domingo, 22 de noviembre de 2009

ESTRÉS PASCUERO

Cada uno tiene una forma diferente de disfrutar las Pascuas Navideñas. Lo malo es que cada uno quiere hacer que el otro disfrute a su manera y no lo deja disfrutar a la de él. Las Navidades también conllevan gastos, estrés, falta de tiempo, compromisos, obligaciones y muchos malos ratos.
Respetar a los demás es una de las mejores formas de hacerlos disfrutar, ya que podrán elegir su manera de disfrutar. No obliguemos ni hagamos que las personas se sientan obligadas a hacer algo, a ir a algún lugar a cumplir compromisos. Trato de hacer invitaciones, pero no hacer sentir mal al que no puede o no quiere asistir.
Muchas veces, el estrés lo construimos nosotros no sabiendo decir que no. No a invitaciones que nos ponen en compromiso, no a compromisos que nos causan estrés, no a personas con las que no nos gusta compartir, no a regalar cosas o a personas que no nos interesan, no a gastar el dinero que no tenemos o que podemos utilizar de una mejor manera.
Las mejores fiestas pueden pasarse en la intimidad de un buen grupo de amigos, de la familia, de allegados. Los mejores momentos no tienen que ser caros, tienen que ser agradables.
El mejor enero se pasa cuando el diciembre no representó excesos. Cuando nuestras finanzas no quedaron comprometidas, cuando nuestro cuerpo con cambió de peso, cuando nuestra salud no queda comprometida, cuando nuestra integridad física queda intacta, cuando no perdemos a ningún ser querido, principalmente por causa de algún exceso.
Disfrutar las fiestas no debe ser sinónimo de gastos, de excesos, de obligaciones, de compromisos, de estrés. Disfrutar es todo lo contrario, es sentirse bien, en diciembre, en enero, y el en resto del año.
¡FELICES FIESTAS!

Nos vemos la próxima semana


© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.

e-mail: Diego@DiegoSosa.info
WEB: www.DiegoSosa.info

FRASE DE LA SEMANA
“Disfruto cuando yo quiero; no cuando los otros me dejan”.
Diego Sosa

viernes, 6 de noviembre de 2009

¿CÓMO VIVO CON EL 90%?

Cuando le digo a las personas que pueden vivir con el noventa por ciento de lo que hoy viven, la mayoría dice que no es posible. Está claro, no lo han hecho durante toda su vida, es imposible imaginarse que se pueda. Sin embargo, muchos viven con ese porcentaje y hasta con mucho menos. Claro que no queremos vivir como ellos ¿o sí? Eso dependerá de cómo viven.
Pero le hago una pregunta: ¿Cuánto dinero tendría usted en el banco si hubiese ahorrado el 10% de todo lo que recibió en su vida? No olvide calcular el interés que generaría ese dinero mensualmente. Y recuerde que es interés compuesto, o sea, que el mes siguiente lo que ganó de intereses ganará más intereses. Sólo los intereses que generaría ese dinero le llevarían a vivir mucho mejor que lo que vive hoy.
Si no me he dado a entender; es una cuestión de largo plazo, pensar en vivir hoy al cien por cien es vivir mañana al cincuenta por ciento de lo que pudo haber llegado a vivir. Y aquellos que viven tomando prestado y pagando intereses de deudas de consumo, nunca vivirán una vida feliz, mucho menos llegarán a vivir al veinte por cien del potencial que llegaron a tener.
Si va a darse un gusto, contrólese y consuma el 90%. Salga una vez menos en el mes. Compre un poquito menos en el supermercado. Piense bien antes de comprarse una nueva ropa, sólo pregúntese si en realidad la necesita y la quiere y no que sea por un impulso. Cambie un habito de gasto por uno de educación. En fin, si invierte en ahorrar, podrá tener una gallina de huevos de oro.
Todo esto está muy bonito, pero la realidad es que pocos tienen la fuerza de voluntad para privarse de algunas cosas en la vida. Por eso le sugiero que haga algo muy simple y efectivo. “Páguese a usted primero”.
Sí, es simple... vaya al banco y abra una cuenta de ahorros, esa será su gallina de los huevos de oro. Cada vez que usted reciba dinero, el 10% irá a alimentar la gallina. Existen bancos que tienen productos que le pueden hacer esto automáticamente, esto es preferible porque no necesitará de disciplina. Si no es así, entonces usted tiene que convertir en un hábito el hacer la transferencia de ese pago que usted se hará.
Le aseguro que es simple y muy efectivo, le ha dado resultado a miles de personas que me han seguido y le aseguro que en poco tiempo se dará cuenta que el dinero comienza a trabajar para usted y no que usted vive en un estrés constante por no contar con suficiente dinero.
También le aseguro que nunca será feliz con lo que tenga, si no es feliz con lo que ha logrado. La necesidad de dinero es en pocas personas una necesidad de deficiencia, por lo regular encontramos más gastos para el dinero que recibimos. O sea, que el dinero extra no existe.
Nunca es tarde para comenzar. Además, podremos enseñar a los menores, así ellos tendrán mucho más que lo que jamás hubiesen logrado... es cuestión de costumbre.

Nos vemos la próxima semana


© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.

e-mail: Diego@DiegoSosa.info
WEB: www.DiegoSosa.info

FRASE DE LA SEMANA
“El mejor momento para sembrar un árbol era hace 40 años; el segundo mejor momento es hoy”.
Proverbio Árabe

domingo, 25 de octubre de 2009

SI GANO MÁS; ¿SALGO DE LAS DEUDAS?



Muchas personas entran en el carrusel de las deudas porque no ganan lo suficiente, mientras que otras lo hacen porque sus gustos están por encima de sus ingresos. La realidad, salvo aquellas personas que por un evento específico como por ejemplo una enfermedad, es que el principio de endeudarse siempre es muy parecido. Las personas no postergan la posibilidad de cubrir una necesidad, pero postergan el sufrimiento, que en este caso es el pago.

El cerebro humano está programado para evitar dolores, por eso las campañas publicitarias y las empresas hacen todo para postergar el dolor de sus clientes. El lema es disfrute ahora y pague después.

No hace tantos años que en la mayoría de los lugares se podía comprar y pagar luego sin que esto significara un dolor mayor. Aún podemos hacerlo, con la tarjeta de crédito. Sin embargo, muchos no tienen la disciplina necesaria y terminan pagando intereses por no utilizarlas de la forma debida.

Por otro lado están los créditos, estos generan intereses desde el momento que se toman, o sea que el dolor se intensifica con cada día que pasa.

Ahora bien, disfrutar por adelantado no es malo, lo incómodo es convertir esto en una bola de nieve, en un actuar constante, en una forma de vivir su vida financiera. Y es que siempre creemos que si ganáramos más no tendríamos necesidad de tomar prestado.

Le recuerdo que hace dos años posiblemente la mayoría de las personas ganaban menos que ahora. Ellos pensaban que ganando lo que ganan hoy estarían fuera de problemas financiero... la sorpresa es que hoy deben más que antes.

Esto sucede por una ecuación simple, el por ciento de los ingresos que usted gasta, será siempre igual. Conozco personas que ganan dos mil dólares y gastan mil setecientos, mientras su compañero de trabajo que gana lo mismo gasta dos mil trescientos. Y es que cada uno se acostumbra a vivir con un porcentaje específico de sus ingresos. Uno ahorra y el otro se endeuda.

Al cabo de unos años, el que gasta más de lo que recibe termina recibiendo menos bienes y servicios por el mismo dinero, ya que está pagando intereses por haber adelantado sus gastos en cierta cantidad de meses o semanas. O sea, compra menos, pero gasta más.

La ecuación es simple, gaste menos de lo que gana, salga de las deudas y comience a ahorrar... le aseguro que pronto tendrá un fondo que ganará dinero para usted y le podrá servir para cualquier emprendimiento que decida tener. No espere ganar más para que sus deudas desaparezcan, sin un cambio de actitud en sus finanzas eso nunca sucederá.


© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.

e-mail: Diego@DiegoSosa.info
WEB: www.DiegoSosa.info


FRASE DE LA SEMANA
“Ganar más dinero no te hace rico; gastar menos es la clave”.
Diego Sosa
Escritor y Orador Dominicano

martes, 20 de octubre de 2009

LO QUE SÉ Vs. LO QUE SOY


Las empresas tienen un método de selección que sirve para contratar. Está basado en lo que la persona sabe. A tal punto hemos llegado, que no invitamos prospectos que podrían ser interesantes para la empresa, simplemente porque no saben hacer bien una Hoja de Vida (Currículum Vitae, CV).

Para los departamentos de Recursos Humanos (RRHH), o Gestión Humana, es muy difícil contratar por lo que la persona es, no importando la cantidad de pruebas psicológicas que le hagan a los futuros colaboradores.

La cuestión está en que terminamos contratando a las personas por lo que saben, pero al momento que están dentro, tenemos que soportarlas o despedirlas por lo que son. Y aquí nace la paradoja de las contrataciones.

Para mí, lo que sabe una persona sólo me debe servir para ubicar el salario que le debo pagar y las posibilidades que tiene para desarrollar una función. Pero para decidir si lo contrato o no, depende más de una prueba como persona, ya que la permanencia en un equipo dependerá de su actitud y no de su aptitud.

Sería un poco ortodoxo, pero prefiero conocer una persona haciendo un deporte, en una cena o compartiendo unas bebidas, que por los resultados de pruebas psicológicas. Pero eso no es trabajo del departamento de Gestión Humana, eso es trabajo del supervisor que tendrá que integrar el nuevo colaborador al equipo.

Como empleados debemos cuidar nuestra actitud en el momento de nuestra contratación; y cuando digo cuidar, me refiero a que no disimule lo que usted en realidad es, porque si acepta el cambio de trabajo, puede correr el gran riesgo de mostrar luego quien usted es en verdad, y su futuro puede ser incierto.

Si usted siente que para que lo contraten tiene que aparentar ser otra persona, es porque usted tiene la convicción de que la persona que usted es no recibiría el empleo. O sea, que siente que no está conforme con lo que usted es. O que el criterio de contratación no estaría de acuerdo con la persona que usted representa.

De no estar conforme con su forma de ser, sólo usted podrá cambiarla. Por lo regular puede creer que es una persona aburrida, sin sentido del humor o poco comunicativa, entre otras tantas opciones de comportamiento.

Pueden ser muchas las razones, pero la buena noticia es que cualquiera que sea, usted mismo la podrá cambiar, ya que todas son cuestión de actitud en su vida. La actitud de ser feliz, la actitud de tener valores, la actitud de disfrutar lo que uno tiene, la actitud de ser lo que uno quiere ser, la actitud de ser servicial. Lo que tenga que ser en su parte profesional para mantener su empleo y disfrutarlo depende de su actitud.

La felicidad está en lo que uno tiene y es, no en lo que uno quiere y puede llegar a ser.


FRASE DE LA SEMANA
“Siempre ando por la felicidad; es que ella no es mi meta, es mi camino”.
Diego Sosa
Escritor y Orador Dominicano

lunes, 12 de octubre de 2009

Padres: Primero Genios, luego Ignorantes y por último Sabios



Decía Mark Twain; "Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años."

Creo que hoy las edades son un poco diferentes a la época que el autor escribió esta sabiduría, pero el sentido sigue siendo el mismo. Cuando somos niños, los padres son lo máximo, son los que más saben sobre la tierra, son los genios y son lo que querremos ser cuando seamos adultos. Luego pasa una época en la que los consideramos ignorantes por completo de lo que es la vida, rompemos el cordón que nos unía y nos llevamos decepciones increíbles. Pero cuando nacen nuestros hijos, comenzamos a ver la sabiduría de los progenitores, ellos pasan a ser nuestros asesores, los que tienen la experiencia, la verdadera sabiduría. Y hago un símil en lo que es el trabajo; los colaboradores y el jefe.

¿Por qué se rompe el cordón umbilical? ¿Podemos mantener esa unión? Muchos padres lo logran, por eso me atrevo a decir que es más parte del comportamiento que de la naturaleza. Mientras que otros padres logran romper el cordón de tal manera que nunca más se vuelve a considerar a los padres como los sabios.
Los adolescentes no han sido adultos, pero todos los adultos hemos sido adolescentes. Por lo que propongo que los adultos tratemos de entender más a los jóvenes, viendo lo bueno de ese época y pidiéndole menos a ellos que entiendan lo que es ser adulto.

Sabemos que la adolescencia es una época plagada de pensamientos revolucionarios, llena de descubrimientos, llena de influencias externas. Ya pasamos por ella, entonces no intentemos cambiar el comportamiento de los adolescentes, ayudémoslos a pasar por él. No podremos cambiar la naturaleza, los cambios hormonales... pero sí podemos mantener una comunicación con nuestros jóvenes, ser parte de sus asesores y guiarlos. Si nos oponemos a esta edad, nos estamos oponiendo a algo que sucederá y que no podemos cambiar.

Me resulta interesante escuchar a algunas personas decir; “¡qué edad tan difícil!” No importa la edad que uno diga que tienen los niños, siempre te dicen que es una edad difícil. Yo me he encontrado cada edad de mis hijos una maravillosa edad. Acompaño cada evolución, revivo mis años y los trato de ayudar a llevar los de ellos de la mejor manera. Sé las cosas que hice que hoy no haría, pero hoy soy adulto, a ellos sólo le puedo plantear las consecuencias de hacer una cosa otra.
Cada edad es la más bella, cada edad me llena de ellos y me llena de mí. “Aprovecha esa edad, después no querrán hacer nada contigo”. Una de las cosas que más separa a nuestros hijos de nosotros es querer que ellos hagan lo que nosotros consideramos bueno para ellos, o lo que queremos hacer nosotros y hasta queremos que hagan lo que nos hubiese gustado hacer cuando éramos niños, o lo que pensamos que hubiese sido bueno empezar con anterioridad en nuestras vidas para de adulto hacerlo mejor, como jugar tenis, ajedrez, golf o leer a Shakespeare. Cuando éramos jóvenes odiábamos tener que ir a lugares aburridos con nuestros padres, hacer paseos que eran sólo buenos para los adultos, no iban con nuestros intereses de diversión. Pero al crecer, queremos hacer lo mismo que hacían nuestros padres y pretendemos que nuestros hijos sean diferente de lo que nosotros éramos.

No es sacrificarse y no hacer nada, o sólo hacer lo que ellos quieren. Es que cuando tenemos hijos somos un equipo y más que plantearnos la idea de dividir, mejor es multiplicar. No nos gustará todo lo que ellos hacen, pero sí podemos hacer que nos guste algunas cosas que ellos hacen. Podemos planificar cosas donde todos nos divirtamos, y no sólo pensar en compromisos. En ocasiones hacemos cosas que no queremos hacer, y además los obligamos a ellos a hacerlas... cada vez que decimos, tengo que... es porque no queremos hacerlo.

Muchos padres se llevan a sus hijos a realizar sus actividades favoritas, deporte, actividades culturales, paseos... pero ¿nos preguntamos si en realidad eso es lo que ellos quieren? O ¿Le hemos enseñado la importancia de algunas de esas salidas?

Les aseguro que uno de los grandes retos que tengo en mi vida es hacer que la etapa de ignorante ante mis hijos no llegue nunca, y si llega, que sea tan corta que no la sienta... hasta ahora estoy disfrutando mi reto al máximo.
 
© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.

e-mail: Diego@DiegoSosa.info 
WEB: www.DiegoSosa.info

jueves, 1 de octubre de 2009

¿SON LOS VARONES AGRESIVOS?


Al sobrino de una amiga lo han llevado ante una jueza en los Estados Unidos porque estaba pintando bombas en el aula. En la escuela hubo evacuación, batallón antibombas y demás espectacularidades de lugar. Luego al niño lo declararon un caso de la justicia. ¿Es paranoia?
Sé que en ese país han pasado momentos muy difíciles con relación al terrorismo y viven en alerta casi constante. Pero me pregunto si es tan difícil la vida para un niño que crece en el mundo que hemos creado, el que nos rodea, el que nos venden en cada esquina y hasta dentro de nuestras casas.
Voy un poco a la historia: Los hombres salíamos a cazar desde que podíamos y nos pasamos cuatro y medio millones de años haciéndolo. Nuestro cerebro quedó programado para la caza y la lucha... lamentablemente no hemos evolucionado lo suficiente para que los niños nazcan sin ese espíritu que antes era de conservación.
Hoy el hombre ha creado deportes que buscan imitar lo que era la caza, la lucha y hasta la guerra. Esos deportes son muy sanos y llevan a que uno mantenga ese estímulo en nuestro cerebro y hasta que evolucionemos en esta nueva realidad. Pero otras actividades no son tan sanas.
Si dejáramos a un grupo de bebés en una isla desierta, al crecer un poco, las niñas jugarían a ser las madres y atender la casa, mientras que los niños jugarían a cazar, la pelota y todo lo que le lleve a actividad física de cálculo de movimientos y destrezas mecánicas.
Los EE. UU. están en guerra, mandan a sus jóvenes a pelear, les enseñan el arte de defender su país y la paz mundial... lamentablemente es a base de balas y explosiones. Dice Arjona que en ese país nórdico “a los 18 eres un niño para un trago en un bar, pero todo un hombre pa´ la guerra y pa´ matar”. Y cuando un niño es dinámico lo declaran con síndrome de deficiencia de atención y lo llenan de fármacos convirtiéndolo en lo que no es, un niño pasivo, para que sus padres puedan vivir más tranquilos.
Los varones están programados para la lucha, lo único que la de hoy debería ser otra diferente a la que nos están pasando en la televisión, en los juegos de computadora y consolas, la que traen hasta los teléfonos móviles. Los varones somos más agresivos desde la formación, nuestro cóctel de hormonas nos prepara para la lucha... llegará el día que habremos evolucionado y terminaremos con esa necesidad que en nuestra sociedad ya no es necesaria. La lucha de hoy se da a otro nivel, el intelectual; preparemos nuestros jóvenes para esa batalla.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

RELACIONES EN EL TRABAJO




¿Dónde está la frontera? En los trabajos se dan dos tipos de relaciones; la personal y la profesional. Por lo regular tenemos problemas con la persona, pero esas dificultades nacen de la relación con el profesional. Aunque también hay problemas del tipo contrario, cuando la relación personal se pasa a la vida con el profesional.
Tratar de trabajar todo el día con una persona y sólo tratarla en el nivel profesional es un desperdicio de recursos, nunca se dará la química y estaremos todo el día sólo trabajando sin estar viviendo. Y es que las relaciones humanas nos hacen vivir, mientras que el trabajo como robot nos quita vida... nos hace odiar los lunes.
Es recomendable conocer personalmente a los compañeros de trabajo, saber qué les gusta, saber si tienen familia, si están bien, si tienen algún problema. Al conocernos podemos llevar un día mucho más ameno, lleno de la persona, ayudando cuando es necesario, dándole un espaldarazo cuando sea el momento indicado.
Lo complicado es encontrar la frontera, ya que podemos confundir los roles, y aquí quiero referirme al caso contrario, cuando no se diferencia entre lo que es la relación profesional y la personal. Incluyo a los familiares, amigos y relacionados sentimentales.
Casos que ameritan cuidado especial son los que derivan de jerarquías personales idénticas (por ejemplo amigos o parejas) pero que en el trabajo tienen diferente jerarquía. Lo que debemos tener en cuenta es que en la oficina la jerarquía es profesional, tenemos que respetar esa jerarquía a como de lugar, no mezclar la relación... de lo contrario la empresa no funcionará como es debido y terminará habiendo un problema personal.
Lo mismo vale para el que está por encima en la empresa, no puede confundir la relación personal con la profesional. Ser jefe no puede llevar un conflicto personal. Sé lo difícil que es separar los roles, pero, más difícil es mantener las dos relaciones en el peor de los estados... ¡no vale la pena!
Muchas empresas prefieren no tener familiares ni parejas trabajando en el mismo departamento, otras hasta prohíben las relaciones de pareja dentro de la misma empresa... y es que pocos pueden llevar una relación profesional armoniosa y separada de la relación de la casa. Uno no quisiera ser tan tajante, pero la realidad es que los problemas de la casa se terminan llevando a la oficina y viceversa.
En resumen; sugiero que conozcamos a nivel personal a nuestros compañeros de trabajo, esto no quiere decir que tenga una amistad, pero sí que sepa qué le molesta y qué le agrada... al final de cuentas pasamos más tiempo con ellos que con nuestra propia familia y mejores amigos. De la mima forma, sugiero que si trabaja con familiares, amigos o parientes, separe los roles y le dedique a cada uno su tiempo y sus emociones, respetando las jerarquías y no mezclándolas para evitar dañar ambas.

Nos vemos la próxima semana


© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.

e-mail: Diego@DiegoSosa.info
WEB: www.DiegoSosa.info

FRASE DE LA SEMANA
“Relacionarse con los demás lleva tiempo; no relacionarse es perder el tiempo”.
Diego A. Sosa
Escritor y Conferencista