es ganar-ganar.
3.       Ya que tenemos un objetivo definido, tenemos que perseguirlo. No podemos dejarnos entretener con discusiones banales, ni con artimañas de dilación. 
4.       Nunca perdamos la calma, siempre escuchamos y construimos puentes para volver al tema que nos atañe, de esa forma seguimos el diálogo en el terreno que conocemos.
5.       Las ofensas no son personales. Si lo son, tendremos que poner en una balanza la decisión de si en realidad queremos negociar con esa persona. Por lo regular, vale más la integridad que un negocio.
Lo que planteo aquí, parece sólo a nivel profesional; le solicito que lo traduzca también al nivel personal. En ese ámbito le dará más resultados aún, ya que éstos son los que más infelices nos hacen. En mi libro: Ventas, Oratoria y Lenguaje del cuerpo tiene todo lo necesario para llevar negociaciones al nivel más profundo consiguiendo lo que usted necesita sin perjuicio de otros.
Nuestros hijos, nuestra pareja, nuestros padres, demás familiares y amigos siempre quieren lo mejor para nosotros, pero de la forma que a ellos le apetece… Reconozca cada manipulación y aplique las técnicas mencionadas para tratar de ser menos infeliz por causa de la voluntad de los demás.

FRASE DE LA SEMANA
"El que tiene tristezas porque otro quiere que sea feliz, podrá ser feliz cuando tome la decisión de serlo."
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor
                   




© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor y Coach de Empresas y Profesionales. Mercurio Entrenamiento y Consultorías

sábado, 30 de agosto de 2014

LA REGLA DE LA QUIEBRA


En algunos países no podemos hablar de "ley de quiebra personal" ya que no existe como tal. Cuando no podemos pagar siempre ha habido sanciones a futuro. Las consecuencias pueden ser terribles; lamentablemente, pocos las toman en cuenta al momento de construir su reputación financiera.
Los países que tienen "ley de quiebra personal" buscan proteger a los individuos de una bancarrota irrecuperable. La idea es que cuando alguien no tenga posibilidades de pagar sus compromisos asumidos pueda acogerse a la ley en cuestión y un procedimiento largo y doloroso le ayuda a volver a iniciar.
Los acreedores tienen que conformarse con lo que le toque de los bienes que se puedan recuperar. O sea, se nombra a un liquidador que se encarga de convertir en dinero todo lo que la persona tenga. Luego, acuerda con los acreedores y reparte. Por lo general, no queda nada para repartir, la mayoría de las personas se aprovechan y no dejan nada a su nombre. Además, toman todos los créditos posibles y llenan sus tarjetas al máximo antes de comenzar el proceso. Es lamentable que se le saque provecho a una situación tan calamitosa.
Después de unos años, en algunos países siete, la persona puede recomenzar su vida financiera libre de deudas. Durante el período que dura la quiebra es organizado por el liquidador y supervisan sus entradas y egresos. Es un tiempo que para una persona con escrúpulos resulta denigrante, por lo que huye tanto a entrar en ese proceso.
Los países que no cuentan con dicha ley se rigen por reglas claras que fueron institucionalizadas desde los tiempos de la antigua Babilonia, es obvio que con instrumentos modernos de control.
Anteriormente, les preguntábamos a los negociantes del barrio, pueblo o ciudad por la reputación financiera de una persona. Hoy existen las oficinas de imagen crediticia. Una simple consulta al sistema nos dice mucho más de lo que una persona chismosa o un comerciante engañado nos podía contar hace poco más de una década.
No habernos declarado en quiebra no nos salva de que algunos consideren que estamos quebrados. Cualquiera lo puede interpretar al ver que tenemos atrasos en pagos de responsabilidades adquiridas, como son pago de servicios básicos (teléfono, energía, etc.), tarjetas de crédito, préstamos de consumo o hipotecario, entre otros. De la misma forma, se observa el monto que debemos; con esa información sabremos si la persona está sobreendeudada para huir de otorgarle más crédito.
Una aclaración, a nosotros no nos "entran" en las oficinas de crédito; con tener identificación oficial ya estamos empadronados y, por ende, también estamos en listados en las oficinas antes mencionadas. Somos los responsables de alimentar la data, simplemente teniendo actividad crediticia. Las empresas asociadas al sistema sólo pasan nuestra data.
Claro que también se cometen errores, por lo que es recomendable ver por lo menos una vez al año nuestro historial por si algo no anda como debería, ya sea porque no lo sabemos o por faltas cometidas al introducir los datos. En ocasiones también hemos servido de garantes de una manera u otra y puede que estemos pagando con nuestra imagen de crédito los descuidos de otros.
Llegar a una situación de quiebra en imagen es más doloroso que acogerse a la ley de quiebras... debemos cuidarnos.


FRASE DE LA SEMANA
"Más vale crédito bueno en mano que promesas de mejoría de comportamiento financiero."
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Conferencista y Escritor



lunes, 25 de agosto de 2014

FRASES ANCESTRALES: ¿AYUDAN O ATRASAN?

Muchas frases de nuestros antepasados están cargadas de sabiduría. Otras han ido pasando de generación en generación y no sabemos siquiera su origen. Piense en algunas y luego continúe la lectura.
Hoy se pueden demostrar que muchas de las cosas que nos decían, y que muchos aún repiten, no tienen veracidad. La ciencia ha venido desmontando muchas supersticiones y creencias, y por otro lado, ha confirmado otras tantas sabidurías populares.
¿Cómo ha influenciado en su vida el regirse por una u otra de esas frases?
"Los hombres no lloran". Para algunos fue una forma de no demostrar las emociones... en la antigüedad una herramienta indispensable para la sobrevivencia. Hoy puede traernos muchos problemas a los hombres. Lograr un buen matrimonio hoy está muy ligado al intercambio de emociones... Es que la mujer ya es capaz de traer la comida a la casa, no le hace falta un macho, ella a su lado necesita un hombre. O sea, para ella sobrevivir no dependerá de lo cara dura que seamos como masculinos.
Muchos de esos hombres criados para ser machos y que nunca aprendieron a mostrar sus sentimientos terminan ahogados en sus propias lágrimas cuando la mujer le cierra la entrada a la casa... y ya sabemos que algunos no se controlan y terminan utilizando la violencia.
Fue sólo un ejemplo de cómo han influido en nosotros esas famosas frases. Recupere algunas de las que le han forjado su comportamiento y mire si debe pasarlas a los suyos o si de una vez por todas debe ayudar a la evolución a ponerse a la par con el ritmo de la civilización.
Cada país tiene frases, cada ciudad hace uso de las suyas, cada familia se rige por creencias propias... como dije al inicio, algunas son buenas, otras no nos dejan adaptarnos a las realidades y a crecer sanamente. Vivir en una burbuja de cristal no es protección, es una simple ilusión.

FRASE DE LA SEMANA
"Volver al pasado no sirve de mucho si no me ayuda a construir mi futuro."
Diego A. Sosa

Coach, Conferencista, Escritor y Consultor

sábado, 23 de agosto de 2014

EL MATRIMONIO ES COMO EL FLAMBOYÁN...



…primero echan las flores y después echan vainas, me enseñó Mamá Mechy hace unos días. Yo diré que quien vive una vida financiera con filosofía de flamboyán no termina bien. O sea, aquel que sin pensar en las consecuencias se llena de flores echando vainas (en lo adelante diré "flamboyaneando").
El truco de una vida financiera sana es gastar menos de lo que recibimos, guardar para imprevistos y construir ingresos pasivos para cuando no podamos o queramos vivir de los ingresos dependientes del trabajo. Si cumplimos esta regla no habrá inconvenientes financieros.
La cuestión es que muchos no lo hacen bajo esa sencilla regla y comienzan a comprar cosas que no necesitan, con dinero que no tienen para flamboyanear a personas a las que no le importan… Filosofía “flamboyanística”. En mi libro Arco Iris Financiero trabajo a profundidad la problemática y su fuente, una baja autoestima.
Es que la atmósfera de competencia en que hemos decidido vivir, (sí, lo decide cada uno de nosotros), nos incita a buscar ganar casi todo el tiempo. O peor, hacer que alguien pierda. Muchos basamos la felicidad en la recompensa que siente nuestro cerebro al conseguir un logro frente a otros.
Desde el colegio comenzamos a sentir la importancia de ser triunfadores. Competencias de lectura, matemáticas, índices académicos y cuadros de honor nos llenan de adrenalina para lograr lo que moverá nuestro centro de las recompensas a liberar endorfinas (hormonas de la felicidad). Anexamos a eso la satisfacción de ver a nuestros padres felices cuando nuestros logros competitivos también activan sus hormonas. El orgullo corre por la sangre de ellos y las redes sociales se llenan de muestras de los galardones.
En los deportes no es diferente, también forman parte de ese gran catalizador de felicidad. Nos hace más felices lo que nuestros padres sienten que lo que realmente sentimos. Queremos ganar a toda costa para hacer felices a los que nos rodean y, de repente, nos damos cuenta que lo importante es estar por encima de los demás.
Nos hacemos adultos y la competencia ya está en los tuétanos. Mostrar logros es hoy más importante que nunca. Una autofoto ("selfie" por si no se entiende en español) tiene que aparecer en mi muro de Facebook o Twitter para que todos sepan de mi éxito. Ya sea la visita a un hotel de lujo, un restaurante caro o un paseo por algún país. Lo importante es que muchos sepan lo que hemos logrado.
Lo malo es cuando en realidad no lo hemos logrado, que es lo que pasa con una gran cantidad de personas. Tarjetas de crédito que no sabemos cómo pagaremos, préstamos de consumo, deudas que crecen, etc. Si estoy usando el dinero de otros realmente mi logro sólo está en la mente de los que no conocen mis finanzas.
Flamboyanear es un factor indispensable si quiere construir una pobreza senil. Las personas mayores que no tienen de qué vivir (las que ya están en esa pobreza que menciono), por lo general, no desperdiciaron mucho, quizá ni tenían qué desperdiciar. Sólo compraron "perros", o sea, cosas que necesitaban según explico en mi libro y seminarios... ¿Se puede imaginar lo que será nuestra sociedad anciana en el futuro? Si aquellos no tenían acceso al crédito no podían gastar más de lo que ganaban... Mi generación será un desastre, una carga social que ningún estado podrá soportar. Gastamos como si el futuro no existiera.

FRASE DE LA SEMANA
"Vivir una vida para otros es construir un futuro financiero infeliz."
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Escritor y Conferencista


lunes, 18 de agosto de 2014

ESTOY AMARGADO

A ninguno de nosotros nos gusta encontrarnos con personas en estado de amargura. Tenemos que pensar que cuando estamos amargados las personas no estarán muy contentas de interactuar con nosotros… Esto por simple lógica matemática.
La amargura es un fenómeno interno, que normalmente se produce por un estímulo externo. Eso quiere decir que estamos dejando que la parte exterior domine nuestro estado de ánimo. También podemos decir que depende de nuestra Inteligencia Emocional, la Intrapersonal, el dominar cómo nos sentimos.
Las relaciones interpersonales son las que llenan gran parte de nuestras necesidades. Son además las que nos ayudan a pasarla bien en el trabajo, en la casa o en cualquier lugar donde haya personas. Si decidimos mejorar y desarrollar nuestra Inteligencia Interpersonal, entonces hemos dado un paso enorme para cambiar el estado de amargura cuando llegue.
El desarrollo de la Inteligencia Emocional es lo que nos puede llevar a sentirnos mejor cuando lo exterior nos presiona para que estemos mal.  Una sonrisa es mucho más contagiosa que un chiste, una sonrisa nos hace reír.  Tan así, que de sólo pensar en risa, usted se está sonriendo en estos momentos, pero ahora comenzará a reírse, lo malo es que nadie sabe porqué... pero disfrútelo.
Cuando esté amargado, párese frente al espejo y sonría, verá como su interior se reirá automáticamente. Si quiere haga el siguiente ejercicio: cuando se despierte mañana párese frente al espejo durante treinta segundos y ríase de lo que ve. Le aseguro que el inicio de su día cambiará.
Muchas veces nos amargamos por algo que ya aconteció... no podemos hacer nada para cambiarlo; lo que sí podemos modificar es nuestro futuro, principalmente el inmediato, el que nos tiene inmersos en una amargura que no queremos.
Los eventos pasados no deben influir en nuestro estado de ánimo más lejos de lo que nosotros seamos capaces de controlarlos. Un desanimo siempre tiene influencias externas, dominémosla con nuestro interior, él nos dirá que hacer y cuando hacerlo.
Hay una cosa que muchas veces ayuda a que nuestra amargura se prolongue, nuestro orgullo… No dejar pasar las cosas por testarudos o quedarnos pensando en lo que pasó como un hecho digno de venganza, no nos ayuda a pasar por el mal momento. En mi libro: Migomismo – Su Inteligencia Emocional Interna trato el tema por extenso, dando sugerencias para que reconozcamos cada una de las emociones, y lo más importante, haciendo que trabajen a nuestro favor.
Me despido recordándole que la rigidez es buena en las piedras, pero en nuestros pensamientos no siempre da buenos resultados.
Sonría nuevamente, esa en una buena forma de comenzar.

FRASE DE LA SEMANA
“Buscar que los otros me hagan feliz puede durar una eternidad; decidí ser feliz por mí mismo.”
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Conferencista y Escritor