lunes, 7 de julio de 2014

LEY DE CAUSA Y EFECTO




Todo lo que ocurre es provocado por algo. No me puedo imaginar que las cosas sucedan sin tener un antecedente. Lo malo es cuando decimos no tener la mínima influencia en lo que causó la acción. ¿Es cierto que no la tuvimos?
Para muchos es mejor pensar así; no tener la culpa nos saca del problema y somos simples observadores del proceso. El inconveniente es que, si nos ocurrió a nosotros, estamos entregando el poder de nuestro destino a algo externo; si no podemos influir en lo que pasa, sólo nos queda vivir preocupados esperando que suceda.
Mi filosofía de vida no me hace culpable de lo que pasó; no siempre puedo anticiparme a lo que sucederá ni mucho menos puedo siempre tomar las decisiones más correctas. Lo que intento siempre es pensar en cómo me puedo hacer cargo de lo que sucederá; trato de ser protagonista de mi destino y no un simple pasajero del tren de la vida.
Hasta en circunstancias extremas puedo sacar ventajas sustanciales. No soy responsable, por ejemplo, de que un terremoto suceda; lo que sí puedo hacer es tratar de no comprar un inmueble que no esté preparado mínimamente para soportar los movimientos telúricos previsibles para la zona. Para las pérdidas financieras compro un seguro. La idea es minimizar el riesgo y los daños.
Por otro lado, no puedo evitar estar en una edificación que no cumpla con las reglas ya que me contratan para dar conferencias y no puedo rechazar por ser neurótico con respecto a ese tipo de riesgo. Sólo puedo dejar que pasen las cosas si van a pasar.
Necesito vivir bajo un riesgo controlado y dejar que el resto pase ya que no podré evitarlo. Mucha gente vive preocupada por cosas que nunca sucederán... eso no es aconsejable.
La suerte tiene, por lo general, una causa; de ella debo ocuparme. Por ejemplo: Mi competencia no tiene "suerte" cuando gana una contratación que pienso podía haber realizado yo... Me dedico siempre a pensar: "¿Qué hicieron mejor que yo?". Si me abandono a que los acompañó la "suerte", sólo obtendré contrataciones como esa cuando la "suerte" cambie... le aseguro que si no hago mi trabajo de una manera diferente mi "suerte" nunca cambiará.
Analizo bien y trato de cambiar mi estrategia o anexarle algo para que los resultados me favorezcan. Quejarme de mi "mala suerte" y de la "buena suerte" que acompaña a los demás (que no es más que envidia) no me ayudará a generar resultados, simplemente me sentiré bien por tener excusas, las que no llegan a ser disculpas.
Busquemos las causas de las cosas que nos pasan o pasarán, que no queremos que pasen o que quisiéramos fueran de otra manera, luego podremos cambiar acciones para que los efectos sean más adecuados a nuestras necesidades.


FRASE DE LA SEMANA
"Cuando cambio la causa puedo lograr el efecto que quiero."
Diego A. Sosa Sosa
Coach, Escritor, Conferencista y Consultor


sábado, 5 de julio de 2014

ADICCIÓN A LAS DEUDAS



Dicen que la felicidad no tiene precio… pero algunos sienten que la pueden comprar, y en cierta forma tienen razón. Es que ellos reciben felicidad cuando en su cerebro se activa el centro de las recompensas. La hormona de la felicidad se libera y el flujo sanguíneo se encarga de llevarla a todo el cuerpo.
Sentir felicidad no es tan difícil como parece. Estamos condicionados para que esa emoción nos invada y sabemos buscarla. Los encargados de hacer ricos a las grandes empresas (los mercadólogos) han estudiado también el comportamiento humano y saben que muchas cosas que hacemos mueven muestro cerebro a darnos la sensación de felicidad.
Con los estudios modernos ya sabemos que podemos engañar a los sentidos para que se liberen endorfinas (la hormona de la felicidad) y sintamos esa hermosa sensación.
En los modernos escáneres de cerebro se midieron las reacciones de personas que reaccionaban positivamente al chocolate liberando hormonas de felicidad. Luego ingirieron sin saberlo chocolate placebo, o sea, chocolate que no era realmente a base de cacao. La reacción sorprendió… fue exactamente la misma que al chocolate normal.
Por un lado se descubrió que el chocolate no es realmente productor de alegría. El estudio profundizó en las razones de la sensación producida y la conclusión es que desde pequeños relacionamos el chocolate con un premio. Nuestro centro de las recompensas se activa y libera endorfinas… la felicidad llega a nuestro sistema.
Los vendedores hacemos que el cliente sienta una recompensa cuando adquiere nuestros productos o servicios. La idea es activar el centro de las recompensas del cliente. En mi nuevo audiolibro “Ventas Emocionales” llevo a los vendedores a que influyan en el centro de las recompensas y consigan aumentar sus ventas para lograr sus propios sueños con las ganancias extra que obtienen. ¿Lo ve? Estoy moviendo la parte emocional de posibles compradores de mi audiolibro. Intento hacerlos comprar como lo hacen los que nos ofrecen sus servicios o productos.
Cuando nuestro centro de las recompensas se acostumbra a activarse con compras requerirá cada vez incentivos mayores para lograr poner en movimiento las hormonas de la felicidad. Nos hacemos adictos a las hormonas mencionadas y sin ellas sentimos que no podemos vivir en equilibrio. ¿La decisión? Comprar cada vez más. Así llega la adicción a las compras y cuando compramos con el dinero de otros se convierte en adicción a las deudas. La adrenalina corre por nuestro cuerpo cuando llega el momento de pagar y no sabemos cómo lograremos quedar bien. Estaremos activos y conseguiremos una sensación especial.
Si la adicción es intensa ha llegado el momento de tratarse con un profesional. Si es leve la costumbre de sentirse activo cuando las deudas están presente y sentirse mal por la tranquilidad de no tener cobradores persiguiéndonos, es el momento de comenzar a tomar el toro por los cuernos.
Hagamos un levantamiento de nuestra real situación. La lista debe tener el monto de la deuda, el interés anual pagado, el monto mensual a erogar y la fecha de término del pago.
Las deudas con interés más alto se pagan primero, luego las que les queda más tiempo. Si tiene una buena imagen crediticia puede buscar un préstamo para consolidar sus deudas. En mi canal de YouTube puede ver mi video “5 pasos para salir de las deudas”.


FRASE DE LA SEMANA

“Darme cuenta de que tengo un problema es un gran primer paso para resolverlo.”
Diego A. Sosa
Escritor, Conferencista, Consultor y Coach


lunes, 30 de junio de 2014

EL CAMINO DEL DINERO


EL CAMINO DEL DINERO

Llegar al éxito financiero requiere transitar un camino largo y con muchos disfrutes. Intentar llegar con rapidez nos lleva a un aparentemente magnífico resultado, lo malo es que al final nos cobra con altos intereses. ¿Cómo recorrer el camino de manera eficiente?
Son muchas las aristas en el comportamiento financiero. La buena noticia es que hay recetas que nos pueden ayudar a trazar un excelente mapa para conseguir lo que podemos llamar una vida sin preocupaciones financieras.
Tener una autoestima a prueba de sociedades de consumo: Escucho con atención a las personas que se quejan de las presiones sociales. Analizo primero si ellos son parte de la sociedad… hasta ahora siempre lo son. Comprar porque la sociedad presiona es causa de una debilidad propia, no de la sociedad a la que nos gusta pertenecer. El factor común en mis análisis es que queremos que nos acepten por lo que tenemos y no por lo que somos; de inmediato entiendo la razón de muchos males financieros.
No tener deudas de consumo: Adelantar el futuro al usar dinero que aún no nos hemos ganado es una tontería. Pagamos intereses, lo que recorta nuestro poder adquisitivo. Si las deudas son para generar riquezas son muy buenas, pero las que creamos para adquirir cosas que no necesitamos son tontas.
Tener cultura de ahorro: Muchos piensan que ahorrar no sirve de mucho porque el dinero se devalúa. Lo importante es saber que el ahorro es sólo un paso en el camino a los ingresos pasivos. La idea es guardar una parte de lo que recibimos y convertirlo en capital para luego invertirlo. Una cultura de ahorros nos ayuda también a programar compras, sacamos una cuota y al reunir el dinero realizamos la adquisición. Para quien cree que no puede lograrlo existen productos financieros que ayudan a ahorrar sin necesidad de pensar en ello. Se acuerda un monto y la institución financiera lo aparta en una cuenta especial. Puede tener tantas cuentas como usted desee.
Saber de inversiones: El monto del rendimiento del dinero es primordial para conseguir hacer crecer considerablemente el dinero. Debemos diferenciar bien entre inversiones y negocios: En uno el dinero llega sin tener que trabajar, en el otro necesitamos generar las ganancias con una labor. Mientras más alto el retorno tiende a ser mayor el riesgo. Aprovecho para recordarle que promesas de intereses enormes van ligadas a riesgos incontrolables. Existen diversas inversiones; las más clásicas son los productos bancarios como los certificados financieros. Hoy existen instituciones que nos ofrecen certificados a más altos intereses que las cuentas de ahorros, pero con posibilidad de retirarlos en cualquier momento sin ninguna penalidad. Están también las inversiones en bolsa, donde podemos adquirir bonos de empresas y bonos soberanos, entre otros productos. Lo más importante es medir el riesgo y conseguir la tasa de retorno más adecuada a nuestro tipo de riesgo elegido.
AVISO: Mi nuevo libro, 51 Recetas Financieras para una mejor calidad de vida, ya está en las librerías que tienen mis otros 13 títulos. Es una compilación de mis columnas en esta publicación de la Revista Estilos. Para los coleccionistas y para los que se han perdido algunas o quieren regalar lo que han leído la Asociación Popular de Ahorros y Préstamos ha hecho posible esta útil recopilación.

FRASE DE LA SEMANA
“Tener un mapa y recorrer el camino es la mejor fórmula para convertir un sueño en una realidad.”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Conferencista y Escritor




7 SUGERENCIAS PARA UNA ALTA AUTOESTIMA


La autoestima es la causa de muchas cosas en nuestra verdadera vida. Si está alta nos ayuda a disfrutar de lo que en verdad tiene valor y hace que la felicidad sea más duradera. Cuando está baja nos puede poner a aparentar lo que no somos en busca de reconocimiento. A continuación, algunas sugerencias para mantener una autoestima equilibrada.
Entender la autoestima: La autoestima tiene dos partes, la estima alta y la estima baja. La primera es lo que yo pienso de mí y la segunda lo que pienso que los demás piensan de mí. Podemos creer muchas cosas sobre nosotros y sobre lo que los otros piensan, pero lo único que realmente vale es saber quién soy. Basarnos en lo que los demás puedan pensar sería demasiado inestable ya que cada quien tiene una forma de valorar y analizar. No debemos medirnos por lo que tenemos y lo que hemos logrado; es lo que recomiendo para poder sentir lo que realmente somos.
Salir de la zona de confort: Sentir algunas necesidades básicas cubiertas puede llevarnos a un acomodo parcial. Pasar mucho tiempo dentro de dicha zona hace que nos sintamos menos que los demás, que los que siguen avanzando a nuestro alrededor. Por lo general, tomamos una actitud de víctimas y le echamos la culpa a algo o a alguien, y hasta comenzamos a acreditar a "la mala suerte".
Dejar de buscar aprobación: Los que han sido criados para seguidores (paradójicamente por personas de duro accionar que deberían querer que fueran líderes) desarrollan una necesidad de aprobación en lo que hacen.
Como siempre tuvieron que contar con un reproche si algo salía mal, su autoestima sufrió. Lo ideal es comenzar a tomar decisiones, y si pensamos que alguien criticará nuestra decisión, debemos tomar la situación como nuestra y hacerles saber a todos que somos capaces de decidir.
Los otros no piensan en ti cuando te controlan, piensan en ellos: Quieren lo mejor para ti, pero a su manera. No es cierto que de la forma que los otros dicen es mejor, sólo es una forma. La responsabilidad de nuestras acciones es nuestra. Podemos oír sugerencias y observaciones, pero no vivir lo que los otros quieren que vivamos para ellos.
Dejar el miedo al rechazo: Es mejor descubrir desde el principio al que no nos desea como somos a su alrededor. No estaremos solos, simplemente nos rodearemos de las personas que sí nos aceptarán para siempre, porque nos admiten como somos.
Tener un lenguaje corporal positivo: Subir la frente, dar pasos largos, no esconder las manos, mirar las personas amablemente a los ojos, etc. Todo lo logramos cuando sentimos que no somos menos que nadie, pero tampoco más.
Vivir es una decisión propia: Y la vida que hay que vivir es la que tenemos... la nuestra.


FRASE DE LA SEMANA
"La autoestima es la causa de muchos males; si la tomo bajo mi control es la de muchas cosas buenas."
Diego A. Sosa
Coach, Escritor, Consultor y Conferencista

  

© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor y Coach de Empresas y Profesionales. Mercurio Entrenamiento y Consultorías

sábado, 17 de mayo de 2014

JUEGUE MONOPOLIO CON SUS HIJOS


Pasar por Go no hace rico a nadie; llega un momento que ese salario no da para pagar los gastos de media ronda. ¿En qué se parece el monopolio a la vida real? En mucho, la realidad es que nos enseña cómo conseguir ser libres financieramente. En este juego de mesa que la mayoría jugamos desde muy niños casi nadie hace el paralelo con la vida real. Simplemente jugamos con una estrategia y ganamos o perdimos. Quizá no tuvimos siempre la misma táctica y eso no nos permitió pasarlo a la vida real.
En el juego se cobra una cantidad cada vez que se completa una vuelta. Podemos compararlo con nuestro salario o ingresos en general. Para un joven puede ser la mesada, para un vendedor las comisiones mensuales. Con ese dinero podemos comprar propiedades; pagaremos servicios, como el agua y la luz; haremos viajes, simbolizados por los ferrocarriles; contribuiremos con los impuestos cada vez que nos toque hacerlo; alquilaremos casas y visitaremos hoteles cuando los demás comiencen a construir y otros gastos como éstos.
¿Se asemeja a la vida diaria? Es exactamente lo mismo que vivimos. La pregunta ahora es ¿cuál es la mejor estrategia para ganar? En el monopolio y en la vida financiera.
Juegue con sus hijos si quiere enseñarles a que sean exitosos en su vida financiera, pasándoles el conocimiento, no sólo como un juego donde tenemos que vencer a otros, sino trazando estrategias para ganar y haciendo la analogía con la vida real.
Los dueños del juego también han pensado en la modernidad... sí, el juego existe también para las consolas y la computadora. Y es mucho más rápido, las reglas están claras y no se pueden violar. Sé que lo tradicional es para nosotros los mayores un poco más nostálgico, pero lo importante ahora es el aprendizaje que podamos pasarles, y, ¿por qué no?, que podamos recibir.
Vamos con la estrategia: 
El que gana: No gana el que acumula más dinero desde el principio, pero tampoco el que lo tira todo comprando cualquier cosa. Yo llevo en mi vida financiera la misma estrategia que en el famoso juego y me ha dado buenos resultados en los dos.
Comprar poco a poco: No descuidar la compra de las propiedades más baratas. Adquirir casas y hoteles en esas calles será mucho más económico. Muchos no las quieren porque reditúan pocos beneficios. Lo que siempre he pensado es que con esos beneficios me da para luego comprar casas en lugares más costosos. Lo que en mi libro Arco Iris Financiero defino como “mis gallinas compran mis lujos”. En este caso estarían comprando gallinas mayores. 
No quedarse sin dinero: Agotar el efectivo comprando todo lo que nos es posible nos deja en una situación desventajosa. Si tenemos que afrontar un pago posiblemente tendremos que recurrir al banco. Hipotecar una propiedad es ponerla a dejar de producir. O tendremos que vender algo que a alguien le sea de utilidad. Es mejor tener un fondo de emergencias y no poner en peligro las finanzas.
Construir desde que se pueda: Comprar mis famosas gallinas. Las propiedades son las que nos traerán dinero para pagar las estadías en las casas verdes y los hoteles rojas. Los grandes impuestos y los lujosos viajes incrementan nuestros gastos al punto que nuestro salario (el pase por Go) no lo puede sustentar.
En conclusión: Podemos aprender mucho si lo jugamos con conciencia.

FRASE DE LA SEMANA
"Poner a producir lo que ganamos es lo único que realmente nos hace libres financieramente."
Diego A. Sosa
Asesor, Coach, Consultor y Conferencista 

lunes, 12 de mayo de 2014

SÁCALE PROVECHO A LA TARJETA DE CRÉDITO


COMO SACARLE PROVECHO A LA TARJETA DE CRÉDITO

Una tarjeta de crédito se parece a un martillo: puede ser utilizado para construir una casa o romper una cabeza. El que inventó el martillo no buscó su mal uso, al igual que el inventor de la pólvora. Siempre aparecen personas que por desconocimiento, maldad o falta de inteligencia emocional pueden dar un uso dañino al martillo, a la reacción atómica y a la tarjeta de crédito.
Entender que somos los responsables de darle un buen o mal uso a la tarjeta de crédito es primordial para sacarle el máximo de los provechos. Los bancos ni las administradoras de las tarjetas nos obligan a pagar intereses; es una opción que tenemos si no podemos pagar lo que ya consumimos.
Aclarado este punto, veamos algunas ventajas que podemos sacarle:
Programa de puntos: Casi todas las tarjetas de crédito devuelven parte de lo consumido en forma de premios. Se acumulan, por lo general, de acuerdo a lo que gastamos. Lo importante es hacer el cálculo de lo que representa el premio en porcentaje de lo consumido. Cada operador le pone beneficios extras a sus tarjetas como son: Seguros (de viaje, renta de autos, de salud, etc.), descuentos en compras, y otras ventajas que dependerán del uso tarjeta y de la categoría de la misma (locales o internacionales, Oro, Platino, Black…)
Imagen crediticia: Desde pequeño vi a mi abuela comprando para pagar a final de mes. Le pregunté por qué lo hacía si tenía dinero para pagar. Su respuesta: "Por si un día no tengo". La intención era tener una imagen de pagadora por si un día no tenía el flujo de caja suficiente para pagar de inmediato. Cuando tenemos una tarjeta de crédito y la manejamos bien, demostramos a quienes miren nuestro historial que somos disciplinados y sabemos manejarnos con el dinero de otros. Podemos necesitar un crédito para comprar una casa, para iniciar un negocio, para emergencias, etc. Es muy importante manejarse bien y crear una excelente imagen crediticia.
Pagar más tarde: Puede ser algunos días o hasta más de un mes. Pero cuidado, sólo tiene efecto el primer mes, desde ahí en adelante ya comenzó a vivir por adelantado y existe el peligro de no poder pagar y comenzará a erogar intereses y mora.
No andar con dinero efectivo: Es un riesgo conocido por todos, prácticamente en todos los lugares del mundo. Robos y asaltos son un lamentable pan nuestro de cada día.
Cada uno decide las ventajas que prefiere del dinero plástico.

"Utilizar el dinero de otro es bueno, siempre que no me cueste más de los beneficios que obtengo."
Diego Sosa
Coach, Consultor, Escritor y Conferencista

www.DiegoSosa.Info    Facebook: DiegoSosaSosa