martes, 23 de febrero de 2010

ADIOS ESTRÉS


La mayoría del estrés se puede evitar. Es por eso que usted ve como algunas personas están tranquilas ante situaciones que otras se comen las uñas. Es una cuestión de cómo usted toma las cosas, o sea, su forma de accionar en vez de reaccionar.
Siempre recuerdo el caso de una tía que tengo, que visitó una psicóloga ante una situación de mucho estrés. Ella cuenta que esa es la mejor psicóloga del mundo, “ella me puso sinvergüenza”, dice convencida del buen resultado obtenido. Lo que quiere decir es que le enseñó a ver la vida desde una óptica diferente. Cuando ella no puede cambiar las cosas, entonces las acepta como vienen, y si las puede cambiar, entonces hace su trabajo.
No es que ella no tenga vergüenza, es sólo una forma de decirlo. El problema es que nuestra sociedad nos acostumbró a que debemos estar preocupados, de lo contrario nos vemos como irresponsables. La verdad es que lo que debemos hacer es ocuparnos y no preocuparnos. No es cuestión de vergüenza o responsabilidad. El estrés nos quita poder de acción, así que si andamos estresados, en realidad seremos menos responsables, por poder hacer menos.
Mucho trabajo, muchas cosas que hacer, hijos exigiendo, parejas con falta de comunicación, etc. Estas cosas causan estrés... pero no a todos por igual. Algunos se ahogan en un vaso de agua, mientras otros tienen enfermedades terminales y se ven frescos como una lechuga. El truco es aprender a vivir lo que se tiene y dejar de sufrir por lo que pudo ser o quizás nunca será.
Pero si usted aún no quiere dejar de preocuparse... entonces le doy algunas alternativas para que pase algunos momentos con menos estrés y disfrute de algunos minutos de vida. Le recuerdo que esta no es mi receta, pero es una alternativa para el que no quiera dejar de preocuparse por lo que no puede ocuparse.
q Haga ejercicios: No para verse mejor, sino para sentirse mejor. A mí no me gustaba correr ya que me resultaba aburrido. Sin embargo, aprendí y ha sido una forma de estar más tiempo con mi mejor amigo, “migomismo”. Paso horas corriendo y disfrutando de estar cada día en mejor condición física, hasta me motivé y he corrido varios maratones, esos de 42 kilómetros y 195 metros. Si va a correr, sólo trate de hacerlo bien; hay mucho que se ha escrito al respecto, pero si quiere correr sin leer mucho, le doy algunos tips; compre un reloj medidor de pulso, calcule su pulso máximo (220 – su edad) y sáquele el 65% al número que le queda, eso le dará el pulso que debe correr para quemar grasas y estar en buena forma. Por encima de eso es entrenamiento de otro tipo, el que también es bueno, pero sirve para otra cosa, por debajo de eso, los resultados serán muy reducidos. Corra por media hora al inicio, y luego llegue a la hora y más. Lo importante es que cada semana se sentirá mejor. Puede hacer otros ejercicios y también compartir con amigos, eso le ayudará a salir del estrés momentáneo.
q Mejore su respiración: Por lo regular sólo respiramos con la parte superior de nuestros pulmones, llene también de aire su abdomen; cuando crea que está lleno, entonces hágale espacio al aire expandiendo el abdomen. Esto le llevará más oxígeno a los pulmones, ayudando a que su sangre se cargue mejor de tan preciado elemento.
q Relájese: Si está sentado en una silla, deje caer sus hombros y luego relaje su cabeza (nunca haga movimientos en círculos con ella), la puede dejar caer al frente, si cierra los ojos por un instante será mucho mejor. Sienta el peso que tiene en la nuca y el inicio de la espalda... lleve su mano a ella y otórguese un masaje haciendo presión en los nudos que encuentre. Si puede ir donde un profesional, entonces debe darse ese regalo.
q Haga un viaje: Con familiares, con amigos, en soledad... lo importante es que salga de la rutina.
q Escuche música: Deleite su órgano auditivo y disfrute el momento. Si lo puede combinar con una amena conversación y velas aromáticas, entonces mucho mejor. La lavanda es buen aroma para relajarse.
Estas son algunas de las cosas que puede hacer, usted podrá encontrar otras que sabe le hacen salirse del día a día. Pero recuerde que lo que siempre recomiendo es aprender a no construir ese estrés, y eso sólo lo conseguirá con un cambio de actitud a la vida y ante los problemas. Estos tips son sólo para cuando no quiera, o diga que no puede, cambiar para vivir mejor. Estos son sólo aspirinas para un dolor que es causado por algo mayor.

A más tardar hasta la siguiente entrega.

© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales a nivel Internacional. CEO Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.

e-mail: Diego@DiegoSosa.info
WEB: www.DiegoSosa.info


FRASE DE LA SEMANA

“El estrés no es más que la basura que queda al nosotros preocuparnos y no ocuparnos, al reaccionar en vez de accionar.”
Diego A. Sosa (1966- )

martes, 2 de febrero de 2010

DAR MUCHO PARA QUEDARME CON MÁS

La tragedia de Haití a conmovido al mundo y por todos lados se hacen colectas para ayudar a las víctimas del terremoto. Aquí en Alemania me encuentro con niños en las ferias vendiendo lo que no necesitan o hasta galletitas, para recolectar. La gente ha dado lo que ha considerado, mientras otros han dado más de lo que han podido. Muchas veces nos preguntamos dónde irá a parar esa ayuda y sí realmente resolverá algo a alguien. La verdad es que sabemos que cualquier ayuda que logre llegar a las manos precisas será grande por pequeña que parezca.

Es mucho lo que se ha debatido sobre el tema, no es mi intención introducirme en él, pero como punto de partida es importante que entendamos que Haití pasa por esta catástrofe que no es natural, es humana. La naturaleza no se venga, la humanidad construye en lugares donde no debe o de la forma que no debe. Los movimientos de las placas tectónicas nos han dado las islas y los continentes, sus bellezas naturales y sus riquezas.
Quiero decir que Haití seguirá siendo un país demasiado pobre si lo que se da no se canaliza para proyectos de futuro sostenido. Lo que le damos no debe ser sólo cosas que los ayuden a pasar esta tragedia, necesitamos darle conocimientos para que aprovechen sus recursos. Necesitamos darles apoyo para que logren vivir y dejen de sobrevivir.

Si repartimos el pan nos quedaremos con la mitad, pero si le enseñamos a hacer pan, nos quedamos con lo que tenemos, le damos lo que tenemos y multiplicamos para todos. Sólo el conocimiento podrá sacar a ese empobrecido país de esa miseria que vive desde antes de llegar ese movimiento natural. Los recursos que se les entreguen para reconstruir el país se quedarán en pocas manos, en administración, en amigos de los que los reciben. Si por otro lado les hacemos la infraestructura, los recursos serán recibidos por países ricos que le venderán todos los insumos, emplearán mano de obra barata y dejarán el problema del terremoto atrás, pero la miseria seguirá rondando ese espacio privilegiado de tierra enclavado en medio del paraíso.

Para terminar, le planteo la misma teoría pero inversa... si usted quiere más, aproveche lo que muchos le están regalando o vendiendo a muy bajo precio, el conocimiento. Sí, hay mucho conocimiento dispersado en la red, plasmado en libros, impartido en cursos. Hoy no hay disculpas para uno ser muy ignorante, recoja esos conocimientos, intégrelos en su diario vivir y cada día podrá ignorar menos cosas.

Los conocimientos que usted tenga, podrá regalarlos, con eso aprenderá más porque ellos estarán más frescos en su mente, ayudará a otros al darles lo que ellos no tienen... por lo que esa es una ecuación perfecta.


FRASE DE LA SEMANA
“Regalar conocimiento me deja con más de lo que tengo”
Diego Sosa

miércoles, 27 de enero de 2010

SER OR NOT TO BE?

No siempre somos lo que los demás quieren que seamos, pero la cosa es que los demás tampoco son lo que nosotros quisiéramos que sean. Yo no puedo, ni quisiera, cambiar a los demás, creo que esa es una decisión propia y muy personal para yo estar intentando ser el juez de tal sentencia.

Ahora bien, para vivir en sociedad necesitamos cumplir con algunas reglas de adaptabilidad... lo que no quiere decir que cambiemos en nuestro ser, eso es sólo una adaptación al medio ambiente. La sociedad consta de un núcleo que es la familia y uno menor que es la pareja. Y su más pequeño átomo que es el individuo. Si ese individuo está feliz con cómo es y no le hace daño a nadie, ¿por qué todos quieren que él cambie algo? Y lo peor del caso es que no todos quieren que cambie lo mismo... lo que a unos les gusta, a otros le incomoda. Es más, lo que a algunos les gusta en un momento, termina irritándoles en otros.

Me quiero referir ahora a la pareja: Si busco una pareja y procuro adaptarme a ella, al final de cuentas terminaré reclamando que ”yo he dado tanto y mira cómo me pagan”. Si encuentro una pareja que se adapte a mí, terminaré escuchando la referida frase. ¿Entonces qué? La solución es “ser”, no buscar alguien que sea perfecto para mí, sino alguien que me acepte como soy y aceptarlo como es. Habrá que adaptarse a algunas cosas, pero lo importante es adecuarse al otro como él es. Si no me podré adaptar, entonces no es mi complemento perfecto.

Creo que sí existe el complemento perfecto para nuestras vidas, estoy convencido de ello, no siempre llegan en el momento oportuno, casi siempre llega tarde, pero estoy seguro que existe.

Conozco personas que protestan por el tipo de parejas que han tenido, “siempre me salen iguales”. Pero es que los que no son como esos no te atraen, esa es la cuestión. Si buscamos las personas que todos quisieran para casarse, esos son aburridos para ser novios. Por eso los que tienen mayor éxito en las conquistas, son los que atraen más al otro sexo. Sin embargo, eso luego molesta. Amar sólo con el corazón puede hacer que uno no llegue a la pareja conveniente; amar con la cabeza hace que la pasión no entre en juego o muera muy rápidamente; amar de corazón y cabeza puede ayudar a encontrar la pareja para uno. Si podemos abrir el corazón por la cabeza, quizás le damos a nuestro complemento perfecto la oportunidad de amarlo como es y que nos ame como somos.

Volviendo a la sociedad: Seguro que tengo cosas que no les gustan a los demás, pero no las cambiaré porque alguien quiera (siempre que no haga daño a nadie), sino cuando yo lo encuentre y decida que no es lo que quiero ser. Claro que muchos me encuentran arrogante por querer ser yo... es que mi vida me la otorgaron a mí y no a los demás... no me la pasaré tratando de complacer a los demás (eso nunca lo lograré), sino que la pasaré con los amigos que me acepten como soy.

Nadie está obligado a aceptarme como soy, así como no estoy obligado a ser quien no quiero ser. Hay mucha gente que me acepta y me hace sentir bien, y trato de aceptar a todos como son... con algunos comparto parte de sus vidas, con otros decido que no quiero compartir nada, esa es mi forma de aceptarlos como son, no los quiero hacer cambiar, pero no tengo que compartir cuando no me siento bien con su comportamiento... los acepto como son.

Hay gente que cambia para estar a nuestro lado, pero nos critican y quieren hacernos cambiar, se hacen llamar amigos o hasta parejas. Sólo quiero que me digan lo que les molesta de mí y yo decido si lo considero de cambiar o no, pero si no les gusta como hablo o como siento, entonces no tenemos porqué estar juntos.

La idea es vivir lo que somos y no dejar de vivirnos por vivir lo que otros quieren que seamos. “Ser” es lo más bello que podemos vivir en nuestras vidas.


FRASE DE LA SEMANA
“Si no me gusta como soy, cambio; pero si me gusta, entonces decido ser feliz”
Diego Sosa

lunes, 18 de enero de 2010

MENTIRA Y SILENCIO ¿CAUSA O CONSECUENCIA?




¿Son las mentiras y el silencio causas o consecuencias? Tienen de las dos. Como causa es por lo regular derivada de experiencias anteriores que forman un patrón de actuación en las personas. Prefiero en este escrito hablar de cuando son consecuencia.

Cuando menciono el silencio, me refiero a cuando escondemos alguna información que podría ser compartida, pero que decidimos no decirla porque podría causar más inconvenientes que beneficios. Sabemos que no será neutra la reacción del receptor.
Cuando recibo una mentira o un silencio, lo primero que me pregunto es si soy el causante de ese comportamiento. Mis hijos, por ejemplo, me esconden cosas y tengo que analizar si es por una reacción anterior que he tenido a una situación parecida. Por lo regular encuentro que sí, que he reaccionado ante una información de un hecho y eso los ha llevado a que la próxima vez la decisión de ellos, o de cualquier otra persona, sea ocultarme lo sucedido o por suceder.

Hay personas que llegan a mentir para evitar la reacción lógica que tendremos, hasta lo dice una canción, “es mejor una mentira que te haga feliz a una verdad que te amargue la vida”. Las personas nos ocultan informaciones también para alegrarnos la vida, si saben que nos podremos amargar en caso de recibir una noticia que no nos guste.

¿Será que uno miente por algo malo que uno hace o hará? No siempre, diría que en las buenas relaciones casi nunca pasa eso. Pero si la otra persona tomará la información y la retorcerá para sacar algo malo, imaginará cosas y hasta sacará conclusiones sin ni siquiera tener el otro derecho a réplica, entonces la mayoría de las personas toman la actitud de guardarse la información o decir una de esas mentiras que Arjona menciona en su canción que mencioné con anterioridad.
No le pido que sea víctima y piense que todo lo que pasa es por su culpa, sólo recomiendo lo que siempre digo, “para ser parte de la solución, tendré que ser parte del problema”.

Aunque tomar cartas en el asunto no es tan fácil, requiere de mucha valentía para decirle a la otra persona que uno sabe que le están mintiendo o que se tiene “información clasificada”. Claro que le dirán a uno que no es cierto, que no le han mentido ni le han ocultado información. Por eso hay que encontrar el momento, nunca uno de rabia, y sacar el tema a relucir. ¿O prefiere seguir sufriendo la realidad de que le mienten o le ocultan informaciones?

Si soy yo el que siento la necesidad de ocultar informaciones o mentir, trato de hablar con la otra persona sobre sus reacciones anteriores, sin esa comunicación es muy difícil mantener una relación llevadera y duradera.

Les deseo una gran mejora de la comunicación, fundamentada en la confianza. Si no hay nada que ocultar, no hay porqué pelear.

FRASE DE LA SEMANA
“Cuando el silencio habla tanto, es mejor no callar”
Diego Sosa

viernes, 8 de enero de 2010

REUNIONES IMPRODUCTIVAS



Estar en reuniones nos puede llevar al desespero total, queremos salir de ellas, pero estamos amarrados a una silla. Al cabo de un tiempo buscamos disculpas para salir, si es posible. A muchas llegamos tarde para aprovechar en nuestro puesto de trabajo parte del tiempo que se pierde. Muchas veces faltamos, por encontrar una buena excusa.


La verdad es que no sólo en reuniones de trabajo pasa… nos acontece en cualquier asociación, reuniones de condominio y hasta en reuniones sociales o de familia. El gran problema es que no sabemos llevar las reuniones para que sean productivas.


Una de las principales razones de la pérdida de tiempo es que las personas tienden a llegar tarde ya que siempre se comienza con retraso, comenzando por quien organiza la reunión, ese es el primero en aprovechar su tiempo antes de llegar. Por lo regular cuando llega habla de otros temas que no son de interés común y eso hace que algunos salgan de la sala para aprovechar su tiempo.


Luego, la agenda no existe, o peor, existe pero no se lleva a cabo, ni se planificó con los temas que en realidad interesan al conglomerado. La agenda es la razón de la reunión, si no existe, mejor no tener reunión. El no salirse de los temas, y asignarle tiempo a cada uno, es una de las cartas de triunfo para que una reunión, ya sea formal o informal, sea un éxito.


La participación de los miembros del quórum es imprescindible para conseguir la atención y colaboración de las personas. Yo recomiendo iniciar la reunión con una ronda de participación de cada uno de los integrantes, asignándole dos minutos a cada uno para que exponga alguna inquietud o solicite un tema para ser discutido, o simplemente decline su turno.


Nadie puede interrumpir al participante, ni mucho menos será discutido el tema en ese momento, nadie, y muy especialmente el coordinador tiene derecho a rebatir, responder ni opinar sobre lo que se ha expuesto, sólo se tomará nota y se colocará en agenda si es necesario.

Los coordinadores sufren de querer tener siempre la última palabra, esto le quita fuerzas a cualquier exposición que se manifieste, lo mismo hace que las personas terminen no exponiendo nada porque nunca tendrán derecho a rebatir y tener una posición diferente a quien coordina la reunión. Si son grupos sin jerarquía, los miembros terminan alejándose de esas reuniones, no asistiendo más.


Entonces caemos en otro de los temas que nos hacen conseguir efectividad en las reuniones, es la famosa escucha activa. Para conseguir comunicación, estamos obligados a escuchar (oír + comprender) desde la primera a la última palabra que diga nuestro interlocutor, sin interrumpir ni defender nuestra posición, lo único que podemos hacer es colocar los cinco sentidos en la retórica de la otra persona, y sólo luego de esto podremos hablar, no con la última palabra, sino abiertos al dialogo. Cuando por jerarquía hacemos uso de la última palabra, entonces estamos condenando al monólogo.


Es desesperante ver como los minutos son interminables y las horas parecen minutos en esas reuniones que no nos llevan a nada… reuniones que podrían durar 45 minutos con 3 personas nos cuestan dos horas y media con ocho importantes integrantes de un equipo, equipo que debería de ser de alto rendimiento.


Cuando les hago Coaching a las empresas para mejorar la efectividad de su personal, siempre comienzo por sentarme como ellos en sus salas de reuniones, los hago conseguir bajar la pérdida de horas diarias y eso se traduce en mucho dinero para las empresas al mejorar el servicio y la productividad. Y para los empleados se convierte en menos estrés y mejor calidad de vida.


Les aseguro que casi todas las reuniones se pueden reducir en tiempo a por lo menos la mitad de lo que hoy se utiliza, esas son muchas horas de tiempo libre, por ende en una efectividad superior en el trabajo.

martes, 29 de diciembre de 2009

NUEVO AÑO ¿ Y ?


Siempre recibimos deseos para el año que le toque entrar en vigencia el primero de enero, también nos ponemos metas para la nueva fecha. La retrospectiva del año que se retira el 31 de diciembre nos brinda un alivio y las esperanzas se vuelven a poner a flor de piel.
En realidad: ¿Cambia algo con la llegada de un nuevo año? ¿Es cierto o es mental el cambio?
Por mi parte creo que el calendario, el solsticio de invierno y todo lo que puede traer cambios no influyen en nada en la vida que llevamos y lo que nos espera por vivir. Los cambios los producimos nosotros, o dejamos que otros los produzcan en nuestras vidas. Es una simple actitud mental.
No me parece correcto que esperemos que las cosas cambien y no hagamos nada para que ellas sean diferentes. Dicen que el destino está hecho, pero nosotros somos que lo caminamos. Yo pienso que el destino lo hacemos al tomar cada decisión, y peor, lo mal–construimos al no tomar las decisiones.
El próximo año será bueno o será malo, pero en gran parte dependerá de cómo nosotros nos preparemos y de las decisiones que tomemos. Debemos caminar por el buen sendero, el que nos lleve al lugar que queremos alcanzar. Pocos nos empujarán para que logremos los buenos objetivos, pero muchos nos pondrán obstáculos para que no alcancemos nuestras metas.
¿Ya pensó en por lo menos cinco cosas que quiere lograr en este nuevo año? ¿Hizo su plan para llegar a ellas? ¿Les puso fecha de inicio y de final? ¿Tiene una ruta? ¿Cree que las puede alcanzar? ¿Se visualizó disfrutando del logro?
Si no lo ha hecho, le aseguro que posiblemente el 31 de diciembre del próximo año estará pensando que no logró nada, que tuvo mala suerte, que la vida le fue adversa, que otros tienen suerte... que el próximo año será mejor. Así que se quedará mirando la rueda de la fortuna desde afuera, seguirá subido en la rueda del hámster, dando vueltas y sin salir de ella, y peor, sin llegar a ningún lugar, mucho menos al que usted quisiera estar.
No es tarde, en realidad nunca lo es... tome un papel y anote las cosas que quiere lograr; hágale un plan a cada una de ellas; asígnele tiempo de su vida (pocas cosas llegan sin esfuerzo); mírelas desde afuera y sepa si es capaz de lograrla (creer es poder); disfrute del logro; luego mire el camino y disfrútelo también (la felicidad es un trayecto, no una meta... no piense que es un sacrificio el camino).
Siempre digo que “la vida es muy larga para pasarla mal... y demasiado corta para desperdiciarla”. Manos a la obra, vamos a disfrutar este año, quizás no sea el mejor, pero es el que nos regalarán el día primero de enero.
El calendario cambia, pero si nosotros no estamos contentos con lo que tenemos, sólo cambiará la fecha, pero nuestra vida seguirá igual... Nuevo año ¿Y?

lunes, 7 de diciembre de 2009

SI NO PLANIFICO, ¿QUÉ PLANIFICO?

Cuando no planificamos, estamos planificando el desastre. Muchas veces nos salen bien las cosas sin un plan, pero cuando salen mal, puede estar seguro de que en gran parte es por no tener un plan. Si siempre tenemos uno, puede estar seguro que las cosas nos saldrán mejor.
Enero es el mejor mes para planificar… ya pasó la corredera de diciembre, así que podemos tomarnos con calma la planificación del año, ella debe de comenzar en febrero y terminar el próximo enero.
Para planificar algo lo primero que tenemos que tomar en cuenta es el objetivo, ¿Qué perseguimos? Eso tiene que quedar cristalizado en nuestra mente, tiene que quedarnos claro lo que queremos y las posibilidades existentes para llegar a él.
Tenemos que ser realistas, podemos desear un avión, pero la posibilidades de comprarlo en este año pueden ser pocas, así que no planifiquemos lo imposible. Es necesario que pongamos en una balanza nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Sea sincero con usted, no se ponga mucho demás, pero de ninguna manera tampoco se ponga de menos.
Haga un plan mensual de los pasos a dar para poder llegar al objetivo planteado, es muy necesario que planifique paso a paso, recuerde que todo viaje de cien kilómetros comienza con un paso, y que también termina con un paso. Describa que hará en cada mes, y léalo antes de que comience el mismo. Así mismo controle lo que hizo el mes anterior. Lo que no concretizó tendrá que reprogramarlo si quiere llegar a sus objetivos.
No siempre se logrará lo que nos planificamos, pero para llegar a la meta tenemos que hacer los deberes, así que cada mes se debe revisar el plan de acción para corregir y conseguir.
Su objetivo debe de ser elevado al grado de pasión, debe verlo con anhelo, será lo que perseguirá y por eso lo conseguirá. No piense en lo que no puede, todo lo contrario, piense en “cómo puede”. Los problemas existen, pero lo que hacen los buenos es pensar en las soluciones una vez encontrado el escollo.
Recuerde que un problema es algo que tiene un grado de dificultad para el que lo ve, pero que cuando se tiene la solución ya no es problema. Entonces muchas veces necesitamos ayuda externa, ayuda de alguien que no lo ve como problema ya que para él es algo natural. No dude en conseguir ayuda.
“Creer es poder”, así que crea en lo que se plantea, piense “es posible” y lo será, no sólo quiera… “crea”.
Por último le diré la mala noticia, que malo soy… Muchas personas le dirán que no se puede, muchos tratarán de convencerlo de que no es posible. No deje de escucharlos, pero pregunte el porqué creen eso, entonces usted podrá encontrar la respuesta de si es posible o no, no trate de convencerlos, recuerde que el importante es usted, sólo usted tiene que estar convencido.
Una vez tenga todo claro y su plan esté en marcha, encontrará obstáculos imprevistos, tendrá caídas y podrá desmotivarse, pero si usted creyó en que es posible, entonces sea perseverante sin llegar a obsesionarse. Si se cayó, párese y siga.
Les deseo un gran año, bien planificado y con muchas metas, lo comentamos el próximo enero.