Artículos de crecimiento personal y profesional. También los puedes encontrar en mi página www.diegososa.info al igual que mis libros.
lunes, 31 de agosto de 2015
SI NO HAY TRABAJO: ¿QUÉ HAGO? (I)
Cada día me encuentro más personas que han perdido sus
fuentes de ingreso. Algunos tienen poco tiempo, otros están perdiendo las
esperanzas. No tener ingresos no evita la erogación de dinero. Algunos pueden
ser sustentados por la pareja o por familiares cercanos, otros se endeudan. Casi
todos buscan trabajo incansablemente: ¿Están insistiendo en el camino correcto?
Veo que muchas personas cambian de trabajo; tengo amigos y
clientes que buscan empleados para sus empresas, existen compañías que se
dedican a la colocación de personal y que siempre están buscando personas… ¿qué
pasa que hay tantos desempleados?
En muchos casos me doy cuenta que es una cuestión de actitud
más que de aptitud, en otros es cuestión de expectativas, entre otras causas.
Lo importante es que los que se quedan sin trabajo por mucho tiempo deben
primero encontrar la razón por la que no están teniendo acceso a tantas
vacantes que hay en el mercado. Le aseguro que la culpa no es siempre de los
demás.
Cuando pregunto a mis clientes que buscan personas me dicen
que hay mucha gente que no está preparada o que no tiene la disposición que
ellos esperan. Como hay más personas buscando que puestos vacíos, la elección
la hace la empresa.
Analicemos una situación específica: Una persona de edad
promedio en un alto puesto que es dejado fuera de una empresa, sea cual sea la
razón, tendrá grandes dificultades para conseguir algo igual o mejor que lo que
tenía. Esos puestos son pocos y no es lo mismo cambiar de trabajo que buscar
empleo siendo desempleado. No puedo poner todos los ejemplos posibles aquí, le
pido que vea su situación o la de la persona que usted quiere ayudar a
conseguir un empleo.
Quizá no sepamos la verdad de nuestra salida del trabajo
anterior, tal vez tengamos una apreciable cantidad de empresas por la que hemos
pasado… lo importante es hurgar bien en las razones por la que estamos
desempleados. Esas razones son las que tengo que trabajar.
Si no me gustaban mis trabajos o jefes anteriores, entonces
existe la posibilidad de que no me gusten los próximos… el problema puede estar
en mi elección o en mi forma de llevarme con las personas. La buena noticia es
que como el problema está en mí, yo puedo resolverlo.
En una de mis capacitaciones enseñamos a los evaluadores de
personal de nuevo ingreso la lectura de su lenguaje noverbal y paraverbal.
Les mostramos videos tomados de evaluaciones reales que hacemos y los
capacitamos para descubrir, por ejemplo, cuando una persona está mintiendo o
nos oculta la verdad, o sus señales de repudio a situaciones típicas o personas.
Con preguntas que parecerían no tener relación con lo que es la evaluación, el
profesional se da cuenta de nuestras capacidades interpersonales. Por eso una
persona que no se lleva bien con sus semejantes, aquellos que llegan a ser
hasta conflictivos, son filtrados sin enterarse por qué. La programación
neurolingüística de la persona la delata.
En mi libro Migomismo
II – Su Inteligencia Interpersonal trabajo a profundidad este tema. Le
aseguro que la falta de estas habilidades es el primer escoyo que tienen las
personas para obtener o mantenerse en un empleo.
Podría recomendarle que se convirtiera en un experto en
ventas, pero siempre tendrá que tratar con personas… entonces, primero ponga en
orden su filosofía de vida con relación a su trato con los demás.
FRASE DE LA SEMANA
“Cuando no logro lo
que quiero; busco la razón para cambiar lo que no me deja conseguirlo”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach,
Conferencista y Escritor
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domingo, 16 de agosto de 2015
sábado, 15 de agosto de 2015
CARPE DIEM
Esta frase latina podría considerarse una filosofía de vida.
Cuando Horacio la escribió el contexto completo fue: “Utiliza tu día, no sabes
qué puede pasar mañana”. En español podría equivaler a: “No dejes para mañana
lo que puedas hacer hoy”, o cualquiera de las tantas formas de ver el presente.
Lo que no me gusta es que muchos han tomado esta filosofía de vida y la han
llevado a lo financiero de una manera que hace irresponsable el actuar de miras
al futuro. “No dejar para mañana lo que puedes hacer hoy con el dinero que no
te has ganado” no lo llamaría una filosofía financiera muy acertada. Vivir el
futuro por adelantado cuesta… sólo piense en los intereses que debe pagar más
adelante.
Pensar que nos podemos morir mañana y que, por lo tanto, hay
que vivir el día de hoy no es malo, lo contraproducente es adelantar el futuro
teniendo que pagar luego por haberlo adelantado. Lo peor es que entraremos en
un juego muy peligroso. Al determinar vivir siempre el futuro adelantado,
cuando llega el futuro tendremos que adelantar el futuro de ese futuro… la
solución visible es volver a empeñar nuestro futuro.
¿Cuánto tiempo adelantamos el futuro? Eso depende del plazo
del préstamo. Pero es casi seguro que comenzaremos a pagar intereses al mes
siguiente… un período demasiado corto para pensar que estamos sacando alguna
ventaja real.
Hagamos un ejercicio sencillo: Compramos algo que cuesta 100
(pensemos en %) con un préstamo a pagar en 1 año. Si los intereses son 20%
terminamos pagando quizá 15 más (por el abono a capital) por el bien o servicio
que no quisimos esperar para adquirir. Esos quince tienen que salir de algún
lugar; sí, de mi poder adquisitivo del futuro. Por ende, he reducido mi poder
de consumo y ahorro, cada día podré adquirir menos con los mismos ingresos.
No le pido que no haga la adquisición, sólo le sugiero que
se programe. Casi ningún préstamo de consumo es tan urgente que no pueda
esperar. Abra una cuenta de ahorros y deposite en ella un monto asignado cada
vez que tenga ingresos. La solución es hacerlo de manera automática, ya sea con
débito a cuenta o con algún producto financiero de los que le retiran
automáticamente de su cuenta. El truco es hacerlo de manera automática del
dinero que entra, nunca del que sobra. El método lo explico por extenso en mi
libro Arco Iris Financiero y donde
ofrezco muchas soluciones financieras.
Pensar en la improbabilidad de que el mañana no llegue es
una irresponsabilidad doble: Primero, no lo construyo; Segundo, pienso en
dejarles problemas a mis sucesores. Estoy casi seguro de que el próximo mes
estaré vivo, y prefiero que así sea… y hasta ahora nunca me he equivocado. ¿Por
cuál motivo debería empeñar parte de mi ingreso del mes siguiente? Prefiero
vivirlo cuando llegue, así conseguiré disfrutarlo mejor, con más poder
adquisitivo y hasta lograré ahorrar para un futuro que apuesto llegará… ¿y sabe
qué?, si pierdo la apuesta no me importará.
Si en los tiempos del imperio romano Horacio le decía a la
gente que utilizara su día no creo que le motivara a tomar prestado para vivir
el siguiente por adelantado, mucho menos con las consecuencias reductivas que
tiene esa práctica. Yo traduciría más literalmente la frase y diría que mi
filosofía de vida es: Sacarle provecho a
mi día mientras construyo mi mañana.
FRASE DE LA SEMANA
“Mi hoy era el futuro
de mi ayer; de haberlo empeñado tuviera menos para disfrutarlo”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach,
Conferencista y Escritor
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viernes, 14 de agosto de 2015
jueves, 13 de agosto de 2015
EL NUEVO ROL DEL HOMBRE (Audio)
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lunes, 10 de agosto de 2015
BAJANDO EL ESTRÉS
Cuando el cerebro reconoce una situación de peligro libera
un coctel de hormonas que nos prepara para huir o pelear. Una de las hormonas
más cotizadas en ese momento es el cortisol, no en vano se le ha llamado la
hormona del estrés.
La vida ha cambiado con la evolución de la sociedad, pero
nuestro cerebro sigue preparándonos para la situación huir/pelear. La famosa
hormona corre por las venas y nos pone en atención constante. Ahora tenemos más
escenarios que disparan el recorrido del cortisol y menos momentos de
tranquilidad para recogerla. Anteriormente una situación de peligro duraba
segundos, quizá minutos… hoy vivimos en atención permanente.
A continuación, algunos factores y mis recomendaciones:
El dinero: No conseguir suficiente dinero nos pone en alerta.
El temor a perder el empleo o que el dinero no alcance para pagar la tarjeta de
crédito o algún otro compromiso hace que la situación nos prepare para la
batalla. Lo malo es que no tomamos la decisión de poner bajo control la
situación. Si nuestro manejo con el dinero no nos ha llevado a una
tranquilidad, entonces es el método lo que tenemos que cambiar. En mis coaching
financieros veo como la gente vive estresada no importando el monto que ganen.
La filosofía financiera es lo único que hará que el dinero no sea una causa de
constante estrés… como detallo en mi libro Arco
Iris Financiero.
Las relaciones interpersonales: Rodearnos de gente que nos
causa estrés es una de las peores decisiones que podemos tomar. A menos que
logremos desactivarnos, esas relaciones terminarán cambiándonos el humor y
hasta nos pareceremos a ellos. Círculos de gente que sólo comparte problemas,
pocas veces trae alegrías. Aquellos que ven problemas por
todos lados, hasta en los buenos momentos encuentran puntos negativos o un
futuro incierto. Algunos círculos son obligatorios, no elegimos a los
compañeros de trabajo, estudio ni los familiares; lo importante es reducir el
efecto que provocan en nosotros y evitarlos siempre que se pueda. Fomentemos y
repitamos las relaciones que nos aportan. Grupos de personas que les gusta lo
que nos gusta, los que saben cosas que nos gustaría saber, los que tienen
conversaciones que nos gusta escuchar, etc. Es una pena que nos dejamos
convencer de estar más en los grupos que comparten penas que en aquellos que
nos generan alegrías.
No sentirnos en control: Tener miedo a no poder controlar la
situación causa mucho estrés. Existen dos vertientes: La primera, ¿no podemos
hacer nada? Es hora de esperar a que las cosas pasen, y si es posible, tener un
plan de contingencia… no podremos parar un terremoto, entonces no debemos
estresarnos por la posibilidad de que llegue. La segunda, ¿podemos hacer algo
para estar en control? Entonces lo hacemos y no nos estresamos. Las personas
controladoras sufren demasiado de estrés… pienso que se puede imaginar mi
consejo para ellos.
La filosofía de vida errada: Casi todo nace de aquí, una
filosofía de vida que nos pasea por un estrés constante: Nos preocupamos de
cosas que nunca acontecerán; odiamos el trabajo que elegimos, hasta llegamos a
odiar trabajar; no hacemos lo que nos divierte o nos gusta; le damos más
importancia a conseguir algo que a disfrutar lo que ya tenemos; vivimos el
futuro por adelantado; no disfrutamos cada día que nos regalan; no recordamos el
pasado positivo; nos quejamos demasiado de lo que no podemos o estamos en
disposición de cambiar; hacemos poco para cambiar lo que nos molesta; etc. En
mi libro ¡Alcanza la Cumbre! detallo
la filosofía de vida que llevo, buscando que cada quien decida hacer la suya,
influenciando sólo con el hecho de tener la mía, no tratando de que sean como
yo.
FRASE DE LA SEMANA
“Vivir sin estrés
depende más de mí que de mi exterior”
Diego A. Sosa
Coach, Conferencista,
Consultor y Escritor
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Tu Eres la Estrella
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