viernes, 11 de diciembre de 2015

EQUILIBRIO ENTRE TRABAJO Y FAMILIA (II) (Audio)

Lograr el equilibrio en la vida es mucho más importante de la importancia que casi todos le damos. Aquí algunas herramientas más que que sigas en el mejor de los caminos...

lunes, 7 de diciembre de 2015

FILTROS DE COMUNICACIÓN


El cerebro humano es muy complejo, los mensajes que recibe los decodifica de inmediato y los traduce. Dependiendo de los filtros que cada uno porte puede llevarlo de un descubrimiento de una verdad oculta hasta una aceptación de un mensaje demasiado bien codificado. Cuando dominamos la retórica y conocemos nuestros filtros, conseguiremos convencer a los demás y tomar decisiones propias sobre las informaciones que nos presentan los demás.
Algunos filtros son:
Experiencias: No es lo mismo escuchar de una acción por primera vez que haberla vivido. Hace unos días una señora denunció que le vendieron un lingote de oro falso. Podemos estar seguros de que ni a esa señora ni a nadie de su familia le podrán vender oro nuevamente… quizá puede ser verdadero, pero la experiencia vivida no le dejará aceptar las mejores de las argumentaciones.
Conocimientos: El que sabe lo que cuesta un lingote de oro y lo difícil que es hacerse o vender uno, seguro que no aceptará argumentos de los pillos mencionados anteriormente. De la misma forma, cualquier materia que dominemos nos dará municiones para rebatir en una discusión al respecto. Hoy tenemos muchos especialistas de internet que lo saben todo, lo que también impide que se hagan diálogos que aporten ya que cada uno tiene su convencimiento, aunque muchas veces las fuentes no son las más profesionales, contienen errores, o son versiones… cuando no es que se han malinterpretado.
Momento emocional: Una persona pasando por un momento de tristeza no es lo mismo en una conversación que una que está perdidamente enamorada. Una tiene hormonas depresivas corriendo por su sistema y la otra está dominada por las de la felicidad. La tristeza no deja que los argumentos lleguen, mientras el otro lo acepta todo.
Capacidad de discernimiento: Las personas que utilizan el raciocinio por encima de las emociones le dan más peso a los factos que a los argumentos. Toman las informaciones y le quitan todo lo que pueda hacer ruido. Tratar de convencerlas con argumentos y repeticiones las lleva a desconfiar de lo que se las intenta convencer.
Autoridad: Cuando alguien es presentado como un experto en un área y sus palabras nos convencen de que lo puede ser, le entregamos la autoridad y le creemos con más facilidad. Sus argumentos son recibidos con menos obstáculos y no serán filtrados con rigurosidad.
Para vencer cada tipo de filtro debemos utilizar diferentes técnicas de retórica. En mi libro; Ventas-Negociación, Retórica-Oratoria y Lenguaje del Cuerpo encuentra mi método por extenso del uso del convencimiento a través de la palabra hablada y escrita. Debemos conseguir con cada interlocutor que sus filtros trabajen a nuestro favor.

FRASE DE LA SEMANA
“Para convencer a otro, antes de argumentar tengo que conocer mucho de él”
Diego A. Sosa
Coach, Escritor, Consultor y Conferencista


sábado, 5 de diciembre de 2015

SI NO AHORRÓ, NO SOBRÓ

Uno de los comportamientos más arraigados en el tema de las finanzas personales es la idea de ahorrar de lo que sobra. Lamentablemente, el dinero que no se guarda es moneda que se desvanece sin uno saber en qué. Yo digo que considere el ahorro un gasto obligatorio y no le será difícil ponerlo aparte.
¿Ya salió con dinero en el bolsillo y dijo: Solo voy a gastar lo que llevo? La realidad es que si llevaba más, también lo gastaba; ¿y si hubiese llevado menos? Le aseguro que si sale con la misma determinación tampoco hubiese gastado más de lo que llevó.
El problema es que así también manejamos nuestro presupuesto familiar. Recibimos el salario o nos hacen un pago... comenzamos a gastar de acuerdo a lo que va quedando en la cuenta. ¿Se ha dado cuenta que los primeros días después de cobrar gastamos más?
Siempre digo que usamos el salario como la pasta dental: En los primeros días, el tubo parece vaciarse con tanta rapidez que pronto aparenta no quedar nada. Comenzamos a apretar desde abajo con tanta decisión de conseguir la última gota que nos sorprendemos cuánto rinde el poquito que quedaba. No es que llega Jesucristo y la multiplica, es que comenzamos a utilizar la cantidad realmente necesaria, sin desperdicios.
A través de publicidad nos han hipnotizado, nos muestran cómo hay que usar mucha pasta dental, la que va a caer casi siempre al lavamanos apenas comenzamos el cepillado. Cepillos repletos del producto se ven preciosos en la pantalla y sin darnos cuenta así lo hacemos en nuestro cuarto de aseo. La verdad la conocemos cuando el tubo está casi vacío, un poquito sobre el cepillo nos sirve para una gran limpieza bucal.
Lo mismo nos pasa con lo que tenemos en la cuenta. Hemos tomado el dogma de que una gran vida es gastar el dinero... fíjese, no es en qué lo gastamos, es gastarlo. Salir a comer, comprar chucherías, brindar, etc. Lo más importante es mostrar que hay abundancia, que no estamos en escasez. La verdad llega el día que se daña el vehículo, se enferma un hijo, o cualquier otro gasto que llega inadvertidamente. Como nos gastamos el dinero al recibirlo, no tenemos para lo que llamamos un imprevisto, que en realidad era totalmente previsible. El dinero que debió estar disponible le hubiese evitado tener que tomar prestado. O sea, la persona se comió, bebió, jugó, brindó, etc., la medicina del hijo.
Al siguiente mes tendremos que sacar parte de lo recibido para pagar los intereses del “imprevisto”. ¿Tiene capacidad de sacar parte de su dinero para pagar esos intereses? Claro que sí. ¿Ve que su capacidad de ahorro estaba? Lo único que prefirió gastar sin pensar, antes que prever conscientemente.
¿De dónde sale el dinero de pagar la cuota del préstamo? De los desperdicios; de esos que tenemos si somos indisciplinados, de los que pensamos que aumentan nuestra calidad de vida, de los que no nos damos cuenta... de los que en realidad nos quitan la posibilidad de aumentar nuestra calidad de vida cuando nos evitan pagar intereses por utilizar el dinero de otros, ya sea para resolver un problema o para hacer un buen negocio.
Como explico en mi libro Arco Iris Financiero, hoy hay mucha facilidad para quitar el dinero se su vista desde que entra. Haga una transferencia automática programada a una cuenta que usted no tenga tan a la vista.

FRASE DE LA SEMANA
“El dinero sobra cuándo lo ponemos fuera de nuestro alcance”
Diego A. Sosa
Conferencista, Consultor, Coach y Escritor


miércoles, 2 de diciembre de 2015

HÁBITOS FINANCIEROS DE SOLTEROS EXITOSOS (Video)



  • ¿Por qué un soltero gasta en unas cosas y en otras no?
  • ¿Cómo conseguir que parte del ingrese se convierta en capital?
  • ¿Para qué necesita un soltero un capital?
  • ¿Con qué iniciaría alguien un negocio?
Muchas respuestas en esta entrevista...


lunes, 30 de noviembre de 2015

"DE AQUELLOS POLVOS VIENEN ESTOS LODOS"


Este viejo refrán me lleva a analizar cómo vivimos quejándonos de lo que pudimos ver con tiempo en qué se convertiría. Y más importante aún, cómo vamos a actuar con los polvos que podemos ver hoy y sabiendo que si les llueve serán lodazales difíciles de pasar.
Vivimos en una prisa constante, en un inmediatismo extremo en vivir el hoy y quejarnos de él; quisiera que bajemos un poco la marcha y nos demos cuenta de cuántas cosas están en nuestras manos ahora para lograr un futuro mejor.
Las empresas están obligando a sus colaboradores a que se olviden de construir el futuro de la misma porque lo importante son los números del cierre del mes que están viviendo. En esta prisa ponen prioridad en el número del mes en curso y le quitan la esencia al negocio: cubrir necesidades al cliente. Muchos se concentran en 'crear necesidades' al cliente sin pensar que luego éste no querrá entrar en su tienda u oficina, ni querrá verle cerca de la suya. Le venden cosas que no cubren sus necesidades reales en el orden de prioridad que deben. El mejor ejemplo de esto es el recién pasado viernes negro, donde la mayoría de lo que se compra es por emoción y no con una decisión racional. Las personas compran cosas porque están en rebajas de poco tiempo y hasta toman dinero prestado, sin ver que otras necesidades prioritarias no están cubiertas Cuando no puedan pagar o no consigan cubrir otras necesidades primordiales podrán decir de cuál polvo viene el lodo que los atolla.
En el área personal lo vemos a diario, desde la crianza, pasando por nuestra salud y llegando hasta nuestras finanzas. Cuando aceptamos comportamientos de nuestros hijos o no le ponemos la atención necesaria, sabremos de dónde sale el lodo. Cada paso dado tiene consecuencias, pero cada paso que no damos tendrá mayores repercusiones. La relación de pareja es típica para tomar en cuenta con respecto a nuestro refrán de hoy; vemos cosas que están pasando y no tomamos acción, o ni siquiera nos fijamos en lo que está pasando por vivir el día a día sin disponernos a forjar el futuro.
La idea es que reconozcamos qué pasará si dejamos que el polvo se acumule en un lugar donde seguro lloverá, sabiendo que el agua lo convertirá en lodo. Muchas cosas se pueden evitar o corregir a tiempo. Comportamientos de los hijos por falta de vínculos emocionales, por llamar la atención ya que se sienten desatendidos, etc. Enfermedades que nos dan señales a tiempo, o que con simples chequeos preventivos pueden ser descubiertas prematuramente. Alejamiento de la pareja por motivos que pueden generarse en nosotros o en ellos, pero que con las acciones necesarias pueden evitar en el futuro una separación definitiva
Son muchos los lodazales que podemos evitar por ocuparnos de ellos cuando aún son polvos y los vemos. En mi libro Mi Binomio trato a profundidad los temas de la prevención, el manejo de los cambios y la toma de decisiones, entre otros;  herramientas ideales para crear el futuro de corto, mediano y largo plazo en el que quiere vivir.

FRASE DE LA SEMANA
Las señales vistas a tiempo son buenas; las acciones tomadas son mejores
Diego A. Sosa
Coach, Conferencista, Consultor y Escritor

sábado, 28 de noviembre de 2015

UN PLATO DE COMIDA POR UNA SONRISA

Siempre he dicho que elegir el trabajo que tengo me llevó a poder repartir y quedarme con más (conocimiento). De manera general, dar puede llevarnos a quedar con menos. Por otro lado, tener la posibilidad de repartir aquello que ya no nos cubrirá una necesidad es algo bueno, y si le cubre una necesidad a otro es más que grandioso.
Mi sobrina María Elena vio el año pasado con mucha tristeza cómo el día de Noche Buena mendigos buscaban en la basura. Más desvastada quedó al pensar cuánta comida nos sobra a los que podemos comprarla… y cuánta va a tener a la basura, lo que también sabían aquellos mendigos navideños que registraban entre los escombros para conseguir alimentos en un día que debería ser especial.
Siempre pensamos que somos pobres, no importa que estemos entre el cincuenta por ciento que más dinero ingresa de un país. La riqueza material es relativa. Conversaba con mi hermano al respecto y sacamos historias de muchos que dicen que viven peor… la realidad es que ya no pueden viajar fuera del país como antes, al último bautizo que le invitaron no pudieron llevar a toda la familia; a esto le llaman vivir peor y ser pobres.
En un mundo cada vez más individualista estamos comparándonos cada día más intensamente con los demás, pero no con todos, sino con los que están por encima en lo que nos gustaría lograr o tener. No pensamos en los que tienen menos… no deliberamos respecto a la gran mayoría.
Sentirse bien por lo logrado es fantástico. Sentir que ayudamos a los demás sin esperar nada a cambio es mejor aún. Y si ni siquiera necesitamos gastar me parece que a muchos le resultará que al final de cuentas da, pero se queda con más.
Mi sobrina tiene una iniciativa de que cambiemos “Un plato por una sonrisa” (puede encontrar más información es en las redes bajo el código #1x1). El día de Noche Buena sirva un plato y llévaselo a alguien que no conozca… la sonrisa que tendrá será mucho mayor recompensa que el dinero que alguien le pueda pagar por él.
Le reto a que lo haga, a que saque una foto de la persona con o sin sonrisa y que la ponga en su muro, retando a algunos amigos a que lo imiten, no por mostrar su buena voluntad, sino para que multipliquemos tan buena acción.
“Podemos llevar esto a cualquier día”, me dijo María Elena; “si comes en un restaurante y sobró comida, que no te dé vergüenza pedir que lo empaquen; lo llevas contigo y se lo das a un guardián o a otra persona… quizá no ha comido o con eso no tendrá que comprar o pedir alimentos.”
Las emociones que suelen llamar positivas (no me gusta llamarlas así por no considerar las otras negativas) se deben perseguir a cada momento posible. La felicidad, por ejemplo, no debemos pensar que es un fin, considero que es el camino a ella lo que debemos disfrutar. Esas emociones no las compramos con el dinero ganado, sino con nuestros actos hacia los demás.
Trabajamos para obtener el dinero que supuestamente nos dará la felicidad, pero en el camino solemos destruir todo lo que en el día a día nos la entrega sin pedirnos nada a cambio.

FRASE DE LA SEMANA

“Una semilla tiene el potencial de un bosque; una buena acción el de un mundo mejor”
Diego A. Sosa

Consultor, Conferencista, Coach y Escritor