sábado, 20 de abril de 2013

INMUEBLES PARA PRODUCIR DINERO


INMUEBLES PARA PRODUCIR DINERO


Tener un bien que nos genere dinero sin necesidad de trabajar es una excelente opción de ingresos para el retiro. Mientras más temprano iniciamos, más rápido seremos libres financieramente. ¿Quiere saber cómo puede multiplicar por siete su capital?

Comprar un bien que no pierda valor y que además nos ponga dinero en el bolsillo es lo que llamo una gran inversión. Pero no todo es color de rosas, debemos tener cuidado para no tener pérdidas o sorpresas desagradables.

El Financiamiento: Necesitaremos un capital inicial. Dependiendo del nivel de los intereses, debe estar entre el 25 y el 50% del valor total. La cuota resultante no debe pasar el 90% del alquiler esperado. El diez por ciento restante debe ir a una cuenta especial… dinero que se utilizará para contingencias (reparaciones, pérdidas del inquilino, etc.). Cuando las tasas están bajas y el préstamo no tiene una tasa fija, debemos pensar que la tasa puede subir, lo ideal es no tomar una mensualidad muy ajustada al monto del alquiler, dejando un monto para posibles aumentos de la cuota del banco.

Precio: No debemos tomar la primera opción sin analizar otras. Lo ideal es ver por lo menos diez posibilidades antes de decidirse. Si conseguimos un inmueble de oportunidad sería lo mejor. No se ponga plazos… la prisa es enemiga del buen negocio. Debe pensar también en comprar un bien que no pierda valor en el tiempo, ya sea por su condición, o por su ubicación. El negocio se hace al comprar… por lo que es importante lograr un precio reducido.

Ubicación: Un inmueble de alquiler debe estar en un lugar de fácil renta. Inmuebles pequeños son estratégicos para familias nuevas o para estudiantes. Deben estar cerca de buenos medios de transporte o de centros de estudios.

Antigüedad: El mantenimiento de la propiedad juega un papel primordial. Reparaciones frecuentes pueden tragarse la reserva y el flujo de caja generado puede verse afectado. Busque informaciones sobre el constructor. Si ya tiene un tiempo de construído indague sobre los problemas con los demás vecinos. Todo esto antes de comprar, claro está.

Inquilinos: Si consigue personas que no piensen vivir por siempre en su inmueble tendrá una gran ganancia. Por ejemplo, familias jóvenes que necesitarán más espacio al nacer o crecer los hijos. Extranjeros con contratos temporales. Nunca alquile sin tener información de los burós de crédito. La depuración representa gran parte del éxito.

Contrato de Alquiler: La selección es vital, pero un buen contrato es indispensable. No confíe en la buena fe. Prepárese para los malos momentos. Buenas cláusulas de cancelación y un alquiler indexado son la clave. Podría pensar también en un contrato en moneda dura.

La Ecuación: Con un capital de 40% del valor del inmueble usted puede tener en 15 años una vivienda libre de deudas. El valor se debe haber triplicado en ese período. O sea, si cuesta 100, usted paga 40 y al final tiene 300. Multiplicó por 7.5 su capital en sólo 15 años.

No existen fórmulas mágicas, ni todo saldrá a la perfección. Si tiene un buen banquero, un abogado competente en el área y un buen agente inmobiliario, el negocio puede salir perfecto.


FRASE DE LA SEMANA

“El dinero no te hará libre financieramente, la inversión que hagas sí.”
Diego Sosa

jueves, 18 de abril de 2013

UNA CASA NO ES UN PASIVO




Te invito a ver mi video de esta semana en Diario Libre

Una explicación de por qué hay que tener cuidado con la teoría de que la casa es un pasivo.  Algo que te ahorre un gasto no puede ser pasivo.  Lo que no debemos es comprar algo por encima de nuestras posibilidades.

Más en mi libro:
Arco Iris Financiero 

lunes, 15 de abril de 2013

TENER INGRESOS SIN TENER QUE TRABAJAR


EFICIENTE VS. EFICAZ

Dos palabras muy parecidas con consecuencias muy diferentes. Aunque su raíz es la misma, cada una nos lleva a caminos diferentes. En el diccionario, estas palabras tienen un significado diferente al que se usa en el sentido laboral.


Las personas suelen buscar la eficacia, o sea, lograr lo que se quiere. En otra definición, lograr hacer una tarea hasta su conclusión planificada. Ser eficaz es extraordinario. Muchas personas no son eficaces, o sea, no logran lo que buscan o lo que se les asigna. Por eso buscamos personas que lo sean para delegar tareas, o para que nos presten servicios.

Hay personas que son perfeccionistas y trabajan como hormigas para lograr sus objetivos. Dan vueltas a las cosas para que no tengan imperfecciones y se castigan al encontrarlas. Prefieren no entregar un trabajo si no están seguras de su extraordinario resultado.

La perfección suele ser enemiga de la practicidad. Hay tareas que tienen que ser efectuadas a la perfección, de lo contrario, no llegaría un cohete a la luna. Un reloj con imperfecciones no daría la hora exacta y tendría que ser descartado. Así, existe una serie de trabajos que la perfección es la prioridad, y sin ella el riesgo de desastre es demasiado alto.

En otras tareas es indispensable el resultado a tiempo, más que la perfección del resultado. No hacerlo a tiempo puede significar el fracaso. Los perfeccionistas desaprovechan gran parte de su potencial, por miedo a las imperfecciones. Una vez le preguntaron a Benjamín Franklin qué desearía cambiar en su vida si volviera a nacer; su respuesta: “Que me den la oportunidad que tienen los escritores de corregir los errores de la primera edición”. Sí, por más que queremos sacar un libro sin errores, algo se nos va. ¿Es tan importante utilizar cientos de horas en encontrar los últimos errores o posibilidades de mejora? Para algunos sí; para mí es más importante utilizar esas horas en producir nuevas publicaciones. Además, cuento con lectores que me ayudan enviándome las correcciones… los que me detractan por algún error que se haya pasado son una minoría.

Eficiencia es lograr el resultado esperado con la menor cantidad de recursos posibles. Al lograrla podemos utilizar recursos en otras tareas. Pero si necesitamos volver atrás con frecuencia a corregir las tareas por estar mal hechas, entonces los recursos no son bien aprovechados, al final no hemos logrado eficiencia real, sólo inicial. Me refiero a las imperfecciones que no le restan al producto final. Un libro plagado de errores puede ser rechazado, toda la inversión de tiempo, conocimiento y dinero sería un gran desperdicio.

Ser eficiente y eficaz sería lo que debemos buscar, como desarrollo en mi libro ¿No tienes tiempo? Cuando la perfección es primordial, la eficacia en lograrla debe estar por delante. Si la perfección no es lo más importante, alcanzar lo máximo con el mínimo de recursos es el objetivo principal. La decisión es nuestra, es una cuestión de actitud.


FRASE DE LA SEMANA

“Intentar la perfección puede llevar a la no ejecución.”
Diego A. Sosa
Coach, Escritor, Conferencista y Consultor

lunes, 8 de abril de 2013

APRENDER A GASTAR SIN MIEDO




EL SECRETO PARA TENER UN DÍA PERFECTO

Es fácil y difícil a la vez. Queremos y podemos, pero depende de nosotros. Los demás pueden exigirnos y requerir algo de nosotros, pero nuestra disposición será la responsable de los logros a obtener.

¿Tenemos definido qué es un día perfecto para nosotros? Ése es el primer inconveniente. Salimos a navegar nuestro día sin un objetivo claro. Al llegar la noche no sabemos si hemos llegado a la meta. Bueno, llegamos a la meta, pero posiblemente no a la que hubiésemos querido llegar de habérnosla planteado.

¿Necesitamos una meta? El día tiene un fin, pero nuestro día perfecto no necesita un objetivo, sino una ruta. No es tan necesario llegar a un lugar para tener un día grandioso. Me gusta más ver cada logro y la manera de alcanzarlo, que la suma de ellos en sí. Una trayectoria es mi objetivo en la realidad.

Para cada persona el día perfecto suele ser diferente. Aquí nace una nueva dificultad. Cada uno quiere que vivamos un día perfecto a su gusto y no al nuestro. Nos quitan tiempo, el que debemos dedicarles para que su día sea perfecto (que tampoco tienen claro cómo es su día perfecto). Nos imponen actividades que casi nunca van con nuestro deseo de día excepcional.

Tenemos que tomar en cuenta también que cada día perfecto es diferente. Si es un día de trabajo, no podemos pretender un día perfecto en la playa. Necesitamos acomodar nuestros deseos a las obligaciones. Lo que sí podemos pretender es pasar un día de trabajo agradable. Luego, podemos hacer ejercicio o ver televisión. Disfrutar con amigos o allegados. En fin, plantearnos el día según las posibilidades, no según deseos irrealizables.

No creo que haya que planificar mucho, esa es la parte fácil. Lograr lo planteado al inicio del día y disfrutar cada tarea que realicemos es lo que podría llamar un día perfecto o, por lo menos, que se asemeje a serlo.

Una vez decidimos vivir cada ración de nuestra vida con gusto pasaremos cada minuto del día de manera perfecta. Para sentir que el día completo fue perfecto, necesitamos crear una ruta de navegación que nos llevará a logros. Los resultados: efectividad en la ejecución de tareas con pocos desperdicios de tiempo y energías, mayor cantidad de tareas realizadas, hacer lo que hemos definido como prioritario, vivir de acuerdo a nuestras normas y no a la de los demás… En resumen, un día perfecto es el que logramos lo que nos dispusimos y disfrutamos al hacerlo.



FRASE DE LA SEMANA

“Vivir a gusto cada minuto de un día es el objetivo de un día perfecto.”
Diego A. Sosa Sosa
Coach, Consultor, Escritor y Conferencista

lunes, 18 de febrero de 2013

¿QUÉ ELEGIRÍAS HACER SI EL DINERO NO EXISTIERA?


¿QUÉ ELEGIRÍA HACER SI EL DINERO NO EXISTIERA?




¿Se ha preguntado cuál sería su ocupación favorita? Muchos soñamos dedicarnos a algo en nuestra vida y consideramos que ganarnos la vida haciéndolo sería el más maravilloso de los trabajos. ¿Es tan así?

En Villa La Angostura, Argentina, conocí una pareja que tiene un hotel muy acogedor. Eran de Buenos Aires y decidieron mudarse a las bellas montañas de ese pueblito a pocos kilómetros del famoso Bariloche. Las habitaciones eran cabañas preciosas hechas por ellos y decoradas con todo el amor.

Esta pareja había visitado durante un tiempo dos veces al año la región: en invierno a esquiar y en verano a pescar. Era su sueño vivir más cerca y evitarse los miles de kilómetros de viaje. Se mudaron, pues, y construyeron las Cabañas Lihuén en medio de ese paraíso, entre los lagos Correntoso y Nahuel Huapi.

Una vez viviendo en el lugar de sus sueños le tuvieron que dar calor a su emprendimiento. Ser guía de pesca y profesores de esquí eran parte de sus atribuciones. Ahora, trabajaban en lo que a ellos les gustaba. ¿Estaban felices? La respuesta que me dieron fue: “Ahora es un trabajo, antes era una diversión”.

Si el dinero no existiera, ¿a qué se dedicaría? Quizá la historia que acaba de leer le ha cambiado el punto de vista... Esa no es mi intención. La idea es que veamos las cosas en el lugar que tienen que estar. Ganarse el dinero haciendo lo que a uno le divierte muchas veces no es la solución. Lo que nos gusta debemos hacerlo por placer y no por obligación. Tener que levantarse a batear pelotas tiradas por una máquina es un trabajo... Ir a batear pelotas y tomar cervezas con los amigos es una diversión.

Siempre habrá jefes inadecuados para nosotros, compañeros no deseados, clientes insoportables... no importa el trabajo que elija. Lo importante es que reconozcamos qué nos molesta de nuestro trabajo. Es hora de encontrar esas cosas que nos hacen perder el ánimo y tomar una actitud ante ellas.

Si no podemos con el jefe, busquemos cambiar de departamento o de trabajo (ya sé, me dirá “no hay otros trabajos”, y le diré que si piensa así no tendrá oportunidades de conseguir otro jefe y debe agradecerle al que tiene de que aún le tenga trabajando... Siempre hay otro trabajo, se lo aseguro). Si son los compañeros, trate de conocerlos fuera del ambiente laboral, le certifico que son formidables personas, salvo alguna manzana podrida. Si es la paga, dé la milla a más, prepárese para subir de puesto, para representarle más ingresos a la empresa y merecerse un aumento, busque ingresos extras, cambie de trabajo... En definitiva, “lo que le molesta está sólo en mis manos cambiarlo”.

Buscar el trabajo que se adapte a nuestra diversión es difícil y suele echar a perder lo que nos recrea. Hacer que mi trabajo me guste con el objetivo de ganar dinero suficiente para tener una buena calidad de vida y practicar mi diversión es lo que llamaría tener el trabajo perfecto para mí. No olvidemos también, tener el tiempo necesario para dedicarle a todo lo que me hace feliz en la vida.



FRASE DE LA SEMANA

“Es más fácil y productivo hacer que mi trabajo me guste a buscar un trabajo que me deleite.”
Diego A. Sosa
Coach, consultor, Conferencista y Escritor