jueves, 28 de julio de 2016

NO DECIR ALGO QUE NO SERÁ OLVIDADO (Audio)


La idea no es guardar silencio, sino pensar las cosas de manera asertiva para conseguir los objetivos deseados. Más en mi audio de esta semana.




El tema por extenso lo puedes tener en mi libro: Migomismo - Su Inteligencia Emocional Interna

Por:  Diego A. Sosa

martes, 26 de julio de 2016

LA TRAMPA DEL ÉXITO

No es mía esta frase o principio; la he visto atribuida a varios autores, por lo que no puedo decir aquí quién es el dueño real. Refiere cómo algunas personas y empresas triunfan y luego se acomodan, lo que termina cavando su propia tumba de éxito.
Tengo un cliente que ha sido triunfador desde pequeño. Salir de la pobreza y crear una empresa que da de comer a muchas familias es un referente en cualquier lugar. Ahora en la empresa luchan contra la corriente que trata de llevárselos. Se aferran a su triunfo, a la fórmula que hizo al fundador ganador.
En primera instancia podría verse así, pero la realidad que veo es que su éxito no es lo que tiene, la composición de su negocio no es la carta triunfadora, sino lo que hizo que su negocio triunfara… estar siempre buscando soluciones para los clientes del lugar, no el negocio como tal.
Muchas personas luchan para conseguir un buen empleo, batallan para subir en la institución y al llegar a una cúspide solo lidian para aferrarse a esa posición. Aquí vemos de nuevo el caso: lo que los llevó a esa zona fue su espíritu de superación, la lucha constante por una mejor posición y demostrar la capacidad de mejora constante… no la posición en sí.
El principal problema es haber creado una zona de confort amurallada cuando el triunfo fue alcanzado. Una pared inflexible aparenta en primera instancia una seguridad de afuera hacia dentro; por otro lado, no nos permite crecer. El lugar dentro se reduce cuando crecen las necesidades y el aire se reduce.
Cuando no nos gusta algo que sucede o podría suceder, una útil emoción nos avisa que debemos hacer algo para cambiar o afrontar el cambio que se aproxima, el temor. Como explico en mi libro Migomismo todas las emociones son útiles, está en nosotros entenderlas y sacarles el provecho que ellas quieren que les saquemos.

Volver a los inicios es lo que recomiendo; pensar una y otra vez en la fórmula triunfadora… la real, la que nos hizo exitosos, la que nos ayudó a generar los cambios o a hacernos cargo de los que llegaron. ¿Puedes ver en tus inicios cuáles acciones te dieron buenos resultados y adaptarlas al hoy para generar cambios en lo que no estás conforme como es?

Consultor, Coach, Escritor y Conferencista

sábado, 23 de julio de 2016

...TE LO VENDO.



En estos días mi hermana me llamó exclusivamente para contarme una anécdota de un hecho que recién le había ocurrido. Visitaron a unos relacionados y su hija de diecinueve años jugaba en un futbolín. “Qué bueno está este juego” dijo emocionada. “¿Te gusta? Te lo vendo”, le dijo el niño de seis años, dueño del juguete.
─¿En cuánto?
─Dame diez mil pesos.
─No tengo dinero.
─¿Cuánto tienes?
Es para mí muy interesante como un niño de seis años ya está afinado para hacer negocios. Claro que a esa edad es peligroso, podría vender cosas que no le pertenecen… ciertamente me asusta.
¿La parte buena? Queda demostrado que no importa la edad, siempre se puede aprender a negociar; herramienta más que importante para la vida… siempre digo que el que sabe vender no tiene derecho a pasar hambre.
Muchas personas tienen miedo a las ventas, piensan que no están hechas para ellas y rehúyen. La mayoría tiene miedo al rechazo; otros son tímidos y no quieren enfrentar la necesidad de hacer contacto con un desconocido; algunos temen que los amigos les salgan corriendo; unos cuántos odian a los vendedores buhoneros, esos que le venden arena a un árabe en medio del desierto, etc.
Vender es parte del día a día; vendemos ideas, posiciones, deseos, etc. Si quiere que un hijo haga algo es mejor venderle que obligarlo. Si se lo impone estará consiguiendo su objetivo en ese momento, lo llevará a tener que imponer su voluntad cada vez que quiera se repita la acción. Cuando logre venderle la idea, estará mucho más cerca de que, cada vez que se presente la situación, él lo haga como usted quiere.
Imponer no es vender; engañar para que mi producto salga y yo ganar dinero tampoco es la mejor forma de vender. Debemos cubrir necesidades, ya sea con un producto, un servicio o una idea. La otra persona debe sentir que logra lo que necesita… que no siempre sepa que lo necesita es el gran detalle. Muchas veces tendremos que encontrar cuál es la necesidad real, hacerle entender esa necesidad y luego la persona estará dispuesta a escuchar lo que tenemos para cubrir dicha necesidad; nunca antes de eso, como explico por extenso en mi libro: Ventas, Oratoria y Lenguaje del Cuerpo.
Volviendo al vendedor prematuro que dio pie a este escrito, no crea que estoy de acuerdo con su forma. Me parece que es demasiado intenso y podría llevar a problemas el que quiera vender todo lo que a otro le interese: Espere a leer cómo siguió la historia para que disfrute. Ponerle atención a tiempo y lograr un buen equilibrio sería lo más productivo. ¿Cómo? El caso no es fácil, pero yo diría que debe tratarlo profesionalmente.
─Dame una galletita─ le dice un adulto.
─Te la vendo.
─¿A cuánto?
─Tres por diez pesos.
─No tengo ese dinero.
─Vamos a hacer una cosa, te doy las primeras dos de gratis, a partir de ahí me las pagas.
Le entrego dos galletitas. Al cabo de un tiempo fue y le regaló otra. Cuando el adulto se retiraba le dijo:
─Me debes 10 pesos.

FRASE DE LA SEMANA
“Vender por vender no es vender, es simplemente satisfacer al vendedor”
Coach, Consultor, Conferencista y Escritor


viernes, 22 de julio de 2016

¿SON TAN MALAS LAS MENTIRAS?


“Manita, te ves horrible”. Le escuché decir a una amiga a su querida pariente.
Supongo que fue fácil expresarlo por la confianza que se tienen. La pregunta que me hago es: ¿Siempre debemos decir la verdad, solo la verdad y nada más que la verdad?
Esconder la verdad puede ser considerado como mentira y, en la realidad, muchas veces la escondemos a pesar de preguntas directas. En ocasiones es por no generar en los demás algún sentimiento feo, mientras que en otras es por no delatarnos en algo… gran diferencia.
Estudios recientes han arrojado resultados muy interesantes. Los grupos que en los experimentos siempre se decían la verdad, a pesar de que no se les preguntara, no lograron una unión fuerte. Mientras que aquellos que se guardan algunas informaciones lograron en los experimentos una empatía mucho mayor y una dinámica más productiva, pasando de ser grupos a convertirse en equipos con mayor facilidad.
Considero que si la verdad lleva a una mejora puede ser expresada. Si la pensamos o será percibida como crítica (no creo en la crítica constructiva, no deja de ser crítica) no tiene ningún sentido que sea expresada… a pesar de ser considerada una verdad.
En mi libro Migomismo II explico con profundidad el tema de la comunicación asertiva. Uno de los grandes problemas que tenemos es creer que nuestro parecer es la verdad. Por otro lado, no nos ponemos en los zapatos de los demás.
La hermana de mi amiga podía estar dando prioridad a otras cosas que no fuera a maquillarse. La expresión “te ves horrible” no ayuda en nada más que a profundizar el mal momento emocional que la persona quizá estaba pasando.
No dejemos de lado la forma en que nos expresamos. Estoy seguro que mi amiga quería que su hermana cambiara el aspecto, pero su tono fue desastroso para lograr su objetivo. La respuesta vino cargada de defensa y una discusión evitable se desató. Una muralla creció entre las dos y el mandato de cambio de aspecto fue tomado como una ofensa, variadas disculpas llovieron por encima del muro, para luego pasar a reproches como: “Como si tú siempre anduvieras así como hoy” y cosas por el estilo.
Podemos hacer llegar nuestra observación, la clave es dejarle al otro el libre albedrío de usarla o no. ¿Se atreve a cambiar su próxima crítica por una observación?

lunes, 18 de julio de 2016

UN “HOLA” DICE MUCHO

Recientes estudios han demostrado que al saludar con un “hola” solemos revelar demasiado sobre nosotros y por el momento que estamos pasando. De la misma manera conseguimos percibir informaciones importantes de los que nos saludan.
El lenguaje se divide en tres partes:
El lenguaje verbal: Nos trae el contenido de las palabras, hablada y escrita, viene dado por las palabras mismas. Para entender el mensaje que traen solo debemos conocer las palabras y su sentido.
El lenguaje paraverbal: En lo escrito se habla de leer entre líneas, y en lo hablado lo percibimos por las entonaciones y la utilización de alguna palabra extra. Es el sentido que entendemos de lo que se siente pero no se dice. Como aquella famosa frase: “Estás muy bonita, hoy”.
El lenguaje corporal: Casi imperceptible pero más que revelador. Nos transparenta lo que siente el emisor. Fruncir el ceño, estirar los labios, rascarse la cabeza, etc. Cada movimiento tiene una razón y devela nuestras emociones, como explico por extenso y en detalle en mi libro: Ventas-Negociación, Retórica-Oratoria y Lenguaje del Cuerpo.
Regreso al experimento del “hola”: Al responder el teléfono podemos subir el tono al pronunciar la última sílaba, esa sencilla entonación es percibida por las personas de una forma muy peculiar. Cuando es un hombre se interpreta en el subconsciente como una persona que inspira confianza; lo más interesante es que es así solo cuando el emisor es un hombre. En el caso de ser una dama se siente que inspira confianza cuando baja el tono en la última sílaba.
Cuando sentimos un hombre con voz ronca, dicen los encuestados, que lo perciben como una persona dominante. Mientras que las mujeres con voz fina son las que dan la impresión de ser las que llevan el mandato donde actúan.
Podemos descubrir mucho con las entonaciones, es como escuchar entre frases. Este experimento trae conclusiones contundentes, pero no se ha comprobado aún si la percepción es congruente con la realidad, o sea, que los hombre de voz ronca tienden a ser dominantes, por ejemplo. Lo más importante es que estemos conscientes de cómo nos perciben para tratar de no conseguir puntos negativos en las primeras impresiones. Recuerde que hay solo una oportunidad de dar una primera impresión… y es cada vez que hay la ocasión de darla.
Es bueno escucharse, ¿se atreve a hacer la prueba?

Consultor, Coach, Conferencista y Escritor


domingo, 10 de julio de 2016

SOMOS GUIADOS POR OBJETIVOS

Muchas veces solemos sentirnos perdidos; normalmente es por no tener claro nuestro próximo paso, el que formará parte del batallón de pisadas que nos llevará a nuestra meta. También debemos tomar en cuenta que a los que guiamos no los mueven o motivan los mismos objetivos que a nosotros.
No es productivo confundir lo que en realidad queremos, tampoco pasar por alto qué deseamos. Empadronar los sueños es el primer paso de la larga y divertida caminata que debemos emprender. Siempre recomiendo listar los sueños y objetivos; profesionales y personales; a corto, mediano y largo plazo.
Es importante soñar, pero para convertir un sueño en realidad estamos obligados a despertar… quedarnos soñando sería nunca vivir tan lindo pensamiento. La siguiente etapa, un vez despertamos, es planificar lo que deseamos; luego debemos dar pasos para lograr el objetivo.
También planificamos logros para nuestros hijos; pensamos que lo deseado para ellos debe motivarlos a dar los pasos: Buenas notas, estar entre los mejores en algún deporte, etc. Nos sorprendemos cuando no consiguen lo que queremos, pero muchas veces no nos preguntamos si en realidad ellos desean lo mismo que queremos para ellos, o por lo menos, si está dentro de sus prioridades.
Algunas cosas debemos hacerlas aunque no sean nuestra motivación; para lograrlas les pongo decisión y disciplina. ¿Cómo ayudar a nuestros hijos y colaboradores? Lo importante no será motivarlos, sino guiarlos a lograr lo mejor sin intentar la perfección. Obtener resultados puede ser más efectivo que buscar los mejores resultados.
¿Sería ser conformista recibir una nota buena y no excelente? Para mí lo importante es donde me lleve esa nota. Si es importante para facilitarme la entrada a la universidad creo que debe ser prioridad. Si la nota es solo para satisfacer necesidades de autorealización, diría que debemos buscar una motivación diferente, mucho más energizante, como explico en mi libro ¡Alcanza la Cumbre!

Buscamos resultados y eso nos motiva; el objetivo propuesto no debería ser castigo (como el látigo utilizado para domesticar al burro). Pienso que es mejor el método del pescado que le obsequiamos al delfín cuando aprende o muestra un truco. Aunque tampoco estoy de acuerdo con las recompensas otorgadas por realizar un deber… es peligrosa la costumbre de movernos por premios. ¿Se atreve a encontrar un motivo que lo mueva o mueva a alguien a lograr un objetivo?

¿SOMOS VAGOS POR NATURALEZA?

La vagancia tiene diferentes niveles y, como casi todo en la vida, diferentes ángulos de visión. El humano siempre ha inventado herramientas para conseguir más con menos esfuerzo. ¿No es magnífica y creativa la vagancia?
Lo que para algunos es falta de movimiento, para otros es una posición de felicidad y confort. No todos somos iguales ni vemos las cosas de la misma manera. Los hombres solemos ser más conformistas, desde el punto de vista femenino; mientras que para nosotros es un simple estado de recuperación de energías para conseguir el próximo objetivo.
Millones de años de evolución no fueron suficientes para adaptarnos a la velocidad de cambios que tenemos hoy. Volvamos atrás. Hace tres millones de años el hombre cazaba y pescaba; su función era alimentar y defender a su familia. Salía en busca de la presa e inmediatamente la conseguía regresaba a la comarca. La mujer cuidaba el hogar, recolectaba, criaba y era la encargada de las relaciones públicas.
Un hombre que conseguía un faisán a las 9 de la mañana se convertía en un estorbo al regresar al hogar. La mujer hubiese deseado que ayudara con la crianza o alguna otra cosa, pero hacerlo lo presentaría menos masculino; no podía arriesgarse a perder su gran imagen de macho delante de la manada. La solución hubiese sido seguir cazando, pero: ¿Cómo traería las presas? ¿Qué harían con ellas? No había transporte ni mucho menos la forma de conservarlas por mucho tiempo.
Aquí inicia la vagancia a crear. Para poder transportar a mayor velocidad y con menor esfuerzo el humano inventó la rueda. Para conservar la comida y no tener que cazar todos los días buscó la forma de preservar la comida, como por ejemplo en sal… quizá fue un descubrimiento de casualidad, pero la vagancia lo llevó a perfeccionarlo.
A la madre que piensa que su hijo es vago por no querer estudiar para sacar las mejores notas le tengo una mala noticia: La naturaleza de la mayoría de los que nacimos con el sexo masculino es buscar resultados satisfactorios con el menor esfuerzo. Para la gran masa de nosotros, cuando somos muchachos, es más importante hacer deporte que estar en el cuadro de honor. Y peor, el hombre prehistórico sigue gobernando nuestros instintos… orientados a la conquista de aquellos tiempos. La mujer elegía al hombre que ella pensaba le cubriría sus necesidades de alimentación (básicas), las de procreación (entregándole los mejores genes para sus crías) y las de seguridad (protección contra peligros).
La mejor forma para el hombre de las cavernas demostrar sus mejores genes no era con pintura rupestre, sino con habilidades para cazar y pelear… Aún hoy, la programación en muchos se mantiene, pensando que un cuerpo fuerte y sobresalir en los deportes es más importante que sobresalir en lo académico… como si la comida y la seguridad no fueran ya una cuestión de capacidades para traer dinero a la casa. Mi conclusión es que tenemos varios pasos atrás en la evolución… al igual que las damas que eligen el hombre como hace tres millones de años.
Lograr que los muchachos se enfoquen en evolucionar debe ser una prioridad. El cerebro de tendencia vaga debe utilizarse para crear y no sólo para utilizar los atajos creados por otros… los que se quedan con el dinero de cubrir necesidades.
Más en mi libro: ¡Alcanza la Cumbre!

FRASE DE LA SEMANA
“Quien no quiere hacer mucho esfuerzo debe esforzarse en crear la mejor forma de alcanzar su objetivo”

Conferencista, Coach, Consultor y Escritor