lunes, 1 de marzo de 2010

MUNDO INFIEL


MUNDO INFIEL

Los políticos se cambian de partidos, los fanáticos y los hinchas se cambian de equipo (o por lo menos tienen hijos que simpatizan por otros equipos), cada día hay más divorcios y menos casamientos, ¿y los clientes? ¿Se mantienen los clientes en la misma tienda o en el mismo banco?
¿Pensó que hablaría de la problemática de las infidelidades en la pareja? Esa es demasiado complicada, así que me mantendré en el área comercial. Todos tenemos clientes, los internos que están casi obligados a comprarnos, y los externos, que deciden dónde invertirán su dinero.
Nos pasamos mucho tiempo de nuestra vida laboral tratando de ganar nuevos clientes, lo que quiere decir que casi siempre ellos tienen que cambiar de otro lugar al nuestro, o sea, los estamos tratando de convertir en infieles. ¿Y a los nuestros, otros les están introduciendo la misma idea en la cabeza?
Lo que tenemos que hacer es lograr que nuestro cliente sea fiel... pero eso lo conseguimos sólo dando un poco más de lo que él puede esperar, a eso le llamo “encantar” al cliente. No es suficiente compararse con la competencia, compárese con usted mismo y pregúntese si puede hacer más, pregúntele al cliente qué espera de usted. Una cosa es la expectativa que la persona tiene y otra la percepción que se lleva. Lo que ella espera... esa expectativa, debe ser siempre cubierta y superada.
Cuando íbamos al pediatra esperábamos un dulce al terminar la consulta. El día que nos daban dos paletas por portarnos muy bien, ese día el especialista en niños superaba la expectativa. Nuestra percepción entonces era muy superior a lo que esperábamos.
Conozco que en algunos lugares los salones de belleza le regalan un servicio a las damas el día de su cumpleaños, por eso la expectativa para ese día es alta... pero si uno no lo hace, entonces los clientes preferirán otro salón que le cubra esa expectativa.
Lo importante es buscar algo a más para entregar, ver lo que la competencia hace y dar más. Recuerde que si vende algo, lo que hace es cubrir necesidades, por lo que usted simplemente buscará cómo cubrir la necesidad del cliente y lo hará feliz. No es necesariamente un regalo, es cubrir una necesidad... no obligatoriamente le tiene que costar dinero, puede ser un agrado no material.
En esta semana una amiga criticó en Facebook un banco por su mal servicio, algunos le sugerimos el servicio del banco que usamos por considerarlo superior, mientras que algunas de sus amigas, que trabajan precisamente en le criticado banco, se defendieron diciendo que hay mucha gente porque muchos usan ese banco por bueno y que las cajeras también tienen derecho a almorzar.
Las críticas son la mejor opción que uno tiene para poner el oído en la problemática del usuario... el que paga nuestros sueldos, el que sencillamente origina que nuestro negocio exista. Las quejas de un cliente no deben ser rebatidas, sino escuchadas y atendidas. Cobramos gracias a que los clientes existen... o sea, que compramos gracias a que nuestros clientes tienen necesidades, si no se las cubrimos, posiblemente estaremos rompiendo la cadena productiva que nos da de comer.
Bajar la tasa de clientes descontentos aumentaría la cantidad de clientes fieles... a la vez, aumentaría los ingresos de la empresa. Salir a buscar prospectos puede representar dejar de atender a los clientes. ¿Cree que ellos se sentarán toda la vida a esperarlos? Lo que vende no es que uno le muestre la cara al cliente, sino que cubra sus necesidades. Los casos hay que terminarlos, es necesario llevar hasta el final una venta, con eficiencia y eficacia. Y cuando crea que el cliente lo esperará porque está ya con un contrato firmado, recuerde que existirán más ventas y recomendaciones, esas de seguro las perderá.
¿Quiere aún que hable del mundo infiel de las relaciones de pareja? Ya conté algunas cosas aquí, visite mi blog y podemos debatirlo. http://www.diegoasosa.blogspot.com/

Nos vemos la próxima semana

© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.

e-mail: Diego@DiegoSosa.info
WEB: www.DiegoSosa.info

FRASE DE LA SEMANA
“No vivimos de clientes contentos; vivimos de los que además son fieles”.
Diego Sosa

martes, 23 de febrero de 2010

ADIOS ESTRÉS


La mayoría del estrés se puede evitar. Es por eso que usted ve como algunas personas están tranquilas ante situaciones que otras se comen las uñas. Es una cuestión de cómo usted toma las cosas, o sea, su forma de accionar en vez de reaccionar.
Siempre recuerdo el caso de una tía que tengo, que visitó una psicóloga ante una situación de mucho estrés. Ella cuenta que esa es la mejor psicóloga del mundo, “ella me puso sinvergüenza”, dice convencida del buen resultado obtenido. Lo que quiere decir es que le enseñó a ver la vida desde una óptica diferente. Cuando ella no puede cambiar las cosas, entonces las acepta como vienen, y si las puede cambiar, entonces hace su trabajo.
No es que ella no tenga vergüenza, es sólo una forma de decirlo. El problema es que nuestra sociedad nos acostumbró a que debemos estar preocupados, de lo contrario nos vemos como irresponsables. La verdad es que lo que debemos hacer es ocuparnos y no preocuparnos. No es cuestión de vergüenza o responsabilidad. El estrés nos quita poder de acción, así que si andamos estresados, en realidad seremos menos responsables, por poder hacer menos.
Mucho trabajo, muchas cosas que hacer, hijos exigiendo, parejas con falta de comunicación, etc. Estas cosas causan estrés... pero no a todos por igual. Algunos se ahogan en un vaso de agua, mientras otros tienen enfermedades terminales y se ven frescos como una lechuga. El truco es aprender a vivir lo que se tiene y dejar de sufrir por lo que pudo ser o quizás nunca será.
Pero si usted aún no quiere dejar de preocuparse... entonces le doy algunas alternativas para que pase algunos momentos con menos estrés y disfrute de algunos minutos de vida. Le recuerdo que esta no es mi receta, pero es una alternativa para el que no quiera dejar de preocuparse por lo que no puede ocuparse.
q Haga ejercicios: No para verse mejor, sino para sentirse mejor. A mí no me gustaba correr ya que me resultaba aburrido. Sin embargo, aprendí y ha sido una forma de estar más tiempo con mi mejor amigo, “migomismo”. Paso horas corriendo y disfrutando de estar cada día en mejor condición física, hasta me motivé y he corrido varios maratones, esos de 42 kilómetros y 195 metros. Si va a correr, sólo trate de hacerlo bien; hay mucho que se ha escrito al respecto, pero si quiere correr sin leer mucho, le doy algunos tips; compre un reloj medidor de pulso, calcule su pulso máximo (220 – su edad) y sáquele el 65% al número que le queda, eso le dará el pulso que debe correr para quemar grasas y estar en buena forma. Por encima de eso es entrenamiento de otro tipo, el que también es bueno, pero sirve para otra cosa, por debajo de eso, los resultados serán muy reducidos. Corra por media hora al inicio, y luego llegue a la hora y más. Lo importante es que cada semana se sentirá mejor. Puede hacer otros ejercicios y también compartir con amigos, eso le ayudará a salir del estrés momentáneo.
q Mejore su respiración: Por lo regular sólo respiramos con la parte superior de nuestros pulmones, llene también de aire su abdomen; cuando crea que está lleno, entonces hágale espacio al aire expandiendo el abdomen. Esto le llevará más oxígeno a los pulmones, ayudando a que su sangre se cargue mejor de tan preciado elemento.
q Relájese: Si está sentado en una silla, deje caer sus hombros y luego relaje su cabeza (nunca haga movimientos en círculos con ella), la puede dejar caer al frente, si cierra los ojos por un instante será mucho mejor. Sienta el peso que tiene en la nuca y el inicio de la espalda... lleve su mano a ella y otórguese un masaje haciendo presión en los nudos que encuentre. Si puede ir donde un profesional, entonces debe darse ese regalo.
q Haga un viaje: Con familiares, con amigos, en soledad... lo importante es que salga de la rutina.
q Escuche música: Deleite su órgano auditivo y disfrute el momento. Si lo puede combinar con una amena conversación y velas aromáticas, entonces mucho mejor. La lavanda es buen aroma para relajarse.
Estas son algunas de las cosas que puede hacer, usted podrá encontrar otras que sabe le hacen salirse del día a día. Pero recuerde que lo que siempre recomiendo es aprender a no construir ese estrés, y eso sólo lo conseguirá con un cambio de actitud a la vida y ante los problemas. Estos tips son sólo para cuando no quiera, o diga que no puede, cambiar para vivir mejor. Estos son sólo aspirinas para un dolor que es causado por algo mayor.

A más tardar hasta la siguiente entrega.

© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales a nivel Internacional. CEO Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.

e-mail: Diego@DiegoSosa.info
WEB: www.DiegoSosa.info


FRASE DE LA SEMANA

“El estrés no es más que la basura que queda al nosotros preocuparnos y no ocuparnos, al reaccionar en vez de accionar.”
Diego A. Sosa (1966- )

martes, 2 de febrero de 2010

DAR MUCHO PARA QUEDARME CON MÁS

La tragedia de Haití a conmovido al mundo y por todos lados se hacen colectas para ayudar a las víctimas del terremoto. Aquí en Alemania me encuentro con niños en las ferias vendiendo lo que no necesitan o hasta galletitas, para recolectar. La gente ha dado lo que ha considerado, mientras otros han dado más de lo que han podido. Muchas veces nos preguntamos dónde irá a parar esa ayuda y sí realmente resolverá algo a alguien. La verdad es que sabemos que cualquier ayuda que logre llegar a las manos precisas será grande por pequeña que parezca.

Es mucho lo que se ha debatido sobre el tema, no es mi intención introducirme en él, pero como punto de partida es importante que entendamos que Haití pasa por esta catástrofe que no es natural, es humana. La naturaleza no se venga, la humanidad construye en lugares donde no debe o de la forma que no debe. Los movimientos de las placas tectónicas nos han dado las islas y los continentes, sus bellezas naturales y sus riquezas.
Quiero decir que Haití seguirá siendo un país demasiado pobre si lo que se da no se canaliza para proyectos de futuro sostenido. Lo que le damos no debe ser sólo cosas que los ayuden a pasar esta tragedia, necesitamos darle conocimientos para que aprovechen sus recursos. Necesitamos darles apoyo para que logren vivir y dejen de sobrevivir.

Si repartimos el pan nos quedaremos con la mitad, pero si le enseñamos a hacer pan, nos quedamos con lo que tenemos, le damos lo que tenemos y multiplicamos para todos. Sólo el conocimiento podrá sacar a ese empobrecido país de esa miseria que vive desde antes de llegar ese movimiento natural. Los recursos que se les entreguen para reconstruir el país se quedarán en pocas manos, en administración, en amigos de los que los reciben. Si por otro lado les hacemos la infraestructura, los recursos serán recibidos por países ricos que le venderán todos los insumos, emplearán mano de obra barata y dejarán el problema del terremoto atrás, pero la miseria seguirá rondando ese espacio privilegiado de tierra enclavado en medio del paraíso.

Para terminar, le planteo la misma teoría pero inversa... si usted quiere más, aproveche lo que muchos le están regalando o vendiendo a muy bajo precio, el conocimiento. Sí, hay mucho conocimiento dispersado en la red, plasmado en libros, impartido en cursos. Hoy no hay disculpas para uno ser muy ignorante, recoja esos conocimientos, intégrelos en su diario vivir y cada día podrá ignorar menos cosas.

Los conocimientos que usted tenga, podrá regalarlos, con eso aprenderá más porque ellos estarán más frescos en su mente, ayudará a otros al darles lo que ellos no tienen... por lo que esa es una ecuación perfecta.


FRASE DE LA SEMANA
“Regalar conocimiento me deja con más de lo que tengo”
Diego Sosa

miércoles, 27 de enero de 2010

SER OR NOT TO BE?

No siempre somos lo que los demás quieren que seamos, pero la cosa es que los demás tampoco son lo que nosotros quisiéramos que sean. Yo no puedo, ni quisiera, cambiar a los demás, creo que esa es una decisión propia y muy personal para yo estar intentando ser el juez de tal sentencia.

Ahora bien, para vivir en sociedad necesitamos cumplir con algunas reglas de adaptabilidad... lo que no quiere decir que cambiemos en nuestro ser, eso es sólo una adaptación al medio ambiente. La sociedad consta de un núcleo que es la familia y uno menor que es la pareja. Y su más pequeño átomo que es el individuo. Si ese individuo está feliz con cómo es y no le hace daño a nadie, ¿por qué todos quieren que él cambie algo? Y lo peor del caso es que no todos quieren que cambie lo mismo... lo que a unos les gusta, a otros le incomoda. Es más, lo que a algunos les gusta en un momento, termina irritándoles en otros.

Me quiero referir ahora a la pareja: Si busco una pareja y procuro adaptarme a ella, al final de cuentas terminaré reclamando que ”yo he dado tanto y mira cómo me pagan”. Si encuentro una pareja que se adapte a mí, terminaré escuchando la referida frase. ¿Entonces qué? La solución es “ser”, no buscar alguien que sea perfecto para mí, sino alguien que me acepte como soy y aceptarlo como es. Habrá que adaptarse a algunas cosas, pero lo importante es adecuarse al otro como él es. Si no me podré adaptar, entonces no es mi complemento perfecto.

Creo que sí existe el complemento perfecto para nuestras vidas, estoy convencido de ello, no siempre llegan en el momento oportuno, casi siempre llega tarde, pero estoy seguro que existe.

Conozco personas que protestan por el tipo de parejas que han tenido, “siempre me salen iguales”. Pero es que los que no son como esos no te atraen, esa es la cuestión. Si buscamos las personas que todos quisieran para casarse, esos son aburridos para ser novios. Por eso los que tienen mayor éxito en las conquistas, son los que atraen más al otro sexo. Sin embargo, eso luego molesta. Amar sólo con el corazón puede hacer que uno no llegue a la pareja conveniente; amar con la cabeza hace que la pasión no entre en juego o muera muy rápidamente; amar de corazón y cabeza puede ayudar a encontrar la pareja para uno. Si podemos abrir el corazón por la cabeza, quizás le damos a nuestro complemento perfecto la oportunidad de amarlo como es y que nos ame como somos.

Volviendo a la sociedad: Seguro que tengo cosas que no les gustan a los demás, pero no las cambiaré porque alguien quiera (siempre que no haga daño a nadie), sino cuando yo lo encuentre y decida que no es lo que quiero ser. Claro que muchos me encuentran arrogante por querer ser yo... es que mi vida me la otorgaron a mí y no a los demás... no me la pasaré tratando de complacer a los demás (eso nunca lo lograré), sino que la pasaré con los amigos que me acepten como soy.

Nadie está obligado a aceptarme como soy, así como no estoy obligado a ser quien no quiero ser. Hay mucha gente que me acepta y me hace sentir bien, y trato de aceptar a todos como son... con algunos comparto parte de sus vidas, con otros decido que no quiero compartir nada, esa es mi forma de aceptarlos como son, no los quiero hacer cambiar, pero no tengo que compartir cuando no me siento bien con su comportamiento... los acepto como son.

Hay gente que cambia para estar a nuestro lado, pero nos critican y quieren hacernos cambiar, se hacen llamar amigos o hasta parejas. Sólo quiero que me digan lo que les molesta de mí y yo decido si lo considero de cambiar o no, pero si no les gusta como hablo o como siento, entonces no tenemos porqué estar juntos.

La idea es vivir lo que somos y no dejar de vivirnos por vivir lo que otros quieren que seamos. “Ser” es lo más bello que podemos vivir en nuestras vidas.


FRASE DE LA SEMANA
“Si no me gusta como soy, cambio; pero si me gusta, entonces decido ser feliz”
Diego Sosa

lunes, 18 de enero de 2010

MENTIRA Y SILENCIO ¿CAUSA O CONSECUENCIA?




¿Son las mentiras y el silencio causas o consecuencias? Tienen de las dos. Como causa es por lo regular derivada de experiencias anteriores que forman un patrón de actuación en las personas. Prefiero en este escrito hablar de cuando son consecuencia.

Cuando menciono el silencio, me refiero a cuando escondemos alguna información que podría ser compartida, pero que decidimos no decirla porque podría causar más inconvenientes que beneficios. Sabemos que no será neutra la reacción del receptor.
Cuando recibo una mentira o un silencio, lo primero que me pregunto es si soy el causante de ese comportamiento. Mis hijos, por ejemplo, me esconden cosas y tengo que analizar si es por una reacción anterior que he tenido a una situación parecida. Por lo regular encuentro que sí, que he reaccionado ante una información de un hecho y eso los ha llevado a que la próxima vez la decisión de ellos, o de cualquier otra persona, sea ocultarme lo sucedido o por suceder.

Hay personas que llegan a mentir para evitar la reacción lógica que tendremos, hasta lo dice una canción, “es mejor una mentira que te haga feliz a una verdad que te amargue la vida”. Las personas nos ocultan informaciones también para alegrarnos la vida, si saben que nos podremos amargar en caso de recibir una noticia que no nos guste.

¿Será que uno miente por algo malo que uno hace o hará? No siempre, diría que en las buenas relaciones casi nunca pasa eso. Pero si la otra persona tomará la información y la retorcerá para sacar algo malo, imaginará cosas y hasta sacará conclusiones sin ni siquiera tener el otro derecho a réplica, entonces la mayoría de las personas toman la actitud de guardarse la información o decir una de esas mentiras que Arjona menciona en su canción que mencioné con anterioridad.
No le pido que sea víctima y piense que todo lo que pasa es por su culpa, sólo recomiendo lo que siempre digo, “para ser parte de la solución, tendré que ser parte del problema”.

Aunque tomar cartas en el asunto no es tan fácil, requiere de mucha valentía para decirle a la otra persona que uno sabe que le están mintiendo o que se tiene “información clasificada”. Claro que le dirán a uno que no es cierto, que no le han mentido ni le han ocultado información. Por eso hay que encontrar el momento, nunca uno de rabia, y sacar el tema a relucir. ¿O prefiere seguir sufriendo la realidad de que le mienten o le ocultan informaciones?

Si soy yo el que siento la necesidad de ocultar informaciones o mentir, trato de hablar con la otra persona sobre sus reacciones anteriores, sin esa comunicación es muy difícil mantener una relación llevadera y duradera.

Les deseo una gran mejora de la comunicación, fundamentada en la confianza. Si no hay nada que ocultar, no hay porqué pelear.

FRASE DE LA SEMANA
“Cuando el silencio habla tanto, es mejor no callar”
Diego Sosa

viernes, 8 de enero de 2010

REUNIONES IMPRODUCTIVAS



Estar en reuniones nos puede llevar al desespero total, queremos salir de ellas, pero estamos amarrados a una silla. Al cabo de un tiempo buscamos disculpas para salir, si es posible. A muchas llegamos tarde para aprovechar en nuestro puesto de trabajo parte del tiempo que se pierde. Muchas veces faltamos, por encontrar una buena excusa.


La verdad es que no sólo en reuniones de trabajo pasa… nos acontece en cualquier asociación, reuniones de condominio y hasta en reuniones sociales o de familia. El gran problema es que no sabemos llevar las reuniones para que sean productivas.


Una de las principales razones de la pérdida de tiempo es que las personas tienden a llegar tarde ya que siempre se comienza con retraso, comenzando por quien organiza la reunión, ese es el primero en aprovechar su tiempo antes de llegar. Por lo regular cuando llega habla de otros temas que no son de interés común y eso hace que algunos salgan de la sala para aprovechar su tiempo.


Luego, la agenda no existe, o peor, existe pero no se lleva a cabo, ni se planificó con los temas que en realidad interesan al conglomerado. La agenda es la razón de la reunión, si no existe, mejor no tener reunión. El no salirse de los temas, y asignarle tiempo a cada uno, es una de las cartas de triunfo para que una reunión, ya sea formal o informal, sea un éxito.


La participación de los miembros del quórum es imprescindible para conseguir la atención y colaboración de las personas. Yo recomiendo iniciar la reunión con una ronda de participación de cada uno de los integrantes, asignándole dos minutos a cada uno para que exponga alguna inquietud o solicite un tema para ser discutido, o simplemente decline su turno.


Nadie puede interrumpir al participante, ni mucho menos será discutido el tema en ese momento, nadie, y muy especialmente el coordinador tiene derecho a rebatir, responder ni opinar sobre lo que se ha expuesto, sólo se tomará nota y se colocará en agenda si es necesario.

Los coordinadores sufren de querer tener siempre la última palabra, esto le quita fuerzas a cualquier exposición que se manifieste, lo mismo hace que las personas terminen no exponiendo nada porque nunca tendrán derecho a rebatir y tener una posición diferente a quien coordina la reunión. Si son grupos sin jerarquía, los miembros terminan alejándose de esas reuniones, no asistiendo más.


Entonces caemos en otro de los temas que nos hacen conseguir efectividad en las reuniones, es la famosa escucha activa. Para conseguir comunicación, estamos obligados a escuchar (oír + comprender) desde la primera a la última palabra que diga nuestro interlocutor, sin interrumpir ni defender nuestra posición, lo único que podemos hacer es colocar los cinco sentidos en la retórica de la otra persona, y sólo luego de esto podremos hablar, no con la última palabra, sino abiertos al dialogo. Cuando por jerarquía hacemos uso de la última palabra, entonces estamos condenando al monólogo.


Es desesperante ver como los minutos son interminables y las horas parecen minutos en esas reuniones que no nos llevan a nada… reuniones que podrían durar 45 minutos con 3 personas nos cuestan dos horas y media con ocho importantes integrantes de un equipo, equipo que debería de ser de alto rendimiento.


Cuando les hago Coaching a las empresas para mejorar la efectividad de su personal, siempre comienzo por sentarme como ellos en sus salas de reuniones, los hago conseguir bajar la pérdida de horas diarias y eso se traduce en mucho dinero para las empresas al mejorar el servicio y la productividad. Y para los empleados se convierte en menos estrés y mejor calidad de vida.


Les aseguro que casi todas las reuniones se pueden reducir en tiempo a por lo menos la mitad de lo que hoy se utiliza, esas son muchas horas de tiempo libre, por ende en una efectividad superior en el trabajo.

martes, 29 de diciembre de 2009

NUEVO AÑO ¿ Y ?


Siempre recibimos deseos para el año que le toque entrar en vigencia el primero de enero, también nos ponemos metas para la nueva fecha. La retrospectiva del año que se retira el 31 de diciembre nos brinda un alivio y las esperanzas se vuelven a poner a flor de piel.
En realidad: ¿Cambia algo con la llegada de un nuevo año? ¿Es cierto o es mental el cambio?
Por mi parte creo que el calendario, el solsticio de invierno y todo lo que puede traer cambios no influyen en nada en la vida que llevamos y lo que nos espera por vivir. Los cambios los producimos nosotros, o dejamos que otros los produzcan en nuestras vidas. Es una simple actitud mental.
No me parece correcto que esperemos que las cosas cambien y no hagamos nada para que ellas sean diferentes. Dicen que el destino está hecho, pero nosotros somos que lo caminamos. Yo pienso que el destino lo hacemos al tomar cada decisión, y peor, lo mal–construimos al no tomar las decisiones.
El próximo año será bueno o será malo, pero en gran parte dependerá de cómo nosotros nos preparemos y de las decisiones que tomemos. Debemos caminar por el buen sendero, el que nos lleve al lugar que queremos alcanzar. Pocos nos empujarán para que logremos los buenos objetivos, pero muchos nos pondrán obstáculos para que no alcancemos nuestras metas.
¿Ya pensó en por lo menos cinco cosas que quiere lograr en este nuevo año? ¿Hizo su plan para llegar a ellas? ¿Les puso fecha de inicio y de final? ¿Tiene una ruta? ¿Cree que las puede alcanzar? ¿Se visualizó disfrutando del logro?
Si no lo ha hecho, le aseguro que posiblemente el 31 de diciembre del próximo año estará pensando que no logró nada, que tuvo mala suerte, que la vida le fue adversa, que otros tienen suerte... que el próximo año será mejor. Así que se quedará mirando la rueda de la fortuna desde afuera, seguirá subido en la rueda del hámster, dando vueltas y sin salir de ella, y peor, sin llegar a ningún lugar, mucho menos al que usted quisiera estar.
No es tarde, en realidad nunca lo es... tome un papel y anote las cosas que quiere lograr; hágale un plan a cada una de ellas; asígnele tiempo de su vida (pocas cosas llegan sin esfuerzo); mírelas desde afuera y sepa si es capaz de lograrla (creer es poder); disfrute del logro; luego mire el camino y disfrútelo también (la felicidad es un trayecto, no una meta... no piense que es un sacrificio el camino).
Siempre digo que “la vida es muy larga para pasarla mal... y demasiado corta para desperdiciarla”. Manos a la obra, vamos a disfrutar este año, quizás no sea el mejor, pero es el que nos regalarán el día primero de enero.
El calendario cambia, pero si nosotros no estamos contentos con lo que tenemos, sólo cambiará la fecha, pero nuestra vida seguirá igual... Nuevo año ¿Y?