sábado, 7 de diciembre de 2013

¿QUÉ ES UN TRABAJO MEJOR?



Por lo regular pensamos que un trabajo mejor es donde mejoramos nuestros ingresos.  Con ese dinero podremos comprar más bienes y aumentar nuestra calidad de vida y la de los nuestros. ¿Es todo esto cierto?  La experiencia nos dice que no es tan fácil como parece a simple vista. Podemos encontrarnos con un jefe autocrático, atmósfera de trabajo nociva, reducción de nuestro tiempo personal, entre otros factores negativos.
Cuando buscamos un trabajo mejor tenemos que establecer prioridades muy bien pensadas. Una cantidad importante de consecuencias será el resultado de nuestra decisión. Por el contrario, ¿cambiaríamos a un trabajo que nos dé menos dinero pero más horas libres? 
Veamos algunos de los aspectos a tomar en cuenta en la valoración de un trabajo.
Tiempo propio y de familia:  La calidad de vida tiene un componente de suma importancia: el tiempo.  Piense cuánto tiempo le permite su trabajo para acompañar el crecimiento de sus hijos, las actividades que a usted le brindan salud, el compartir con su pareja, el divertirse con sus amigos o en su ambiente social, etc.
Dinero:  Claro está que es un punto importante a tomar en cuenta; sin él no podemos comprar nada, ni comida, ni juguetes, ni viajar.  La pregunta es: ¿Dónde está el equilibrio? Estar conscientes de con qué pagaremos el tener más dinero.
Posibilidad de crecimiento:  Siempre queremos llegar a cubrir nuestras necesidades de autorrealización. Debemos saber antes de cambiar cuáles son las normas de capacitación y las políticas de crecimiento dentro de la empresa en evaluación.
Ambiente de trabajo:  Llegar a la casa de mal humor porque el jefe o los compañeros son insoportables arruina nuestra vida fuera de la empresa, y, dentro de ella, ni hablar.
Soy de opinión que hay espacio para cada cosa... el dinero se debe ganar en su momento, y si se decide tener familia, se debe poner de lado el dinero con miras a tener más tiempo de acompañamiento de los hijos y la pareja. Sus hijos siempre le reclamarán que otros niños hacen más cosas y tienen más juguetes, así que por eso no se preocupe… prefiero enseñarle valores y no dejarle esa tarea tan importante a la muchacha del servicio, o a los profesores de la escuela.  Es una inversión a largo plazo; ellos verán los frutos, no importa que nunca sepan de dónde salieron.
Yo le diría que puede tomar lápiz y papel y escribir las cuatro variables que enuncié.  Y ponga otra casilla que se llame ‘otras’.  Dele un número del 1 al 20 a cada una.  Reparta sólo 100 puntos entre todas las variables según la prioridad que tiene en su vida cada una de ellas, siendo veinte el valor más alto. 
Al lado de ese valor que asignó, ponga el valor que cree que tiene hoy en realidad.  Podrá ver comparado lo que quiere con lo que en realidad posee.  Y cuando encuentre el resultado, no olvide hacer algo con él; recuerde que las estadísticas son útiles sólo cuando sirven para crear nuevos resultados.
Un trabajo mejor es cuando usted consigue que cada variable tenga un valor aproximado al que usted le asignó en su situación ideal.
No siempre una mejora en la clase social significa un aumento de calidad de vida.

FRASE DE LA SEMANA
Es bueno tener dinero, y aún mejor es tener las cosas que el dinero no puede comprar.
 Diego Sosa
Coach, Consultor, Conferencista y Escritor


lunes, 2 de diciembre de 2013

RESULTADOS DE LA ENCUESTA

Hace una semana solicité ayuda para un sondeo que decidí hacer con el objetivo de encontrar el tema más votado para mi próximo libro. Después de unos días llegamos rápidamente a las 1,100 muestras y decidimos hacer el corte para comenzar a escribir. A continuación, comparto los resultados y muchas informaciones interesantes que salieron del análisis realizado.

La primera pregunta fue sobre el tema preferido. En primer lugar quedó el manejo de las emociones que, junto al tercer lugar (manejo de las relaciones), conforman la Inteligencia Emocional. En segundo lugar quedó el tema del manejo de las finanzas personales. El gráfico muestra el detalle. En conclusión, el tema de mayor interés es la Inteligencia Emocional. Ya que mi libro más reciente (Migomismo) trata sobre la inteligencia emocional con énfasis en el manejo interno de las emociones, el tema elegido para empezar a escribir a partir de hoy es Inteligencia Emocional con enfoque en el manejo de las relaciones. Y para fin de año he planificado editar un libro sobre el manejo de las finanzas personales para fortalecer a los que ya han leído mi libro Arco Iris Financiero.



La segunda pregunta fue sobre cuáles libros míos habían leído los encuestados. El ganador unánime entre los votantes es Arco Iris Financiero, y las ventas en todo el mundo apoyan los resultados. Me sorprendió ver otros libros peleando buenas posiciones, se nota que muchos de mis lectores aprecian libros que no se han vendido tanto como otros, pero que son más leídos, como ¡Alcanza la Cumbre! y ¿Forastero Yo? Dos libros que debería promocionar más para que otras personas puedan sacarle la utilidad que muchos de mis lectores le sacan.



La tercera pregunta se refería a la cantidad de libros que leen los votantes al año. Casi la mitad lee menos de 3 libros. Otro 45% lee entre 3 y 10 libros. Y un ocho por ciento lee más de 10 libros al año.




La cuarta pregunta me servía para encontrar formas de ayudar a las personas a conseguir más conocimientos a partir de la lectura. El 49% dice que no lee por falta de hábito de lectura y otro 30% por falta de asignarle tiempo a la lectura. Eso es la gran mayoría y en esos debo centrarme. Para los que no le dedican el tiempo que quisieran les sugiero trabajar el manejo del tiempo. Siempre tendremos las mismas 24 horas y cada día más cosas que hacer. Lo importante es hacer las tareas de una manera diferente, logrando más en menos tiempo. Mi método detallado en mi libro ¿No tienes tiempo? le puede ser de gran utilidad.

Para los que desean tener mejor hábito de lectura ya vengo tratando con diferentes tipos de escritura. Escribo algunos libros tipo novela, de modo que la historia se haga interesante con conversaciones amenas y sin palabras ni frases rebuscadas. La idea es que la lectura entretenga y no sea "cansona". Muchos que me han leído dejaron comentarios que corroboran mi objetivo. Hay otros libros que los recomiendo leer por capítulos, aplicar los conocimientos y luego pasar al siguiente capítulo. Evitando el cansancio de una larga lectura y que se pierdan conocimientos por no llevarlos a la práctica. También está el libro Tú Eres la Estrella, que contiene 101 de mis artículos. Una lectura de dos páginas por día, haciendo que la lectura se convierta sin esfuerzos en una costumbre.
Existen muchas razones por la que no creamos costumbre de lectura. Para mí fue por lo aburrido de los libros que me obligaron a leer. Una vez conseguí lo que quería de los libros, cuando leí El Alquimista de Paulo Coelho, la lectura se convirtió en una pasión y el método más rápido y asertivo de conseguir conocimientos.

La quinta pregunta fue abierta para comentarios y sugerencias. Me siento muy alegre de todo lo que me escribieron. Era sin identificación, aunque algunos dejaron sus nombres. Agradezco tantos testimonios e ideas, los agradezco grandemente porque me llenan de emociones positivas y me aportan datos de mucha utilidad.

Gracias mil.

Diego

sábado, 30 de noviembre de 2013

CON ESTRÉS TRAS EL DINERO



El estrés está en nuestra existencia para algo. Gracias a él hemos logrado sobrevivir millones de años. La evolución tiene que agradecerle mucho al famoso enemigo de nuestros tiempos. El estrés nos ayuda a conseguir energías, a enfrentar situaciones comunes de manera poco común, a adecuar nuestro pulso y presión arterial para la batalla. Entonces: ¿Por qué es también malo?

La evolución física va muy atrasada con respecto a la evolución social. Pasamos millones de años cazando y recolectando. En menos de doscientos años hemos alterado la vida de una manera impensable. Y sólo en treinta y pocos años la nueva era ha demostrado que tenemos que olvidar todo nuestro comportamiento emocional que nos permitió sobrevivir.
Llegó la Internet y la globalización, cayeron las fronteras y comenzamos a conocer otras sociedades, a ser enfrentados a sus formas de vivir. Queremos tener lo que ellos tienen y la velocidad para conseguirlo es lo importante. Se crean nuevas necesidades y se generan formas alternativas para lograr lo que buscamos.
Muchas sociedades quieren copiar lo que ven, necesitan mostrar pertenencias y nivel de vida. El dinero nos ayuda a enseñar que no estamos detrás de nadie, por el contrario, estamos delante en la moda y gustos. Todo se logra con dinero. Si no lo hemos ganado, hay que tomar el de otros. Si gastamos el dinero ajeno debemos pagar intereses. Y ya sabemos cómo sigue el jueguito.
El estrés llega y nos sentimos bien. A toda máquina a conseguir dinero... sin estrés es difícil que nos pongamos en movimiento. Mejor educación para los hijos; podemos conseguir mejores servicios; los bienes materiales serán de mayor calidad; etc. Se necesita dinero.
El problema es que puede todo convertirse en una rueda sin final. Comenzamos a darle vueltas y no salimos de ella. El estrés positivo, el que desconstruía el cazador cuando llegaba a su casa, hoy se queda circulando en nuestro sistema. Al llegar a la casa nos esperan más problemas o nuevas actividades. Nos acostamos y antes vemos películas de acción. Discutimos los problemas antes de dormirnos. Nos pasamos la noche soñando con problemas. Todo eso hace que el estrés se mantenga y no se recojan los químicos que se han regado en el cuerpo para estar atentos y activos.
El estrés saca energías de las proteínas, pero si es todo el tiempo, nos afecta el metabolismo; sube la presión arterial y aumenta el pulso cardíaco, para la batalla es bueno, pero si es constante termina deteriorando nuestro sistema circulatorio; restringe la digestión para dejarnos luchar, pero no podemos vivir con un aparato digestivo funcionando restringidamente; nos prepara para no reproducir bajando el libido, un efecto que probablemente nadie quiere tener todo el tiempo; descuida el sistema inmunológico para concentrarse en las funciones vitales de corto plazo, pero a largo plazo nos hace que no estemos protegiéndonos de infecciones y puede llevarnos hasta sufrir de cáncer.
En mi libro Migomismo - Su Inteligencia Emocional Interna explico cómo desconstruir el estrés. Lo malo no es el estrés es sí, sino construirlo para estar todo el tiempo bajo su efecto. Necesitamos estrés para ser mejores, para salir a buscar nuestros objetivos, para lograr lo que queremos llenos de energías... lo malo crear adicción al estrés.




FRASE DE LA SEMANA
"La falta de control sobre las situaciones provoca estrés perenne, eso sí es malo."
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Conferencista y Escritor



lunes, 25 de noviembre de 2013

¿CÓMO SACARLE PROVECHO AL MIEDO!


El miedo es una emoción que, como todas las demás, nos avisa algo. Cuando el miedo nos invade se ponen en alerta muchas neuronas de nuestro cerebro y estamos atentos a peligros que pensamos nos pueden afectar.
El miedo nos prepara para evitar cualquier peligro que nos pueda llevar a un sufrimiento. Por ejemplo: Cambios en nuestra vida pueden representar un peligro para nuestro cerebro. Así como un animal que resulte una amenaza para nuestra salud.
El miedo en el pasado nos alertaba con anticipación, razón por la que nuestros antepasados lograron mantener la especie. Los animales siguen teniendo ese comportamiento; a muchos los amaestramos y pierden el miedo a los humanos y a muchas situaciones porque ya las reconocen como algo normal y saben que no representa peligro.
En experimentos recientes se ha demostrado cómo nos pueden predisponer a algunas situaciones de miedo. En una de estas investigaciones se dispuso a los voluntarios a escuchar sonidos, posterior a uno específico, llegaba un ruido estrepitoso. Después de un tiempo quitaron el ruido que asustaba, pero inmediatamente escuchaban el sonido que antecedía al que provocaba el susto, la sudoración en los voluntarios aumentaba.
La alerta nos sirve para estar preparados. Lo malo es que muchas personas no le sacan provecho a esa importante señal. Si sentimos miedo lo que podemos hacer es localizar lo que sentimos no tener bajo nuestro control. Si lo hacemos aumentamos nuestro coeficiente de inteligencia emocional o EQ.
En situaciones fáciles lo hacemos; si sabemos que vendrá un gran ruido, el miedo debe llevarnos a taparnos los oídos y achinamos los ojos. Pero, ¿qué pasa si es un cambio de jefe lo que se avecina? Deberíamos buscar informaciones sobre el estilo del nuevo jefe. Desde que llegue, preguntarle qué espera de nuestro trabajo. Ser proactivo, esa es la solución. No podemos hacer que el anterior jefe regrese, quizá ni podamos influir en cuál jefe elegirán. Lo único que podemos hacer es pensar en el futuro y adaptarnos. La otra opción es marcharnos, y seguro que tendremos un nuevo jefe en otro lugar.
En mi libro "Migomismo - Su Inteligencia Emocional Interna", trato todo con respecto a las diferentes emociones, qué hacer con ellas para que no se quede en una reacción, sino que aprendamos a sacarle provecho a cada una cuando surgen, logrando acciones que nos lleven a tener el control de la situación, o a sentir que podemos accionar cuando sea necesario. El objetivo es subir nuestro EQ para disfrutar cada día de una mayor calidad de vida.
El miedo es un aviso, si reconocemos la razón que lo causa podremos atacarla. Una vez hagamos desaparecer la razón, tendremos la situación bajo control y el miedo nos habrá servido para mejorar nuestra vida.

FRASE DE LA SEMANA
"Tener miedo es normal, escondernos es una reacción, atacar lo que nos provoca el miedo es lo que llamo sacarle provecho."
Diego A. Sosa

Coach, Escritor, Consultor y Conferencista

sábado, 23 de noviembre de 2013

10 CLAVES PARA NEGOCIAR CON ÉXITO



10 CLAVES PARA NEGOCIAR CON ÉXITO

Hay herramientas indispensables para conseguir dinero. Una de ellas es saber negociar. Muchos dicen que no saben vender, otros no quieren vender... pero todos los que quieren vivir mejor tendrán que vivir negociando. Aumento de salario, nuevo puesto de trabajo, convencer a un cliente (externo o interno), comprar algo y hasta para lograr cosas dentro del círculo familiar y de amistades, tales como dónde o qué comer.
Planifique: Ya sea para una gran negociación o para vender una idea a su pareja. Piense bien en qué momento hará la negociación y cómo la iniciará.
Decida su objetivo: Si no sabe lo que quiere posiblemente no lo pueda conseguir. En algunos casos necesitará más de una reunión para lograr lo que quiere, en cada reunión debe tener claro qué debe perseguir. Quizá la primera sea sólo para colectar informaciones... ése debe ser su objetivo.
Escuche antes de hablar: Si quiere vender una idea o producto tendrá que crear empatía con su interlocutor. La mejor forma es darle valor escuchándolo con atención. Siempre buscando que la información aporte a la negociación.
Pregunte más de lo que exponga: Saber preguntar lo llevará a conseguir las informaciones necesarias para poder negociar. El que pregunta es quien guía la conversación. ¿O en un interrogatorio el sospechoso es quien tiene el comando? Él habla, pero sólo lo que el interrogador quiere que él diga.
Encuentre el objetivo del interlocutor: Para poder vender su idea o producto tendrá que saber lo que su interlocutor necesita y lo que quiere (que no siempre es lo mismo). En una venta, la oferta debe ser la solución a la necesidad del cliente. En una negociación, la solución debe ser creativa que cubra las necesidades de los dos interlocutores.
Persiga el objetivo: Muchas veces desviamos la conversación y olvidamos nuestro objetivo. Nos dejamos llevar hacia el lado del río que la corriente nos empuje. Si tiene problemas para recordarlo, anótelo en un papel y póngalo frente a usted. Cada vez que baje la cabeza deberá reencausar la conversación hacia su objetivo.
Sepa escuchar: Escuchar es más que no interrumpir. Debe atender con todos los sentidos, incluyendo la vista. Lo que decimos con nuestro lenguaje corporal apoya o desmiente lo que expresamos con la boca. Aprenda del lenguaje no verbal y aplíquelo en cada una de sus negociaciones.
Tenga flexibilidad: Cuando vea que no es un buen momento para negociar o descubre dificultades que no conocía, trate de buscar alternativas. No quiero decir que se olvide de su objetivo, sino que encuentre quizá otro camino.
Si necesita un plan B, trácelo: No hay que llegar con un plan B, pero sí es importante saber el momento para trazarlo. Si debe reducir sus aspiraciones para no perderlo todo, entonces es el momento de hacerlo. Recuerde, hasta para improvisar hay que estar preparado.
Venda la solución: Las personas llegan a acuerdos cuando le solucionan sus necesidades. Pregúntele al interlocutor si su necesidad es lo que usted entendió que es, luego pregúntele si ha pensado cómo solucionarlo y luego le podrá mostrar la ventaja que él tiene llegando a un acuerdo con usted.
En mi libro Ventas-Negociación, Retórica-Oratoria y Lenguaje Corporal explico cómo exponer y llevar al interlocutor a pedir la solución. El método es rápido y efectivo, llevando a más y mejores cierres.

FRASE DE LA SEMANA
"Si quiere llegar a acuerdos ofrezca soluciones".
Diego A. Sosa

Coach, Consultor, Conferencista y Escritor