sábado, 8 de marzo de 2014

ENTRÓ DINERO EXTRA ¿PAGO DEUDAS O LO GUARDO?




De vez en cuando nos llega un dinero complementario, como un bono. Si tenemos deudas posiblemente nos entre la duda de qué hacer con él. Ahorrarlo es una gran posibilidad, pero pagar lo que debemos es posible que sea también una excelente idea.
Tener un dinero ahorrado nos da una cierta tranquilidad porque podemos enfrentar posibles emergencias. Tener menos deudas nos ayuda contra el estrés. Pero el análisis que les hago a mis asesorados o participantes en las conferencias y seminarios es el siguiente, que depende de diversas situaciones.
-Para el que tiene deudas de negocios: Si los intereses que paga son menores que el porcentaje de ganancia que tiene en su negocio, lo mejor es poner el dinero a producir y seguir pagando las deudas poco a poco. Si los intereses que está pagando son muy altos y su negocio no necesita más capital, lo mejor es comenzar a pagar las deudas de manera más acelerada.
-Para el que tiene deudas de inmuebles: Mientras más rápido las pague mejor. Lo que pagamos de intereses es más alto mientras más tiempo falta por pagar. No tenemos que erogar todo lo que recibimos, pero recomiendo utilizar una parte de los ingresos extras cada vez que lleguen. No para bajar el monto de la cuota, lo importante es que disminuyamos considerablemente el tiempo de nuestro préstamo. Multiplique los meses que dejará de pagar por la cuota que tiene y tendrá una idea aproximada de cuánto se ahorrará.
-Para el que tiene deudas de consumo: Si  no necesita el dinero para ponerlo a producir más de lo que le cobran de intereses, es recomendable tomar todo el dinero y pagar parte de la deuda. El gran inconveniente de las personas que construyen deudas de consumo es que, por lo general, no tienen hábito de ahorro y tampoco tienen paciencia para esperar el momento oportuno para hacer sus compras. Este comportamiento los lleva a utilizar cualquier dinero extra en comprar bienes o servicios que no cubren necesidades prioritarias… el resultado de no pagar las deudas con el dinero extra por pensar que lo ahorrarán será más compras por decisiones emocionales y no racionales.
Un factor importante a tomar en cuenta lo constituyen las oficinas de información de crédito. Nuestra imagen crediticia es determinante para tomar la mejor decisión. Cuando pensamos en el peligro de una emergencia económica nos preocupa no poder hacerle frente. Pero no es tan difícil afrontarla si una institución financiera está dispuesta a prestarnos dinero. Lo cual sucede si mantenemos una imagen que nos represente.
No tener ahorros para las emergencias eventuales es una buena decisión sólo si utiliza el dinero para salir rápidamente de las deudas… no si lo usa para gustos superfluos. Salir de las deudas es primordial para unas finanzas sanas.
Las deudas pueden ser un gran camino para lograr cosas o salir de situaciones que no podemos prever, pero lo más importante, como explico en mi libro Arco Iris Financiero, es salir de ellas a la brevedad y adelantarse a lo que vamos a necesitar, haciendo un ahorro programado que convertiremos en nuestro capital y caminando paso a paso hacia la libertad financiera.

FRASE DE LA SEMANA
“Cuando no pagamos deudas, pagamos más y vivimos con menos.”
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

lunes, 3 de marzo de 2014

ESCUCHARÉ HASTA EL FINAL

Las relaciones humanas están basadas en el intercambio de mensajes; las buenas relaciones, en una escucha asertiva. Vivimos en una época que el tiempo no es suficiente; para muchos es necesario interrumpir al que está hablando para preguntar, adelantarnos en el relato o contarles el nuestro.
Mi recomendación de esta semana es que escuche un relato de alguien hasta el final, poniendo mucha atención para hacer eficientemente lo que se nos requiere o para otorgarle la importancia a la persona que nos está comunicando lo que considera trascendente.
Es un ejercicio. Sé que muchas personas nos quitan el tiempo con su mala forma de comunicar o con sus relatos sin importancia. Lo prioritario es desarrollar una comunicación que ayude a las relaciones, tema que desarrollo por extenso en mi nuevo libro: Migomismo II – Su Inteligencia Interpersonal.

FRASE DE LA SEMANA
“Oír más no es escuchar mejor.”
Diego A. Sosa
Consultor, Escritor, Conferencista y Coach


"HASTA LA SOMBRA NOS ABANDONA, AL MEDIO DÍA"


“HASTA LA SOMBRA NOS ABANDONA, AL MEDIO DÍA”

Así me expresó mi amiga cubana Teresita en su Guitar Bar en Puerto Plata conversando de la vida. Confiar en los demás y contar con ellos es algo maravilloso. Lamentablemente, en cuestión de dinero las cosas pueden complicar las relaciones. Dejar de confiar en todos sería perdernos de amigos maravillosos y emociones altamente positivas; pero...
Algunos comportamientos monetarios con amigos nos pueden llevar a perder dinero y no quisiera que pasara con nadie, prefiero dar algunas alertas.
Ser fiador: El valor de una amistad no es la medición para hacer a una persona merecedora de esta gran confianza. El historial de pago es la medición que debemos tomar en cuenta. Cuando decidimos ser fiadores debemos tomar en cuenta la posibilidad de tener que hacer frente a la deuda dejada por nuestro amigo o familiar. Recomiendo hacer un análisis del crédito de la persona así como lo hace una institución financiera. Si el relacionado que necesita el fiador requiere dinero para pagar deudas, lo más probable es que no haya cambiado sus hábitos de consumo y las deudas sólo se incrementarán. Recomiendo tener un consejo de asesores para otorgar tan peligrosa confianza. La mayoría de las veces lo hacemos basados en una relación personal; la decisión termina siendo emocional y no racional. Un grupo de asesores nos puede ayudar a salir airosos de la situación. Si sabe que no pasará el filtro de otras personas, entonces sepa que el dinero que pone a riesgo muy probablemente lo perderá. Al llevar el monto a pérdida posiblemente también salga afectada la relación personal.
Dejarnos llevar de hábitos de consumo: Hacer lo que otros hacen puede crear empatía y otorgarnos muy buenos momentos. Salir a restaurantes, hacer viajes, celebrar fiestas, etc. Las relaciones sociales conllevan una cuota de nuestro presupuesto, lo importante es saber qué porcentaje es sano. Muchos gastan de acuerdo a los otros y terminan con deudas importantes y un hueco en su presupuesto. Las amistades no tienen que ser mantenidas a base de dinero sino de emociones. Compartir es sano, gastar demás termina siendo demasiado doloroso. ¿El día que dejemos de llevarles el ritmo los perderemos? Entonces no eran los amigos adecuados ni verdaderos… sólo eran compañeros de diversión. Las verdaderas amistades se sustentan en otras cosas, tema que desarrollo en mi nuevo libro: Migomismo II – Su Inteligencia Interpersonal, en capítulos especiales para las relaciones basadas en amor y con los hijos.
Prestar dinero que necesitamos: Hay amigos que tienen emergencias que les hacen requerir de nuestra ayuda. La decisión tendrá que ver más con la disponibilidad inmediata que con la planificación a futuro. Otras personas solicitan ayuda monetaria por un manejo inadecuado de sus finanzas que los llevó a entrar en deudas y las deudas terminaron arropándolos. Posiblemente no tienen una imagen crediticia o la han destruido. Si le presta dinero a una persona en este estado tiene que estar dispuesto a llevarlo a cuentas incobrables. Usted nunca será una prioridad para ellos porque no le cobra intereses ni les pondrá una oficina de abogados a cobrarles. Si no quiere perder el dinero y la amistad con personas que manejan sus finanzas de manera ineficiente, entonces sólo preste dinero que no necesita.
En resumen: Relaciones que necesitan medir su veracidad en cantidad de dinero no tienen la calidad para ser duraderas. Descubra quién le cuesta y decida si en verdad vale la pena.

FRASE DE LA SEMANA
“El dinero no mantiene relaciones; pero deudas entre relacionados, las destruyen.”
Diego A. Sosa
Consultor, Escritor, Conferencista y Coach


lunes, 27 de enero de 2014

CAMBIANDO LAS QUEJAS POR PROPUESTAS


Quejarnos suele ser uno de los comportamientos más nocivos que podemos tener. Lo bueno es que sólo los demás se quejan. Nosotros protestamos por algo que nos molesta... ¿O no es así? A nuestra vista una queja es algo que otro hace, pero no nosotros... La realidad es que sólo vemos la paja en el ojo ajeno.
No me refiero a la queja que interponemos en un establecimiento donde nos han dado un mal servicio o vendido un producto defectuoso. Describo la que simplemente es un ruido que le expresamos a alguien que no puede hacer nada para cambiar lo sucedido.
Hay varios tipos de comunicadores, como explico en mi libro Migomismo II – Su Inteligencia Interpersonal: El pasivo, el agresivo, el pasivo-agresivo y el asertivo. La mayoría de las personas se ha convertido en pasiva-agresiva; aquellos que, ante la persona que les hace algo que ellos no están de acuerdo, no dicen nada, pero van donde otro a expresar su disgusto. O sea, a quejarse.
El jefe dice algo y todos dicen “sí” y hasta salen los que complementan la moción con algún comentario propio. Después se forman los pequeños grupos en los que se discute la descabellada idea... "Quejas". ¿Lo malo? No se hacen las reseñas en el momento correcto ni con la persona adecuada.
El comunicador que necesitamos es al asertivo, el que no reacciona sino que acciona. Si escucha algo que no está de acuerdo expone su pensar, pero no rechazando como el agresivo, sino buscando una forma para lograr los resultados deseados de una manera más eficiente y eficaz.
La asertividad no se consigue expresando el desacuerdo, sino haciendo propuestas. De no tener la oferta de solución se puede proponer un camino para encontrarla. No tenemos que saberlo todo, sino pensar en cómo construir soluciones en conjunto.
En mi libro profundizo en la comunicación asertiva y en lo que la genera automáticamente, lo que he llamado "pensamiento asertivo". Es una condición de apartarnos de la posición de víctima y pensar de una manera que conduzca a las metas. No es decirlo de una forma diferente lo que nos puede llevar a encontrar soluciones, es pensarlo de una manera que genere aportes.


FRASE DE LA SEMANA
"Una queja muestra un desacuerdo, una propuesta busca efectividad."
Diego A. Sosa
Escritor, Coach, Conferencista y Consultor


sábado, 25 de enero de 2014

¿SOMOS VERDADERAMENTE HOMOS ECONOMICUS?



Desde el siglo XIX algunos defienden la teoría de que el Homo sapiens se convirtió en un ser que sólo piensa con respecto al dinero. Nace el término que supuestamente define al humano contemporáneo. La teoría es interesante, pero,¿es la realidad?
Ya el humano no consigue la comida de manera directa: ni cazamos, pescamos, criamos ni cultivamos para suplir nuestras necesidades de alimentación. El dinero se convirtió en el sistema de trueque y todos trabajamos por él. Tiene varios valores, el principal nos permite cambiarlo por lo que consumiremos.
Con el dinero acumulado podremos vivir cuando ya no podamos trabajar. También nos da estatus y nos permite comprar cosas que no cubren necesidades básicas. Hasta llegamos a creer que también podemos cubrir necesidades tan complicadas como las de estima.
La teoría inicial del Homo œconomicusdefiende que el humano trata de obtener la mayor cantidad de bienes, comodidades y lujos con la menor cantidad de trabajo que tenga que realizar. En una primera instancia, se adapta a la gran mayoría de las personas que conocemos. Pero sólo a primera vista.
El humano de hoy quiere obtener la mayor cantidad de bienes, comodidades y lujos, pero sólo se preocupa por el tiempo en que lo obtiene y no porque sea con la menor cantidad de trabajo que tenga que realizar. Yo diría que estamos tratando de conseguir lo mencionado, pero lo realmente importante es que sea a la mayor brevedad posible.
Trabajamos para ganar dinero y con él compramos los bienes, lujos y comodidades. Mientras más dinero ganemos debería traducirse en el tiempo en mayores adquisiciones. El gran problema cuando ponemos el factor prisa por delante es que pagamos más para adquirir lo mismo. La ecuación que define al Homo economicus se desvirtúa.
La mayoría del los humanos modernos busca la forma de utilizar el dinero de otros para lograr lo que los demás tienen. No me refiero a robar, sino a los créditos para bienes de consumo y lujos. Tomar prestado es muy fácil en nuestros días; el que tiene dinero sobrando lo pone a disposición de una institución financiera y, por un diferencial, ella la presta a los que quieren adelantar su consumo.
Para no confundirnos: Hay créditos que nos llevan a producir o que nos evitan pagarle a alguien, por ejemplo, el alquiler. Podemos llamarlas deudas buenas. No es a esas que me refiero en el párrafo anterior.
Si fuéramos fieles a la definición de Homo economicus, para salir de viaje reuniríamos mensualmente una cantidad de dinero, compraríamos un instrumento financiero para que el dinero fuera reproduciéndose y, cuando el monto fuera suficiente para hacer el viaje, lo hiciéramos. No confundir con el verdadero tacaño, él nunca haría el viaje.
En cambio,alguien nos habla que irá de paseo, nos entusiasmamos, vemos las posibilidades de la tarjeta de crédito, solicitamos un préstamo y salimos a comprar el pasaje. Volvemos del viaje y pagamos durante meses un monto que supuestamente no podíamos sacar cada mes para prever el gasto.
Como el dinero de otros cuesta, pagamos intereses. Si tomamos, como ejemplo, un crédito a un año, lo que costaría 120 termina costando 150. El viaje a su tiempo hubiese costado 10 mensuales, terminó costando 12.5. Contando con que pudo pagar la tarjeta de crédito sin financiarla... si no la pagó, el gasto se aumenta mucho más.

FRASE DE LA SEMANA
"Si quiero sacarle el máximo a mi dinero,debo gastarlo después que me lo gano."
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Escritor y Conferencista




miércoles, 22 de enero de 2014

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lunes, 20 de enero de 2014

INTELIGENCIA INTERPERSONAL - MIGOMISMO II (Libro)



Ya está disponible: 

MIGOMISMO II: Diego A. Sosa Sosa nos entrega en su decimotercer libro las herramientas de la inteligencia interpersonal. Hoy las relaciones humanas son esenciales en la vida. Necesitamos relaciones efectivas tanto en lo profesional como en lo personal. Convertir un grupo en un equipo de alto rendimiento o ser un vendedor exitoso dependerá de nuestras capacidades para relacionarnos. Es un libro novelado de muy fácil lectura e impregna muy útiles enseñanzas. Nos muestra el comportamiento humano con experimentos científicos modernos y análisis puntuales. Un grupo de amigos conversando y conociendo el norte de Alemania profundizan y detallan todo lo necesario para hacer que las relaciones humanas sean un factor de éxito en quien lea y aplique las herramientas que el autor nos traspasa.