lunes, 6 de febrero de 2012

ENCUENTRE CINCO TRABAJOS ALTERNATIVOS

¿Me gusta lo que hago? ¿Y si pierdo el trabajo? ¿Y si desaparece mi puesto? ¿Quiero lograr más éxito o ganar más dinero? Hay muchas interrogantes con respecto a cómo nos ganamos la vida. La gran mayoría trabajamos para ganarnos el sustento. Los trabajos hoy no son para toda la vida, pero hay que defenderlos de la mejor manera.

Cada día veo más personas que se encuentran con la circunstancia de que le han cambiado las condiciones del trabajo o ya su trabajo no existe. Otros que quieren cambiar de trabajo, pero no hacen el menor movimiento para lograrlo.

La situación es que casi nunca estamos conformes con lo que tenemos en el momento... Los luchadores incansables quieren más, los conformistas sólo protestan porque lo que tienen no es suficiente: el jefe es malo, los compañeros son desagradables o cualquier otra disculpa para sentirse que son las víctimas de las circunstancias.

Le propongo que hagamos una rápida lista de cinco oficios que nos gustarían desarrollar. Pueden ser sueños o casos alcanzables, pero le pido que los escriba. Quizá ponga diez y al final reduzca la lista a los cinco que más le gustaría. Por ejemplo:

· Autor de libros
· Actor de teatro
· Directivo de una gran compañía
· Tener mi negocio propio
· Conseguir un ascenso en mi trabajo

Algunos de los que escriba no le traerán dinero, lo consideraremos un hobby. Otros tendremos que invertir mucho tiempo para que se conviertan en productivos. Para otros necesitaremos prepararnos. Otro quizá me represente salir a buscar trabajo. Otro podría significar el riesgo de perder el sustento fijo.

Al final debe quedarnos la idea de lo que en realidad es posible... y así trabajaremos para ello. No dejar que el destino se encargue de nuestro destino. Si quiero ascender, tendré que prepararme para ese puesto y estar a la vista de los jefes como un verdadero candidato. Buscar qué negocio puedo hacer. Aprender el oficio que quisiera ejecutar. Iniciar como oficio paralelo un negocio o una carrera como alternativa...

Puede ser que cuando analice las posibilidades se de cuanta que no hay tantas. Le puedo recomendar entonces que ame su trabajo. Sí, se dio cuanta que no hay alternativa mejor, ¿por qué sufrir a diario el mejor trabajo que en este momento puede tener? Y si decidió tomar las riendas porque encontró que puede mejorar, también ame lo que tiene, porque así aprenderá a amar lo próximo que tendrá.

Hay muchas cosas que se deben hacer si quiere cambiar lo que está haciendo y progresar en su vida. Quedarnos esperando que el jefe nos ascienda no será la solución. Aprender teatro, aprender a escribir un libro, escribirlo y publicarlo tampoco se hará por sí solo.

En fin tome las riendas si quiere que por lo menos uno de esos oficios que detalló se convierta en realidad. Piense que ganar dinero es el objetivo de todo trabajo, lo que sea hobby lo hará sentir bien, pero no lo confunda con trabajo. Todo trabajo que usted piense desarrollar tendrá que dejarle más dinero que lo que hoy recibe... a mediano o a largo plazo, no obligatoriamente de inmediato.


Más sobre este tema en mis libros:

· ¡Alcanza la Cumbre!
· Mi Binomio
· Click

FRASE DE LA SEMANA

“El oficio que tengo es el mejor que poseo, aunque si lo decido tendré uno mejor”.

Diego A. Sosa
Conferencista, Escritor, Coach y Consultor






martes, 31 de enero de 2012

CONTAGIE CON UNA SONRISA

TAREA DE LA SEMANA


Por: Diego A. Sosa Sosa
Hamburgo, Alemania


Hay tantas personas que andan inmersas en el estrés diario que no consiguen mirar las cosas buenas de la vida. Ladran y contagian a los demás con sus ladridos y miradas irritantes. Le propongo que rompamos la cadena y los contagiemos con una sonrisa. El mayor ganador seremos nosotros, porque nos sentiremos bien al sonreír y si el otro se deja contagiar nos sentiremos doblemente bien.


Más sobre este tema en mis libros:

– Mi Binomio
– Tú Eres la estrella
– ¡Alcanza la Cumbre!

 
AVISO PARA LA REPÚBLICA DOMINICANA



Diego A. Sosa estará en la Rep. Dominicana en el mes de marzo. Por el momento tendremos las siguientes actividades abiertas:


Santo Domingo:

Puesta en circulación libro: Ventas – Negociación – Retórica y Lenguaje Corporal
Conferencia: ¡Ayuda a tu Empresa a Alcanzar la Cumbre 28.2.2012
Seminario: Liderazgo para Jóvenes 10-11.3.2012
Seminario: Retórica y Oratoria; La mejor forma de hablar y convencer – En privado y en público. 31.3.2012
Conferencia: Moral en Tiempos de Cólera

Puerto Plata:

Puesta en circulación libro y Conferencia: Ventas – Negociación – Retórica y Lenguaje Corporal 1.3.2012
Seminario: Liderazgo para Jóvenes 24-25.3.2012
Seminario: Retórica y Oratoria I; La mejor forma de hablar y convencer – En privado y en público. 3.3.2012
Seminario: Retórica y Oratoria II; Técnicas avanzadas para hablar en público y convencer. 23.3.2102
Conferencia: Moral en Tiempos de Cólera

Santiago:

Puesta en circulación libro y Conferencia: Ventas – Negociación – Retórica y Lenguaje Corporal
Seminario: Liderazgo para Jóvenes 17-18.3.2012
Taller: Inteligencia Financiera Personal - Organiza CAPEX 14.3.2012
Taller: Manejo del Tiempo - Organiza CAPEX 22.3.2012
Conferencia: "Moral en Tiempos de Cólera" . Organiza CAPEX 8.3.2012

Para informaciones, inscripciones y contrataciones de cursos In House:

Gabriela Jáquez 809 854 9053     gabriela@diegososa.info

http://www.diegososa.info/



lunes, 16 de enero de 2012

¿ÁGUILA O PAPAGAYO?

Hay dos tipos de personas. Los que se quejan todo el tiempo de todo, y los que se hacen protagonistas de sus propias vidas. No es que éstos últimos no se quejen, pero casi nunca esperan que les lleven la comida, sino que salen a buscarla.

Los papagayos son aves preciosas, tan bonitas que los humanos hemos decidido usarlas para adornar y tenerlas encerradas. Les encanta conversar… bueno, en realidad, repetir lo que los demás dicen. No les importa mucho estar encerrados, siempre que le lleven la comida y le hagan gracias.

¿Conocemos personas así? ¿Papagayos? Están encerradas en una jaula (puede interpretarse como un empleo), repiten lo que los otros dicen y son felices cuando al fin del mes pueden salir de compras con el dinero que le colocan en su cuenta. Mientras tanto, se están quejando pero nadie conoce su verdadero lenguaje, sólo nos parece un ruido y hasta se lo celebramos. Las quejas siempre son con la persona incorrecta, nunca con el que toma las decisiones. Cuando llega el jefe se dedica a repetir lo que él dice, con tal de que le deje caer unas semillas de girasol en su bella jaula. Aunque esté la puerta de la jaula abierta, no está dispuesto a volar, sólo le interesa tener una vida donde no le falte lo básico: agua, gracias y comida. Donde pueda hacer ruidos sin poner en peligro su habitad.

Hay otro tipo de personas, no importa que los encierren en una jaula, sueñan con la libertad. No andan cotorreando, sino que, con la frente en alto, aprovechan cualquier oportunidad para volar y buscar su comida, no importando que el domador le tenga asegurado su alimento. Es fiel, puede volar alto, pero sabe donde puede estar tranquila y regresa. Tiene una visión lejana, no sólo mira el final de su nariz... o de la de su domador.

Estas personas pueden tener un empleo, pero siempre buscan lo mejor para la empresa. Cuando se quejan es para mejorar, no para llamar la atención y hacerse las víctimas. Si les dan nuevas tareas están felices. Si les piden opinión, dan la suya. Si ven una oportunidad de volar, vuelan. Merecen ser libres, merecen buscar nuevos horizontes. No se conforman con estar encerrados en una jaula, buscan ganarse la confianza para que los dejen volar. Se adaptan a las circunstancias. Pueden ser domesticadas, aunque sean tan salvajes.

Aunque tengan un empleo seguro, buscan la posibilidad de subir en la vida. Si les cortan las alas, simplemente esperan que crezcan para poder volar. Si no los tratan como se merecen, vuelan y construyen su propio nido.

¿Qué desea ser: Águila o papagayo?

No es tan fácil, no es que podamos decir que a partir de hoy seremos águila o papagayo. Es un cambio de actitud a la vida. Es una nueva forma de enfrentar las circunstancias... es hacernos dueños de nuestro propio destino. Es no quedarnos esperando que el mundo cambie para nuestro provecho y nuestras directrices. Es dejar de soñar con un mundo mejor; es despertar y comenzar a construirlo. Y no sólo en nuestra vida... es ayudar a los demás a que tengan oportunidades para que todos tengamos un mejor porvenir. Somos animales de sociedad y en conjunto es que podemos avanzar. Lo que perjudica a los demás tarde o temprano nos perjudica a nosotros.

Y si tiene un equipo: ¿Quiere una jaula llena de papagayos o rodearse de águilas? Recuerde, el que motiva papagayos sólo obtiene papagayos motivados. Es hacerlos ver el águila que tienen dentro y animarlos a que la saquen.


Más en mis libros:

- ¡Alcanza la Cumbre!
- Tú Eres la Estrella
- Mi Binomio


FRASE DE LA SEMANA

“Sólo puede volar el que lo decide”
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, Escritor y Conferencista





lunes, 5 de diciembre de 2011

¿HACER LO QUE AMO O AMAR LO QUE HAGO?

Muchas veces nos preguntamos si existe el trabajo perfecto. Vemos alrededor y nos damos cuenta que casi todos quisieran tener otra actividad en la vida con la que pudieran ganar más dinero y le resultara más divertida. Al parecer casi nadie tiene el trabajo que amaría tener.

Podemos identificar contadas personas que disfrutan lo que hacen, que irradian energía al realizar su trabajo, que contagian cuando hablan de su oficio. Esas personas aman lo que hacen, definitivamente que encontraron el trabajo que aman.

¿Es el trabajo o es la persona? Puedo observar que el mismo trabajo que hacen esos pocos que aman lo que hacen no es de tanto agrado para otras personas. ¿Tiene que darse una química especial entre el trabajo y la persona? ¿O quizá no todo trabajo es para toda persona?

Cuando las personas me preguntan que si existe el trabajo perfecto, les pregunto que cuál sería su trabajo perfecto. O no me pueden responder o simplemente se imaginan algo que no han analizado bien. Cuando detallamos ese sueño de trabajo que quisieran tener, nos damos cuenta que no es tan perfecto como pareciera.

Entonces viene la siguiente pregunta: ¿Has tenido alguna vez un trabajo que hayas disfrutado mientras lo hacías? Casi nunca ha sido el caso. Cada trabajo pasado ha sido valorado cuando el próximo aparenta ser peor. Hay casos de personas que amaban lo que hacían y les cambian las reglas de juego, eso los hace infelices. Pero esos son pocos, la gran mayoría pelea por las reglas de juego que ahora tiene y cuando tenía otras también las peleaba.

Cuando le pregunto a las personas que aman lo que hacen si han tenido algún mal trabajo, la respuesta casi siempre es: “Nunca”. Ellos han tenido la “suerte” de siempre tener trabajos que han amado.

No quiero que confundamos amar el trabajo con amar la paga. No siempre se recibe lo que uno quisiera gastar, por no decir que casi nunca. Pero eso no debe hacer que ame o no lo que haga, porque siempre se puede querer más. Si nos damos cuenta, los que ganan menos que nosotros adorarían recibir lo que nosotros ingresamos, pero los que ganan más desean lo que reciben otros.

Conseguir un trabajo que yo ame es en la mayoría de los casos una cuestión de actitud. No todo será perfecto en un oficio: o la paga, o los clientes, o el jefe, o lo que ofrecemos, o el tiempo que dedicamos, o las energías que nos cueste, etc. Nunca será perfecto, pero podemos dedicarnos a odiar lo que decidimos hacer (porque nadie nos obliga) o dedicarnos a ver cada día como una oportunidad de ser felices, como un presente que nos damos, como una parte del camino a recorrer... camino que podemos llamar, felicidad.

Más sobre este tema en mis libros:
-Mi Binomio
-¡Alcanza la Cumbre!


FRASE DE LA SEMANA

“Hacer lo que amo no depende de lo que hago; sino de lo que decido amar”.
Diego A. Sosa
Coach, Consultor, escritor y Conferencista

lunes, 28 de noviembre de 2011

AGRADECER LOS REGALOS

“No te hubieras puesto a eso”. No termino de entender la mentalidad de los humanos. Queremos agradar a alguien y la respuesta es una negativa. La persona nos dice con su expresión que se siente mal porque tratamos de hacerlo sentir bien. ¿O es hipocresía o falsa modestia?

“No era necesario”: Claro que no lo era, pero de todas formas lo quise hacer... agradécemelo. Simplemente quiero verte la cara de felicidad cuando lo recibes... no de congoja.

¿Será que pensamos que regalarle a alguien significa un sacrificio? Así cuando recibimos el regalo pensamos que la persona se está sacrificando y no estamos de acuerdo en ser la causa de un dolor. Pienso que esa puede ser otra de las razones.

Claro, los hombres y las mujeres no somos idénticos. Para las damas regalar está en su programación general. Para los hombres está en nuestro software de marketing y en el de obligaciones. Algunos aprenden a agradar a cada paso sin tener que pensar mucho. Para otros nos es más difícil recordar aquellas fechas importantes, como aniversarios, cumpleaños, primer beso...

Aclarado ese punto de diferencia de géneros, prosigo con la problemática de la aceptación de regalos.

Un regalo puede ser un favor. Queremos algún servicio, pero ese amigo no nos quiere cobrar... eso también es un regalo. Nos sentimos mal porque no nos cobran, nos sentimos mal cobrando. ¿Dónde está el equilibrio? Si somos los que prestamos el servicio, no aceptamos paga, pero nos ofendemos si es al contrario.

Por mi parte, trato de tener medidas para los servicios que cobro y los que no cobro. A las personas que cobro y a las que no les cobro. Para mí es complicado, soy asesor y mis consejos son parte de mi servicio. Para un médico en una reunión de amigos la salida sería, pasa por el consultorio, allá tengo los instrumentos para poderte dar un diagnóstico preciso.

Me pasa constantemente que personas a las que le he dado consejos no me quieren cobrar por algún servicio que me presten... ¿Debo pelearles y hacerlos sentir mal? Tomo la opción de hacerlos sentir bien al aceptar y agradecer su regalo. Otros me prestan servicios y por una vieja amistad o familiaridad no me quieren cobrar. ¿Tengo algo que le pueda dar a cambio? ¿O simplemente debo esperar feliz el momento de la revancha?

Hay regalos que no solicitan nada a cambio, sólo quieren ver una sonrisa en nuestras caras. Hay detalles que nos quieren llevar a una emoción positiva, que no terminen siendo un desagrado. La respuesta debería ser una gran sonrisa en nuestro corazón. Es que el regalo vino de corazón y si no fue así, se convertirá en eso al ver nuestra alegría. Por eso pienso que los regalos no deben ser por fechas comerciales ni por obligaciones de calendario. Cubrir una necesidad es más importante que un día del almanaque. La necesidad puede ser material, o simplemente la creación de una emoción positiva en la persona que apreciamos. Un regalo no es solamente algo tangible, un regalo puede darse a cada amanecer, en cada respirar, en cada contacto o pensamiento. Un simple “te quiero” suele ser un gran regalo.


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– Mi Binomio
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DE VENTA EN TODO EL MUNDO: www.lulu.com/mercurio



FRASE DE LA SEMANA
“Una sonrisa provocada por un presente vale más para el que la estimula que para el que la emite.”
Diego A. Sosa
Consultor, Coach, Escritor y Conferencista dominicano



domingo, 20 de noviembre de 2011

CORRIJA LOS ESCAPES DE ENERGÍA

La energía personal es esencial para nuestras vidas. Existe la energía para movernos, que la recibimos de lo que ingerimos. Pero hay otra más importante para la felicidad, la energía mental. Podemos comer suficiente, pero eso no nos garantiza que podamos lograr muchas cosas en nuestra vida, ni siquiera en el día a día.

Existen muchos escapes que se llevan nuestra energía mental. Lo malo es que no nos damos cuenta. Que alguien nos lo diga no sirve de mucho. Es como cuando estamos en una habitación por mucho tiempo, sólo nos damos cuenta del ruido del aire acondicionado cuando se apaga. Por eso las observaciones de otros nos parecen fuera de lugar.

Usted tiene que hacer una lista, ver lo que le está llevándo energías, lo que lo pone negativo, lo que le quita el ánimo, lo que le hace perder la felicidad del día a día. Cuando haga la lista se dará cuenta que muchas cosas no las podrá cambiar, pero otras sí.

Los hijos, los padres, la pareja, el trabajo, los amigos, las responsabilidades... Estas son partes de su vida que pueden causarle estrés. Quizá no pueda o quiera cambiarlas. Cambiarlas podría también significar quedar peor. La buena noticia es que usted puede modificar su actitud ante ellas. En breve vuelvo a este punto.

Por otro lado está su rutina diaria. En ella encontrará muchos escapes de energía. Por ejemplo, los cinco minutos más para dormir... sí, ese “gustito” que nos permitimos cuando suena el despertador. Si luego de ese momentito usted se levanta con calma, desayuna y hace todo lo que tiene que hacer sin estrés, entonces es un “gustito” bueno. Pero si por el contrario (que es lo que pasa en general) tiene que salir estresado, corriendo y dejando cosas importantes por hacer, entonces esos cinco minutos son un escape de energía. Ellos le arruinarán, por lo menos, su mañana.

Dentro de su rutina diaria quizá esta escuchar las noticias... ¿Le sirven de algo los comentarios negativos que algunos comentaristas hacen? Se puede buscar una fuente que informe, pero que no cause estrés. Y si ya escuchó las noticias, entonces una musiquita o un programa entretenido, son una mejor opción... llenan de energía, en vez de robarla.

El inicio y el final del día son esenciales... Quite de su mente todo lo que le ponga negativo. Si antes de dormir ve programas de panel con discusiones o con problemas, su sueño no será lo tranquilo que debe ser. Películas de terror o de acción, pueden ser causantes de pesadillas y sueños ligeros. Tome el control. Teléfonos encendidos que encienden la luz con la llegada de cualquier mensaje, también causan disfunción en el sueño.

El mal uso de los teléfonos inteligentes, salas de conversaciones, correo electrónico y redes sociales, suelen también robar energías. Todos esos instrumentos los puede utilizar para llenarse de buena energía, aprovéchelos.

Vuelvo a las cosas que no podemos quitar de nuestra esfera de acción. Personas con las que trabajamos o vivimos pueden ser negativas, criticonas, desmotivadoras, etc. Quizá no podemos sacarlas de nuestro alrededor, pero podemos evitar que sus comentarios negativos nos hagan daño. Evitemos el contacto con ellos... sólo el que sea absolutamente necesario. Tengamos una actitud proactiva, si sabemos que criticará algo, adelantémonos. Sabemos que peleará por algo que no se ha hecho o que se hizo de otra manera, hagámoslo. ¿Qué de todas formas va a criticar o pelear? Entonces el problema está en esa persona, preparemos nuestra mente para que su comentario no nos haga daño. O mejor, hágale saber que no le interesa su comentario negativo. No siempre es posible, pero le aseguro que podrá arreglar muchos escapes de energía que esas personas le provocan.

El mayor logro en la reparación de escapes lo tenemos cuando logramos una actitud mental diferente y tomamos el control de nuestra vida. La inteligencia emocional tiene que estar alta para no dejarnos influenciar, pero sobre todo, debemos evitar el contacto con esas fuentes de energía negativa que se convierten en un agujero negro para nuestra buena disposición a vivir felices.


FRASE DE LA SEMANA

“Llenarme de energía positiva depende de mí; que otros no me la roben... también”.

Diego A. Sosa

Consultor, Escritor, Conferencista y Coach dominicano

lunes, 14 de noviembre de 2011

SE ACABARON LAS CRÍTICAS

Las críticas están muy arraigadas en la sociedad. Hasta tenemos las famosas críticas constructivas, los críticos de arte, de cine, literarios... Hay muchos tipos de críticas, pero la realidad es que nadie se siente bien con las críticas. En mi opinión ya la palabra “crítica” pone negativo.

Vamos a iniciar con aquella que supuestamente es positiva, la “constructiva”. Intentamos hacer cambiar a alguien, o sea, queremos que se adapte a lo que nosotros pensamos que es “correcto”. O sea, nosotros tenemos la razón y ellos no. O sea, nosotros estamos bien y ellos mal. ¿Puede sentirse bien una persona que le digan, “tu estás mal en tu pensamiento o actuación”? Pienso que no.

Lo peor de la “crítica constructiva” es que en la gran mayoría de las ocasiones que es usada es una simple pantalla. La realidad es que pensamos en una crítica y la dibujamos para exponerla a la persona. Cuando decimos lo mismo a espaldas de ella, no la adornamos. O sea, una crítica intenta modificar a alguien al gusto del que la practica.

El libre albedrío es esencial en la vida humana y la sociedad no debe tratar de robárnoslo. Para los creyentes es muy importante desde la creación. ¿Por qué tanta gente trata de quitarle a los demás su libre albedrío?

No quiero decir que andemos sin reglas. Una sociedad debe tener reglas para que pueda funcionar como tal. Pero cada uno debe decidir sobre sus actos para hacerse responsable de las consecuencias. Seguir sólo los cánones de los demás da la oportunidad de hacerse víctima de las decisiones.

Yo prefiero la “observación” ante la “crítica constructiva”. Cuando pienso que alguien puede hacer algo diferente, lo que a mí me parece sería una mejoría, simplemente lo expreso desde mi punto de vista. Muchas personas me preguntan qué deberían hacer en una situación. No me gusta decirles: Haz esto o lo otro. Simplemente le digo lo que yo haría. Cada uno debe decidir si eso le conviene o no. Cada cual debe tomar su propia decisión para crear su camino individual.

En conclusión, la “crítica constructiva” no es más que una forma política de decirle a los demás que hagan algo de la forma que nosotros pensamos que está bien. Cada uno tiene una opinión de lo que es bien y mal y eso lleva a una gran confusión al que no aprende a tomar decisiones. Equivocarse es más que de humanos, equivocarse es de humanos que intentan algo.

Pasemos a la segunda, la crítica pura y llana. ¿Hay que decir algo sobre ella? Me parece que todos sabemos que es destructiva. Destruye reputaciones, autoestima, familias, parejas, jóvenes, profesionales... y peor, la mayoría está basada en juicios de valores. Muchas no pasan de ser chismes y tienen una intención marcada de destruir. ¿Cree que a los demás les gusta estar cerca de una persona destructiva?

La conclusión es simple. El que critica dice mucho más de él que de los demás. Maltrata su reputación y crea un aura de terror. Todos lo tratan con pinzas y tienen miedo a caer en sus fauces. La confianza real con esa persona no existe. Se rodea de personas parecidas y los amigos reales son muy pocos, si es que realmente los tiene. Criticar destruye más a uno que al que criticamos.

Más sobre este tema en mi libro:

-Mi Binomio
-¡Alcanza la Cumbre!


FRASE DE LA SEMANA

“Si actúo según mis decisiones siento más responsabilidad por las consecuencias y más alegría por mis éxitos”.
Diego A. Sosa
Consultor, Escritor, Conferencista y Coach dominicano