martes, 30 de abril de 2013

NO TE OLVIDES DE SER CON TAL DE TENER





Tener se logra con dinero. Muchas veces el nuestro, en otras ocasiones el que nos prestan. ¿Somos lo que tenemos? Luchamos por conseguir bienes, y nos llegamos a medir por la cantidad que poseemos. ¿Qué es lo importante en la vida?

Si alguien pregunta “¿Quién eres?”, podríamos expresar muchas cosas… por lo regular, respondemos enumerando logros y adquisiciones. “Ese es fulanito, el hijo de mengano, es doctor, posee un auto de lujo y tiene una casa en tal lugar…” Pero: ¿Quién es él en realidad?

Una carrera por tener se desata desde que nacemos. Nuestros padres nos quieren vestir con lo mejor que puedan adquirir; por un lado, para mostrar un estado económico (real o no), y por otro, para competir con los demás.

Nuestra cuna debe ser símbolo de bonanza. Nuestro primer cumpleaños suele demostrar muchos complejos de inferioridad. Las fotos deben servir de prueba de lo bien que nacimos. Seguimos nuestra vida de demostraciones con nuestra temprana entrada a centros de estudios (o sala de juegos). Colegios, cumpleaños, vestimenta, clubes sociales, vacaciones y todo lo que pueda demostrar… lo que tenemos domina nuestro entorno. Una vida cargada de lo que tenemos y pocas veces nos hacen entender lo que somos en realidad.

Darle más importancia al tener que al ser es una de las vías más rápidas para caer en las deudas o para no lograr ahorros; ambas destruyen una posible felicidad y libertad financiera. Nos concentramos en obtener logros que muestren un estatus, eso tiene un costo. Por lo general, no podemos esperar a lograr ese supuesto bienestar y nos apresuramos a vivir el futuro por adelantado. Tomamos un préstamo o pasamos la tarjeta de crédito sin la certeza de cómo pagaremos. El resultado no se hace esperar…

Cuando nuestra vida se basa en el tener, nuestro ahorro queda relegado a un lejano lugar en nuestras prioridades. Pensamos que si sobrara algo podríamos ahorrar. La realidad es que no se ahorra de lo que sobra, sino de lo que entra. Es que nunca sobra, pero casi siempre entra.

Algunos me dicen que la sociedad no permite vivir de otra manera. “Todos influyen en uno para que compitamos, de lo contrario, quedamos relegados de la sociedad”. He visto cantidad de personas que siguen en la sociedad y hasta socializan más que los que han basado su vida en el tener. Socializan cuando quieren, como quieren y con quien quieren, en vez de entregarles esas tres opciones a los demás.

Le aseguro que siempre tendremos más necesidades de las que podemos cubrir. El truco es cubrir menos de las que la sociedad nos quiere imponer y un día tendrá más necesidades cubiertas de las que nunca soñó tener.

En mi libro Arco Iris Financiero desarrollo el tema, tomando las gallinas ponedoras y los caballos de paso fino como analogía. Las bípedas ponen huevos que producen dinero o más gallinas. Los caballos utilizados para el placer nos sacan dinero del bolsillo. No es que no tenga placeres, lo que le sugiero es que no deje de tener gallinas.


FRASE DE LA SEMANA

“Si perdiera lo que tengo sólo me quedaría: lo que poseo en mi cabeza y los que tengo en mi corazón.”
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Escritor y Conferencista





lunes, 29 de abril de 2013

LAS CONSECUENCIAS DE LAS RECOMPENSAS

En la ciudad de Hanoi hubo una gran plaga de ratas. El gobierno intentó de varias formas exterminarlas y no conseguía su propósito. Alguien tuvo la idea de incentivar a toda la población para terminar con la plaga. Crearon una ley, se comenzó a pagar por cada rata muerta que se entregara.

La medida surtió una motivación extraordinaria y la población comenzó a llevar ratas a las autoridades. Decenas de miles de ratas eran pagadas cada día y parecía que los habitantes de Hanoi pronto serían liberados de la plaga. Lamentablemente, las ratas seguían siendo las dueñas de la ciudad.

La medida había motivado, pero la solución no había llegado. ¡¿Qué había pasado?! Tristemente la creatividad voló más alto que el objetivo de la iniciativa. Los habitantes de Hanoi buscaron la forma de ganar más dinero con la entrega de ratas al gobierno... ¿Ya se imagina cuál fue la solución que habían encontrado? Sí, armaron criaderos de ratas. Ni siquiera se tenían que molestar en cazarlas, simplemente las sacaban de las jaulas y las vendían a la municipalidad.

Recordemos que si hay una recompensa como motivación, hemos declarado que los objetivos del que pone la recompensa son diferentes que los objetivos del que la recibe. El que la recibe tendrá siempre como objetivo la recompensa.

Por ejemplo: Un banco le pide a sus empleados que coloquen préstamos, por cada adquisición recibirá una motivación monetaria. El empleado tiene un objetivo y el banco tiene otro. La empresa quiere una gran cantidad de préstamos, ¿y el empleado? Exacto, mucho dinero en su cuenta de ingresos. ¿Se tendrá que preocupar el empleado por la sanidad de su cartera? Para eso tendría que tener otra variable en su carta de motivación.

Existen directores de empresas que ganan 700 millones de dólares al año. ¿Si ganaran 500 estarían desmotivados? Créame que sí, quizá no logre los objetivos que le pongan si no le pagaran esa suma y, lo más seguro, cambiarían a un empleo donde pagaran más. ¿Hasta dónde llega la ambición? Aún no se sabe.

Hay que tener mucho cuidado al querer motivar con dinero. He visto empresas que definen el crecimiento como objetivo, motivan a todos sus empleados para lograr los números planteados... luego pagan con sangre un crecimiento sin una rentabilidad sana.

¿Y en la familia? Muchas veces ofrecemos recompensas para que nuestros hijos realicen actividades. Sacar la basura, arreglar su cuarto, sacar buenas notas, etc. ¿Qué queremos en realidad? Muchas veces sólo podemos ver la acción inmediata. Sin embargo, la realidad es que queremos criarlos. Queremos enseñarles costumbres y hábitos que van más allá de la simple actividad de dejar su cuarto ordenado. ¿Qué tienen que hacer ellos para recibir una recompensa? Claro, recoger su habitación.

Si nuestros hijos fueran habitantes de Hanoi dejaran cada día su habitación desordenada... me imagino que no le tengo que aclarar para qué. Sí, para que haya una recompensa. O sea, no estaríamos logrando inculcar un excelente y productivo hábito, y sí una mentalidad (aunque creativa) totalmente interesada.

Pensemos en cuántas recompensas ofrecemos y en lo que en realidad logramos. Si queremos motivar con recompensas, éstas deben ir alineadas con el objetivo final que tenemos. En mi libro ¡Alcanza la Cumbre! explico en detalles la forma de motivar sin necesidad de recompensas.

Si quiere usar el sistema de recompensas, le diría que trate de alcanzar con ellas lo que en realidad usted quiere lograr.


FRASE DE LA SEMANA

“Hacer algo con una visión total es lo que ayuda a un logro integral.”
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Conferencista y Escritor

lunes, 22 de abril de 2013

¿ CÓMO LO DIGO BIEN Y SIN QUE FALTE NADA ?

¡Él habla mucho, pero dice poco! Esa frase la escuchamos cada vez más en el ámbito empresarial, frase que la usábamos más para los políticos y sus interminables discursos. ¿Será que copiamos cada día más de los políticos? En un mundo que cada día nos quejamos más de la supuesta brevedad del tiempo, es un costoso lujo desperdiciar palabras.

Los discursos son una cosa, pero las oraciones y párrafos concretos son otra. Necesitamos decir algo, entonces tenemos que estructurar bien nuestras frases para que el mensaje llegue, contrario a los discursos largos, en los que la intención es esparcir una gran cantidad de bellas palabras para que los oyentes queden maravillados del verbo. Lamentablemente en esos discursos se termina no comunicando nada.

Pasemos a lo que nos interesa, la forma de decir las cosas de una manera más efectiva.

- Lo primero que les digo a los asistentes a mis talleres de retórica, es que necesitan tener un objetivo. La manera de encontrarlo es muy sencilla, sólo piense en qué quiere lograr. Definiendo el objetivo sabrá qué persigue y podrá comunicar lo que quiere.

- Luego, debe saber con quien habla… Hay personas que les gusta un abordaje directo, y otras que prefieren los adornos en la comunicación, pero lo principal es siempre hablar con la persona correcta. Si usted trata el tema con alguien que no es quien toma la decisión, entonces podrá estar gastando municiones.

- Al iniciar la conversación es necesario llamar la atención del interlocutor, necesitará saber qué lo puede mover a estar atento a su exposición. Lo que siempre recomiendo es que piense que lo que hace es una venta, es una negociación. Para alguien comprar algo y quedar feliz, ese algo debe cubrir alguna necesidad. Entonces, inicie explicando porqué sería bueno que le escuchara.

- Lo mejor para dar una descripción de lo que quiere decir, es describir el tema como si fuese una pintura. Necesitamos que el interlocutor entienda y que quede con la idea clara, una descripción, sin más detalles de los necesarios, será de gran ayuda para que nuestra presentación sea escuchada con atención y quede en la mente de los demás.

A continuación haré un párrafo que puede servir de referencia. Pensemos en alguien que pedirá una promoción dentro de la empresa:

“Una empresa en expansión siempre piensa en crear nuevos líderes para conseguir los equipos más productivos… En los últimos años, me he preparado con esmero para poder progresar, en ese tiempo, le he rendido muchos frutos a la empresa logrando los objetivos en proyectos como… Para que la empresa progrese aún más y logre la cima como un halcón en vuelo, me gustaría colaborar en el futuro desde el puesto… que hoy está libre. Le prometo que conseguiremos los mayores beneficios que nos podamos plantear”.

Esto es un simple ejemplo de cómo en escasos 45 segundos usted puede armar un discurso que tiene un inicio de motivación para el jefe, plantea el tema, expresa el porqué, dice lo que se quiere y finaliza explicando por qué se cubriría la necesidad, que será el beneficio para la empresa. En mi libro Mi Binomio trabajo el tema de la Comunicación Asertiva por extenso, y en Ventas, Oratoria y Lenguaje del cuerpo encuentra todo sobre alocuciones.

Recuerde que decirle al jefe que no tiene suficiente dinero para sus gastos, o que tiene mucho tiempo en la empresa, no cubrirá la necesidad de un líder productivo que tiene la institución.

Naturalmente que esto no le garantiza que recibirá el puesto, pero de seguro estará menos lejos que con una charla vacilante de media hora sin decir qué quiere, ni cómo piensa lograrlo. Es la razón por la cual los enamorados no llegan a sus pretendidas.


FRASE DE LA SEMANA

“Pienso más en cómo decirlo, que en qué decir”.
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Conferencista y Escritor dominicano

sábado, 20 de abril de 2013

INMUEBLES PARA PRODUCIR DINERO


INMUEBLES PARA PRODUCIR DINERO


Tener un bien que nos genere dinero sin necesidad de trabajar es una excelente opción de ingresos para el retiro. Mientras más temprano iniciamos, más rápido seremos libres financieramente. ¿Quiere saber cómo puede multiplicar por siete su capital?

Comprar un bien que no pierda valor y que además nos ponga dinero en el bolsillo es lo que llamo una gran inversión. Pero no todo es color de rosas, debemos tener cuidado para no tener pérdidas o sorpresas desagradables.

El Financiamiento: Necesitaremos un capital inicial. Dependiendo del nivel de los intereses, debe estar entre el 25 y el 50% del valor total. La cuota resultante no debe pasar el 90% del alquiler esperado. El diez por ciento restante debe ir a una cuenta especial… dinero que se utilizará para contingencias (reparaciones, pérdidas del inquilino, etc.). Cuando las tasas están bajas y el préstamo no tiene una tasa fija, debemos pensar que la tasa puede subir, lo ideal es no tomar una mensualidad muy ajustada al monto del alquiler, dejando un monto para posibles aumentos de la cuota del banco.

Precio: No debemos tomar la primera opción sin analizar otras. Lo ideal es ver por lo menos diez posibilidades antes de decidirse. Si conseguimos un inmueble de oportunidad sería lo mejor. No se ponga plazos… la prisa es enemiga del buen negocio. Debe pensar también en comprar un bien que no pierda valor en el tiempo, ya sea por su condición, o por su ubicación. El negocio se hace al comprar… por lo que es importante lograr un precio reducido.

Ubicación: Un inmueble de alquiler debe estar en un lugar de fácil renta. Inmuebles pequeños son estratégicos para familias nuevas o para estudiantes. Deben estar cerca de buenos medios de transporte o de centros de estudios.

Antigüedad: El mantenimiento de la propiedad juega un papel primordial. Reparaciones frecuentes pueden tragarse la reserva y el flujo de caja generado puede verse afectado. Busque informaciones sobre el constructor. Si ya tiene un tiempo de construído indague sobre los problemas con los demás vecinos. Todo esto antes de comprar, claro está.

Inquilinos: Si consigue personas que no piensen vivir por siempre en su inmueble tendrá una gran ganancia. Por ejemplo, familias jóvenes que necesitarán más espacio al nacer o crecer los hijos. Extranjeros con contratos temporales. Nunca alquile sin tener información de los burós de crédito. La depuración representa gran parte del éxito.

Contrato de Alquiler: La selección es vital, pero un buen contrato es indispensable. No confíe en la buena fe. Prepárese para los malos momentos. Buenas cláusulas de cancelación y un alquiler indexado son la clave. Podría pensar también en un contrato en moneda dura.

La Ecuación: Con un capital de 40% del valor del inmueble usted puede tener en 15 años una vivienda libre de deudas. El valor se debe haber triplicado en ese período. O sea, si cuesta 100, usted paga 40 y al final tiene 300. Multiplicó por 7.5 su capital en sólo 15 años.

No existen fórmulas mágicas, ni todo saldrá a la perfección. Si tiene un buen banquero, un abogado competente en el área y un buen agente inmobiliario, el negocio puede salir perfecto.


FRASE DE LA SEMANA

“El dinero no te hará libre financieramente, la inversión que hagas sí.”
Diego Sosa

jueves, 18 de abril de 2013

UNA CASA NO ES UN PASIVO




Te invito a ver mi video de esta semana en Diario Libre

Una explicación de por qué hay que tener cuidado con la teoría de que la casa es un pasivo.  Algo que te ahorre un gasto no puede ser pasivo.  Lo que no debemos es comprar algo por encima de nuestras posibilidades.

Más en mi libro:
Arco Iris Financiero 

lunes, 15 de abril de 2013

TENER INGRESOS SIN TENER QUE TRABAJAR


EFICIENTE VS. EFICAZ

Dos palabras muy parecidas con consecuencias muy diferentes. Aunque su raíz es la misma, cada una nos lleva a caminos diferentes. En el diccionario, estas palabras tienen un significado diferente al que se usa en el sentido laboral.


Las personas suelen buscar la eficacia, o sea, lograr lo que se quiere. En otra definición, lograr hacer una tarea hasta su conclusión planificada. Ser eficaz es extraordinario. Muchas personas no son eficaces, o sea, no logran lo que buscan o lo que se les asigna. Por eso buscamos personas que lo sean para delegar tareas, o para que nos presten servicios.

Hay personas que son perfeccionistas y trabajan como hormigas para lograr sus objetivos. Dan vueltas a las cosas para que no tengan imperfecciones y se castigan al encontrarlas. Prefieren no entregar un trabajo si no están seguras de su extraordinario resultado.

La perfección suele ser enemiga de la practicidad. Hay tareas que tienen que ser efectuadas a la perfección, de lo contrario, no llegaría un cohete a la luna. Un reloj con imperfecciones no daría la hora exacta y tendría que ser descartado. Así, existe una serie de trabajos que la perfección es la prioridad, y sin ella el riesgo de desastre es demasiado alto.

En otras tareas es indispensable el resultado a tiempo, más que la perfección del resultado. No hacerlo a tiempo puede significar el fracaso. Los perfeccionistas desaprovechan gran parte de su potencial, por miedo a las imperfecciones. Una vez le preguntaron a Benjamín Franklin qué desearía cambiar en su vida si volviera a nacer; su respuesta: “Que me den la oportunidad que tienen los escritores de corregir los errores de la primera edición”. Sí, por más que queremos sacar un libro sin errores, algo se nos va. ¿Es tan importante utilizar cientos de horas en encontrar los últimos errores o posibilidades de mejora? Para algunos sí; para mí es más importante utilizar esas horas en producir nuevas publicaciones. Además, cuento con lectores que me ayudan enviándome las correcciones… los que me detractan por algún error que se haya pasado son una minoría.

Eficiencia es lograr el resultado esperado con la menor cantidad de recursos posibles. Al lograrla podemos utilizar recursos en otras tareas. Pero si necesitamos volver atrás con frecuencia a corregir las tareas por estar mal hechas, entonces los recursos no son bien aprovechados, al final no hemos logrado eficiencia real, sólo inicial. Me refiero a las imperfecciones que no le restan al producto final. Un libro plagado de errores puede ser rechazado, toda la inversión de tiempo, conocimiento y dinero sería un gran desperdicio.

Ser eficiente y eficaz sería lo que debemos buscar, como desarrollo en mi libro ¿No tienes tiempo? Cuando la perfección es primordial, la eficacia en lograrla debe estar por delante. Si la perfección no es lo más importante, alcanzar lo máximo con el mínimo de recursos es el objetivo principal. La decisión es nuestra, es una cuestión de actitud.


FRASE DE LA SEMANA

“Intentar la perfección puede llevar a la no ejecución.”
Diego A. Sosa
Coach, Escritor, Conferencista y Consultor